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Summary

🌀 Resumen General: La Evolución de la Familia Spencer La serie narra la historia de los Spencer (Esteban), Lo que comienza como un drama de supervivencia emocional entre dos jóvenes, evoluciona hacia una trama de ciencia ficción interdimensional para terminar en una profunda lección sobre la salud mental y la formación de una familia elegida. 🟢 El Ciclo del Trauma (Temporada 1) La historia se centra en el amor entre Mf/Mid (el artista) y Thomson (el hijo adoptivo ciego). Su relación es un refugio contra la crueldad de Esteban. Mf protege físicamente a Thomson, mientras que Thomson es el ancla emocional que calma las pesadillas de Mf. Sin embargo, la presión familiar y un evento sobrenatural fracturan todo: Mf es absorbido por un portal, dejando a Thomson en la oscuridad y la depresión. 🟠 La Traición y el Caos (Temporada 2) Mf regresa del portal, pero transformado. No vuelve solo, sino con una nueva pareja (Will) y un hijo (Lázaro), desplazando a Thomson de su vida. Se revela que la misión de "salvar el mundo" fue un engaño. La tensión se traslada a la siguiente generación: Eitan (hijo de Thomson y Mf) y Lázaro compiten por la aprobación de Esteban, mezclando el resentimiento personal con la manipulación académica. 🔴 Redención y Sacrificio (Temporada 3 y 4)

Genre
Scifi
Author
Nath
Status
Ongoing
Chapters
18
Rating
n/a
Age Rating
16+

El enlace iónico


AMBIENTE: Un parque solitario. El cielo está gris plomo, el aire se siente pesado antes de la tormenta.

MIDDLEFORD: (Entra en escena caminando con pasos erráticos. Se abraza a sí mismo, tiritando no de frío, sino de pura rabia contenida. Se detiene ante un banco y, con manos temblorosas, intenta subirse la manga. La quemadura del taser está viva, roja y cruel).

MIDDLEFORD: (Con voz entrecortada) Un 9.8... (Suelta una risa amarga que termina en un sollozo). ¿Tanto esfuerzo por una décima de m...? ¡Ya me harté! (Se deja caer en el banco y esconde la cara entre las manos, llorando en un silencio que duele).

THOMSON: (Está sentado a unos metros, bajo un árbol. Su cuaderno está sobre sus rodillas. Al escuchar el primer sollozo, su cabeza se mueve ligeramente. No ve, pero analiza el sonido: el ritmo del llanto, el roce de la tela. Se levanta lentamente, usando el tronco como guía).

THOMSON: (Caminando con extrema precaución, estirando una mano para no chocar con el banco). ¿Hay... hay alguien ahí?

MIDDLEFORD: (Se sobresalta y se limpia las lágrimas con brusquedad, ocultando su brazo herido). ¡Vete! No tengo nada para darte, busca a otro a quien molestar.

THOMSON: (Se detiene a dos pasos. Su voz es suave, casi un susurro). No quiero nada. Solo... suenas como si te estuvieras rompiendo.

MIDDLEFORD: (A la defensiva) No me estoy rompiendo. Estoy bien. Solo... déjame solo.

THOMSON: (Da un paso más, acortando la distancia. Su mano, tanteando el aire, roza por accidente el hombro de MF. MF da un respingo, casi como si lo hubieran quemado de nuevo).

MIDDLEFORD: ¡No me toques!

THOMSON: (No retrocede, pero deja la mano quieta en el aire). Perdona. No puedo ver dónde estás exactamente... pero hueles a esa crema que usan en el hospital. Estás herido, ¿verdad?

MIDDLEFORD: (Se queda mudo. La mención de la herida lo deja desarmado. Mira a Thomson y nota por primera vez que el chico no lo está mirando a él, sino hacia un punto indefinido detrás de su cabeza). ¿Tú... tú no puedes verme?

THOMSON: No. Pero puedo oír que te falta el aire. (Lentamente, con una paciencia que MF no comprende, Thomson vuelve a acercar su mano y la apoya en su espalda). Solo respira.

MIDDLEFORD: (Intenta tensarse, intenta alejarse, pero el calor de la mano de Thomson es lo más real que ha sentido en semanas. De a poco, deja que su cuerpo se incline hacia el extraño).

(Acción: Thomson, al sentir que MF ya no huye, lo rodea con un abrazo lento y firme. No es un abrazo de película, es un abrazo de auxilio. MF se aferra a la ropa sucia de Thomson y estalla en un llanto profundo, liberando todo el terror de la mansión Spencer).

THOMSON: (Susurrando mientras el abrazo se vuelve más fuerte). Ya está. Llora todo lo que necesites. Aquí la lluvia lo tapa todo.

MIDDLEFORD: (Después de un rato, se separa lo justo para mirarlo a la cara. La curiosidad científica empieza a ganarle al dolor). Tus ojos... son totalmente blancos.

THOMSON: (Con una sonrisa triste) Sí. Como la niebla, me decía mi madre. No puedo ver nada.

MIDDLEFORD: (Incrédulo) ¿Nada? ¿Ni el banco, ni a mí, ni los árboles?

THOMSON: Nada. Todo es oscuridad y sonidos.

(Acción: El primer rayo ilumina el cielo y truena. Empieza a llover con fuerza. MF mira a Thomson, tan vulnerable y pequeño bajo la tormenta).

MIDDLEFORD: (Le agarra la mano con firmeza). Pues no te vas a quedar aquí a oscuras y mojado. Ven conmigo.

PARTE 2): EL PRECIO DEL GENIO

INTERIOR: PASILLO DE LA MANSIÓN SPENCER - NOCHE

(Acción: La mansión es inmensa, con suelos de mármol que hacen eco. Esteban arrastra a MF del brazo hacia el fondo del pasillo. Thomson se queda solo en el recibidor, desorientado, escuchando el portazo del estudio).

ESTEBAN: (Voz amortiguada tras la puerta, gritando) ¡¿Te has vuelto loco?! ¡Traer a un indigente a MI casa! ¡¿Acaso crees que esto es una beneficencia pública?!

MIDDLEFORD: (Voz quebrada) ¡Solo estaba bajo la lluvia, padre! ¡Está ciego, no tiene a dónde ir!

ESTEBAN: ¡No es tu problema! ¡Bastantes problemas me das ya con tus notas mediocres!

THOMSON: (En el pasillo, tiembla. Estira las manos hacia las paredes frías, intentando orientarse. Camina a tientas, asustado por el eco. Sus dedos rozan el marco de una puerta abierta. Entra sin saber que es el estudio privado de Esteban).

INTERIOR: ESTUDIO DE ESTEBAN

(Acción: El lugar huele a libros viejos y productos químicos. Thomson avanza con cuidado hasta que choca con un escritorio pesado. Sus dedos tocan una pila de papeles. Siente la textura de la tinta fresca y las hendiduras del papel. Empieza a trazar los números con las yemas de los dedos).

THOMSON: (Susurrando para sí mismo) Tres... balanceo de masa... reactivo limitante... (Una pequeña sonrisa aparece en su rostro. Agarra un lápiz que está sobre la mesa. Su mano se mueve con seguridad, siguiendo el relieve del papel, completando las ecuaciones que Esteban dejó a medias).

(Acción: La puerta se abre de golpe. Esteban entra furioso, con MF detrás de él).

ESTEBAN: (Al ver a Thomson tocando sus papeles, su rostro se pone rojo de rabia). ¡¿Pero qué haces?! ¡Suelta eso ahora mismo!

(Acción: Esteban camina hacia él a zancadas, levantando la mano como si fuera a golpearlo. Thomson se encoge, cubriéndose la cara con los brazos, esperando el impacto).

ESTEBAN: (Se detiene en seco al notar que Thomson no se mueve, solo tiembla, y que sus ojos blancos no enfocan nada. Se da cuenta de la ceguera por primera vez. Su mirada baja a los papeles, esperando ver un desastre de garabatos).

ESTEBAN: (Silencio absoluto. Sus ojos recorren las fórmulas. Su expresión cambia de furia a una incredulidad total). Tú... tú hiciste esto. El cálculo de la estequiometría... está perfecto.

MIDDLEFORD: (Desde la puerta, sorprendido) ¿Qué?

ESTEBAN: (Ignora a su hijo. Se inclina hacia Thomson, analizando su rostro). Tienes 11 años, vives en la calle, no puedes ver... y has resuelto en diez segundos lo que a mis ingenieros les toma una hora.

THOMSON: (Con voz débil) Mi mamá... ella me enseñaba antes de morir. Perdón por tocar sus cosas, señor. Ya me voy.

ESTEBAN: (Con una voz extrañamente suave, casi seductora). No. No te vas a ningún lado. (Mira a MF con desprecio y luego vuelve a ver a Thomson). Mañana mismo te haré un examen. Si entras al colegio de mi hijo, yo pagaré todo. Eres el genio que este apellido necesita.

(Acción: Esteban se agacha y, ante la mirada atónita de MF, levanta a Thomson chineado. Lo carga con una delicadeza que MF nunca ha conocido. Empieza a subir las escaleras hacia el piso superior).

MIDDLEFORD: (De pie en la oscuridad del estudio, viendo cómo su padre se lleva a su nuevo amigo al cuarto de huéspedes). ¿Padre...?

ESTEBAN: (Sin voltear, subiendo los escalones). Ve a dormir, Middleford. Al menos hoy has servido para algo: me has traído una mente que vale la pena.