La libreta del sirviente

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Summary

En el año 1950 en un imponente palacio de la familia real que ha pasado de generación en generación la corona y el poder. Ahí trabajaba el sirviente Luke como un hombre atractivo según bastantes chicas, pero lo que nadie sabía era que su corazón ya estaba ocupado. Después de estar casi toda su infancia enamorado del heredero al trono, el príncipe Mathew un joven con unos inusuales ojos morados, rasgo que lo da como el heredero legítimo, parece que ha mostrado un interés especial en él a pesar de estar en diferentes lados de la pirámide social. Pero hay amores que están hechos para existir en la oscuridad y las consecuencias de ser descubiertos podrían pagarlas muy caro.

Status
Ongoing
Chapters
12
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo

Por fin a llegado mi día especial, donde estoy en un altar con él. Vestido de blanco elegante y el también con su traje negro que podría dominar mundos con sus ojos que solo me expresan su felicidad.

—¿αcҽթԵαs ɾҽվ ოαԵհҽա?

—αcҽթԵօ.

Me acerco para besarlo en sus labios rojizos y...

—¡AUCH! —Grito.

Me caí de la cama vacía al piso de madera sueltas. Que solo tenia la sabana de color marrón que comparto con otros de mis dos compañeros sirvientes pero que ahora mi madre tiene en la mano la sabana. Mi mamá me esta mirando indignada. Ya vestida y con su vestido de sirvienta negro con blanco, que le llega hasta sus tobillos con mucha elegancia. tira la cobija al suelo con su expresión de fruncir el ceño y mirarme indignada.

—¡El desayuno se te esta enfriando señorito y ya te dije que dejaras de abrazar esa almohada mientras duermes!

—¡Ayy ma’! Aun esta temprano.

—Temprano ni que nada, A COMER QUE SON LAS 5:40 Y TRABAJAMOS A LAS 6.

Me sobo mi cabeza levantándome del piso que me dejo doliendo la espalda. ESTABA APUNTO DE BESAR A MATHEW EN MI SUEÑO ¡PORQUE LA VIDA ME TENIA QUE DESPERTAR! Aun que sueñe con él todos los días nunca quiero despertar de mi mundo de sueños, donde él si se fija en mí. Pero la realidad me golpea mas rápido en mi cuerpo cuando me voy a bañar. El agua mas helada que mis esperanzas en el amor, pero algo vale la pena, puedo ver a Mathew y sus ojos morados detrás de anteojos redondos... Jeje~ Me muero pensando que él algún día notara mi existencia. Pero es imposible... Él un príncipe rodeado de lujos y yo solo un sirviente que nunca sube de rango.

—Luke, tu encárgate del tinto y yo caliento las arepas —Me ordena mi madre.

Preparo el tinto para mi madre y yo. Nunca olvidare la primera vez que la conocí, es lo único que mi mala memoria recuerda. Ella claramente no es mi madre de sangre ¡Pero lo es dentro de mi corazón! Ese día después de llegar del orfanato comencé a trabajar aquí, ya que Marissol me lo enseño todo con paciencia.

Ahora estoy aquí. 12 años después con mis grandes 19 años. Con un balde lleno de los jabones líquidos. El cabello rubio esta estorbándome en el rostro e intento acomodarlo con mi mano morena, sin mostrarle atención donde piso. En su consecuencia me resbalo con uno de los escalones. Pegándome en la espalda y en la cara mientras rodó como una pelota humana por las escaleras.

—POR LAS MAS GRANDES HIJUPUT... —Se me ahoga la voz.

Miro hacia arriba, un guardia con reflejos resguarda a Mathew detrás de su brazo. Me sonrojo de saber que Mathew me vio caerme de las escaleras como UN MARIKA. Me levanto en un instante del piso e inclinándome hacia ellos.

—¡DISCULPE ALTEZA!

—No pasa nada. —Me responde el príncipe. Con su voz suave y calmada con un tono firme, sin ni mirarme como si el piso fuera mas interezante que yo.

Él desaparece por los pasillos de colores rojos y el piso de madera fina, su camisa elegante de terciopelo de color morado se ve increíble hoy, su corona relevante pero pequeña moviéndose hacia los lados cuando camina con ese paso firme y reservado ¡ME MUERO Y SI MUERO QUE SEA EN SUS BRAZOS Y EN ESE CABELLO CAFÉ OSCURO! Recojo mis botellas de limpieza.

El pasillo principal es mi lugar. Es un honor para mi limpiar este lugar, la entrada principal del primer piso con el trono de oro al frente que va con la alfombra de color rojo, llena de lujo, demasiado elegante... Adoro cuando termino ahí y voy a limpiar el cuarto de pinturas. Las pinturas no podían importarme menos, pero Mathew es un amante del arte viejo, siempre esta ahí, repisando detalles, observándolas fijamente ¿Qué pasara por su cabeza? Daria toda mi alma y vida solo para tener un momento con él... Si tan solo... Si yo fuera un noble o de la realeza podría hablar con él ¡O si él fuera un sirviente podría hablar con él! Pero él es un príncipe próximo heredero al trono y yo... Solo un sirviente que llama la atención de todos, menos la de él.

—Detesto esto mamí. —Le confieso a Marissol en la mesa comiendo un pan duro de noche—. ¿Me recuerdas por qué sigo aquí?

—Porque si no es aquí ¿En donde más chino?

Recuerdo el echo que no me pagan con dinero si no con alojamiento en el palacio.

—Ash que fastidio. —Respondo sincero.

Yo sigo aquí por otras razones a comparación de mi madre. Mi hermoso Mathew ¿Vale la pena esto solo para ver a otro chico todos los días? Cada maldito segundo. Termino mi pan duro y ella me revuelve el cabello antes de irse a dormir con las sirvientas. Yo por otro lado, voy directo al baño. No tengo ganas de ir... Quiero escribir en mi libreta. Necesito otro esfero para mi libreta. Tocara robar otro de la biblioteca. ¡Porque mi libreta sobre Mathew no se puede quedar sin tinta! Levanto la tabla del piso donde aveces la dejo. Mi libreta me a acompañado desde los 14 años, escuchando todo lo que no debería decir ante nadie sobre Mathew, me ejecutarían si supieran que amo a otro hombre... ¿Por qué no puedo ser un chico libre? Siempre e amado a Mathew como para que me importen las consecuencias. Por un solo beso de Mathew yo haría lo que sea. Mi rostro en el espejo no esta tan mal. Mis ojos celestes destacando entre la oscuridad pero los acompaña unas ojeras por encima de mi piel morena que también esta decorado con pecas. A veces me pregunto si soy de este país. No es la apariencia habitual aquí... Pero que esperaba yo, vengo de un orfanato de mierda pero como todo no puede ser malo, la vida me dio buenos rasgos, ojala mi apariencia llame la atención de Mathew.

Dejo de divagar en mi mente e irme a dormir compartiendo la cama ¡Ojala pueda remontar donde estaba y besarlo con todo el amor que le tengo desde que nací!