Capítulo 1
Les contaré la historia de una persona a la cual he odiado tanto casi toda mi vida. Esa persona es Jaco Hells.
Jaco Hells... ese nombre lo detesto tanto. Empezaremos con su historia la cual yo no narraré, obviamente. Eso lo hará el creador con su esclavo de narrador; yo solo cambié la historia un poco...
En un mundo donde gobiernan las personas con poderes, un mundo donde los mejores, los más fuertes, hábiles, veloces y con más ambición gobiernan, es muy difícil sobresalir. Se encontraba Jaco leyendo un libro de la escuela; él tanto que odia estudiar, pero una parte le interesó:
—“En este mundo donde existen poderes de todo tipo, ni los más poderosos ganan siempre”. —Draco WilFall, El Caballero Demoníaco.
—¡Wow! —dice Jaco—. ¡Espero ser un caballero de élite algún día!
Se mira la mano y dice:
—Sé que lo seré. ¿Por qué? ¡Porque soy Jaco Hells, el caballero de élite más poderoso de todos! ¡Ese seré yo! —dice con felicidad.
—¡Jaco! —dice su madre—. Ten. —Le da 5 monedas de plata—. Ve a comprar algo para que comas. Te dejé más dinero en la cocina. Iremos a firmar unos papeles yo y tu padre, no estaremos aquí.
—Sí, madre —dice Jaco.
—Cuídate, hijo —dice su madre—. Adiós.
Jaco sale de casa y va a comprar algo para comer. Mientras caminaba alegremente, ve a sus primos jugar con sus poderes y fue a ver. Llegó y dice Jaco:
—¡Hola! ¿Qué tal? ¿Puedo probar?
—¿Otra vez tú? Jaco, ¿cuándo vas a entender que no puedes jugar con nosotros? No tienes el poder necesario —dice su primo mayor, unos 7 meses mayor que él, Senji Hells.
—Sí, Jaco. De hecho, eres mayor que yo y ni así me ganas. Tenemos casi el mismo poder y el tuyo es muy inferior. Qué pena darías a la familia —dice Ryo Hells, su primo un año menor que él.
—¿Por qué lo siguen molestando? ¡Solo practiquemos más y ya! —dice Aiko Hells, su prima unos 6 meses menor que él.
Jaco grita:
—¡Sí puedo ser lo mismo que ustedes, miren!
Jaco intenta hacer un ataque al palo de entrenamiento y hace mucho esfuerzo, pero solo sale una chispa.
—Jaja, ¿no puedes hacer más que eso? ¡Eres una vergüenza, Jaco! —dice Senji.
—Bueno, te había imaginado un poco con más poder, pero parece que eres mucho más débil. ¡Así se hace, Jaco! —dice Ryo; lanza un ataque de rayo al palo y lo destruye.
—Ay, no... mejor me voy —dice Aiko.
—¡Y así también se hace! —dice Senji, y hace un golpe que rompe el segundo palo de entrenamiento.
Jaco se queda casi admirando el poder que tanto anhela.
—¿Ves, Jaco? ¡Ni siquiera serás capaz de eso en toda tu vida! Ya ríndete, perdedor.
Después de eso se van y dejan solo a Jaco. Jaco, en el suelo, se queda pensando: “¿Por qué? ¿Por qué no puedo ser como ellos? ¿Soy tan débil?“. Vemos cómo brotan unas lágrimas de sus ojos y dice:
—¡¡Por quééé!! Maldición... Senji tiene el poder de súper fuerza y es increíble; Ryo tiene el poder del rayo, ¡es una variante de la mía que es electricidad!; y Aiko tiene el poder de predecir ataques. Son... son increíbles ellos, y yo no lo soy.
Empiezan las nubes a nublarse y Jaco sigue pensando: “¿Por qué? Por más que me esfuerzo, ¿no puedo hacer ningún poder? Parezco un rayat. ¿Los dioses me odiarán tanto? ¿O por qué me dieron tan poco poder? ¡En mi familia soy el más débil de la historia, eso es seguro!“.
Mientras Jaco pensaba, empezaban a caer gotas de agua. La lluvia se avecinaba y Jaco, sumergido en su mente, solo lloraba y estaba molesto. De pronto, empezaron a notar truenos del cielo y uno de ellos cayó cerca de Jaco, asustándolo y sacándolo de estar sumergido en su mente.
—Maldición, viene una tormenta eléctrica, me tengo que ir a casa —dice Jaco.
Se levanta y se dirige a su casa mientras pasa por el bosque.
Mientras Jaco caminaba de regreso a su casa, pasó por el bosque, una ruta más rápida. Jaco entró y, mientras caminaba, oyó un sonido extraño. Caminó hacia él para ver qué era y vio un hueco en un árbol. Se acercó más y luego más...
De repente, vio como si el hueco se distorsionara y vio como un portal donde estaban otros 7 portales idénticos a donde estaba Jaco. Y en ellos había un niño dentro de cada uno de ellos; parecían sorprendidos, como si fuera la primera vez que se vieran.
Jaco dijo: —Se parecen a mí.
ERAN IDÉNTICOS A ÉL PERO CON DIFERENCIAS.
Y en el portal en el centro había un tipo con una bata blanca con manchas de sangre que volteó. —¿Qué es esto? —respondió; parecía sorprendido de ver los 7 portales frente a él.
Jaco, sorprendido, dijo: —Ese, el primero, se parece a mí, es igualito... pero él tiene los ojos azules. ¿Por qué él sí y yo no? —dijo con tristeza—. El segundo tiene una cicatriz en la cara, ¿parece como molesto? ¡Él tiene los ojos cafés como yo! —dijo Jaco sorprendido.
—¿Pero qué mierda? ¡Esto es jodidamente bueno! —dice el cuarto niño; sus ojos son azules pero tiene una cara de emocionado, aunque algo loco.
—¿Acaso me están copiando? ¿Son alguna clase de fantasmas? ¡Qué asco! —dice el quinto niño.
—¿Son versiones mías de otras dimensiones? Sabía que era una posibilidad, ¿pero ver esto? ¡Es increíble y fascinante! ¡Estudiaré esto a partir de ahora! —dice el sexto niño con una cara de felicidad abrumadora.
—¿Qué es esto? ¿Acaso puede ser posible? ¿Existe en verdad? ¡Parece que vine buscando oro y encontré diamante! ¡Esto es mucho mejor que cualquier otra cosa! ¡Imagina las posibilidades! —dice el científico, que pareciera que descubrió algo grande, tan grande que casi le brotan lágrimas en sus ojos.
Pero... vemos atrás de él, mientras está feliz por un “gran descubrimiento”, que están los cuerpos un poco más grandes de Ryo y Senji, ambos sin un ojo.
Jaco siente escalofríos: “Entonces los ojos del señor ese son...“. Jaco ve los ojos del tipo y son uno de color verde y otro azul...
El tipo de la bata intentó entrar, pero de repente hizo un estallido el cual cerró los portales, y de repente:
—¡Aaaah! ¿Qué? ¿Fue... fue un sueño? Bueno, sería una pesadilla mejor dicho. Qué bueno, por un momento me asusté.