Precious β—ˆ Kookmin Adap. by ✿ 𝕄𝕖𝕝 at Inkitt
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Precious β—ˆ Kookmin ADAP.

Summary

HT 1Jungkook se esconde en soledad en su remoto chalet en la frontera del Parque Nacional Fool's Mountain. Trabajando desde casa, habitualmente se resiste a los intentos de su hermano de atraerlo de vuelta a la ciudad. Desde que su compromiso fracasΓ³, su vida estΓ‘ en espera, pero a Jungkook le gusta asΓ­. Hasta que un dΓ­a, despuΓ©s de una inundaciΓ³n en el parque, encuentra a un joven inconsciente en la orilla del rΓ­o. Suponiendo que es un excursionista que fue arrastrado por el rΓ­o, Jungkook lo lleva al chalet, con la intenciΓ³n de convocar ayuda desde allΓ­. Excepto que Jimin no estaba haciendo senderismo. EstΓ‘ huyendo, asustado y desesperado. Y estΓ‘ en celo. Tal vez pueda convencer al amable y corvido alfa que lo encontrΓ³ para que lo ayudara. En todos los sentidos.

Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
18+

CapΓ­tulo 1

JUNGKOOKο»Ώ

Mirando hacia el cielo oscurecido, Jungkook se estremeciΓ³. Su cuello emitiΓ³ un fuerte sonido de estallido. Le dolΓ­an los pies y tenΓ­a la camisa hΓΊmeda de sudor bajo la chaqueta impermeable que llevaba. Por fin habΓ­a dejado de llover, pero unas pesadas nubes grises seguΓ­an suspendidas sobre el bosque, ocultando la vista de Fool’s Mountain . La lluvia torrencial habΓ­a causado estragos en las partes bajas del Parque Nacional, y el camino hacia Birdsview estaba inundado. Sin embargo, el sheriff Callaghan se alegrarΓ­a de saber que la carretera que serpenteaba por las laderas hasta la estaciΓ³n de Fool’s Mountain estaba despejada. Jungkook habΓ­a visitado los dos puentes de la carretera y estaban intactos. LlamarΓ­a al sheriff en cuanto estuviera mΓ‘s cerca del lΓ­mite del parque y de su chalet. AquΓ­, en lo profundo del bosque, no tenΓ­a servicio telefΓ³nico.

Con los pantalones hΓΊmedos y las botas llenas de barro, Jungkook caminΓ³ por el sendero de grava hasta su jeep.

«¿Qué fue eso? »

Un destello de color en la espesa vegetaciΓ³n. Se detuvo. Era una mochila, el rojo brillando contra el verde oscuro del bosque. Se acercΓ³ y saltΓ³ la zanja que bordeaba el camino. El

contenido yacΓ­a disperso bajo los arbustos de arΓ‘ndanos: un saco de dormir, una linterna, dos botellas de agua vacΓ­as, ropa arrugada, un par de botas de montaΓ±a, una toalla, paquetes de comida seca, unas cuantas latas y un gran envase de proteΓ­nas en polvo. Se habrΓ­a quejado de que los excursionistas de fin de semana dejasen basura, pero esto parecΓ­a diferente. Las provisiones estaban casi intactas, sΓ³lo desordenadas y mojadas por la reciente lluvia. Aprensivo, Jungkook caminΓ³ en un amplio cΓ­rculo, alejΓ‘ndose del equipo de acampada abandonado, hasta que se encontrΓ³ de nuevo junto al rΓ­o Shatter.

En la orilla arenosa del rΓ­o, en un hueco entre las raΓ­ces nudosas expuestas de los pinos circundantes, yacΓ­a un cuerpo. El chico estaba desnudo de cintura para abajo, con las manos inertes cubriendo su ingle. Estaba acurrucado de lado y el agua frΓ­a le lamΓ­a los pies. ParecΓ­a estar en los ΓΊltimos aΓ±os de la adolescencia o en los primeros de la veintena, pequeΓ±o y delgado. Su pelo hΓΊmedo, casi negro, se le pegaba a la frente y a las sienes. Llevaba un Henley gris claro, que estaba empapado y cubierto de manchas oscuras de barro y musgo. TenΓ­a los dedos raspados y las uΓ±as sucias como si hubiera cavado en la tierra con las manos desnudas. A pesar de la mugre que lo cubrΓ­a, la belleza del desconocido brillaba de forma evidente, inquietante en su quietud, y Jungkook se encogiΓ³ de horror.

Se agachΓ³ junto al chico inconsciente y comprobΓ³ lo bΓ‘sico. Respiraba bien, el pulso era firme y fuerte, su piel bronceada estaba frΓ­a, pero por lo demΓ‘s, parecΓ­a sano. Sin embargo, sus labios estaban pΓ‘lidos, casi azules por el frΓ­o hΓΊmedo. Tocar al chico semidesnudo sin su permiso le pareciΓ³ mal, pero Jungkook tenΓ­a que comprobar si habΓ­a sangre o moratones. EncontrΓ³ algunas heridas en los pies del joven, pero su profundidad era difΓ­cil de examinar. La piel estaba macerada, casi blanca, tras haber estado demasiado tiempo en el agua. Jungkook se quitΓ³ la chaqueta de vellΓ³n y cubriΓ³ al chico con ella.

ΒΏQuΓ© hacΓ­a ahora? ΒΏDebΓ­a llamar a los guardabosques? ΒΏAl sheriff Callaghan? Con las inundaciones en Birdsview y las zonas bajas del parque, tanto Blake Callaghan como los guardabosques estaban hasta arriba de emergencias. Y necesitarΓ­an un helicΓ³ptero para llegar aquΓ­. El chalet de Jungkook estaba a sΓ³lo treinta minutos, la carretera intacta. Al comprobar su telΓ©fono y recordar que no tenΓ­a seΓ±al, la decisiΓ³n de Jungkook fue fΓ‘cil.

LlevarΓ­a al joven al chalet y llamarΓ­a a Blake desde allΓ­. Y al doctor Jenkins.

El chico reaccionΓ³ sutilmente a las caricias de Jungkook, suspirando y retorciΓ©ndose, pero no abriΓ³ los ojos. Agotamiento, hipotermia. El tiempo no era tan frΓ­o, definitivamente por encima de los sesenta grados, pero el chico yacΓ­a semidesnudo, con los pies en el rΓ­o y la camisa empapada. SΓ­, hipotermia.

β€”EstΓ‘s a salvo. Vamos a llevarte a un lugar cΓ‘lidoβ€”. No obtuvo respuesta aparte de un suave gemido. β€”Un momento. Voy a sacarte de aquΓ­.

Jungkook lo llevΓ³ a su Jeep. DespuΓ©s de media milla, tuvo que sentarse en un tronco de Γ‘rbol caΓ­do y recuperar el aliento.

ΒΏQuΓ© demonios hacΓ­a el chico aquΓ­ solo? No serΓ­a el primer excursionista que subestimaba Fool’s Mountain. El pico mΓ‘s alto del parque recibiΓ³ su nombre por esa misma razΓ³n. Pero,

ΒΏcΓ³mo habΓ­a acabado desplomado medio desnudo en el rΓ­o Shatter, a quince metros de su saco de dormir y de su comida?

ΒΏAcaso una inundaciΓ³n repentina lo arrastrΓ³ cuando se lavΓ³? Aunque el agua no llegaba a la carretera de grava de aquΓ­ arriba, los niveles debΓ­an de ser altos para causar tanto daΓ±o mΓ‘s abajo. A Jungkook no se le ocurrΓ­a ninguna otra explicaciΓ³n.

El chico se revolviΓ³ y rodeΓ³ el cuello de Jungkook con los brazos, enterrando su cara en la camisa de Γ©ste. Se estremeciΓ³ y respirΓ³ profundamente, como si aspirara el aroma de Jungkook. ParecΓ­a hambriento de calor y contacto humano.

β€”Shh, te tengo.

β€”FrΓ­o.

β€”Lo sΓ©, lo sientoβ€”. Aliviado de que el chico estuviera algo consciente, Jungkook se levantΓ³. β€”No falta mucho.

Por fin llegΓ³ al coche y colocΓ³ al niΓ±o en el asiento del copiloto, luego lo ajustΓ³ para que pudiera recostarse cΓ³modamente. Le puso la chaqueta de lana alrededor de las caderas y lo

envolviΓ³ en una manta que guardaba en el asiento trasero para casos de emergencia. Una vez que el niΓ±o se abrochΓ³ el cinturΓ³n y se cubriΓ³, profundamente dormido, Jungkook volviΓ³ por el equipo de acampada hΓΊmedo. Lo metiΓ³ todo en la mochila, que se echΓ³ a la espalda. El empapado saco de dormir no cabΓ­a, asΓ­ que Jungkook lo cogiΓ³ y se apresurΓ³ a ir al coche.

El niΓ±o estuvo dormido durante todo el trayecto de treinta minutos hasta el chalet de Jungkook. Apenas se moviΓ³ cuando Jungkook lo llevΓ³ al interior y lo acostΓ³ en el sofΓ‘ del salΓ³n.

β€”ΒΏDΓ³nde?β€”, ronca, con los ojos aΓΊn cerrados.

Un claro signo de consciencia. Jungkook sonriΓ³, agradecido.

β€”EstΓ‘s a salvo. Soy Jungkook, y estΓ‘s en mi casa, justo en la frontera del Parque Nacional.

β€”Jungkookβ€”, repitiΓ³ en voz baja, como si estuviera memorizando.

β€”SΓ­, ese soy yoβ€”. Calor, fluidos, sustento. β€”Tu camiseta estΓ‘ mojada. Tengo que quitΓ‘rtela.

El chico asintiΓ³ lentamente, con sus pestaΓ±as agitadas. Jungkook agarrΓ³ el dobladillo y arrastrΓ³ el Henley fuera. SΓ³lo encontrΓ³ piel clara y mΓΊsculos delgados, sin heridas ni moretones.

β€”ΒΏEstΓ‘s herido? ΒΏTe duele?β€” Un suspiro.

β€”No.

EnvolviΓ³ al chico en una manta mullida y le puso dos almohadas bajo la cabeza y el cuello.

β€”Te traerΓ© algo de beber y luego podrΓ‘s dormir la mona. ΒΏQuieres que llame a alguien? ΒΏA tus padres? ΒΏA un amigo?

β€”No. Β‘No!β€” SacudiΓ³ la cabeza violentamente, sus manos se

sacudieron bajo la manta.

β€”EstΓ‘ bien. Un trago, entonces.

De repente, un puΓ±o se cerrΓ³ alrededor de la muΓ±eca de Jungkook con una fuerza sorprendente. Los ojos del chico se abrieron de golpe. TenΓ­an el color de los lagos de una montaΓ±a en un dΓ­a soleado. Unos ojos impresionantes y profundos, casi turquesa alrededor de las cΓ³rneas.

β€”Β‘No puedo... no puedo quedarme!

Con el pecho tierno por la compasiΓ³n impotente, Jungkook alisΓ³ una mano sobre el cuero cabelludo del chico, y los hermosos e inquietantes ojos se cerraron con un aleteo.

β€”No te preocupes por nada. AquΓ­ nadie puede hacerte daΓ±o.

Satisfecho de que el chico se habΓ­a calmado, Jungkook se levantΓ³ y se dirigiΓ³ a la cocina. Β«LΓ­quidos y sustento, Jungkook. PiensaΒ». Se preparΓ³ rΓ‘pidamente un batido de proteΓ­nas y luego cogiΓ³ tambiΓ©n un vaso de agua. A mitad de camino hacia el salΓ³n, se dio la vuelta, volviΓ³ a la cocina y aΓ±adiΓ³ una cucharada de azΓΊcar al batido. Los carbohidratos rΓ‘pidos no hacen daΓ±o.

Su invitado se habΓ­a desmayado de nuevo, asΓ­ que Jungkook le sacudiΓ³ suavemente para que se despertara.

β€”Bebe. Vamos. Te dejarΓ© dormir despuΓ©s, pero tienes que beber esto.

El chico chupΓ³ la pajita y tragΓ³. EngullΓ³ con avidez la mitad del batido.

β€”Agua tambiΓ©n. Vamos. SΓ³lo un poco.

BebiΓ³, con los ojos cerrados, y luego su cuerpo se puso flΓ‘cido.

β€”No puedo quedarme aquΓ­β€”, susurrΓ³, pero no hizo ningΓΊn esfuerzo por moverse. Jungkook nunca habΓ­a visto a nadie tan agotado.

β€”No te preocupes por nada mΓ‘s que por dormir. Primero tienes que recuperar las fuerzas. LlamarΓ© a un mΓ©dico para que venga a revisarte.

β€”Β‘No! No llames a nadie. Por favor, no lo hagas.

Jungkook cogiΓ³ la mano del chico entre las suyas y le apretΓ³ suavemente los dedos.

Con la otra mano, le acariciΓ³ el pelo.

β€”No pasa nada. EstΓ‘s a salvo.

Con lo que parecΓ­an ser sus ΓΊltimas fuerzas, el chico levantΓ³ la cabeza.

β€”No le digas a nadie que estoy aquΓ­.

β€”EstΓ‘ bien. No lo harΓ©. Lo prometo.

Al cabo de un minuto, volviΓ³ a caer en un profundo sueΓ±o. Jungkook se tomΓ³ un momento para estudiarlo. Incluso demacrado despuΓ©s de lo que debΓ­an ser dΓ­as de soledad en el bosque, sus rasgos eran hermosos. Boca llena, ojos grandes e hinchados por el cansancio, pecas en el puente de su pequeΓ±a y estrecha nariz, pΓ³mulos pronunciados y una mandΓ­bula afilada y elegante. Su barbilla tenΓ­a una hendidura poco profunda y apenas perceptible en el centro. TenΓ­a el ligero bronceado de alguien acostumbrado a estar al aire libre, y su piel era luminosa, casi brillante como el satΓ©n. Era demasiado joven para que le creciera la barba o era naturalmente imberbe.

Jungkook acariciΓ³ su pelo durante un largo rato, deseando poder ayudar mΓ‘s. Las hebras oscuras empezaron a rizarse al secarse. Decidido a hacer algo ΓΊtil, Jungkook trajo su botiquΓ­n de primeros auxilios y limpiΓ³ las heridas poco profundas de los pies del chico, probablemente cortes y raspaduras por haber caminado descalzo por el rΓ­o. Luego encendiΓ³ el fuego en la chimenea del salΓ³n, aunque nunca lo hacΓ­a en verano. Cuando su invitado hubiera dormido lo peor de su agotamiento, Jungkook pensarΓ­a en cΓ³mo ayudarle a salir de cualquier lΓ­o en el que se hubiera metido. Y si no veΓ­a ninguna mejora en el estado del joven, llamarΓ­a al Dr. Jenkins en Birdsview, a pesar de las protestas de su invitado.

β€”No me necesitas Jaredβ€”. Jungkook bajΓ³ la voz para que su llamada telefΓ³nica no molestara a su invitado. HabΓ­a pasado el resto del dΓ­a trabajando desde la cocina en lugar de su lugar habitual en el sillΓ³n del salΓ³n. Su mente volvΓ­a al chico cada dos minutos, lo que le impedΓ­a concentrarse. Hoy no tenΓ­a paciencia con su hermano menor.

β€”No la tengoβ€”, aceptΓ³ Jared con brΓ­o. β€”Pero eso no significa que no prefiera que estΓ©s aquΓ­. Te tomaste un descanso, y todos lo respetamos, pero han pasado eones, Jungkook.

β€”Nunca lo llamΓ© descanso. TΓΊ lo hiciste.

β€”Bueno, parecΓ­a obvio. Estabas a punto de casarte con Andrew e irte de permiso de paternidad, donde se suponΓ­a que te aburrirΓ­as y te frustrarΓ­as. Luego se suponΓ­a que volverΓ­as, con ganas de jugar con los adultos de nuevo.

ΒΏPor quΓ© Jared sacΓ³ a relucir su compromiso fallido? La pΓ©rdida seguΓ­a siendo dolorosa para Jungkook. No la pΓ©rdida del hombre; no lamentaba haber perdido a Andrew. Jungkook habΓ­a esperado que su retirada de la vida pΓΊblica y de la primera lΓ­nea del negocio familiar los acercara. Sin embargo, hacia el final de su relaciΓ³n, su incompatibilidad se habΓ­a hecho evidente. Jungkook seguΓ­a llorando a su familia imaginada.

Jared habΓ­a sido joven cuando se casΓ³ con Isaac y se convirtiΓ³ en padre, su paternidad era algo natural. TenΓ­an tres hijos, y Jared a menudo bromeaba diciendo que envidiaba a Jungkook por su libertad y su sueΓ±o ininterrumpido. Sin embargo, eran felices. Jungkook podΓ­a verlo cada vez que los visitaba. Su hermano menor nunca entenderΓ­a la angustia que Jungkook habΓ­a sentido cuando, despuΓ©s de seis aΓ±os juntos, Andrew habΓ­a declarado con una serena finalidad que nunca querrΓ­a tener hijos.

β€”No voy a volver, Jared. Soy feliz donde estoy.

β€”Te gusta la codificaciΓ³n porque puedes trabajar a distancia y jugar al ermitaΓ±o durante meses.

β€”Eso es exactoβ€”. ΒΏCreΓ­a Jared que el comentario de ermitaΓ±o lo insultarΓ­a?

Jared gimiΓ³ en el telΓ©fono. β€”TodavΓ­a te quiero en la reuniΓ³n programada de la junta directiva. En persona. El resto podemos manejarlo en lΓ­nea. No me importa. Pero estarΓ‘s aquΓ­ la semana que viene, con zapatos limpios y corbata. PromΓ©teme.

β€”Oscar no cree que tenga que estar presente.

β€”EstarΓ‘s aquΓ­. No me importa si hay otra inundaciΓ³n o si los osos invaden Birdsview. VendrΓ‘s, aunque tengas que bajar la montaΓ±a en una puta balsa.

β€”Ya veremos.

β€”Jungkook, te lo digo como tu director general, no como tu hermano pequeΓ±o.

Jungkook se riΓ³. Jared y Oscar llevaban aΓ±os dirigiendo la empresa. Jared tenΓ­a las habilidades sociales, la autoridad y la energΓ­a, y Oscar tenΓ­a el cerebro analΓ­tico y matemΓ‘tico, que mantenΓ­a los nΓΊmeros. Jungkook sospechaba que Jared sΓ³lo querΓ­a que se involucrara mΓ‘s para obtener la aprobaciΓ³n de su hermano mayor.

β€”Jared, confΓ­o en ti. Me importa mi familia y me importa el negocio. SΓ³lo creo sinceramente que puedes hacerlo mejor que yo.

Jared gruΓ±Γ³, apaciguado por los elogios.

β€”IrΓ© a la reuniΓ³n de la junta directiva. ΒΏSatisfecho?

β€”SΓ­. Ponte una corbata. O te juro que te echarΓ© encima a papΓ‘.

β€”Yo tambiΓ©n te quiero, querido hermano.

RiΓ©ndose, Jungkook colgΓ³. ApagΓ³ el sonido y deslizΓ³ su telΓ©fono en el bolsillo.

PasΓ³ por el salΓ³n y mirΓ³ dentro. El joven llevaba seis horas durmiendo. Jungkook habΓ­a ido a ver cΓ³mo estaba unas cuantas veces, pero siempre lo encontraba en la misma posiciΓ³n: acurrucado de lado bajo la manta, con las manos metidas bajo la cabeza y los labios secos separados. Su piel se sentΓ­a mΓ‘s cΓ‘lida, sus mejillas habΓ­an recuperado algo de color y su respiraciΓ³n era tranquila y constante. Adivinando que su invitado querrΓ­a cubrirse cuando se despertara, Jungkook le consiguiΓ³ unos pantalones limpios y una camiseta. Demasiado grandes, pero tendrΓ­an que servir. DejΓ³ la ropa en el reposabrazos junto a la cabeza del chico y volviΓ³ a la cocina por su portΓ‘til.

Eran aproximadamente las ocho de la noche, y Jungkook estaba guardando los vasos del lavavajillas mientras intentaba estirar su dolorido cuello. HabΓ­a pasado demasiadas horas acurrucado sobre la pequeΓ±a pantalla leyendo informes y escribiendo notas de respuesta. Por suerte, maΓ±ana serΓ­a sΓ‘bado. Nada de trabajo, ni siquiera correos electrΓ³nicos.

Β«Jungkook, saldrΓ‘s a correr y harΓ‘s tus ejercicios, o tu espalda volverΓ‘ a odiarteΒ».

ΒΏDeberΓ­a despertar a su invitado y darle de comer? Un suave gemido llegΓ³ desde el salΓ³n. Se girΓ³ y se apresurΓ³ a ir al lado del chico.

Las brasas de la chimenea seguΓ­an brillando, haciendo que el salΓ³n estuviera mucho mΓ‘s caliente que el resto de la casa. Jungkook sintiΓ³ inmediatamente un calor incΓ³modo. DeberΓ­a abrir la ventana y...

El olor le abordΓ³ a unos tres metros del sofΓ‘. Para su horror, a Jungkook se le hizo la boca agua, sus mΓΊsculos se tensaron y sus fosas nasales se encendieron. La polla se le puso dura en un instante, la base le cosquilleΓ³ con una presiΓ³n familiar. El delicioso y fascinante aroma le llenΓ³ el vientre de deseo fundido y le confundiΓ³ el cerebro.

ΒΏCΓ³mo pudo ser tan estΓΊpido? El desconocido estaba en celo. Mierda.

Pero parecΓ­a tan joven. DebΓ­a ser mayor de lo que parecΓ­a. ΒΏY cΓ³mo es que Jungkook no lo habΓ­a olido antes? HabrΓ­a estado resbaladizo en su piel. Β«Lo encontraste en el maldito rΓ­o, Jungkook. Por supuesto, no podΓ­as olerloΒ».

β€”Lo siento,β€” su invitado raspΓ³.

β€”No es tu culpaβ€”, gritΓ³ Jungkook, todavΓ­a congelado en medio de la habitaciΓ³n, luchando contra la reacciΓ³n primitiva de su cuerpo al potente olor. ΒΏQuΓ© debΓ­a hacer ahora? ΒΏIrse? No podΓ­a dejar al chico en agonΓ­a durante horas, solo. Un hombre. No un niΓ±o. Un joven omega en celo, aquΓ­ en su chalet. Β«Bueno, esto es un maldito desastreΒ».

Otro gemido, otro quejido. El cuerpo delgado se convulsionΓ³ bajo las mantas.

Con los puΓ±os apretados y los mΓΊsculos vibrando, Jungkook rebuscΓ³ frenΓ©ticamente en su mente algo, cualquier cosa. HabΓ­a dispositivos. Juguetes sexuales de ingenierΓ­a para que los omegas pudieran sobrevivir a los diez dΓ­as de tortuosa necesidad sin pareja. Pero Jungkook no tenΓ­a nada de eso aquΓ­. Birdsview estaba a poca distancia, pero la tienda apenas tenΓ­a pasta de dientes y artΓ­culos de afeitado, y mucho menos juguetes sexuales avanzados. Ah, y la carretera se habΓ­a inundado. Joder.

β€”Β‘Por favor!

El cuerpo del joven se inclinΓ³ y la manta se deslizΓ³. Jungkook cerrΓ³ inmediatamente los ojos. PlantΓ³ los pies firmemente en el suelo para no acercarse antes de tener un plan. Necesitaba un plan.

β€”Β‘AyΓΊdame!

β€”No puedo. No hay nada que pueda hacer. No tengo nada.

β€”Β‘Ayuda! Por favor!

Los dientes del omega castaΓ±eaban, las uΓ±as raspaban los cojines del sofΓ‘, pero Jungkook se negaba a levantar la vista. Sus mΓΊsculos se enroscaron para abalanzarse. Β«No puedo. No puedo hacerle estoΒ».

β€”No me conoces. No puedo aprovecharme de ti.

β€”No... aprovecharte. SΓ³lo. No. Β‘Augh! Jadeos, gruΓ±idos, gemidos de dolor.

Jungkook apretΓ³ los dientes. Β«No puedo dejarlo aquΓ­. No puedo acercarme a Γ©l. No puedo hacer nada. Β‘Mierda! Β‘Piensa!Β»

Otro lamento. MΓ‘s fuerte.

β€”Β‘Por favor! Me duele. Β‘Joder, duele!β€” Un gemido profundo y gutural.

«‘Maldita sea, el olor! No mires. No lo mires».

PodrΓ­a darse la vuelta e irse. Cerrar el chalet y esperar fuera. Sin embargo, Jungkook habΓ­a oΓ­do hablar de omegas que se herΓ­an gravemente, incluso que se mataban. PodrΓ­a atarlo. Sujetarlo si era necesario. ΒΏY luego quΓ©? ΒΏEsperar hasta que la ola de calor desapareciera? TambiΓ©n podrΓ­a torturarlo.

ΒΏQuΓ© carajo hacΓ­a el hombre solo en medio del bosque?

ΒΏDurante su primer celo?

Tras unos segundos de jadeo tranquilo, la voz temblorosa volviΓ³ a alzarse. Esta vez no hubo palabras, sΓ³lo unos gemidos, y luego un largo grito de angustia. Las manos de Jungkook temblaron.

El olor se hizo aΓΊn mΓ‘s fuerte. Entonces sonΓ³ un golpe en la habitaciΓ³n.

Los ojos de Jungkook se abrieron contra su voluntad. Su polla lloraba dentro de los calzoncillos, sus pelotas se ceΓ±Γ­an a su cuerpo y gemΓ­a ante el espectΓ‘culo que tenΓ­a delante.

El joven y esbelto cuerpo se retorcΓ­a en el suelo, retorciΓ©ndose de agonΓ­a. El omega se puso de rodillas y extendiΓ³ la mano hacia Jungkook, sΓ³lo para derrumbarse de nuevo. Con las dos manos en la ingle, amasΓ³ su dura polla y sus pelotas. Los dedos se introdujeron en su pliegue, tratando de empujar dentro de sΓ­ mismo. Sus mΓΊsculos enjutos se abultaban y su piel brillaba con una capa de sudor. Era hermoso. Y estaba sufriendo. Cada cΓ©lula del cuerpo de Jungkook gravitΓ³ hacia el delicioso aroma, cada instinto le gritaba que lo tocara y lo calmara.

β€”No me dejes asΓ­β€”, forzΓ³ el hombre.

β€”No puedo. No puedo usarte.

β€”Piedad... por favor... ten piedad.

Β«EstΓ‘ suplicando piedadΒ».

La palabra rompiΓ³ algo dentro de Jungkook. Β«AyΓΊdalo. No pienses.

ProtΓ©gelo, cΓ‘lmalo. FΓ³llalo. Es la ΓΊnica manera de ayudarlo.Β» Que se joda. Cuando Jungkook cediΓ³ a sus instintos, la oleada de

energΓ­a lo sorprendiΓ³. Durante una fracciΓ³n de segundo, podrΓ­a haber aplastado rocas con sus propias manos, ya que la fuerza bruta corrΓ­a por sus miembros. En tres zancadas, estaba al lado del hombre, tirando su camisa, desabrochando los botones y empujando sus vaqueros por las piernas. Necesitaba piel con piel.

β€”Shh. Te tengo.

β€”Β‘TΓ³came! Oh, por favor!

LevantΓ³ al tembloroso hombre a cuatro patas y le separΓ³ las nalgas. Una clara humedad salΓ­a del culo abierto, y el olor estaba volviendo a Jungkook loco de deseo. Tan suave y tan joven. Precioso. La diminuta y rosada abertura se cerrΓ³ rΓ­tmicamente ante los ojos de Jungkook, y el omega volviΓ³ a gemir.

β€”Β‘FΓ³llame!β€” GritΓ³ las palabras, con la voz quebrada.

Β«Hazlo.Β» Jungkook alineΓ³ la cabeza de su polla y empujΓ³ dentro de un largo golpe.

β€”Β‘Aaah!β€” El sonido que el joven hizo reverberΓ³ por toda la casa. Alivio, pasiΓ³n, gratitud. El culo resbaladizo se apretΓ³ alrededor de la polla de Jungkook. Jungkook tuvo que moverse. Joder. HacΓ­a aΓ±os que no sentΓ­a este tipo de ansia ΓΊnica. El cuerpo ansioso de un omega acercΓ‘ndose a Γ©l, la carne caliente, el agujero hΓΊmedo y necesitado, los temblores y pequeΓ±os espasmos que masajeaban la longitud de su polla... Y el olor. Maldita sea, el olor. Β«LlegarΓ© a anudarloΒ».

El hombre empujaba hacia atrΓ‘s su polla, sollozando de deseo. Drogado por las feromonas, Jungkook acelerΓ³, follando con mΓ‘s fuerza. TomΓ³ tal vez treinta segundos, y el hombre se corriΓ³. Su agujero se apretΓ³ como un tornillo de banco alrededor de la polla de Jungkook, y el olor cambiΓ³, convirtiΓ©ndose en algo cien veces mΓ‘s fuerte. Semen de calor virgen. Las fosas nasales de Jungkook se encendieron y enseΓ±Γ³ los dientes en un gruΓ±ido.

β€”No puedo detenerlo. No puedoβ€”. El desconocido gimiΓ³. β€”

ΒΏPor quΓ© no se detiene?

Β«Me necesita para mantenerse cuerdo, Β‘maldita sea!Β» Jungkook agarrΓ³ con mΓ‘s fuerza las caderas del hombre.

β€”No te resistas. Deja que ocurra. Sigue corriΓ©ndoteβ€”. EmpujΓ³ con mΓ‘s fuerza aΓΊn hasta que la habitaciΓ³n resonΓ³ con los hΓΊmedos golpes de piel contra piel. β€”Β‘Vente por mΓ­! Ahora.

Otro orgasmo ondulΓ³ a travΓ©s del cuerpo del joven, mΓ‘s fuerte esta vez, su agujero palpitando y la polla chorreando gotas de semen por todo el suelo de Jungkook. Jungkook tratΓ³ de respirar por la boca para mantenerse al menos un poco racional, pero el joven y hermoso omega no se lo puso fΓ‘cil.

β€”Β‘MΓ‘s! Por favor.

ProlongΓ³ sus empujones, dejando que el hombre sintiera toda su longitud. El acalorado agujero goteaba resbaladizo, las entraΓ±as eran suaves como la seda, y cada empujΓ³n era una pequeΓ±a muestra del paraΓ­so. Los sonidos del omega cambiaron; en lugar de gemir de pΓ‘nico y necesidad, ahora

gemΓ­a de placer, su voz era mΓ‘s profunda, gutural. Y Jungkook se maravillΓ³ de la perfecta armonΓ­a de su pasiΓ³n. Un milagro, en realidad.

β€”Eso es. AsΓ­ es como debe sentirseβ€”. Jungkook acariciΓ³ tranquilamente la espalda del omega, y luego se acercΓ³ a Γ©l y le acariciΓ³ la polla en tensiΓ³n. Su invitado se estremeciΓ³ y gritΓ³ con lo que parecΓ­a puro placer. El cosquilleo en la base de la erecciΓ³n de Jungkook se intensificΓ³, y los mΓΊsculos del culo y los muslos se inundaron de calor mientras se movΓ­a, las feromonas del omega alimentando su cuerpo sin tener en cuenta su voluntad racional. Al final, escuchΓ³ su propio consejo y dejΓ³ que sucediera. Su cuerpo sabΓ­a mΓ‘s. DebiΓ³ de encontrar el ritmo y el Γ‘ngulo adecuados, porque el hombre que tenΓ­a debajo del cuerpo deliraba de placer.

β€”Gracias... Β‘ah! Gracias... Β‘SΓ­!

Si no estuviera loco de deseo, se habrΓ­a reΓ­do de la gratitud del joven por haberle arado el culo.

β€”Necesito anudarteβ€”, advirtiΓ³ Jungkook, β€”o no se me pasarΓ‘.

β€”Lo sΓ©β€”. Un gemido de necesidad. β€”Hazlo. No te detengas. Por favor, no pares. Oh, sΓ­. AhΓ­. Β‘SΓ­!

β€”Siento que tenga que ser asΓ­.

β€”Es bueno. Tan bueno. No pares.

Demonios, el aroma. Jungkook inhalΓ³ con la boca, tragando el aire, llenando sus pulmones ardientes con la fragancia. Lo sintiΓ³ hasta el estΓ³mago, la esencia del desconocido impregnando todo su ser, instΓ‘ndole a moverse mΓ‘s rΓ‘pido, a follar mΓ‘s fuerte, a profundizar hasta que se revolcΓ³ contra el cuerpo abierto en sus brazos como un animal, su larga polla penetrando profundamente en las entraΓ±as del hombre mΓ‘s pequeΓ±o. Ya no podΓ­an hablar. SΓ³lo los agudos jadeos de Γ©xtasis salΓ­an de sus gargantas con cada duro empujΓ³n.

El desconocido gritΓ³ con otro orgasmo, mΓ‘s largo e incluso mΓ‘s intenso, y su cuerpo se convulsionΓ³. El acalorado agujero se apretΓ³ con mΓ‘s fuerza que nunca, y Jungkook vio estrellas. SentΓ­a como si una boca hambrienta lo estuviera succionando, los fuertes mΓΊsculos internos del omega ordeΓ±ando su polla, sacando su semilla de sus bolas.

Los ojos de Jungkook se pusieron en blanco. El semen saliΓ³ a borbotones de su polla, y su nudo se hinchΓ³, uniΓ©ndolos. EnvolviΓ©ndose en el cuerpo tembloroso, Jungkook no podΓ­a dejar de bombear sus caderas. La intensidad de su placer lo desconcertaba. Nociones irracionales florecieron en su cerebro como flores en primavera, coloridas y fugaces pero hermosas, ideas tontas de amor y ternura. DebΓ­a de haber olvidado cΓ³mo se sentΓ­a el sexo caliente. ΒΏAlguna vez se habΓ­a dejado arrastrar por ese poderoso torbellino de emociones? El joven omega era el centro de su mundo. AbriΓ³ la boca sobre el cuello del hombre en un casi beso. Β«Proteger, calmar. AmarΒ».

Esas malditas feromonas.

RodeΓ³ el torso del desconocido con sus brazos y los puso a un lado. Inevitablemente, Jungkook aterrizΓ³ en el semen virgen que salpicaba el suelo de madera. Oh, cielo. QuerΓ­a revolcarse en Γ©l. En un intento por mantenerse bajo control, apretΓ³ los dientes y apretΓ³ la cara contra el pelo sudoroso del joven, pero sus caderas saltaron hacia delante de todos modos. El omega se tensΓ³ con otro rayo de placer, y un profundo gemido gutural reverberΓ³ en su torso. Se echΓ³ hacia atrΓ‘s con un brazo enjuto y agarrΓ³ el muslo de Jungkook.

Jungkook siguiΓ³ acariciando la piel de olor dulce.

β€”ΒΏEstΓ‘s bien?β€”, murmurΓ³ sin aliento.

β€”SΓ­. SΓ³lo necesito un poco... ah... mΓ‘s.

Β«Lo que quierasΒ». Jungkook dio otro suave empujΓ³n, sus caderas apretadas contra el encantador y redondo culo, presionando el nudo con mΓ‘s fuerza sobre la hinchada prΓ³stata del joven. Otro gemido profundo.

β€”Oh, sΓ­. Sigue moviΓ©ndote.

Unos pequeΓ±os empujones y la mano de Jungkook se deslizΓ³ hacia arriba y hacia abajo por la polla del omega. La piel se sentΓ­a como terciopelo en su mano, resbaladiza en algunas partes por la abundancia de semen. El joven se corriΓ³ una vez mΓ‘s con un suspiro de satisfacciΓ³n, y las ΓΊltimas gotas de su semilla gotearon sobre los dedos de Jungkook. Su cuerpo se llenΓ³ de alivio.

La ola de calor habΓ­a terminado, pero la tensiΓ³n seguΓ­a enroscΓ‘ndose en la boca del estΓ³mago de Jungkook. Sin pensarlo, se llevΓ³ la palma de la mano sucia a la cara e inhalΓ³ profundamente.

Jungkook lamiΓ³ el semen del desconocido.

El olor y el sabor concentrados del calor virgen le revolvieron el alma. Su nudo se sacudiΓ³ con una liberaciΓ³n inmediata, y sus caderas se movieron hacia adelante. Tras sus pΓ‘rpados cerrados, el mundo estallΓ³ en colores vibrantes. Cuanto mΓ‘s jadeaba de placer, mΓ‘s fuerte era el olor, y se aferrΓ³ a la milagrosa criatura que habΓ­a encontrado, acurrucΓ‘ndose todo lo que pudo en su cuerpo flexible y cΓ‘lido. OyΓ³ sus propios gemidos retumbantes. Casi podΓ­a verse a sΓ­ mismo desde el exterior, con las caderas en celo, con los dientes desnudos contra el cuello de la omega, machacando al esbelto hombre como una bestia sin sentido.

Cuando resurgiΓ³ del orgasmo mΓ‘s intenso de su vida, Jungkook se preocupΓ³ de haber sujetado al hombre con demasiada fuerza, de haber empujado el nudo demasiado profundo. Pero el omega sΓ³lo suspirΓ³, un sonido de profunda satisfacciΓ³n y fatiga a la vez. Lleno del semen de Jungkook, con su glΓ‘ndula bajo la presiΓ³n constante del nudo pulsante, parecΓ­a capaz de relajarse.

β€”Graciasβ€”. Las palabras salieron en una suave exhalaciΓ³n.

β€”Necesitas descansarβ€”, murmurΓ³ Jungkook.

El omega yacΓ­a inerte en los brazos de Jungkook, y su voz era apenas audible cuando murmurΓ³: β€”Lo siento.

β€”Shh, no te disculpes. Duerme. No pienses en nada. SΓ³lo duerme.

β€”Se siente tan condenadamente bien dentro de mΓ­.

β€”Se supone que sΓ­.

Jungkook acariciΓ³ los delgados brazos y el pecho hasta que apoyΓ³ la mano en el suave abdomen del joven. Su invitado se durmiΓ³ rΓ‘pidamente, abierto y suave, y Jungkook se maravillΓ³ de las sensaciones. CerrΓ³ los ojos y se dejΓ³ llevar por un momento, saboreando la perfecciΓ³n de su uniΓ³n. Su nudo cosquilleaba por todo el cuerpo, enviando pequeΓ±os zarcillos de gozo a su cerebro como si aΓΊn estuviera viniendo. El sabor del joven omega era el afrodisΓ­aco mΓ‘s fuerte, y por un momento, Jungkook no pudo pensar en nada mΓ‘s. Β«PodrΓ­a follarte durante toda la noche, hacer que te corrieras cinco veces mΓ‘s. Tan dulce, tan hermoso, tan sincero.Β»

El olor a calor se debilitΓ³ poco a poco, la excitaciΓ³n se volviΓ³ manejable, y Jungkook encontrΓ³ el camino de vuelta a sΓ­ mismo. IntentΓ³ armar el rompecabezas en su mente. El hombre debΓ­a de haber pasado al menos una ola de calor solo en el bosque y probablemente habΓ­a intentado encontrar alivio en el rΓ­o. Jungkook se estremeciΓ³ al pensar en las agitadas y heladas aguas del rΓ­o Shatter. No podΓ­a imaginar las horribles horas de angustia a las que debiΓ³ de sobrevivir el omega antes de quedar exhausto hasta perder el conocimiento. Jungkook bajΓ³ la manta del sofΓ‘ y cubriΓ³ con ella el cuerpo del omega. Β«EstΓ‘s a salvo, precioso. Descansa. Te mantendrΓ© calienteΒ».

ΒΏPero ahora quΓ©?

Jungkook no podΓ­a haber hecho nada para evitarlo. Incluso si hubiera sabido que el desconocido estaba en celo, ΒΏlo habrΓ­a dejado allΓ­? No. El hombre podrΓ­a haber muerto de agotamiento, hipotermia o autolesiΓ³n. Estaba tan agotado que ni siquiera habΓ­a sido capaz de alimentarse. ΒΏY si alguien ahΓ­ fuera estaba esperando para reclamarlo? ΒΏY si no habΓ­a nadie?

El joven estaba dormido, empalado en la polla hinchada de Jungkook, lleno de semen de Jungkook. PequeΓ±as ondas de placer recorrΓ­an sus cuerpos unidos cada dos minutos. Estaban unidos de la manera mΓ‘s Γ­ntima, pero Jungkook no sabΓ­a nada del desconocido.

Un temblor recorriΓ³ al hombre dormido, haciendo que su agujero se aferrara al nudo, y Jungkook suspirΓ³ con renovado deseo. Si no estuviera tan preocupado por el bienestar del hombre, aceptarΓ­a este regalo y estarΓ­a agradecido. La emociΓ³n de abrazar a aquel hermoso desconocido, de oler su pasiΓ³n y de permitirse entrar en Γ©l: Jungkook no recordaba haberse sentido nunca tan bien. Ni siquiera las pocas veces que habΓ­a tenido que cuidar de su ex durante los calentamientos.

Es su olor. Único y despiadado. Como una droga.

DespuΓ©s de una hora, cuando el perfume que salΓ­a de la piel del omega se hizo menos intenso, el nudo se calmΓ³. Jungkook se quedΓ³ envuelto en el pequeΓ±o cuerpo, metido dentro, dejando que el hombre se adaptara. Al cabo de unos minutos, se retirΓ³ lentamente. Estaba hecho un lΓ­o de resbalones y semen. CogiΓ³ sus calzoncillos y limpiΓ³ el pliegue del hombre y su propia ingle. Luego buscΓ³ en el suelo del salΓ³n mΓ‘s ropa desechada. Vestido de nuevo con sus vaqueros, Jungkook levantΓ³ al joven y lo llevΓ³ a su dormitorio.

Trajo toallas del baño, una seca y otra mojada con agua caliente, y lavó el cuerpo sucio y cubierto de sudor del joven desde la cara hasta los pies. Las manos de Jungkook temblaban cuando bañaba a su inesperado amante, invadido por la ternura y el miedo. «¿Quién eres tú? ¿Cómo es que parece que te conozco? Que Dios me ayude, pero eres perfecto». El omega se durmió de un tirón. Jungkook lo arropó bajo la manta y fue a darse una ducha, esperando que le despejara el cerebro. No lo hizo.

Incapaz de mantenerse alejado, regresΓ³ a su dormitorio y se acostΓ³ junto al hombre dormido. AbriΓ³ el portΓ‘til y tratΓ³ de repasar el informe que le habΓ­a enviado Γ“scar, pero pronto le pesaron los ojos. DejΓ³ el portΓ‘til en la mesilla de noche y se puso de lado. Contemplando los rasgos relajados del omega, se dejΓ³ llevar.

Un movimiento en su cama lo despertΓ³. Confundido, abriΓ³ los ojos. TodavΓ­a estaba oscuro. Un cuerpo estaba pegado al suyo, desnudo bajo las sΓ‘banas, pegado a Γ©l. La piel del joven estaba ahora caliente. Jungkook le echΓ³ un brazo por encima y se durmiΓ³.

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Good Writing

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Compelling Plot

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Great Character

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Strong Dialog

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Guao, empezanos muy bien, ya me atrapo, ya me emocione.

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