El fantasma de tu tacto.

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Summary

"Sólo en sueños puedo acercarme a tu esencia porque la realidad me muestra un camino cuyas puertas me cierran todas las posibilidades de acceder a ti".

Genre
Lgbtq/Erotica
Author
Blavy
Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Carel

¡Es él!

Verlo aparecer entre la niebla de esta tarde es como una visión angelical, camina silencioso, acompañado siempre de ese tipo fornido y mal encarado ¿Quién es? ¿Por qué lo acompaña todo el tiempo?

Él mira al suelo siempre, rara vez alza la mirada y cuando lo hace me pierdo en la espesura de sus pestañas rizadas y en el pardo camino de sus somnolientos ojos. Sus labios turgentes y siempre callados se roban mis noches de desvelo y suspiro.

No duermo por pensarlo, no me concentro en nada de lo que hago y es su culpa y él no lo sabe, ni siquiera conoce de mi existencia y me desespera ¡Nunca me mira! Pasa a mi lado y no voltea hacia mí ¿Qué tengo que hacer?

Ayer me enteré de que su perro guardián se llama Eigther, viste traje negro, usa gafas oscuras y lleva un arma en su cintura. Usa un audífono a través del cual constantemente se comunica con alguien. Su presencia me impide cualquier intento de nada, solo me remito a codiciar al chico de mis sueños.

¿Él? Él se llama Carel y es una insinuación a mis sentidos… Alto, delgado, su cabello negro rizado cubre su frente, mejillas sonrosadas, su lento parpadeo eriza mi piel e imaginar su aroma me congela.

Tengo una cafetería al pie del edificio que guarda sus pasos, espío el ascensor que cada día sube al noveno piso, y al caer de la tarde le digo adiós en mi silencio y no dejo de mirarlo hasta que el auto que lo recoge cierra la puerta y desaparece.

¿Quién es?

En el noveno piso están las oficinas de una empresa creadora de Apps dedicadas a las telecomunicaciones y el movimiento en el interior es algo ruidoso, puedo ver cubículos con varios operadores y un amplio despacho con ventanas grandes y luminosas y dentro, tras un escritorio está él, en su portátil revisa archivos, escribe, hace llamadas y firma documentos, no habla con nadie. En la puerta, de pie, inflexible está su guardaespaldas, lo saludo y recibo como respuesta una mirada fría.

Nue sale y recibe el café que fue pedido hace 10 minutos.

-Gracias, hice el pago a tu cuenta.

-Si, lo vi.

Mis ojos no se despegan del despacho y estiro el cuello para intentar mirar dentro:

-Miso, deberías irte ya.

-Si, solo quiero…

-¿Verlo?

-Mj.

-Es mejor que te vayas, Eigther no está feliz con tu presencia.

-¿Podrías darle un mensaje a Carel?

-Si quieres que su perro guardián me mate, adelante. Nadie puede acercarse al Sr. Carel.

-…

-El único que tiene derecho a hablarle es Eigther, si quieres decirle algo a Carel, debe ser a través de Eigther.

-Es absurdo, no voy a matarlo sólo con hablarle.

-Son las órdenes y nadie se atreverá a quebrantarlas.

-¿Ordenes de quién?

-Del padre de Carel, Don Mario.

Musito ese nombre, Mario… pregunto:

-¿Por qué?

-Disposiciones.

-¡¿Por qué?!

-Carel es su único hijo y pondrá la empresa a su nombre.

-Y eso que tiene que ver con el hecho de que pueda hablarle.

-Tiene mucho que ver, acabo de decirte que es su único heredero.

-¿Y?

-Teme que lo lastimen y la empresa se quede sin sucesor.

-¿La empresa? ¿Sólo importa la empresa? ¿No la seguridad de Carel?

-Carel es parte de la empresa, no lo entenderías y no puedo explicártelo ahora, anda, vete ya o me regañarán.

-¿Puedes pasar por mi cafetería a la salida? Y me cuentas todo.

-Está bien, a las 19H00 estaré allí, ahora vete.

Me da empujones amistosos y me deja en la puerta del ascensor.

A las 13H00 baja Eigther y hace un pedido de donas y mocachino en leche de almendras, mientras lo preparo, escucho la conversación que sostiene a través de su audífono.

-Si, Sr. Mario, no se preocupe.

-(…)

-No, no estoy en la oficina, bajé por un pedido del niño Carel.

-(…)

-Lo de siempre.

-(…)

-No, el señorito se quedó en el despacho, Lucas lo vigila (¿Lucas? ¿Lo vigila?)

-(…)

-Hasta la noche Sr. Mario.

Me mira serio, entrego el pedido y se va.

¿Carel tiene 2 vigilantes? ¿No es demasiado? ¿Tendré que lidiar con Eigther y ahora con el tal Lucas? ¿Así cómo podré acercarme a Carel?

Plia, amiga y ayudante en mi cafetería agrega:

-Debiste enviarle una nota en el pedido.

-¿A Carel?

-Pues claro, ni modo que a sus guardaespaldas jajaja, estás tonto tú.

-¿Puedes asegurarme de que ese tipo grandote no va a revisar el pedido antes de entregárselo a Carel? Con lo que Nue me dijo, no me arriesgaré.

-Pues si no te arriesgas, nunca podrás acercarte a tu chico lindo.

Mi chico lindo, sonrío con ironía, mi chico…

El reloj marca 5 para 19H00 y espero ansioso a Nue.

-Hola Miso, uf, al fin libre, dame un café negro por favor.

-¿Y? ¿Vas a contarme algo de Carel?

Me cuenta una historia que no sé si me espeluzna, me estremece o me provoca tristeza…

-Carel tuvo la mala fortuna de nacer en una cuna de oro sólido, su destino ya se trazó desde que fue concebido. El Sr. Mario se lo arrebató a la madre y lo entregó a una nodriza para que cuidara de él y lo educaron bajo estricta vigilancia. Desde muy pequeño se le impidió hablar con extraños y con personas allegadas a la familia, solo el Sr. Mario y Eigther hablan con él.

-Pero… sigo sin entender.

-Miso, la empresa que funciona allá arriba es más de lo que ves, detrás de sus paredes esconde un negocio ilícito de robo de información a través de la vulneración de llamadas telefónicas, videollamadas y mensajes de grandes corporaciones y del gobierno. Son extorsionadores.

Palidezco ¿Extorsionadores? ¿Mi chico es un delincuente cibernético?

-Sé lo que estás pensando Miso, pero no es así, Carel no sabe lo que sucede allá detrás, su padre lo está entrenando para que se haga cargo del negocio en 2 años.

-¿Hacerse cargo? No me engañes ¿Cómo se hará cargo de la empresa esa si no sabe lo que esconde la fachada?

-Carel es un joven ejecutivo que vende la App de telecomunicaciones y verifica que no haya fallas en el sistema, su padre lo entrena en el manejo del software y cuando Carel lo domine, le entregará el resto de la compañía.

-¿Y si Carel se niega?

-¿Por qué lo haría? Son millonarios, goza de todos los lujos, esa gente no escatima ni se da golpes de conciencia. Carel pertenece a la familia y no dudará en llevar las riendas.

-¿Tan frívolo es?

-Sé que te gusta, Carel no es perfecto y no te digo que sea mala persona, solo digo que disfruta de la comodidad y eso podría hacerle aceptar el negocio.

Me quedo en silencio, no conozco a Carel, pero me niego a aceptar algo como esto…

-Nue ¿Puedes conseguirme una entrevista con Carel?

-¡Si claro! Mañana a primera hora, jajaja.

-Desgraciado…

-Es imposible Miso. Yo no puedo hablar con él.

-No le hables, déjale una nota en su escritorio.

-No tengo acceso a su despacho amigo.

-¿Quién tiene acceso?

-La señora de la limpieza.

-¿Quién es?

-Maritza.

-¿La señora que cojea de su lado derecho?

-Si, ella.

-Ella baja algunas veces a llevar café, aprovecharé para pedirle que le entregue una nota a Carel.

-No creo que lo acepte, todos tememos a Eigther, a Lucas y al padre del chico.

-Lo intentaré, tengo que buscar la manera de hablar con él.

-Pues que los angelitos te protejan, si esa nota cae en manos de los guardianes o del mismo Sr. Mario, desearás que la tierra te trague con todo y cafetería. Me voy ahora.

-Espera Nue, una cosa más ¿Cómo es ese tal Lucas?

-Es el guardaespaldas de color que permanece dentro del despacho.

Mi mente busca la imagen y la encuentra. Lucas es un hombre mucho más grande y musculoso que Eigther, de mirada fiera y porte temible, es capaz de aplastarme de un solo bofetón… ¿Cómo voy a acercarme a Carel? Las puertas se me cierran y las ventanas son igual de infranqueables ¿Debo desistir en mi deseo de hablar con Carel?