Contemplando la muerte
Prólogo
No podía creerlo, la imponente muralla de la capital había sido profanada. La ciudad entera estaba en llamas, las centenarias mansiones de madera no se resistieron a la fuerza abrasadora del fuego.
Corre hacia el palacio de los Dragón, allí debían estar seguros; que ilusa.
Pues de este solo quedaban escombros manchados de sangre y cenizas; lo único que seguía intacto era un escudo de bronce que pertenecía al cuarto emperador, y también una lanza rustica. De seguro el resto de reliquias y armas habían sido saqueadas.
No había rastro de ellos. -¡Papá!, ¡mamá! -Susurra con ganas de que aquel cataclismo terminara también con ella.
Al parecer los atacantes ya habían desaparecido; solo estába ella, el crepitar igneo, y el silencio aterrador de la muerte acechando.
Una voz chillona pedía ayuda, estaba bajo un montón de cadáveres casi incinerados; era uno de los príncipes.
-¡Alteza! ¿Que sucedió aquí? -Pregunta excitada, mientras lo arrastraba fuera de todos aquellos huesos ensangrentados.
-¡Han matado a todos! -Susurró llorando; le dió anta pena, apenas era un niño.
No podía imaginar todo lo que experimentó, decide que lo mejor era preguntarle después...
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Introducción
Pero este no es el inicio de nuestra historia, es solo una vista del futuro; viajemos un poco hacia el pasado, al menos dos años...
El imperio florecía en un periodo de paz y abundancia; aparentemente todo estaba en calma bajo el gobierno de la tercera emperatriz, la madre reina Hakuro del Dragón viuda de Dragón.
La capital era una metrópolis tecnológica y con un gran potencial económico; se consideraba que sus enormes murallas eran infranqueables, y desde que la familia Dragón gobernaba ningún país se atrevía a declararle la guerra.
Era el centro de operaciones del mayor poderío militar de la región, que competía contra otros imperios igual de florecientes.
El imperio estába organizado en shogunatos, los shogunes eran parientes cercanos a la familia imperial e integrantes de la misma.
Cada shogun dependiendo de su categoría podía tener bajo su mandato desde una a cinco provincias.
Este pueblo resiliente había pasado del atraso y de una época de horror bajo la dictadura del antiguo emperador, a ver florecer su nación bajo la bandera de esta nueva dinastía.
¿Todo suena bien hasta este punto no?
Pues no... no todo está bien; los descendientes de la dinastía anterior, que por cierto continuaban con sus títulos nobiliarios tramaban algo para exterminar a la familia Dragón.
Y ese algo era un precedente terrible, que estaba por terminar por el equilibrio impuesto a fuerza sobre las demás naciones.
Pero esperemos que nuestra hermosa y dulce Climena lo pueda resolver.
De la primera parte de la saga Horizonte, con ustedes queridos lectores "El eco de las lamentaciones perdidas". By Emir Galarza...
Nota del autor: Si ven errores por favor me los dejan en comentarios, para ir mejorando poco a poco.