Agujero Negro
Cap 1
BangChan
Bostecé un poco, y los ojos se cristalizaron inevitablemente. Estaba agotado, pero es que se me hizo imposible anoche no quedarme en el estudio de la compañía adelantando una canción que tenía golpeándome el cerebro, y debía crearla antes de que me volviera loco. Así que, sí, amanecí de nuevo.
Era lunes hoy, ya se escuchaba afuera el bullicio de todos los que hacían vida en JYPE. Decidí levantarme e ir por algo para comer antes de ir a casa y tratar de dormir un poco. Al salir fuera del estudio, saludé a todos los que encontraba en mi camino hacia la cafetería, todos tenían buen ánimo y eso me alegraba a mí también.
Cuando llegué a la cafetería, quedé paralizado.
Mi corazón saltó de repente en mi pecho. Como nunca antes lo había hecho.
¿La causa? ¡Una chica!
Nunca la había visto, estaba ahí como si nada, preparando café. Tenía un estilo algo rockero, con el cabello oscuro suelto, ojos un poco grandes y delineados en negro, labios carnosos y no era coreana, parecía… ¿latina?
─ Hola ─ Le hablé en inglés y ella levantó su mirada y me miró con los ojos marrones más hermosos que había visto antes─ ¿Eres nueva?
─ Ah sí, lo soy. ─ Hizo una leve reverencia─ Estoy empezando hoy en el puesto de diseño. Mi nombre es _______, un gusto.
─ Oh, bienvenida. Soy Christopher, o BangChan. Como prefieras decirme.
La vi sonreír, pero no había ni un atisbo en sus ojos de que me reconocía. Y se sintió super raro, genial, pero raro.
─ No me conoces, ¿verdad?
─ Eh ─hizo una mueca en sus cejas de total desconocimiento y sonrió de lado─ Lo siento, pero no. La verdad estoy empezando y no conozco a nadie.
─ ¿Ah, pero escuchas K-pop? ─ Tenía que escuchar k-pop, ¿no? Si no ¿por qué buscaría trabajo en una empresa de K-pop?
─ Ah, ok ok, en realidad no, ─sonrió mientras vertía el café en algunos vasos y los colocaba en una bandeja─ Soy más de rock. Si dices así, perteneces a una banda, ¿verdad?
─ Sí, soy el líder de Stray Kids.
─ ¡Oh, genial! La verdad no los he escuchado, pero es una de las tareas que me dejó mi supervisora para poder entender su estilo y crear buenos conceptos visuales para ustedes.─ Me hizo un pulgar arriba totalmente despreocupada─ Bien, espero que trabajemos muy bien, y hagamos un buen equipo. Debo irme, están esperando este café y no quiero ser odiada en mi primer día por llevarlo frio. ¡Un placer conocerte, Christopher!
Se despidió con otra pequeña reverencia, una sonrisa y una agitada de manos. Tenía mucho tiempo en el que no me pasaba esto, ser un desconocido, y que terminaran la conversación de manera tan casual y despreocupada, y la verdad, me gustó eso. La vi alejarse, no era muy alta, pero usaba botas militares con tacón, vaqueros rasgados y una cazadora negra. Y bueno supongo que sufrí un Crush por un momento. Sonreí para mí mismo y lo dejé pasar, de seguro no la vería más o no lo suficiente al menos. Y de igual forma, ya no tengo edad ni tiempo para estas tonterías. Era hermosa, sí, pero mi atención estaba en mi carrera, en Stay, y en 7 hijos que la vida me había regalado.
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Como pensé, pasaron varios días en el que solo iba a casa en la madrugada, dormía, volvía en la tarde a la compañía y me encerraba en el estudio a seguir trabajando, y se repetía el ciclo. No logré verla de nuevo. Y estaba bien así.
Volvía a la compañía luego de descansar un poco y mientras caminaba por un pasillo la vi en una pequeña oficina, las persianas no estaban del todo cerradas, así que fue fácil notarla. Sentada en su silla frente a la pc, usaba el mouse y el teclado de aquí a allá. Llevaba el cabello recogido y algunos mechones caían desordenados, pero por alguna razón eso la hacía verse más hermosa. Tenía los audifonos puestos y movía la cabeza de arriba a abajo, ojalá estuviera escuchando nuestra música, pero por lo que dijo antes quizás esté escuchando Linkin Park o algo así. Y tampoco está mal, la verdad es que no estaba nada mal.
─ Ya veo que conociste a nuestra nueva empleada─ la voz de JYP me sacó del trance en el que no sabía que estaba─ es nuestra nueva diseñadora.
─ Eh sí ─soné casual, o eso intenté.─ La conocí al principio de la semana pasada. No es fan del k-pop.
─ Sí, ─JYP sonrió en su rara manera de hacerlo y le dio unas palmadas a mi hombro─ ese fue el punto final que me llevó a contratarla. Así no estaría detrás de ustedes intentando conocerlos. Pero tiene un increíble portafolio.
─ ¡Hey! ─ Felix llegó con una gran sonrisa y un vaso de café en su mano, me pareció raro pero sólo lo saludé de la misma manera─ ¿Qué hacen en frente de la oficina de __________? Se ven como stalkers los dos. Es creepy.
─ Sólo estábamos… espera, ¿la conoces? ─La verdad no me extrañaba, Felix es el ser más sociable que conozco.
─ Eh, sí. ¿Qué, no debería?
─ Claro que sí, ─JYP le sonrió─ no pasa nada.
─ Bien, iré a llevarle este café. ¿Por qué no vienen a saludar en lugar de estar parados frente a su oficina?
Él entró y JYP me animó a hacer lo mismo mientras se iba por el pasillo diciéndome que estaba ocupado. Mordí mis labios, sintiéndome un poco, ¿nervioso tal vez? Pero terminé entrando a la oficina. Ella estaba hablando y riendo con Felix, y agradeciéndole por el café. Tenía una bonita sonrisa, con hoyuelos más llamativos que los míos. Cuando notó mi presencia me miró a los ojos y me sonrió, pero no una sonrisa tan expresiva como la que acababa de darle a Felix, sino como una tímida que me descolocó totalmente.
─ Hola Christopher ─su voz sonó suave y no pude evitar sentir un cosquilleo en mi estómago. ¿Qué me estaba pasando? ¿Pasar tanto tiempo encerrado y escribiendo canciones rodeado de 7 chicos locos me estaban volviendo tan sensible? Solo era una chica más. Y ya…¡ya!
─ Hola ________─ caminé hasta quedar al lado de Felix quien me miraba algo divertido─ Ya te has establecido. Espero que te esté gustando trabajar aquí.
─ Sí, totalmente. Es genial. Ya he escuchado algunas de sus canciones y estoy en el proceso creativo. Espero que al terminarlo sea de su agrado.
─ Ya verás que sí. Si diseñas tan bien como juegas al LOL, de seguro será perfecto.
─ Oh, ¿juegas? ─Fue lo único que pude decir, no sé qué me sorprendió más, que ella jugara, que jugara con Felix o que ya en tan corto tiempo ellos se llevaran tan bien.
─ Sí, bueno de vez en cuando. Cuando tengo algo de tiempo libre.
─ Genial.
─ Oye, ¡quizás alguno de estos días hagamos una partida contigo también Hyung!
─ Sí, ─ella sonrió de nuevo─ suena divertido. Estaré esperándolo entonces.
─ Claro, ¿por qué no? Bueno, Felix, creo que deberíamos dejarla trabajar. ¿No crees? Además, nos toca práctica.
─ Tienes razón, broh, ok ______ nos vemos luego.
─ Hecho. Bye Felix, Bye Christopher.
─ Bye.
Evité ver sus hoyuelos de Nuevo. Y salí de la oficina primero. Esto era estúpido. ¿No era muy viejo, como dice Seungmin, como para estar teniendo crushs con una chica que solo he visto dos veces? Parecía un adolescente, y eso no me gustaba.
─ ¡Hyung! ¡Hey, espera! ¿Qué sucede? ─Felix me miró divertido cuando logró alcanzarme─ Parece que estuvieras huyendo.
─ ¿Huyendo? ¿Yo?
─ Sí. ─Respondió aun sonriendo.
─ ¿De qué o qué?
─ De ________. ¿Te gusta?
─ ¿Qué? Claro que no. ¿Cómo me puede gustar? No la conozco.
─ Ahhh, claro. Pero sí llamó tu atención, ¿no?
─ Bueno, ─traté de caminar más rápido─ no sé a qué te refieres. Es linda, pero sólo la he visto dos veces.
─ ¿Eso que tiene que ver? Alguien te puede gustar sólo con verla una sola vez. No estamos hablando de estar enamorado, pero sí te puede gustar.
─ Estás loco Felix.
Lo escuché reírse detrás de mí. Burlándose de mi negación. Lo ignoré. Y llegamos al salón de práctica donde estaban los demás sentados esperándonos.
─ Hasta que al fin llegaron ─Minho giró los ojos─ ¿Dónde estaban?
─ Estábamos saludando a ______.
─ Ahh, entiendo.
─ Ok, ¿ustedes también la conocen ya? ─Levanté mis cejas al ver que todos asentían.
─ Es genial ─dijo I.N
─ Sí, y muy graciosa, ─Seungmin empezó a reír─ tiene buenos chistes.
─ No nos conocía ─Changbin hizo una mueca─ pero ya está empezando a escuchar nuestra música.
─ Sí, ─Hyunjin asintió─ creo que pronto será Stay también. Es imposible no caer en nuestro encanto.
─ Además tiene buen gusto en música, ─Han se emocionó─ Rock, Numetal, y así. Es súper.
─ ¿En qué momento la conocieron así? ¿Dónde estaba yo?
─ Ay Hyung, ¿dónde más? ─Minho me miró como si hubiese dicho una tontería.─ Estabas encerrado en el estudio.
Tenía sentido. Así que no indagué más.
─ Sí, pero a Hyung le gusta ______.
Miré rápidamente a Felix que ya estaba partiéndose de risa, y los demás lo siguieron.
─ ¿En serioooo? ─Gritaron todos en coro.
─ ¡Sí! ─ Continuó Felix, haciendo pausas para no ahogarse con la risa─ Lo encontré ahí parado frente a la oficina de ella, viéndola.
─ ¿Qué? ─Todos de nuevo, al mismo tiempo. Sincronía sin límites.
─ Hey, estaba con JYP. Y él me estaba contando cómo la contrató. Eso es todo.
─ Sí, claro. ─Continuó el que se supone que es mi amigo─ Cuando entró se quedó mirándola como embobado. Y cuando ella lo saludó, se sonrojó.
─ ¡BangChan tiene novia! ─Seungmin gritó, y luego todos le siguieron.
─ ¡BangChan tiene novia! ¡BangChan tiene novia! ¡BangChan tiene novia!
─ ¡Oigaaan! ¡Ya es suficiente! ─No sé si de verdad mi cara demostró enojo, pero todos se quedaron en silencio─ Ella no es mi novia, y no me gusta. ¿Ok? ¿Es bonita? Sí, pero ya. Espero que no vuelvan a tocar el tema. ¿Ok?
─ Okeeeeey ─todos alargaron la palabra con un tono lastimero. Pero me hicieron caso, el tema no se volvió a tocar, y así era como debía ser.
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Los días siguientes pasaron en calma. Me había controlado y cuando me encontraba con _______ en los pasillos sólo nos saludábamos de manera normal. Ella tampoco demostró una mayor atención hacia mí. Así que estaba bien. Los chicos no volvieron a decirme nada, y aunque varias veces veía a alguno de ellos en la oficina de ella hablando animadamente, no me atreví a entrar. Algo en mí me decía que si empezaba a tener contacto con ella entraría en un agujero negro sin retorno. Y no estaba preparado para ello. Así que sí, lo mejor era evitarla.
Pero supongo que estaba demasiado tranquila mi vida como para quedarse así.
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─ BangChan ─JYP me frenó en uno de los pasillos un sábado en la tarde─ Necesito un favor tuyo.
─ Ok, claro. ¿Qué sucede?
─ Ya hace un mes que _____ empezó a trabajar con nosotros. Su supervisora me dijo que ella ya había terminado el nuevo concepto gráfico para ustedes. Así que le preparamos una bienvenida oficial a la compañía.
─ Ok, bien y ¿qué se supone que debo hacer?
─ Ah bueno, ve a buscarla a su casa. Dile que la fuiste a buscar porque debe mostrar su trabajo a unas personas importantes, que realmente serán ustedes 8 y yo claro. Que use una ropa formal y te la traes.
─ Ahm, y ¿por qué no solo la llamas por teléfono?
─ Ella vive algo lejos, imagina lo que tardará tomando un bus o algo así.
─ Envía a una camioneta a buscarla. ─ Por favor, solo estaba evitando caer, envía a alguien más.
─ No, si vas tú mismo, ella sentirá que realmente es muy importante. Vamos, anda. No te lo pediría si no fuera importante. ¿Ok?
─ Ok. Iré.
Mis vibras no llegaron a mi jefe, así que aquí iba yo en mi carro siguiendo al gps con la dirección de la casa de ______, y sí vivía algo lejos. Me imagino que debía levantarse temprano para ir a la empresa todos los días y ser una de las primeras en llegar. Sí, lo sé. Aunque no hablaba con ella, me seguía dando cuenta de detalles como esos. Siempre llegaba temprano, saludaba a todos con una sonrisa, llevaba el café a sus superiores antes de comenzar a trabajar, y aunque se notaba que estaba agotada seguía trabajando aún hasta un poco más de que su jornada terminara.
Y no sólo eso, sino que ella ayudaba al que podía. Un día incluso la vi ayudando a las chicas de limpieza, era sin duda una gran persona.
Sí, sé lo que están pensando, que quizás BangChan ya había caído en el agujero negro y sin retorno, pero aún no. Lo juro. Por eso estaba evitando interactuar con ella, y ahora esto.
Pero soy un genio, ¿no? Lo soy. Así que sólo entraría ahí, la esperaré afuera, y cuando vayamos de regreso no hablaré de nada. Y listo. Al borde del agujero, pero aun de pie.
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Estacioné el auto frente a un pequeño departamento de color champagne. Había algunas plantas al frente y daba esa sensación de tranquilidad que era genial. Salí del auto con mi gorra y mi tapabocas puesto, solo para estar prevenidos. Al entrar en el jardín una música muy conocida para mí, llegó a mis oídos. Era el opening de One Piece, mi anime favorito. Y ella lo estaba cantando a toda voz. Sonreí, al parecer no se oía lo suficientemente fuerte para que los vecinos de arriba escucharan, pero a mí me emocionó mucho. ¡Le gustaba One Piece!
Toqué el timbre, agradecido de tener el tapabocas puesto porque esta tonta sonrisa no se me quitaba. Esperé un momento y ella abrió la puerta. Y por un instante pequeñito sentí que uno de mis pies resbaló en dirección al agujero negro. Ella estaba ahí frente a mí, el cabello recogido, no tenía maquillaje, pero no le hacía falta, usaba un top y un short que le quedaban como hecho a la medida… tenía una ceja arqueada y una media sonrisa dibujada en sus carnosos labios, con esa música de fondo... maldición era hermosa.
─ ¿Christopher? ─Reaccioné al escucharla nombrarme, me reconoció incluso con mi gorra y mi tapabocas, solo las Stays hacían eso─ ¿Qué haces aquí? Ah, disculpa, pasa.
─ Hola ______. ─ Pasé cuando ella me dio el paso y su acogedora casa era genial, había dibujos aquí y allá, cuadros de One Piece. Todo ordenado y blanco, negro y gris. Perfecto─ Vine de parte de JYP. Eh… ─no lo pude evitar─ te gusta One Piece.
─ Ahh sí ─ Ella me sonrió y me miró esta vez como si realmente me estuviera viendo─ sí. Me gusta mucho la verdad. Es mi anime favorito.
─ El mío también. ─Ambos reímos. Y me quité el tapabocas porque realmente era incómodo. ─ ¿Cuál es tu personaje favorito?
─ Mmm, ─se volteó y me mostró su espalda, traté de concentrarme y solo mirar lo que me estaba tratando mostrar, y era un tatuaje de la calavera de Zoro en su espalda en el omóplato derecho. Estaba sonriendo de nuevo cuando se giró y quedó frente a mí─ supongo que soy una de las chicas de Zoro. Pero, eh dime, ¿por qué te envió JYP?
Ambos nos reímos. Y recordé de repente por qué había venido. Y el plan que dije que seguiría.
─ Ah ok sí, eh… pues él quiere que vayas a mostrarle lo que has hecho a unos ejecutivos importantes de la empresa ─quizás exageré un poco, pero bueno, éramos importantes ¿no? ─ Ah y que vistas algo formal. Yo te esperaré en el auto.
─ Oh entiendo. ─Asintió pensativa y luego me miró como si hubiese dicho algo mal─ ¿por qué tendrías que esperar afuera? Sólo siéntate en el sofá, y en un momento estaré lista. ¿Ok? Será más raro si estás afuera todo el rato. ¿No crees? Puedo servirte algo mientras esperas.
─ Eh ─no pude refutarla─ no, ahm estoy bien. Te espero aquí.
Ella entró en lo que supuse sería su cuarto, y tuve que recitar la tabla de multiplicar del 9 para concentrarme. Aproveché el tiempo para mirar sus cuadros y me sorprendí al notar la firma, todos los había pintado ella, y la verdad eran geniales. También había una biblioteca con libros, discos de música de varias bandas de rock, y sí, tenía todos los de Linkin Park, lo sabía. Y woah, muchos tomos de manga, la mayoría de One Piece. Estaban fotos de ella cuando era más chica, pero siempre sola. No había ninguna foto familiar. Y me pareció bastante raro. No pude sobrepensar en eso porque un carraspeo me sacó de mi análisis, ella estaba ya en la entrada de la sala. Usaba el cabello recogido de manera casual, pero desenfadada, un vestido negro hasta la mitad de sus muslos, de mangas largas y cuello alto que se ajustaba perfectamente a sus curvas, botas negras de tacón alto pero estilo militar, y un delineado negro en sus ojos que hacía imposible no quedarse embobado viéndolos. Supongo que así estaba yo: Babo Christopher.
─ ¿Así de casual está bien?
─ Sí ─fue la única palabra que logró salir de mi boca. Me puse rápidamente mi tapabocas y decidí salir antes de que siguiera tambaleándome─ vamos, ya están esperando por nosotros.
Ella asintió, tomó su laptop, apagó todo y salimos. Emprendimos el viaje de regreso y no quise mirarla más, tenía que apegarme a mi plan inicial, o a lo que quedaba de él. Ella notó eso al parecer y tampoco forzó ninguna conversación. Lo peor es que el silencio no era incómodo. Lastimosamente soy un E, así que eso de quedarse callado por mucho tiempo no funcionó.
─ Eh, ¿puedo preguntarte algo? ─No la vi directamente pero de reojos noté que me miró atenta y asintió, ella sin duda era una I, introvertida que aprendió a socializar─ ¿Por qué estás en Corea?
─ Oh, larga historia. Tengo una mejor amiga, más que todo diría que es mi familia. Y ella estaba obsesionada con Corea desde que vivíamos en Latam, así que mientras ella aprendía coreano, aprendí también y luego nos vinimos juntas.
─ Oh, ya veo, ¿y dónde está ella?
─ Ella, se casó con un coreano ─me atreví a mirarla mientras sonreía, y se le notaba el cariño al hablar de su amiga─ así que ahora vive una vida ocupada de señora casada.
─ ¿Y después de mudarte aquí y vivir sola, te gusta Corea? ─ Chris por favor ya cállate, ¿por qué sigues preguntando cosas?
─ Sí, bueno, ahora me gusta más que antes.
Ambos sonreímos, pero esa frase, por alguna estúpida razón, mi cerebro la estaba asociando conmigo de una manera tan infantil… que de repente pensé que caer en el agujero negro y sin retorno no era una mala idea después de todo.