Los olorosos pies de mi maestra

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Summary

Carlos es un estudiante de la nocturna, su profesora Sara al darse cuenta de su fetiche se aprovechara para poder probar la semilla de Carlos.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

La profesora Sara de inglés es una mujer madura de 35 años, tiene un culo grande y bien parado, sus senos no son tan grandes pero sobresalen de las demás maestras. Es de baja estatura y su cabello pelirrojo la hace ver hermosa.

Soy Carlos, estudiante de universidad nocturna, tengo 19, soy alto, de ojos verdes y pelo alborotado, y cada viernes en las clases de inglés veo a la hermosa profe Sara y imagino como me la follaria.

Era un viernes aparentemente normal, a las ocho las profesora Sara entró al salón, estaba sexy como siempre pero había algo diferente.

Sus pies.

Normalmente ella siempre lleva tenis o zapatos que ocultan sus pies, pero esa noche llevaba unas sandalias de tipo cordón, que se amarraban a sus tobillos y probablemente a sus pantorrillas, su pantalón debido a que era largo ocultaba los cordones y esas, sandalias revelaba unos pies blanquitos y hermosos, con unas uñas de un morado intenso.

Quería chupar y lamer esos pies...

°°°

Pasaron las horas, la clase estaba apunto de terminar. Mi pene estaba tan duro que dolía, sus pies me ponían así.

-Bien muchachos, la clase ha acabado pueden salir, Carlos quédate un momento, tengo que hablarte de un tema

Maldita sea, quería llegar a mi casa a masturbarme pero tendré que esperar. Pero me quedaré solo con la profe, ojalá me deje lamer esos pies tan ricos joder.

Cuando todo se van del salón me acerco al escritorio de la maestra y me siento en frente de ella.

-¿Que paso profe?

-Mira Carlos, en los últimos meses tus notas han bajado considerablemente, ¿Que te pasa? ¿Estas bien? ¿No entiendes como explico?

Me puse nervioso, no podía decir que la distracción principal era su cuerpo sexy, y principalmente sus pies o podía si decirle.

-profe la verdad es que estoy pasando por una situación familiar muy triste, mi madre murio—miento descaradamente.

-Si claro, justo ayer hablé con tu madre por teléfono, ¿Casualidad?

Mierda. Mi madre vive lejos por su trabajo pero sigue apoyándome en todo.

Decidí agarrarme bien mis huevos.

-la verdad profe...es que usted....usted es muy linda, y bonita profe.

-¿Por que siento que no me estás diciendo toda la verdad?—me acusa en un tono serio.

-esta bien,su cuerpo es tan sexy profe, y sus pies son hermosos y tan bien es muy bonita profe.

Silencio

Hay mucho silencio

Un silencio muy incomodo, mis mejillas estaban rojas. De repente Sara pone sus pies en su escritorio y los cruza cerca de mi. Sara me miró a los ojos, tenía una mirada malvada y coqueta a la vez.

-Si tanto te gustan mis pies entonces.... Lamelos

Lamelos

Lamer

Me quedé en shock unos segundos tratando de procesar lo que dijo, pero al ver sus pies cerca de mi,.decidí dejarme llevar.

Me acerqué a su escritorio justo donde sus pies descansaban, con delicadeza tome su pie izquierdo y lo levanté para mirarlo, las sandalias le quedaban jodidamente sexy, su planta y talón estaban ligeramente rojas, algo que me excitaba.

Lentamente empeze a besar su empeine con su sandalia puesta. Mi lengua subía a su tobillo, lo besaba y lamía, luego fui bajando humedeciendo su empeine con mi lengua, hasta que llegue a sus dedos, meti mi lengua atraves de ellos, saboreando un ligero sabor a sudor que me vuelve loco. Chupe su dedo gordo y fui moviendo mi lengua por el largo de sus dedos.

-que bien se siente tu lengua en mis pies Carlitos..

La profe llevo sus manos a su pantorrilla y con un movimiento desamarro los cordones. La sandalia cayó al suelo. El color de su planta que era rojizo me llamaba y pedía que pasara mi lengua. Eso hice.

Lleve mi lengua a su planta chupando y lamiendo cada centímetro de su piel. El sabor de su pie era tan exquisito que no quería parar. Mi lengua bajo a su talón, el cual empeze a chupar mas fuerte, lamiendo y besando. Volvi a subir mi lengua, arrastrándola del talón, pasando por la planta hasta llegar nuevamente a sus dedos, mientras los lamía, pude oler su sudor que desprendían sus dedos. Volví a limpiar sus dedos con mi lengua saboreandolo gustosamente.

-¿Quieres chupar el derecho? —me pregunto.

-si profe, está delicioso y quiero el derecho...

-Entonces ponte de pie y arrodillate ante mi.

Como un perro hago lo que dice, me pongo de pie y camino hasta quedar frente a ella, mi erección era mas que evidente.

-vaya vaya, que tenemos aquí...—dice llevando su pie izquierdo a mi paquete y jugando con el.

Me arrodilló ante mi maestra, mientras ella pone su pie derecho en mi cara, su sandalia aun estaba puesta, así que mis manos fueron a sus pantorrillas. Desamarre la sandalia y cayó. Bese su pantorrilla mientras bajaba mi lengua humedeciendo su pierna, hasta llegar al hermoso pie derecho, lo tome de tobillo y con lujuria empeze a lamerlo rápidamente, mi lengua removía y degustaba el sudor que descansaba en medio de sus dedos, chupaba vorazmente sus dedos, mientras su otro pie jugaba con mi paquete.

En un momento senti que mi erección iba a romper el pantalón, así que baje la cremallera de este y salio disparado mi pene directo a su pie.

-joder, que polla tan grande y gruesa....

Dijo moviendo su pie por mi erección.

Mientras tanto, mi lengua se movía rápidamente por su talón saboreandolo y oliendolos, su pie estaba brilloso y rojizo por la saliva, cosa que solo me excitaba.

Mi lengua trabajaba su planta mientras ella movía sus dedos sobre mi cara, para que luego mi lengua se concentre en sus dedos, la fuente de delicioso olor a sudor.

La profe movia su pie por todo mi falo, moviendolo de arriba a bajo.

Doy unas últimas lamidas a su pie para que ella posara los dos pies en mi falo. De inmediato ella lo acomodo entre sus dedos y lo empezó a mover de arriba a bajo una y otra vez.

La mejor sensación que he sentido, la calidez y humedad de sus pies mandaban descargas directo a mis testículos que luchaban por no correrse aun.

Arriba abajo, arriba abajo, arriba abajo

Los movía rápidamente sintiendo como mi pene llegaba a su límite.

La maestra al darse cuenta, pone su pie izquierdo en mis testículos masajeandolos, mientras que restriega su planta derecha por todo mi glande.

-profe...me voy a venir...

-Correte en mis pies Carlitos, quiero chuparlos....

Movia su pie rápidamente

No puedo más

-Profe.... joder!!—dije soltando una carga de semen muy grande directo a sus pies.

Me corrí en los pies de Sara mi profe.

La maestra vio sus pies, pegajosos y con mi semen en sus dedos, planta y talón, ella levanto su pie derecho y lo llevo a su propia boca, empezando a lamerse mi semen directo de su pie.

Esa imagen de ella era tan erótica que mi pene amenzaba con volver a despertar.

Pasaba su lengua por sus dedos recogiendo mi semen y saboreandolo.

Al terminar de deleitar mi semen me dice:

-Carlitos, tenemos que irnos, mañana hay clase en la noche, y....trae un par de condones Carlitos....—dice Sara poniéndose las sandalias, se puso de pie y después de guardar mi pene en mi pantalón caminamos al parqueadero para irnos.

Nos despedimos para volver a vernos la noche de mañana.

Fin