Prologo
La ciudad donde creció Tn olía a asfalto caliente en verano y a carbón mojado en invierno. No tenía nombre bonito en los mapas turísticos; era de esas que aparecen como un borrón entre dos autopistas, con un cine cerrado desde 2008, un Market que abría hasta las doce y un cementerio viejo donde los adolescentes iban a fumar cuando no tenían dónde más irse.
A los quince años, Tn ya sabía cómo era despertar con gritos al otro lado de la pared. Sabía que el silencio después de una pelea era peor que los platos rotos. Sabía que su madre lloraba en la cocina a las cuatro de la mañana mientras fingía hacer café, y que su padre desaparecía tres o cuatro días seguidos sin dar explicaciones. También sabía que nadie en el instituto preguntaba. Mejor así.
Se refugió, como tantos otros, en pantallas. Primero videojuegos, luego series. Una noche de noviembre, con la casa vacía y la nevera casi igual, abrió Netflix buscando algo que no le pidiera sonreír. Encontró Merlina.
Vio los dieciséis episodios del tirón, envuelto en una manta que olía a humedad y a tabaco viejo. No lloró con los sustos ni con los monstruos. Lloró cuando Enid en el cuerpo de Merlina le dijo a Agnes que se quedara invisible para siempre. Lloró cuando Enid se convirtió en alfa para salvar a Merlina, a pesar de todo.
Por primera vez sintió que alguien hablaba directamente con él. No con el chico que sacaba buenas notas para que lo dejaran en paz, ni con el que se sentaba al fondo del autobús con auriculares puestos. Hablaban con la parte que llevaba años escondida debajo de demasiadas capas de “estoy bien”.
Empezó a ahorrar esa misma semana. Turnos dobles en la cabina de internet del centro, clases particulares de matemáticas a niños que lo miraban raro, cumpleaños en los que pedía dinero en vez de regalos. Guardaba cada billete en una caja de zapatos bajo la cama, junto a una foto impresas de Jenna y Emma que nunca se atrevió a colgar en la pared. No era obsesión.
Era esperanza con fecha concreta: la convención de Los Ángeles, octubre de 2025. Entrada VIP. Foto doble. Una sola oportunidad de decir gracias antes de que la vida siguiera empujándolo hacia cualquier otro lado.
Los años pasaron lentos y rápidos a la vez. Se graduó con notas decentes y sin despedida. Su padre se fue de casa de forma definitiva cuando cumplió dieciocho. Su madre empezó a trabajar turnos de noche y a dormir de día; apenas se cruzaban. Tn se mudó a un departamento diminuto sobre una lavandería que olía siempre a suavizante barato. Siguió ahorrando. Siguió viendo entrevistas antiguas, detrás de cámaras, lives de Instagram a las tres de la mañana. Aprendió a distinguir la risa real de Emma de la que usaba en alfombras rojas. Aprendió que Jenna se mordía el labio inferior cuando estaba nerviosa de verdad.
Escribió las cartas una noche de tormenta, con la luz titilando y la lluvia golpeando la ventana como si quisiera entrar. Escribió hasta que le dolieron los dedos. Doscientas palabras para Jenna. Doscientas para Emma. Las dobló con cuidado, las metió en sobres negros y las guardó en la mochila vieja que lo acompañaría al aeropuerto.
El día del vuelo, su madre lo llevó en silencio. En el semáforo frente al control de seguridad le apretó la mano una sola vez y dijo: “No dejes que nadie te diga que no mereces cosas buenas, ¿me oíste?” Fue la frase más larga que le había dirigido en meses.
Tn asintió, tragándose el nudo que tenía en la garganta. Bajó del coche, se colgó la mochila al hombro y caminó hacia la terminal sin mirar atrás.
No sabía que, en ese preciso instante, en un hotel de Los Ángeles, Jenna y Emma acababan de aterrizar después de catorce horas de vuelo desde Rumania. No sabía que estaban agotadas, con ojeras y la sensación de que todo era demasiado ruido. No sabía que, en menos de cuarenta y ocho horas, sus vidas iban a cruzarse de una forma que ninguno de los tres había pedido... pero que ninguno olvidaría jamás.
Solo sabía que, por primera vez en mucho tiempo, tenía algo que parecía un principio.
Y con eso bastaba.
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Notas de la historia:
-Está historia está basada en uno de mis One-Shots.
-Esta historia tendrá un poco de todo, momentos románticos, situaciones divertidas, y también drama.
-Será larga.
-Tendrá algunas dinámicas nuevas, ya lo verán conforme avance la historia, espero que les guste mucho :)