🌹 Prólogo 🌹
La mujer miraba a su alrededor. Le parecía casi una ironía que estuviera en ese lugar, todo se sentía purificado, en abierta contradicción con lo que ella era. Sin embargo, estaba allí por una sola razón. Aunque no espero encontrarse con alguien más en ese momento.
—Dios está anotando todo lo que el mundo le debe, hija mía. Él nunca erra en sus cuentas y tú buscas interferir en la contabilidad divina. —seguía diciendo el hombre a sus espaldas.
Ella siguió su camino, no quería escuchar más el sermón que tenía ese padre.
—¡Muchacha!
No hizo caso alguno, pero el hombre no se quedó atrás y la siguió. Se veía realmente preocupado el hombre de avanzada edad.
—Debes pensar en la salvación de tu alma. Lo que estás haciendo no es correcto.
La mujer de cabellos castaños frunció el ceño.
—Todo lo malo que pasa en el mundo, tiene un fin. Pero cuando llegamos allá arriba, —señaló con su dedo índice —el castigo dura toda una eternidad.
Frenó de golpe su andar, pero no se atrevió a seguir mirándolo.
—Admito que tengo mis errores, pero no estoy haciendo daño a nadie. —respondió ella.
—De todos los pecados que cometiste, ese que estás pensando en cometer ahora, es el más grave....
Volteo hacia el hombre. Su expresión demostraba lo que sentía en ese momento.
—¿Y cuál es el pecado que estoy cometiendo?
—Querer descarriar a un Santo. Querer corromperlo. ¿Eso quieres hacer? ¿Que caiga en la tentación? Estás moviendo cielo, mar y tierra para hacer que él vaya a tí.
—No... —apenas murmuró —No es así....
El padre negó lentamente.
—Podrás robar los hombres de todas esas mujeres, pero este se lo estás robando a Dios...
Ella sintió un nudo en la garganta. Sus ojos amenazaban con derramar las lágrimas que se habían acumulado al escucharlo. Sabía que tenía razón, pero no quería aceptar la verdad. Se negaba a seguir oyéndola. Y de pronto, la duda se instaló en ella.
¿Era correcto seguir con eso?








