El reloj se detuvo
Se ha acabado el tiempo.
No, aún no ha terminado; solo se ha detenido a llorar por estos años.
Le cuesta ya creer que la pureza verdadera del amor ya se haya acabado.
El dolor que siente por haber seguido su rumbo y ver ahora cómo todo lo que un día planeó como su destino se derrumba entre mares de penurias.
El reloj se detuvo, y no es porque sus engranajes ya estén oxidados, ni porque sus agujas se hayan salido; no se detuvo por estar roto...
Lo hizo porque creamos un tiempo sin futuro.