✦Chaos Theory ✦

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Summary

La muerte es una condena a la que todos llegamos tarde o temprano. Pero… ¿qué harías si supieras que tu final llegará a los quince años? ¿Huirías del destino… o dejarías que se cumpla? Un chico proveniente de un mundo mágico huye por capricho del universo y llega a la Tierra, un lugar que promete paz, pero esconde su propio caos. Entre secretos, batallas y vínculos inesperados, comenzará una lucha silenciosa contra el tiempo… y contra aquello que insiste en regresarlo al camino marcado.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

T1-E1: El precio de lo desconocido

El universo dicta el camino.

Decide quién gana, quién cae

y quién muere con dolor.

Desobedecerlo tiene un precio.

Pero… ¿qué pasaría si alguien fuera más rápido que su destino?

Tal vez el universo no podría detenerlo.

Tal vez solo podría destruirlo.

CAPÍTULO 1: EL PRECIO DE LO DESCONOCIDO

En algún lugar del universo, lejos del planeta Tierra, existía un mundo idéntico al humano.

Sus habitantes poseían la misma apariencia, con una sola diferencia: la magia reinaba sobre todo.

El rango mágico determinaba el estatus social, el respeto… y quién gobernaría el planeta entero.

Actualmente, el Rey Dorian era considerado el ser más poderoso de aquel mundo.

Sin embargo, guardaba un secreto.

Uno que solo él y sus sirvientes más cercanos conocían.

El rey tenía un hijo.

Su nombre era Eddy.

Un niño de apenas 12 años cuyo poder superaba incluso al del universo mismo.

Un poder tan inmenso que Dorian decidió mantenerlo oculto, temiendo perder su trono si la verdad salía a la luz.

Eddy era consciente de su magia, aunque no la comprendía por completo.

Mucho menos sabía que era el ser más poderoso que jamás había existido.

Por orden del rey, Eddy fue obligado a sellar la mitad de su magia dentro de una espada.

Sin ella, su poder quedaba limitado.

Era la única forma de mantenerlo bajo control.

Un día como cualquier otro, Eddy se encontraba encerrado en el Palacio Real.

Su padre estaba ausente por motivos desconocidos, dejando a los sirvientes a cargo de su vigilancia.

El niño permanecía sentado en su habitación, observando su espada con curiosidad y tristeza.

—¿Qué hay afuera…? —se preguntó en voz baja—.

¿Por qué mi padre no quiere que la gente me vea?

Sin previo aviso, uno de los nuevos sirvientes entró a la habitación, cerrando la puerta detrás de sí.

—¿¡No te enseñaron a tocar la puerta!? —reclamó Eddy.

—Una disculpa —respondió el sirviente con una sonrisa tensa—. Vine a traerle un poco de agua. Se ve cansado.

—Está bien… —murmuró Eddy—, pero la próxima vez toca la puerta, por favor.

Eddy tomó el vaso y bebió su contenido sin sospechar nada.

Minutos después, el mareo comenzó a apoderarse de su cuerpo, hasta que finalmente perdió el conocimiento.

Horas más tarde, Eddy despertó tirado en el suelo de su habitación.

Su ropa había sido arrancada.

Su cabeza daba vueltas.

El silencio era extraño.

La sensación… insoportable.

Sucedió entonces.

Eddy comprendió lo que le habían hecho.

Sintió su cuerpo sucio, usado, roto.

Su inocencia le había sido arrebatada.

Una semana pasó.

Durante la cena, aquella sensación no lo abandonaba.

Así que, reuniendo el poco valor que le quedaba, decidió hablar con su padre.

—Padre… —dijo con la voz temblorosa—. Necesito contarte algo.

Pero quiero que me escuches… y que me creas, por favor.

—Claro —respondió Dorian—. ¿Qué ocurre?

El rey ya sospechaba que algo no estaba bien.

Su hijo, antes cariñoso, ahora evitaba cualquier contacto, reaccionando con agresividad cuando alguien intentaba tocarlo.

—Cuando te fuiste… —continuó Eddy— el sirviente nuevo puso algo en mi agua.

Desperté sintiéndome sucio… usado.

Creo que abusó de mí.

El silencio cayó sobre la sala.

Dorian permaneció inmóvil, sorprendido… o fingiendo estarlo.

—¿Estás seguro? —preguntó finalmente—. Tal vez solo sea un malentendido.

—¡No lo es! —gritó Eddy—. Me duele el cuerpo, no puedo ni mirarme al espejo.

—Está bien —dijo el rey tras una pausa—. Mañana decidiremos qué hacer.

Puedes dormir conmigo esta noche.

Eddy se sintió un poco más tranquilo.

Creyó haber sido escuchado.

No sabía que esa sería la última vez que confiaría en su padre.

A la mañana siguiente, Eddy no despertó en la cama real.

Abrió los ojos en un lugar frío y oscuro.

Estaba encadenado.

Las cadenas eran gruesas y pesadas, sujetándolo a las paredes de una celda solitaria en la cima del palacio.

Había una pequeña cama y un plato con comida.

—¿Qué hago aquí…? —susurró—.

Este lugar es para ladrones y traidores…

Entonces, una sombra apareció tras la rendija de la ventana.

Era Dorian.

Su mirada estaba vacía.

Inhumana.

—Te quedarás aquí hasta que los dioses se lleven tu alma —dijo con frialdad—.

Tu pureza fue arrebatada.

No puedes vivir entre la gente normal.

—¡¿Qué?! —gritó Eddy—. ¡Soy tu hijo!

—La pureza es sagrada en mi reino —respondió el rey—.

Si nadie debía saber de tu existencia, ahora menos.

¿Qué pensarían de mí si supieran que tengo un hijo impuro?

Eddy cayó de rodillas, roto.

—Papá…

—No vuelvas a llamarme así —espetó Dorian—.

Yo no tengo hijos.

Eddy pasó un año encerrado en aquella torre a dos días de cumplir 13 años.

Sobrevivió gracias a los sirvientes que sentían lástima por él.

Un día, una anciana apareció en la ventana.

Había sido como una abuela para Eddy.

—Mi niño… —susurró—. No puedo creer que te hayan hecho esto.

Eddy no respondió.

Su mente estaba llena de dolor… y de ira.

—Has hecho mucho por mí —continuó ella—. Ahora es mi turno.

La mujer arrojó la espada dentro de la celda.

El sonido metálico resonó con fuerza.

—Escapa —dijo—.

Cuando el rey se entere, probablemente me asesine.

No dejes que sea en vano.

Huye… y destruye este mundo.

Eddy se levantó.

Por primera vez en mucho tiempo, sintió esperanza.

La espada comenzó a brillar con una luz morada tenue.

—Me iré lejos —respondió—.

Gracias… y por favor, huye. No dejes que él te atrape.

La anciana desapareció.

Entonces, algo dentro de Eddy se rompió para siempre.

Liberó una explosión de energía que destruyó el palacio, envolviéndolo en llamas.

Dorian emergió entre los escombros.

—¿¡Qué crees que estás haciendo!? —rugió—. ¿Cómo conseguiste tu espada?

Eddy lo miró con una mezcla de tristeza y furia.

Lanzó una descarga de energía que dejó al rey indefenso.

—¡Eres un monstruo! —gritó Dorian.

Eddy no respondió.

Se alejó del planeta a toda velocidad, dejando tras de sí una onda expansiva que sumió al mundo en el caos.

Sin destino alguno…

Comenzó a vagar por el universo en busca de un hogar.

Chaos Theory

CatBlack&White

1.El precio de lo desconocido

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