ESTÁ MINTIENDO

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Summary

Sounet vuelve a Duorkin tras la muerte de su abuela, convencida de que algo no encaja. Antes de llegar a la mansión Dawson, presencia una escena que nadie más parece ver de la misma manera. Un hombre muerto. Un bosque. Un silencio incómodo. Mientras la investigación avanza, Sounet comienza a dudar de sus recuerdos, de quienes la rodean… y de sí misma. Y todo parece complicarse mas cuando conoce a Ashton, el promete ayudarla ¿será asi? en una casa donde la verdad cambia según quién la cuente, la pregunta no es qué ocurrió, sino quién está mintiendo.

Genre
Drama
Author
rubi
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

<<Bienvenidos a Duorkin>>




El letrero verde de letras blancas a una esquina de la carretera nos daba la bienvenida a lo que a partir de ahora sería el lugar en donde pasaríamos nuestras próximas vacaciones de verano. Había visto ese letrero innumerables veces y todas eran una representación de que nuestro largo viaje al fin estaba cerca de terminar.




Hace dos semanas atrás recibimos un mensaje de la abuela diciendo que la visitáramos con urgencia.




¿Y adivinen quién va rumbo a pasar los próximos días en un pueblo donde hace mucho frío?


Nosotros


No iban hacer las vacaciones soñadas, eso estaba claro, pero esperaba que fueran tranquilas, aunque a quién engañaba, con toda mi familia aquí sería como pedir un milagro tener unas vacaciones normales.




Y mas ahora que el abuelo murió, todos parecían tener una paciencia que dependía de un hilo. Solo esperaban una pequeña discusión para formar un escándalo, que en ocasiones terminaba en tragedia. Una parte de mi estaba casi segura de que todo se debía a una lucha por quién se quedaría con la gran herencia del el abuelo.




El ya estaba muerto, y ahora sus inversiones y propiedades habían quedado divididas entre todos,-incluso yo y mi hermano habíamos heredado algo- sin embargo había una persona que tenía el poder de cambiarlo todo y si ella quería dejar a todo el mundo sin nada.




Victoria Dawson- mi abuela-Que a sus sesenta años tenía un sentido de cordura impecable y se había dado cuenta que los que no estaban en su sano juicio eran sus hijos y es que no hacía falta ser muy observador para darse cuenta que mis tíos estaban locos. Bueno, no solo mis tíos.




Todos en este loco pueblo lo están.




Ahora todo es una competencia por quién tiene el favor de la abuela y buscan cualquier escusa para degradar al otro. A este paso nos vamos a quedar todos sin nada.


Miró hacia la ventana en un intento de distraerme pero fracaso ya que dejamos el pueblo atrás hace quince minutos y lo único que rodea está carretera son árboles. La mansión Dawson es una de las propiedades más alejadas que puede tener Duorkin, llegas a al pueblo media hora si vas en auto y cuarenta y cinco minutos a pie.




Dexter se acomoda en su asiento por tercer vez, lo e notado tenso desde que salimos de casa, en otra ocasión le hubiese preguntado que le sucede, pero debido a mi poca paciencia por el largo viaje me molesto cuando se vuelve a mover.




-¡PODRÍAS QUEDARTE TRANQUI…-me interrumpe antes de terminar la oración.




-A nadie mas le parece extraño que la abuela haya querido adelantar nuestra visita-se rectifica-bueno mejor dicho, adelantar la visita de todos.




Lo que se refiere Dexter es que siempre visitamos a la abuela para fin de año, no en vacaciones de verano. Está sería la primera vez que pasamos esta temporada con la abuela.




Mi padre niega con la cabeza.




–No tiene nada de extraño Dexter, talvez se sentía sola y por eso decidió llamarnos a todos–Dice mi padre con la vista fija en la carretera–mi madre que esta al lado le da la razón.




–No lo creo–intervengo aun mirando los árboles– la abuela cuando nos llamó dijo que tenía algo importante que decirnos a todos.




Dexter chasquea los dedos hacia mi dirección y me mira como si le hubiera dicho una revelación divina.




–¡Eso me recuerda algo! Hace ya algún tiempo la abuela me llamo y converse un rato con ella y al final me dijo algo sobre el testamento–suelto un bufido, estoy segura de el fue el que sacó el tema- que en nuestra próxima visita iba hacer una reunión y nos iba hacer saber por fin su decisión.-se queda pensando por un momento-Aunque pensé que nos lo diría para fin de año


Volteo a mirarlo, tiene el cabello negro revuelto por el viaje y una sudadera gris que no se quita desde que salimos.


–Que te puedo decir hermano, nuestra abuela es una mujer impredecible nunca sabes lo que dirá o hará.


Dexter y yo somos hermanos y aun físicamente no nos parecemos mucho nos llevamos bien.




-Concuerdo-me apoya Dexter




–Sea cual sea la razón de su llamada eso no asunto de ninguno de los dos -nos dice mí padre con un tono severo–es por eso par de chismosos que si esa su puesta reunión se lleva a cabo, ustedes no van a estar Ahí.




Por momento Dexter y yo nos quedamos en Shock por las palabras de nuestro padre, aunque no se si es porque nos dijo chismosos o porque no estaremos cuando la abuela diga su último veredicto. Talvez es una combinación de ambas.




Dexter es el primero en hablar.




-¿Qué?¿Porque? no pueden hacernos esto-se queja.


-Es cierto la abuela dijo que podíamos estar.- le digo a mi madre que a dejado de ver el teléfono para ahora posar su vista en nosotros.




Mi madre suelta un suspiro de cansancio y nos dice.




—Niños será mejor que no estén en la repartición de bienes—mira a mi padre un segundo antes de seguir—Su padre y yo hemos tomado la decisión de que si las cosas se salen de control no queremos que ustedes estén para verlo—Si nuestros padres no quieren que estemos ahí es porque no confían que alguien de la familia no pueda tomarlo con calma, la abuela ya nos había dicho que las cosas en su familia iban a cambiar, solo quedaba esperar si para bien o para mal.


Tampoco era un secreto que la abuela planeaba quitar a alguien del testamento y no sabíamos cómo se lo iba tomar dicha persona.




Por dios, no puedo perderme eso.




Dexter incapaz de quedarse callado por una vez vuelve hablar.




—Pero eso..—Le niego con la cabeza.




—Esta bien, Dexter y yo lo entendemos—El mencionado me mira como si me hubiesen salido dos cabezas.




Cuando veo que nuestros padres ya no nos prestan atención me acerco a el y le susurro.




—Hablamos cuando lleguemos—El solo asiente recostándose poniéndose los Audífonos mientras cierra los ojos.




Ojalá yo pudiera hacer lo mismo pero los míos se descargaron hace mucho tiempo…




Vuelvo a mirar por la ventana esperando encontrarme con el mismo panorama de aburridos árboles, pero me encuentro con algo mucho más interesante en su lugar.




Hay un grupo de personas y patrullas policiales estacionadas deteniendo el paso de la carretera. Solo dos cosas me dan una pista de lo que sucede. La cinta amarilla que rodea una parte de la carretera y la cara horrorizada de las personas.




¿Asesinaron a alguien?




Dexter se quita los audífonos al ver que ya no nos estamos moviendo.




-¿Qué esta pasando papá?-la pregunta queda en el aire cuando un policía se acerca a nosotros.




Mi padre baja el vidrio cuando el policía ya está parado en la ventana.




—¿Qué sucede oficial?—Pregunta mi padre.




El señor inclina la cabeza y le responde.




-Esta calle está bloqueada señor, le sugerimos que de la vuelta.


Mi padre niega con la cabeza buscando su identificación.




-Soy el señor Arthur Dawson-le muestra identificación- Soy uno de los hijos mayores de la familia Dawson y me temo que este es el único camino para llegar a la mansión.




El oficial levanta las cejas sorprendido .




—Oh en ese caso señor Dawson le ofrezco una disculpa, pero creo que lo que está pasando podría interesarle.—ahora si todos nos miramos sorprendidos.—¿Podía acompañarme por favor?




Mi padre se desabrocha el cinturón de seguridad sin darle mucha larga a la situación.




—¿Me puede decir de que se trata todo esto?.—Pregunta bajando del carro.




Empiezan a alejarse antes de que yo pueda escuchar algo más, Dexter me jala del brazo y me acerca a el.




—Oye Sou ¿ese no es el auto del señor Ferfax?-Miro por arriba de la ventana para encontrar más haya de las personas y la cinta amarilla un carro raspado y feo.




El señor Ferfax era el contador de mi abuela, el la ayudaba con la administración de la mansión y de la herencia. Siempre pensé que tenían algún romance o algo, pero nunca confirme nada y mi padre le molesta que hable del tema.




-Sí, definitivamente es de él, pero… ¿Qué hace aquí su auto?




Dexter baja el vidrio del auto y inclina la cabeza fuera de la ventana tanto que creo que se le va a partir el cuello.




-¡Dexter que haces!.-Lo regaño.




—Pues yo creo que es bastante obvio lo que el porque está aquí.—Lo miro confundida.




Me muevo hacia la ventana para ver mejor y jadeo sorprendida cuando veo la mita del carro estrellada.




—El es la persona que tuvo el accidente.




Mi hermano me da una palmada en el hombro para atraer mi atención.




—Espérame aquí, vuelvo en un momento.




—¿Qué? Dexter no puedes irte-Antes de que pueda decirle algo más ya está fuera del auto, dando un portazo.




Idiota.




Mi madre me mira con los ojos muy abiertos.




-¿A dónde fue Dexter?.




-No lo sé, pero el auto del accidente es el del señor Ferfax.- Mamá se mueve para ver mejor y me mira sorprendida.—Por eso llamaron a tu padre.—Es como una respuesta más para si misma así que solo asentí con la cabeza.




Miró la dirección en la qué se fue Dexter.-¿Puedo…




Mi madre duda pero al final dice




-Está bien -mira su reloj por unos segundos – también dile que no se tarden tu abuela se pondrá de mal humor si llegamos tarde.




-Esta bien no tardaremos nada.


Cuando salgo del auto un frío que no me esperaba me recibe. Hay neblina en varias partes, Duorkin siempre se sentía diferente a cualquier lugar que hubieras estado antes, todo huele a árboles y tierra húmeda.

La carretera mojada y sucia hacía contraste con mis zapatos blancos, el aire se sentía denso y había muy escasos rayos de sol.

Me detuve al ver a la gente. Demasiada. Incluso había periodistas. Esa carretera apenas llevaba a la mansión Dawson; nadie pasaba por ahí sin motivo.

Alguien había avisado antes de tiempo.

Alguien debió haberles avisado a los periodistas con antelación.

Voy en dirección a mi padre y mi hermano que están hablando está vez con otro policía.

La mayoría de las personas a mi alrededor nos dan miradas curiosas, sin embargo yo trato de caminar lo más rápido posible.

Cuando llego mi padre que está discutiendo con el policía, Dexter está de brazos cruzados en medio de los dos escuchando todo. Yo corro hacia el y lo jaló de el brazo alejándonos un poco de mi papá y el policía.

El me mira sorprendido.

-¿Por qué no te quedaste en el auto?.—pregunta molesto.

-¿Qué te pasa? También tengo derecho a salir-miro hacía el lugar de el accidente -¿Qué esta pasando?.

Dexter está serio cosa rara de el, ya que el nunca se toma nada enserio.

-El señor Ferfax esta muerto.-dice sin más.

Yo miro otra vez el auto, se estrello con uno de los árboles y ya de la parte delantera no queda nada.

Reí sin gracia por lo bajo, rascándome la nuca.

-bueno no sé qué te sorprende Dexter, su auto quedó destrozado no se esperaba que estuviera vivo .-digo Aunque yo también esperaba que estuviera lo estuviera.

—No murió en el accidente Sou. -se calla un momento pensando si decirme o no—Lo mataron.

Ahora si que estoy sorprendida.

-¿Qué?¿Pero quien le haría algo así?.-No conocí mucho al señor Ferfax pero tengo entendido que era una buena persona.

-No lo sé, apenas acaban de encontrarlo. Está mañana algunos de los periodistas aviso a la policía.- Señala al policía que habla con mi padre.-Creo iba en dirección a la Mansión.

Mi padre y el policía empiezan a alejarse, Dexter y yo nos miramos unos segundos y como si pensáramos lo mismo los seguimos. Parecen no darse cuenta de nuestra presencia, el oficial no para de hablar sobre mi abuela y el accidente mi padre no parece esta escuchándolo.

En silencio nos acercamos al lugar de el accidente.

—ahora verá de lo que le estoy hablando señor Dawson.-Comenta el policía cuando llegamos.

Se pone unos guantes azules y con precaución abre la bolsa destapa el cuerpo.

Y no digo ni hago nada para que no se den cuenta de mi presencia pero la escena es horrible.

Cabe destacar que ya no quedaba ni rastro de Emilio Ferfax.

—Recibimos una llamada temprano por la mañana, lo habían encontrado a unos metros del camino.

Mi padre solo asintió, tenia el ceño fruncido pero además de eso nada mas.

—¿Están seguros de que es el?–Pregunto Dexter no muy convencido.

El policía suspiro hasta ahora percatándose de nosotros.

–Estamos seguros de que si, pero se le harán algunas pruebas ara confirmar.

—Presenta varias heridas —continuó el agente, como si hablara del clima—. No parece un accidente, de coche al menos

Me acerco para detallarlo. No vi un rostro. Vi sangre seca, piel amoratada. Y marcas oscuras alrededor del cuello.

Tragué saliva.

Nadie se ahorca contra un volante, era obvio que lo había hecho alguien.



Quiero alejarme lo más rápido posible de aquí, no estaba preparada para ver esa imagen.

En silencio retrocedo.

Cuento mis pasos para no pensar.

Quince.

Crucé la cinta amarilla.

Veintinueve.

Escuché voces detrás de mí. Periodistas.

Treinta.

Algo no encajaba.

Entre los árboles, más allá de la carretera, había una figura inmóvil.

No se movía. No hablaba. Solo miraba hacia el accidente.

La capucha negra le cubría el rostro .

Cuando giró la cabeza en mi dirección, dejé de contar.

¿Soy la única que lo ve?





Alguien chasquea los dedos frente a mi.




-Sounet hermana–dice Dexter – ¿Qué estás viendo?




Mira en dirección en donde yo estaba mirando antes pero no hay nada.




¿Eso me lo imaginé?




No, no lo creo, se veía muy real.




Dexter me sacude el brazo.




-Oye ¿estás bien?-Su voz suena preocupada.




Yo asiento varias veces con la cabeza, no quiero preocuparlo. Sé que no me cree pero igual no vuelve a preguntar nada más.





—¡Señorita! —una periodista se adelanta entre la gente—. ¿Podría hacerle unas—



—No —la interrumpo.

Nuestro padre pasa junto a nosotros sin detenerse. Ni siquiera nos mira así que vamos casi corriendo detrás de el.

—Nos vámonos —dice





Nuestro padre pasa junto a nosotros casi que corriendo, no se detiene cuando pasa por nuestro lado así que vamos corriendo detrás de el.


Nadie habla en los siguientes quince minutos hasta que por fin después de un largo viaje deslumbro las enormes rejas que conforman la entrada de la mansión Dawson que abren paso y nos permite pasar.


No pienso en Ferfax.

Pienso en el hombre entre los árboles.

Y en que nadie más pareció verlo.




Nota de la Autora: Hola aquí les dejó el primer capítulo, está novela es un borrador así que me disculpo si hubo errores de redacción, pero espero les haya gustado