Capítulo uno
Éramos muy jóvenes para conocer la verdadera realidad del mundo en donde vivimos, me di cuenta muy tarde que no todo es un cuento de hadas en donde siempre termina con un "felices para siempre".
Acá más bien se trata de un juego de la vida, es como un juego de mesa en donde tiras los dados esperando no caer en una casilla que pueda ser la muerte o en agarrar una carta que diga que tenemos que empezar de nuevo al principio.
Un juego en donde todos desesperadamente intentan sobrevivir con el mejor final posible, si así es el juego de la vida y yo, desafortunadamente, entre en este tablero y que hasta que no llegue al final no podré salir.
No era una buena jugadora, no tardé mucho en darme cuenta, ya era la decimosexta vez que regresaba al inicio del juego y parecía que el buen final estaba cada vez más lejos.
Miré a mi alrededor, todo estaba tal cual lo recordaba, un olor a humedad insoportable, ventanas rotas por donde se cuela el viento, la ropa desgastada y el sonido de un carruaje que ser acercaba, en ese instante lo recordé, un día que había ocurrido el 12 de julio de hace 5 años cuando tenía cinco años.
Me miré al espejo, si, era exactamente como lo recordaba, mi cuerpo pequeño y delgado, mi cabello despeinado, y una herida reciente en la rodilla.
El calendario lleno de polvo en la pared despejó mis dudas, hoy era 12 de julio, un día que no desearía recordar.
De repente algo me sacó de mis pensamientos, una ventana del sistema, y esta ya me tenia preparada con la intro del inicio solté un gran suspiro al recordar que no podía omitir leer todo el reglamento del juego, así que con mi pequeño dedo toque la opción de leer las reglas, ya que era la única opción que había.
Empecé a leer nuevamente, esperando que haya algo diferente.
"Bienvenida jugadora Rosemary, es un placer que usted haya querido jugar a nuestro maravilloso juego de nuevo..."
Realmente no quería jugar, todo esto era solo una horrible obligación para mi.
"...A continuación repetiré las reglas del juego y recuerda una cosa, ganar o perder esa es tu elección..."
Me quedé confundida al leer eso, era la primera vez que en las reglas del juego me decía algo como eso, recuerdo que en la introducción siempre decía algo como "Buena suerte buscando el final" o "Si tienes suerte podrás sobrevivir" pero jamás había recibido una notificación como esa, ¿acaso se burlaba de mi? Me pregunté.
"La primera regla es elegir a un patrocinador..."
Leer eso nuevamente ya me hizo sentir mal, la peor parte del juego es elegir a un patrocinador ¿y por qué? Porque claramente están solo para molestar y ya recordar lo que sigue después me molestaba.
"...Los patrocinadores están para elegir las misiones, si las completas bien ellos te darán puntos para nuestro ranking oficial"
O quizás me quería decir que los patrocinadores están para darte un montón de misiones solo para satisfacer su aburrimiento y ver como uno sufre, solo viven de su propio entretenimiento.
"La segunda regla es ser educado y ubicado, es importante cumplir con esta regla por el bien de la comunidad"
Nunca entendí esta regla y creo que jamás podré entenderla, en este juego solo estoy yo y un mal patrocinador.
En realidad ni entiendo lo del ranking, en mis anteriores partidas jamás me dijeron para que servían los puntos, eso era nuevo para mi, ¿acaso me había olvidado de algo? Es algo que debería averiguar en esta nueva vida.
"La última regla es no pedir ayuda ni hacer trampa, este juego es individual, cada jugador tiene que aprender a como sobrevivir, los únicos capaces de otorgarles ayuda son los patrocinadores y la veces que se otorgará un misión en conjunto serán casi nulas"
Una vez que terminé de leer la última regla presiono la opción de elegir un patrocinador, quería hacerlo después pero oír siempre el recordatorio de "tienes que elegir un patrocinador o sino el sistema lo va a elegir por vos" era muy molesto ya que sentía el miedo de cometer el mismo error que había hecho anteriormente.
Miré las distintas opciones, nombres que eran largos y ridículos, otros me hacían reír y algunos me daba rabia al recordarlos.
Seguí mirando los distintos tipos de patrocinadores, estaba tan perdida en mis pensamientos que no noté la presencia de alguien viniendo hacia mi, solo me di cuenta cuando tocó mi hombro con firmeza que me hizo estremecer del dolor.
—Rosemary, hace diez minutos que te están llamando, ¿sos sorda o te haces?—dijo un chico con el ceño fruncido.
Un nene más alto que yo, su era cabello castaño y sus ojos eran de un color ámbar que me recordaban a la miel, Christopher, era su nombre, un nene de nueve años que hoy, aunque él no lo sabía, le esperaba la carta de "fuera del tablero" y no una carta de "de nuevo al inicio" como yo.
—No soy sorda, solo estaba distraída jugando—dije mientras desviaba la mirada—¿Que haces acá Chris?¿Qué es lo que pasa abajo que se escucha alborotado?
Aunque pregunté eso ya sabía lo que pasaba hoy, pero quería estar completamente segura solo para planear de antemano lo que iba a hacer.
—Hoy vino un señor, tenía un traje limpio y precioso, así que el director está pidiendo la presencia de "todos" los nenes del orfanato—explicó Christopher mientras movía la cabeza de un lado al otro.
—Todos significan los nenes son lo que el director considera que no dirán nada ¿verdad?—dije con desconfianza.
—Si pero...¿qué te pasa hoy? Normalmente sos una masita que hace todo sin preguntar, deja de hablar y anda con el director—ordenó Christopher algo molesto.
Solté una risilla, era agradable verlo así, me hacía recordar a lo bueno que era Christopher con nosotros pero a la vez me daba tristeza, porque un pequeño error hizo que tuviera su final en el juego, una equivocación que si fuera un nene normal lo habrían perdonado pero este director no era buena persona y yo era la única que sabía la realidad de la situación.
—Si, ya voy, pero anda vos primero, yo...yo tengo que atarme los cordones—dije aunque claramente era una excusa.
—No tenes cordones...—dijo Christopher, desconcertado—.La próxima pone otra excusa, yo me voy porque oír tus pavadas me hace mal.
Mi rostro se tornó de un ligero tono rojizo, él tenía razón, no tenía cordones y lo que había dicho fue una excusa pava, una vez que él se fue me giré para ver la ventana de juego, y cuando lo vi me sobresalte.
Por estar hablando con Christopher no me había dado cuenta que accidentalmente había elegido a mi patrocinador, por el nombre me dí cuenta que a este nunca lo había elegido, la ventana azul cambió a un color verdoso transparente y en este ya había un mensaje del nuevo patrocinador.
Miré al sistema y le insistí en cambiar el patrocinador.
—Sistema, toqué una opción por accidente—expliqué—¿No es posible cambiar de...?
Un mensaje del sistema aparece en medio, el mensaje era corto y ni siquiera me ayudaba.
"Adios y buena suerte..."
Inmediatamente la ventana se cerró sin siquiera pudiera decir algo y me dejó sola con el mensaje del nuevo patrocinador.
"Saludos jugadora Rosemary, mi nombre es el guardián de las constelaciones pero si usted desea cambiar mi nombre lo podrá hacer una vez que complete un total de 25 misiones diarias..."
Ya estaba ansiosa por completar esa misiones, su nombre no sólo era largo sino que también era un poco infantil para mí gusto, pero dentro de todo este patrocinador me dio la sugerencia de cambiar su nombre, algo que los otros no habían hecho.
"A continuación le daré una breve explicación sobre los tipos de misiones, presione la opción SI, si desea ver o la opción NO, si no quiere saber"
Me quería negar pero este patrocinador era cortés así que con mi pequeño dedo índice apreté la opción SI y un gran texto apareció.
"Misiones diarias:Estas se dan una vez al día, su periodo para completarlas son de 24 horas desde que se empieza el día hasta que termina. Su recompensa es pequeña pero puede ser beneficiosa..."
Bien, las misiones diarias son mis avances de casillas en el tablero, lo único que tengo que hacer en esta nueva partida es ser cuidadosa con estas misiones.
"Misiones adicionales:Son misiones con un periodo de duración que puede ser minutos, horas o incluso días, estas pueden ser varias al día.
Advertencia: no acumule misiones adicionales, incluso si son varios días intenta completarlas antes para no tener dificultades con las otras misiones"
Al leer la advertencia me acordé de la vez que acumulé muchas misiones adicionales y terminé volviendo al inicio.
"Misiones especiales:Son misiones con un periodo de duración de más de un día, estas depende de cuantas misiones adicionales hayas completo, y su nivel de dificultad se aumentará dependiendo de cuantas misiones diarias hayas completado"
Una vez que terminé de leer todo, cerré la ventana y salí de la habitación, mientras caminaba llegó una ventana de notificación con una nueva misión, una misión diaria.
"Día 1:La misión del día es impedir el destino de Christopher, tu tiempo límite es de 24 horas ¡buena suerte!"
¿Acaso esto era una broma? Ni con el tiempo que me dieron podría terminar la misión ya que él destino de Christopher estaba vuelta a la esquina, de pronto una nueva notificación llegó.
"Pista:Normalmente en los lugares en donde más se ocultan los secretos, son en lugares donde uno no puede entrar o en donde no puedes ver la verdad incluso si estas al lado de ella"
¿Un lugar en donde la verdad no se podía ver?¿A que se refería?
De pronto lo recordé, hace unos años hubo un incidente que llevó el orfanato a la ruina, pero el único que realmente sufrió las consecuencias fue al mismísimo director.
Salí rápidamente de la habitación, con ese lugar en mente.
Una lugar donde nosotros no podíamos entrar fácilmente, donde todo secreto que llega jamás sale de ahí.
Debía de aprovechar esta oportunidad, no solo para salvarme a mi, sino también para salvar al resto de la desgracia que se avecinaba.