The last stand: Equestria

Summary

Heilin siempre creyó vivir en el último refugio de Equestria, una Ciudadela de tecnología y orden. Pero cuando su amor platónico, Silver, desaparece tras una puerta sellada por siglos, Heilin descubre la verdad aterradora: su mundo perfecto es solo una jaula, y el exterior no está muerto... está invadido. Armada solo con una pistola de electrones, la ingenua valentía de una ciudadana y el nombre de su amiga, Heilin deberá aprender la primera y única regla para sobrevivir: "Dispara primero, pregunta después". Una crossover post-apocalíptico que fusiona varios universos, como el de My Little Pony con la crueldad de Fallout, el misterio de Halo entre otros. Un viaje de amistad, supervivencia y descubrir que, a veces, el legado más pesado es la esperanza en un mundo que la ha olvidado.

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

The last stand.

Prologo

Es... complicado contarte todo esto que sucedió, el como un grupo de criaturas completamente ajenas las unas de las otras salvo el mundo de Equestria, o bueno... no solo equestria, ya que gracias a nuestra valía pudimos levantar los cimientos a una nueva civilización. En sí, sé que cualquier ser pensante tiene maldad en su interior. No importa si eres poni, Pegaso, alicornio, cebra, caballo, etc... Solo se, que al final la guerra solo acaba en destrucción, miseria y muerte para todos...

—¿No estas siendo muy pesimista? — Hablo una voz femenina mientras les narraba mi historia a unas crías de entre 5 a 10 años.

—Puede que si... Pero... Es mi historia desde mi perspectiva. ¿Así que déjame contarla como se me de la gana, no crees Kluxy?

Kluxy solo rio.

HACE UN TIEMPO

Los eternos pasillos de la ciudadela, grandes búnkeres que se erigieron para la protección de todos los ponis después de la guerra. Se dice, que muchos pensaron que jamás se utilizarían. Bueno, al menos eso cuentan en las historias que cuenta nuestro profesor.

El atrio en el que me encontraba era largo, mostrando vegetación sintética que se sentía a plástico, un olor a nuevo siempre emanaba de este lugar. Me disgustaba, pero era el único lugar en el que me podía sentir "en paz" pues, mi "cuchitril" el cual era un cuarto pequeño de no mas de 2 metros cuadrados, me asfixiaba. Aquí, al menos imaginaba que me encontraba fuera, allá en la superficie toxica que dicen que existe y existirá eternamente pues, las bombas que soltaron y las naves que cristalizaron el planeta ahora lo hacia un paramo desértico el cual no podías vivir.

A veces me preguntaba "¿Realmente existirá alguien vivo allá fuera?" incluso, hacia este comentario a todos los ponis de la ciudadela, los cuales me tachaban de bicho raro al preguntar eso, o loca por creer en fantasías.

Y es que... se podría decir que no he crecido del todo. Dejemos de lado mi estatura gracias a mis cortas patas. Si no que... sigo pensando en que en realidad allá afuera hay ponis y vida existiendo. Si no... ¿Entonces todo lo que nos han contado sobre la magia era inútil contra el paso de la tecnología?

—Bah... ¿Otra vez pensando cosas tontas Heilin? — Me dije a mi misma en voz alta. —Ups... y hablando sola también...— Dije mientras me tapaba la boca con mi pata.

Y es que, seguir leyendo sobre las historias de nuestro pasado es algo que nos ayuda a nunca recaer en ello. O al menos eso pienso yo.

Vi la hora con mi reloj RAU. (Reloj de acceso a utilidades). Un dispositivo que nos da conexión a todos los que lo tenemos y que además... nos ayuda en gestión de inventario, visualizar la hora, mapa, y hasta una radio. Además de un sistema de guía para todos.

Existiendo al menos 3 relojes que yo sepa.

Reloj normal de color gris, reloj de seguridad y, por último, uno dorado para los alcaldes de las ciudadelas. Este último, se lo dan a nuestro alcalde el cual lo tiene puesto en su muñeca toda la vida.

Una gota cayo en mi nariz, justo en la parte interesante que estaba leyendo sobre la historia de equestria. Sabes... Dicen que antes de que las bombas y el caos cayera, existía una civilización que nos ayudo bastante, lo raro, es que no menciona que "civilización" era... Por lo que, deje de buscarle una respuesta. Incluso en la librería no encontraba algo semejante a lo que cuentan. Solo pasajes ambiguos de criaturas altas de mas de metro y medio, y eso para mí, que de por si soy baja. Dice mucho de ellos. Capaces de crear tecnología avanzada que no es fácil de entender ahora.

Otra gota callo, esta vez en mi crin azul.

Cerré el libro rápidamente con una cara de enojo, y lo guardé en una de mis mochilas. Viendo hacia el techo del atrio, y bueno... Había una lluvia simulada.

Supongo, que desde aquí empiezo a contarte mi historia.

Mi historia...