Dos amigos
En una noche fría, en un rincon del mundo, en un reino marcado por el dolor, en un pueblo no muy pequeño, en el techo de una casa, dos amigos disfrutan del ultimo mes del verano.
Carlos estaba recostado mientras miraba el cielo como si no tuviera a su mejor amigo al lado, Fler, miraba la calle sentado con los brazos en la rodillas.
-¿Estás bien?-dijo Carlos cortando el silencio. -no sueles estar tán callado.
Fler lo miró. -seh... eso creo.
-Fler, vas a quemarme si sigues asi. ¿Qué tienes?
Fler volvio a mirar la calle
El frío volvió, Carlos noto que Fler no quería preocuparlo.
-¿Es por lo que paso en la escuela?
Carlos se sentó cerca de Fler
-Ni aunque lo hubieras sabido lo podrías haber evitado, sabes?- dijo Carlos para consolar a su amigo.
-Pero hubiera habido menos heridos y tal vez no... -Carlos lo interrumpió.
-Pero nuestros padres ya lo estaban considerando- dijo resignado. -¿Tan malo puede ser?, conocerás nuevas personas.
-No será lo mismo.
-Vivo a dos calles, no dejaremos de ser amigo y... tal vez consigas novia. -Dijo intentando hacerlo reir.
Fler lo pensó, lo cual hizo soltar una pequeña carcajada a Carlos.
-Eso no me interesa, solo... no lo sé, es complicado. -Dijo Fler mostrando preocupación. -¿Y si no me aceptan?
-tienes buenas notas y conducta tranquila... aveces, obviamente te aceptarán.
-Sabes a que me refiero.
-si te tratan mal.- Carlos se levantó. -Les mostraras quien eres.
Fler solto una risa.-¿Y si no basta?
Carlos se volvió a sentar -Entonces sabras quienes no valen la pena. -Abrazó a Fler. -Estoy contigo, no lo olvides.
Fler lo apartó con suavidad, lo miro serio.
-Prometamos algo.
-¿qué?
-Si tenemos problemas, nos los diremos para apoyarnos.
-¡Promesa de meñique!- dijo Carlos sonriendo.
-Eso es muy infantil.- Respondió mientras le extendía el meñique.
-Ya me tengo que ir, mañana te llamaré.
Carlos fue directo a su casa, sabiendo que al llegar su padre estaría trabajando y su madre leyendo, siempre era lo mismo, aunque eso es mejor que pasar "tiempo de calidad en familia", por mucho que los respete y quiera sabe que son muy estrictos.
Fler estuvo 20 minutos más en el techo, cuando entró notó que sus hermanas habian salido, lo cual lo tranquilizó, nada de dramas por sus novios o los novios de sus amigas, su hermana menor estaba en el sillón juzgando con figuras de acción.
Carlos se sentó a cenar y su hermano le preguntó:
-¿Cómo esta Fler?
-ni como explicarte, cambiarse de escuela el último año es difícil.
-pobre, debe estar muy triste.- Dijo su madre mientras le servía la cena
En su casa Fler cenaba con su familia, el padre de Fler le comentó:
-sabes, te aceptaron en esa escuela... No recuerdo el nombre.
-Lyra Anima
-Ajá ese, este...
-¿Pasó algo?
-¿Puedes llevarle su cena a tu hermano? Creo que no va a venir.
-no me gusta verlo cuando se pone asi.
-Recuerda lo que dijo el doctor
Fler subió las escaleras hasta el cuarto de su hermano, 10 han pasado desde que su madre murió, no es el mismo desde eso.
-!Brunoo! Te traje tu cena...- Nadie respondió.
Fler suspiró antes de entrar, estaba oscuro, su hermano estaba sentado en el piso.
-¿Bruno? Supongo que dejaré tu comida en el suelo, no te olvides de comer.- Bruno miró a Fler con una sonrisa.
-Te mentirá y tu le mentiras
-¿De qué hablas Bruno? ¿Estas teniendo esas visiones de nuevo?
Sus ojos no expresaban nada, como si no tuviera vida.
En la casa de Carlos todo estaba en silencio. Carlos vió a su padre sentarse a comer, cruzaban miradas, esperaba una noticia de su padre.
-¿Quieres saber si te aceptaron?
-Si padre
-Lo hiciste, con excelencia, pero hay una formalidad, tendrás que pasar una prueba.
-¿Una prueba? No me avisaron nada.
-Para clasificarte, nada grande.
-Ya terminé, gracias por la cena, buenas noches.
-¿tán temprano?- Preguntó seriamente
-Necesito descansar.
Se retiró a su habitación tan rápido como pudo, nadie le había dicho que habia una prueba, estaba en pánico, le faltaba el aire, "todo va a salir bien, solo estoy exagerando", Se repetia a si mismo mientras intentaba dormir.
Bruno miró al suelo. - ¿Donde estoy? - Claramente desorientado. - ¿Y mamá?
- Bruno, mejor ve a dormir
- Perdón, estoy bien, solo estoy cansado.
Fler fue a su habitación, abrió la venta, aunque no sentia el frío de la noche, lo relajaba
Esa noche Fler no pudo dormir bien, recordó ese día, el día en que ellos bajaron, el día que 100 brujas murieron, el dia que perdió a su madre, por el pecado de seguir una tradición, sus costumbres, ese día aprendió algo "si eres tu mismo, si sigues tus costumbres y tradiciones, si abrazas tu cultura, serás castigado".