PRÓLOGO
Nueva York ya no es lo que era. Antaño, era una bulliciosa ciudad que irradiaba progreso. Por sus calles siempre deambulaban vehículos y peatones, ya sea para ir a trabajar, ir al supermercado o simplemente para dedicarle tiempo al ocio. Pero eso ya no es así, y hace décadas de ello. Ahora, en vez de ese bullicio que prometía comodidades y lujos, sólo había ruinas... ruinas desoladas con calles salpicadas de vehículos abandonados y tiendas desvalijadas por los maleantes locales. Pero en sus calles no había solo destrucción, sino que a lo largo de ellas vagaban unos seres que tiempo atrás se llamaban a sí mismos humanos. Estos seres no surgieron de la noche a la mañana, sino que derivaron de un acontecimiento que llevó a la humanidad a recurrir a acciones desesperadas.
Todo empezó en la fecha del 23 de marzo de 2037. Por aquel entonces, el clima empezaba a ser peligroso para cualquier ser vivo que habitara el mundo. Aquel día la ONU hizo una reunión junto a todos sus miembros y en ella decidieron invertir todos los recursos disponibles en crear bunkers por todo el mundo. No obstante, los científicos de Estados Unidos quisieron ir más allá. Estos iniciaron una investigación para encontrar una forma de aguantar todo lo que les pudiera echar el calentamiento global. Ya después de dos años de investigación y para sorpresa de todos, consiguieron crear un supuesto compuesto químico para modificar la genética humana y así resistir más el hambre, el calor, las sequías e incluso la radiación solar. Cuando salió a la luz la supuesta “vacuna contra el calentamiento global”, pronto hubo miles de
Personas que se lanzaron a probarla. Fue el error de su vida, ya que días después dicha gente comenzó a sufrir una insólita transformación que los convertiría en seres sumidos en una locura frenética que los llevó incluso a devorar a otras personas. Lo peor fue que, tantas eran las personas vacunadas que, cuando se transformaron, salieron en masa por las distintas ciudades de EE.UU. y arrasaron con todo, devorando a todo aquel que se topaba en su camino. Del primer asalto solo se salvó un quinto de la población de Estados Unidos, de los que una tercera parte consiguió llegar junto con los militares a algunos de los bunkers que, por suerte, ya se habían construido.
De eso ya hace más de sesenta años, durante los cuales aquellos seres consiguieron hacerse con el mundo destronando y casi aniquilando a la humanidad. Gran parte de los que sobrevivieron han vivido encerrados en un búnker llamado Bunker 0.18 a las afueras de Nueva York, el más grande que se pudo construir en la nación. Estos han estado preparándose para su segunda oportunidad. Y ahora, 15 de diciembre de 2100, la humanidad ha detectado por fin un clima exterior y un nivel de radiación solar más normalizado y, por lo tanto, aunque el mundo sigue plagado de devoradores de hombres, es la hora.