El bosque sin forma (Capitulo terminado oficialmente)
Estaba hablando con unos científicos, no recuerdo exactamente de qué, cuando de la nada ocurrió una explosión.
Quedé inconsciente unos minutos. La explosión fue tan contundente que, cuando abrí los ojos, todo se encontraba a oscuras.
La oscuridad era tanta que solo tenía un único tono negro. Caminé unos minutos hasta que me encontré con varias grietas en la pared que dejaban entrar un poco de luz. La luz que entraba cambiaba de colores lentamente: primero era verde, luego amarilla y muchos más tonos. Desconocía qué había del otro lado de la pared.
Con la escasa luz que había, me di cuenta de que me encontraba en un edificio con laboratorios, donde había muchas máquinas con palancas, botones y pantallas de computadora que estaban apagadas por la falta de electricidad.
Algunas paredes tenían más agujeros que otras y, por algún milagro, las que estaban casi demolidas seguían manteniendo el edificio de pie para no derrumbarse por completo. Tenía que salir rápido; temía por mi vida si el edificio me caía encima.
En una de las habitaciones, encontré dos cosas muy bizarras... No estoy seguro de qué eran, pero sus texturas eran parecidas al barro líquido y moldeable. Una de ellas tiene la forma de un espagueti gigante color azul rey, pero la otra figura es un tubo ondulado color rojo. Ambas se retorcían como lo hacen los gusanos. No entendí qué clase de criaturas estaba viendo, por lo que seguí investigando las demás habitaciones.
Hasta que llegué a una habitación. Una de sus paredes tiene un agujero tan enorme que deja entrar la brillante luz del exterior y permite salir.
Es extraño, pero la luz que entraba cambiaba de colores, igual que la que entraba por las grietas...
Cuando estaba a punto de salir por ahí, un gusano gigante de color blanco, casi tan grande como la pared, se metió por el agujero. Se retorcía como una víbora justo antes de atacar. Brinqué del susto.
—Debe ser la madre de los gusanos —pensé.
Pero cuando lo miré con atención, me di cuenta de que su movimiento solo seguía la dirección del viento, como lo hacían las plantas.
¿Esto era una planta?
Como no parecía un ser vivo, no me pareció una amenaza y pasé de largo.
Miré por el agujero de la pared y pude ver todo el exterior antes de salir.
Estoy tan perplejo porque esperaba encontrar la ciudad al salir del edificio, pero, en lugar de eso, vi que toda la planicie es de color azul, tono índigo. Este paisaje es muy denso, ya que está lleno de más gusanos blancos como el que encontré justo antes de salir del edificio. Por la forma, tamaño y extraño movimiento de víbora que tienen todos los gusanos blancos, me da la impresión de que son alguna especie de árbol. Árboles de un bosque extraño e imposible, donde el césped es de colores brillantes como celeste, amarillo y rosado. Un bosque tan abstracto que sus plantas y fauna no tenían ninguna forma reconocible, como si estas hubieran olvidado cómo deberían verse las plantas o la vida. Ya que, incluso, había más figuras como el espagueti, tubos, intestinos y otras formas que no alcanzo a describir. Ver tantos gusanos que parecen árboles me dio asco. Miré los alrededores y noté que el edificio se ubicaba en medio de este paisaje onírico, donde no había ningún otro edificio más alrededor.
Me dio curiosidad tocar las hierbas de colores celestes y amarillos, ya que parecían emanar luz generada por ellas mismas. Apenas di el primer paso para acercar mi mano hacia ellas y el suelo se empezó a hundir apenas lo pisé, no como arena movediza, sino como lo hace el lodo. Creo que pisé un desnivel o agujero.
Me resultó tan extraño, como si de una pesadilla se tratase, ya que en un instante imaginé que caería a un abismo de lodo sin fondo hasta el final de los tiempos. Por todo lo que había pasado, cualquier cosa, por simple que fuera, como el sonido del aire, me ponía los pelos de punta.
Por ello reaccioné enseguida. Di un paso atrás en una fracción de segundo y me alejé de la zona hundible, para luego agacharme y tomar esa parte del suelo con mis manos haciendo forma de plato.
El material del que estaba hecho el suelo parecía malvavisco. Aunque algunas partes eran viscosas y calientes como el lodo.
Cuando lo observé el tiempo necesario para analizarlo, supe de qué material podría estar hecha toda la superficie.
El material parecía...
¿Plastilina azul?
Cuando lo identifiqué y supe que el suelo, árboles, espaguetis, intestinos u otras formas del ambiente exterior del edificio podrían estar hechos de lo mismo...
Me resultó incoherente y creí estar alucinando...
Podía sentir la textura de plastilina o malvavisco que se hundía con mis pisadas.
Las emociones de desconcierto empezaron a llegar cuando me di cuenta de que había perdido totalmente la memoria, pues no recordaba cómo llegué aquí, ni las identidades o intenciones de los científicos, tampoco de qué charlaba con ellos y mucho menos recuerdo qué pudo causar la explosión...
Estaba asustado y con una sensación de peligro que paralizaba mis piernas. Podía sentir cómo mi cuerpo tembloroso me comunicaba:
“Algo no está bien aquí”.
Estuve paralizado un tiempo mirando los extraños árboles. Cuando mis ojos se recuperaron de estar tanto tiempo a oscuras, pudieron soportar el sofocante brillo del cielo.
Miré hacia arriba y empecé a asombrarme cuando noté que el cielo era diferente al de la Tierra, ya que cambiaba de color y sus nubes también lo hacían. Además, sus 5 soles... también lo hacían. De aquí provenía toda la luz que entraba por las grietas y ahora toda la calidez de estos soles rozaba mi rostro como un beso de verano. Pero había algo más increíble que ver 5 soles. En el cielo había más figuras de plastilina: plátanos, intestinos, lombrices, cuadrados, toda clase de formas locas.
Después de recibir esta cálida bienvenida del cielo, comprendí enseguida que había estado caminando por varios minutos en un planeta diferente y desconocido.
“Ya no me encontraba en la Tierra”.
¿En qué planeta estoy? Más importante aún...
¿Cómo carajos llegué aquí?, pensé.
Era tan fluido el cambio de tonalidades, tan lento y hermoso, algo totalmente majestuoso, que no era fácil distinguir tonos; no era fácil distinguir dónde empezaba el naranja intenso y dónde terminaba el morado profundo. Ni dónde empezaba el cielo y dónde terminaba el suelo.
Caminé asombrado sin ninguna dirección ni rumbo, solo mirando y examinando más figuras de plastilina del suelo, las que estaban en el cielo e incluso las que flotaban a metros del suelo. Algunas de ellas eran asquerosas, como ver intestinos y otras tan simples como cubos o cilindros pero llegué hasta horizontes donde las formas y paisajes tan oníricos se volvían hermosos. Tenían paletas de color muy relajantes, tonos pasteles, fríos, como rosa, blanco y celeste. Por ultimo, la cosa que mas resalto de este mundo fue...Un Cristal de roca color rojo, en forma de rombo, solo flotaba libremente en el césped de color arcoíris, sin ninguna explicación. El lugar, no podía entenderlo y me cuestioné:
¿Por qué debo estar asustado por una situación que no logro entender? ¿Será tan peligroso como lo imagino?
Respiré muy hondo. El aire era frío, fresco y tan agradable que podrías charlar horas con los alrededores y darles los mejores piropos. El silencio era tan tranquilo que escuchaba el movimiento del aire que corría entre el césped rosado con amarillo, las formas extrañas y los árboles blancos. Me relajé tanto que el sonido del aire ya no me ponía tenso, por lo que me invadió un extraño sentimiento de libertad y paz. El sentimiento no era lógico para toda la situación ocurrida, pero se sentía como libertad.
¿Acaso es posible sentirse libre sin saber a dónde vas?
Yo no sé a dónde iré mañana, bueno, en realidad nadie lo sabe...
Continué apreciando cada tono de color al máximo, disfrutaba colores y panoramas jamás vistos por el ojo humano, hasta que encontré una persona tirada en el césped...
Era un anciano con una bata blanca puesta, tenía una herida en el abdomen y estaba inconsciente. Apenas vi su rostro lo identifiqué: era uno de los científicos con los que hablaba antes de la explosión; de hecho, él daba las órdenes. A su alrededor había varias máquinas y aparatos tecnológicos cuyas funciones desconocía, pero todas habían explotado y algunas estaban hechas trizas.
“Debían ser el origen del incendio”, pensé.
Mientras las llamas rodeaban el lugar, noté que él despertó, abrió los ojos...
—¡¿Qué causó la explosión?! ¿Cómo llegó usted aquí? Más importante aún, ¡¿cómo nosotros llegamos aquí?!
—La máquina debía funcionar, estaba seguro de eso, debía funcionar, debía funcionar... ¡Debía funcionar!
—¿Cuál máquina?
El científico no contestó y, cerrando los ojos, me abandonó con un silencio que me acompañó por horas.
No sabía en qué parte del universo me encontraba, ya que estaba seguro de que este planeta de plastilina rara no era la Tierra. Tal vez sea un planeta alienígena, pero eso no explica cómo el edificio estaba en medio de un bosque inmenso y extraterrestre.
Viendo todo el lugar, parecía una pintura llena de manchas de colores que se movían, como si un pintor loco mezclara pasión y caos en este cuadro. No recordaba nada, ni el inicio ni el final de este sendero... estaba completamente perdido, desorientado.
Abandonado también.
Lo único en lo que pensé durante estas horas de interminable soledad era en las palabras del científico:
“¡Debía funcionar, debía funcionar!”
Que gritó antes de morir, sin darme ninguna explicación. Solo pensaba en las últimas expresiones que hizo su cara, un rostro anciano lleno de pánico y horror, pero que intentaba decir algo, algo que debía ser muy importante...
Me costó un montón atravesar este bosque sin forma, ya que cada figura nueva que veía me hacía perder la cordura un poco más.
Entre más conocía, más me costaba creer todo lo que veía.
Entonces vi una persona parada a lo lejos... ¿Sin ropa? ¿De piel morada? Eso parecía, ya que por la distancia estaba borroso. Salió de su escondite, una casa blanca, empezó a hablar con otros 2 seres iguales a él. La escena se volvió tétrica cuando, por la gran distancia entre ellos y yo, parecía que los otros 2 seres de pronto tenían más brazos y piernas, aunque no era fácil confirmar eso, estaba borroso.
—¡Alienígenas! —
Me acercaba poco a poco con mucho temor, intentaba verlos mejor, esperando lo peor ya que si el lugar tenia un aspecto muy bizarro, no podía imaginar el aspecto que tendrían sus habitantes.
Si este lugar tiene habitantes...Podrían ser salvajes y letales
Cuando estaba lo suficientemente cerca, a punto de saber cómo eran sus cuerpos realmente, escuché 2 pasos atrás de mí. Volteé atrás y ahí estaba... Otro ser moradocomo los que veía de lejos, ahora de frente.
Después de analizar su cuerpo, quedé atónito por las cosas inesperadas y sobrenaturales que un ser humano no debería presenciar jamás. De todas las formas de plastilina que había encontrado en este planeta, su cara tenía una de las formas más aterradoras e inimaginables que pueden existir. Lo que vi era...





![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)



Es una premisa interesante que nos deja ver este primer capítulo, pero también concuerdo que algunas veces las descripciones son muy redundantes. Yo aconsejaría que se utilizara sinónimos u otra forma de decirlo para que la lectura no se sienta pesada.
Me parece una historia divertida de leer en el buen sentido y me recuerdan un poco a la esencia de libros que he leído de Lovecraft y VanderMeer principalmente por la descripción del personaje y entorno, aunque algunos te aconsejen que vayas directo a la acción, yo te recomiendo que vayas a tu ritmo. Eso, sí te recomiendo diversificar tu vocabulario para que no se sienta tan repetitivo. Ejemplo: en lugar de usar "aquellas formas geométricas", así se siente más distante y desconocido a mi parecer.
Algo que sí debes intentar corregir son las faltas ortográficas, puedes apoyarte de la IA, eso sí, úsala solo para corregir las faltas o buscar sinónimos, para eso está, pero no la uses para la narrativa porque le quitaría la sazón que le das como escritor.
Está muy divertida la obra, espero que esos pequeños toques filosóficos puedas entablarlos en la narrativa y responderlos más adelante. ¡Seguiré leyendo!
Hola, la propuesta es muy interesante, algo diferente, y eso me ha gustado. Concuerdo con los comentarios anteriores, una pulidita de ortografía, puntuación y prosa, le darían ese toque más profesional. Te felicito, porque creo que estamos ante una historia bastante interesante que me gustaría seguir leyendo. Muchas gracias.