15 Minutes (Sanwoo Ver.) by ✩ 𓈒 ࣪ ּ⋆𝕭𝐄𝐋𝐋𝐄 at Inkitt
Customize readability
Aa

15 MINUTES (SANWOO VER.)

Summary

💋. JUNO SEGUNDA PARTE San creía que su relación a escondidas con WooYoung estaba bien, pese a la presión de la atención de los padres de su novio encima de ellos, ambos estaban muy felices. Hasta que la madre de WooYoung se apareció frente suyo y todo se arruinó.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

💋. I can do a lot with 15 minutes

Estaba feliz, muy feliz.

Estaba con WooYoung, siendo novios en secreto después de haber “hecho el amor” en el lugar más horrendo del mundo, solo diciéndose cosas lindas y huyendo de los temibles señores Jung hasta que regresaron al estudio y tuvieron tanto miedo de que les descubrieran, hasta que tuvieron que regresar y encontraron a los padres de WooYoung con un extraño sentimiento en sus rostros y su sirvienta de confianza atrás.

Ambos pensaron que los habían descubierto, pero los señores Jung se mantuvieron callados, caminando despacio hasta tomar sus asientos y no dijeron ni una sola palabra en todo ese tiempo, hasta se despidieron de él con la misma euforia de siempre, felicitándolo por su increíble trabajo.

WooYoung y San habían creído, de manera genuina, que quizá ellos sí se habían enterado pero que los aceptaron, WooYoung dándole consuelo con una explicación simple de que si sus padres no los hubieran aceptado ya les habrían puesto el pie para terminar la relación. San le creyó porque, bueno, en una parte porque eso calmaba sus nervios y en otra porque WooYoung le diría cualquier cosa y él le creería hasta con los ojos cerrados.

—Me follas tan rico, Sannie — le susurró en el oído, ambos metidos en su armario de limpieza de confianza mientras San arremetía en el interior de su dulce novio, sosteniendo su pierna igual que su primera vez, enterrando el rostro en el cuello de WooYoung mientras este se aferraba a su cuello y gemía bajito —Mm, San, más fuerte, solo tenemos quince minutos.

—Puedo hacer mucho con quince minutos — le dijo, perdiendo parte de la vergüenza que tenía en un principio, un dato un poco importante.

WooYoung soltó una risita, deslumbrado por la nueva faceta de su tierno novio que ya no se ponía rojo por cualquier tontería y ahora le hablaba sucio y provocativo en el oído mientras cogían en silencio, huyendo de sus padres.

Sus clases ahora tenían cámaras humanas, sus padres siempre los iban a ver y habían ocasiones donde tenían que salir para una junta pequeña, los jueves duraban diez minutos y los viernes quince siendo hoy viernes, se daban el lujo de tontear cinco minutos y luego aumentar el ritmo sintiendo esa adrenalina de que el tiempo los estaba comiendo.

Obviamente ambos querían más tiempo para disfrutar, pero no se podían dar ese lujo cuando a WooYoung no lo dejaban salir ni a asomar las narices. Por ende, sus únicos encuentros eran en el armario de limpieza.

San lo tomó de la cintura para girarlo y tomarlo de la cintura, volviendo a penetrar el húmedo agujero de su novio de una sola estocada, ambos gimiendo al mismo tiempo antes de continuar con el movimiento rápido, WooYoung arqueando la espalda para sentir lo más profundo posible el pene de San, cubriéndose la boca cuando golpeó su punto varias veces.

San ocultó el rostro en su cuello, aspirando su aroma delicioso por encima del suéter de lana favorito de ambos, ese que era tan flojo que San podía meter las manos por debajo, acariciando los pezones de su novio. Deslizó las yemas de sus dedos por los erectos botones, jugando con el pulgar y el índice para darles vuelta y luego apretarlos al instante en el que su cadera arremetió con más fuerza, haciendolo lloriquear.

WooYoung sintió las piernas débiles, comenzando a caer por la pared cuando San lo tomó de la cintura, obligándolo a levantar una pierna igual que bailarina, sosteniendo por debajo de la rodilla para aumentar el ritmo hasta que los gemidos de WooYoung no pudieron controlarse y sus extremidades se estremecieron, tan cerca del orgasmo, tocándose aún sintiendo los besos de San en su cuello y una mano jugando con su vientre bajo, apretando, aumentando la fuerza de su orgasmo sabiendo que esa era una de las zonas sensibles de su novio.

WooYoung echó la cabeza para atrás, apoyándose sobre el hombro de San cuando arqueó la espalda y se corrió contra la pared, cayendo rendido, apretando el pene de su novio con sus calientes paredes hasta escuchar ese delicioso gruñido en su oído y el beso debajo de su oreja antes se sentir su caliente esperma llenando su interior.

Ambos se mantuvieron en la misma posición, calmando sus aceleradas respiraciones, con el cerebro hecho agua, ignorando por un segundo lo que ocurría afuera. San lo colocó de nuevo contra la pared, bajando su pierna mientras se arrodillaba y comenzaba a limpiarlo, usando toda la delicadeza del mundo cuando le colocó el pantalón y concluyó con un beso en su mejilla, abrazándolo sabiendo lo sensible que era su novio tras el orgasmo.

WooYoung se acurrucó en el cuerpo enorme de su novio, tan cobijado y calientito como si estuviera abrazando un oso enorme de peluche, o más bien un gatito, una hello Kitty o algo así. San le acarició el cabello, dejando más besitos en sus mejillas hasta que WooYoung pudo pararse correctamente, viéndolo a los ojos con una enorme sonrisa en sus labios.

—Hay que regresar — susurró San, casi riendo del bufido que soltó su novio, rodando los ojos inclusive.

—No quiero — se ocultó en su pecho —¿Qué más da si se enteran? Estoy seguro de que ya lo hicieron y no dijeron nada, no les importa.

—Lo sé pero no podemos arriesgarnos — acarició su cabello, llamando su atención nuevamente, besando el pucherito de su novio —Anda, pronto será sábado, ellos no estarán en casa y estaremos tú y yo juntos todo el día. Vendré a escondidas.

—Prometelo — lo obligó, tan adorable que San soltó una risita.

—Lo prometo.

Se dieron un último beso antes de salir del armario, usando todo el sigilo del mundo, evitando a los sirvientes hasta el pasillo por el que habían llegado, evadiendo las cámaras, entrando como si nada al estudio donde tomaron sus instrumentos y continuaron tocando como si nada justo antes de que los señores Jung entraran para sentarse en el sofá de siempre, observandolos en silencio, WooYoung aún irritado de que ellos estuvieran ahí interrumpiendo con sus llamadas telefónicas pero resignado a fingir que solo existía San ahí.

Cuando la clase terminó, se suponía que la señora Jung lo acompañaría a la puerta para despedirse, pero no fue así, ellos se levantaron antes y a él los sirvientes casi lo corrieron de la mansión. No pensó que algo estuviera mal. Hasta el otro día.

—Voy a matarme — YunHo se quejó a su lado, ambos saliendo de su universidad para ir al parque con el objetivo de despejarse un poco de sus vidas ajetreadas. Su mejor amigo se jaló del cabello, lloriqueando —No le he contestado a MinGi en tres días, ¿Te imaginas que piense que lo odio o algo así? ¿Y si termina conmigo?

—¿Siquiera empezaron algo? — alzó divertido una ceja, divertido de bromear sobre la situación sentimental de YunHo, sintiéndose medianamente superior de él tener novio y YunHo no porque su crush estaba en Japón, obvio ambos compraron todas las revistas existentes donde salía la cara del casi algo de su amigo, ya hasta soñaba con eso. YunHo le dio un golpe bien merecido en el hombro.

—Eres un tonto — murmuró —Me mandó un vídeo super caliente ¿Y sabes qué es lo peor? ¡Que no lo vi! Mi abuela me castigó el teléfono en cuanto salimos de la oficina del director. Ahora sí estoy jodido San, le llamaron a mi abuela para decirle que me iban a suspender si repruebo otra materia, me quedé sin teléfono y si me quedo sin teléfono, ¡Me quedo sin MinGi! Le quise mandar un mensaje desde mi laptop pero mi abuela la prohibió también.

—Pobre Yuyu, su vida está arruinada porque no pudo ver el vídeo de su novio jalandosela — soltó una carcajada, casi saliendo volando por el empujón que le dio YunHo.

—Eres un tonto — le mostró el dedo medio —Cuando te prohíban hablar con tu novio ahí sí me entenderás.

—Cosa que no pasará — le sacó la lengua —Wooyo jamás me dejaría de hablar así como así, somos felices y estoy seguro de que seguirá igual por mucho tiempo.

YunHo rodó los ojos, deteniéndose abrupto cuando vieron un auto estacionarse frente suyo, impidiendo el camino de ambos. Era elegante, imponía, YunHo se sentía como que estaban en una de esas películas donde espías secretos les decían que tenían una misión para ellos que salvaría el mundo, pero San que conocía el auto solo sudó frío, comenzando a temblar cuando la mujer que bajó del vehículo la conocía perfectamente bien aún con los lentes de sol puestos.

—Hola, Sannie — la madre de WooYoung le sonrió, cerrando la puerta del auto para caminar elegante hasta ambos chicos —Estaba buscándote, me dijeron que estarías aquí.

—Hola, señora Jung — hizo una reverencia, olvidando la presencia de su mejor amigo que decidió echarse para atrás —Nunca pensé que nos veríamos en otro lugar que no fuera el gimnasio.

—Me urgía verte — le dijo, acomodándose el cabello —Mira, seré breve. WooYoung quiere terminar contigo.

San no dijo nada, observando con ojos desorbitados a la mujer que comenzó a sacar un sobre de su bolso.

—¿Q-Qué?

—Nos enteramos que WooYoung está saliendo contigo, lo sabemos desde el primer día que se escaparon, incluso desde antes — suspiró, mostrándole el sobre —El punto es que ya no necesita tus clases, se irá a Francia a terminar sus estudios allá, así que toma tu última paga.

—Pero no entiendo — balbuceó, sin tomar el sobre —¿Por qué terminaría conmigo? ¿Por qué usted me lo está diciendo?

—Porque él tiene prohibido que gentuza lo vea andar por estos rumbos — observó su alrededor con desdén, haciendo una mueca con sus perfectos labios rojos —Le comentamos de sus clases en Francia y él aceptó, pero que no puede estar atado a este país así que me pidió que cuando te diera tu paga que te dijera que ya no quería nada contigo y que ya no lo busques más.

—No lo sé, él no sería capaz de decir eso.

—¿No me crees? — alzó una ceja —Pregúntaselo tú mismo por mensaje si quieres, te dirá lo mismo que te estoy diciendo yo — tomó su muñeca con fuerza, enterrando dolorosamente sus uñas en la piel del chico para obligarlo a abrir la mano y dejar el sobre, empujando su diestra después —WooYoung no te quiere, nunca te quiso, solo te buscaba para pasar el rato y cumplir ese capricho suyo de llevarnos la contraria, no eras más que una distracción para él, un simple juguete, algo que le serviría para una ocasión y después descartaría — lo vió de arriba a abajo —No eres nada al lado de mi Wooyo, ¿Y así te pensaste que serías su novio? — se rió —Me caías bien, San. Pensé que respetarias a mi familia, mi casa, pero veo que estuve muy equivocada y caíste en los juegos de mi hijo. Y te lo advierto, no lo busques, él ya no quiere nada contigo, se irá y tú quedarás como un pasado inservible — dio una reverencia, despidiéndose pese al shock del chico —Hasta luego, San.

San apenas ponía atención en las acciones de la mujer cuando se subió a su auto y se fue, o la forma en la que YunHo se puso frente a él, tomándolo de los hombros para sacudirlo y hacerlo reaccionar. San apenas se dio cuenta que por encima de su laguna mental YunHo estaba hablando, su voz siendo tan lejana, tan inentendible.

—Oye, mírame — le pidió su mejor amigo —Esa señora seguro miente, está loca, tú lo dijiste ¿No? Mándale mensaje a WooYoung y compruébalo.

San observó el sobre en sus manos, recordando las palabras de la mujer al mismo tiempo que todos los momentos con su Wooyo pasaban como película en su cerebro.

¿Todo era una mentira? ¿Su amor, sus palabras, su primera vez haciendo el amor, sus promesas? ¿Todo fue para nada?

Negó, guardando el sobre en el bolso de su chaqueta.

—No le hablaré — dijo, sonando más serio de lo que le gustaría —¿Para qué? ¿Para que me repita las palabras de su madre? Todo fue un juego, una mentira en la que caí como el estúpido que soy — se dio la vuelta, caminando de regreso a su casa —Ve tú al parque, no tengo ánimos.

—San…

—Dejame solo Yun, estoy bien — le sonrió, pese a que se veía tan roto y su amigo lo notó —Solo fingiré que esto no pasó. Nos vemos mañana.

YunHo lo vió alejarse, incapaz de decir algo, sin energía para ir detrás de su amigo y convencerlo de que todo era un juego o una trampa, pero por más que quisiera decirle San ya se había ido, casi corriendo lejos para llorar sin que nadie lo viera.

Let ✩ 𓈒 ࣪ ּ⋆𝕭𝐄𝐋𝐋𝐄 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
Bear Roberts

C.: This is not the run of the mill story. Great attention to detail and wonderful weaving of words. A complete and total story, young adult and adult interests. Well done Sophia 👏 thank you!

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

ceawlin_57bwwa: Für alle die auf Herz Schmerz Geschichten stehen. Gebrochene Frau trifft Alpha der nur das Beste will, aber keine Ahnung hat wie man mit Jemand verletztem umgehen soll.

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Susan Morris: I liked the flow of the story.

Read Now
Alpha’s Claim

Duckieusaf: Great read

Read Now
Les fondations du Désir - Tome 1

Anne-Marie Janelle: J’aime bien l’intrigue. Un roman passionné et partageant les valeurs familiales.

Read Now
Mystic Wolf

Jessica: Tbh I wasn't expecting much from this app but God damn this book was excellent. The character build up was slow at times but really on point because of it. The actions of the characters made sense and added depth to them instead of just feeling like the plot needed to be moved forward. I also never ...

Read Now
The Alpha's Exiled Mate

Sandra Hosler: I like the character development. Aria, Declan, and Celeste are all solid characters. I’m curious what twist the author is about to make with the introduction of this new character, who recognizes Aria.

Read Now
Silver's Second Chance

Shriya: It's such a touching story. Loved every bit. No extra drama. Beautiful characters and story.

Read Now