Yohualli

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Summary

Una escuela prestigiosa con reputacion intachable esconde algo, toda la comunidad estudiantil lo sabe. En cada esquina, una sonrisa. En cada sonrisa... un secreto. Al final, todos vendemos, todos compramos. Los pasillos se llenan de voces, de manos que ofrecen boletos... pero nadie pregunta ¿quién organiza todo? Yohualli... Es un rincón secreto. Uno que solo aparece cuando cae la noche, cuando por fin termina el examen, y renacemos entre risas y música. Es ese lugar que todxs necesitamos para respirar. No saben donde sera el proximo resurgimiento. Solo que el lugar cambia cada vez. A veces es una especie de bosque abandonado. Otras, un edificio en ruinas. Y siempre, una prueba personal los espera ahí. ¿Es castigo? ¿Es escape? ¿Es parte de algo más grande? Nadie lo sabe todavía.

Genre
Mystery/Drama
Author
MBMM
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Temoctzin (Temoc)


Cuando mencionan a una escuela que es lo que generalmente se te ocurre, lo común, un lugar donde enseñan a un puñado de chicos, lo básico ¿verdad? la gran mayoría de gente tiene esa visión de las escuelas. Y en parte tienen razón, ya que ignoran una de las cosas más importantes. Me pregunto mmm... se las diré, o no, mejor no, eso lo tienen que descubrí ustedes, después de todo, por algo están aquí. Cuando se cierra la entrada quedan solo como testigo los muros. Cada escuela tiene una personalidad, temperamento, identidad, como lo quieran llamar. Esto lo conforma todo el personal dentro de esta. Vamos a adentrarnos a la de Temoctzin que tiene una peculiaridad de las demás. Es un colegio muy activo siempre se está tramando algo en estos muros.

Al mediodía los estudiantes del Temoc ya iban en camino. La luz cálida del sol se extendía sobre la ajetreada ciudad de México. En el carro de pasaje se podía escuchar sus charlas triviales. Aruma conversaban tranquilamente con Maya de temas banales. Se podía escuchar el rugido del motor al acelerar y el vapor que salía del escape. Diferentes alumnos llegaban bajándose en la parada. Los autobuses arribaban en hilera mientras los pasajeros bajaban como enjambre, todos dirigiéndose al Temoc. Algunos, llegaban de otras formas. En sus propios carros o los traen sus padres, que era lo más común y uno que otro en taxi, algunos recorrían grandes distancias para poder llegar a la escuela. El alumnado, qué decir de él, la gran mayoría con problemas de identidad y emocionales, ya saben lo de siempre en adolescentes promedio.

En la entrada se puede observar los grupos de amigos, parejas, los dúos y la gran mayoría llegaban solos. Justo en la entrada hay un grupo de chicos haciendo alboroto entre ellos. Un chico abrazaba melosamente a una chica por la espalda molestándose mutuamente mientras se sonreían y bromeaban entre ellos. Se veían tan contentos, una verdadera lástima, la coordinadora caminando a paso rápido hacia ellos. La coordinadora se encarga de tener controlado a estos dos, principales factores en una escuela, estudiantes y maestro.

—¡Sepárense de inmediato jóvenes están en la escuela, no pueden estar dando ese tipo de espectáculo! —los chicos al escucharla apagaron su sonrisa y se separaron lentamente. El alumno le brindo una sonrisa con la boca cerrada a la perfecta mientras se acercaba a ella.

—Vamos coordinadora solo estábamos divirtiéndonos no estábamos haciendo nada malo. Estábamos jugando a si nos llevamos. Relájese —dijo el chico con las manos en el bolsillo del pantalón y el cuerpo laxo.

—Entonces no deberían de andar jugando esa clase de “juegos”. Ni de llevarse así —menciono barriéndolos con la mirada.

—Ay, como si usted nunca hubiera hecho estas cosas en la prepa.

—No joven, yo jamás hice esta clase de cosas en la preparatoria. Así que, por favor, vayan a sus salones —los estudiantes acataron órdenes y se empezaron a ir. Lamentablemente el chico hizo un mal movimiento y paso el brazo por lo hombros de la chica. Cosa que no le gusto para nada a la coordinadora.

—Esperen, las mujeres por el pasillo de la derecha y los hombres de la izquierda —los estudiantes se miraron confundidos y cada uno se fue por la ruta correspondida. La coordinadora los observaba de lejos que cada uno fuera a subir las escaleras del costado que le tocaba. Severa tiene un problema con el contacto entre hombres y mujeres al parecer, algo grave si trabajabas en una preparatoria, es lo que más puedes apreciar.

Los guardias se quedaron mirando en silencio la escena y siguieron revisando las credenciales dejando pasar a los estudiantes. Los guardias y cafetería son los primeros en saber los rumores que suceden en la comunidad estudiantil y los guardias como ya vimos solo observan, callan y escuchan. La coordinadora Severa me agrada siempre que ella está presente, nos deleita con una de sus escenas. Estas semanas han estado tan aburridas, me han privado de mi entretenimiento no ha habido mucho movimiento estos días.

Deseaba que llegaran los finales, siempre es lo mejor. La ansiedad incrementaba y de la mano el estrés de los estudiantes, proyectos, exámenes, portafolios, exposiciones, es un festival. Después viene lo placentero, como al final de pasar esa turbulencia, contemplar cómo se desahogaban. Pero estoy hablando mucho a sí que mejor sigamos a la coordinadora, con ella siempre hay noticias nuevas. Por los pasillos caminaba con su portapapeles en manos, se puede escuchar el eco de su tacón a cada paso que daba. Supongo que ya le va a informar.

La escuela en general, tiene una iluminación escasa tanto sus pasillos como los salones son sombríos, lo que le daba viveza son los estudiantes, sus voces entremezcladas hacen eco en los salones, resonando por los pasillos. El domo cuando se abría permitía a la luz colarse por todo el edificio reavivando a un más el lugar. La infraestructura del lugar siendo de la época colonial española daba ese aire antiguo y extenuante.

Los barandales de piedra cubiertas con las columnas dóricas están abarrotados de estudiantes recargados en estas. Se puede ver el tumulto de alumnos que entraban. Desde el patio central se observaba varias arcadas apoyadas en las columnas, las trepadoras y tallos se enredaban por los balcones y barandales. En medio del patio lo decoraba diversas plantas formando un pequeño circulo. Las arcadas del primer piso también tenían enredaderas, pero esta vez colgadas en masetas dándole al lugar ese ambiente verde y natural. Los de mantenimiento constantemente se encargaban de ellas y la infraestructura del Temoctzin, si quieres saber que pasa en la escuela ellos lo saben mejor que nadie, te sorprendería lo desarrollado que tienen la oreja.

Caminando hacia la planta baja se fijó en el horario de un grupo en específico uno de sexto semestre. Lo observo por un largo tiempo, como si el horario fuera a cobrar vida. Salió de su trance por el timbre, ahora que estará pensando nuestra lustrosa coordinadora. Cambio de clase. Se apresuró para ir a la sala de maestros. Estuvo sumida en su papeleo cuando escucho como alguien entraba es el perfecto Cristian. Los perfectos, la disciplina del lugar junto con Severa.

—¿Severa? —dijo viéndola sorprendido y extrañado.

—Cristian —contesto viéndolo sobre los lentes.

—Que pudo haber pasado para que estes aquí y no en revisión. Un milagro —comento sirviéndose agua en su vasito del dispensador.

—¿Revisión? No puede ser, todavía falta según yo, déjame checar —estaba confundida. Me metí a la aplicación del calendario y efectivamente hoy tocaba revisión de uniforme. No sé qué me pasaba debe ser este tema.

—De seguro, los chicos están muy contentos de que se te haya olvidado. Ya deben de estar confiados que no va a haber revisión —menciono sentado en un banco frente a la mesa con las piernas cruzadas mientras daba un trago de agua.

—Lamento desilusionarlos, pero el reglamento existe por algo y tiene que acatarse —dije mientras me levantaba quitándome los lentes y los colgaba en mi camisa. Agarre mi portapapeles y revise los horarios de cada grupo. Ya sé por quienes comenzare. Dirigiéndome hacia el salón del grupo.

Esto va a hacer divertido, se los dije por eso me cae bien.

Al llegar escuché a la maestra dando su clase abrí silenciosamente quedando con la puerta media abierta solo se asomaba mi cabeza.

—Disculpe maestra puedo pasar —la maestra anotaba algo en el pizarrón cuando escucho la puerta siendo abierta, volviendo su mirada en mi dirección.

Maestros quien, como ellos, encargados de la educación de la siguiente generación. A veces también parecen alumnos, peleándose entre ellos, también son críticos, les encanta dar su opinión de como cada maestro ejecuta su programa de aprendizaje. No hay que juzgarlos, es bueno que sean autoexigentes unos con otros, siempre tiene que a ver competencia en un equipo.

—Por supuesto entre Severa —dejo anotado algo en la pizarra y fue hacia él escritorio.

—Maestra, quería pedirle el favor si me presta a los alumnos un momento para la revisión del uniforme escolar.

Al escuchar esto varios alumnos hicieron caras derrotadas otros fastidiados y algunos con miedo. Sabían perfectamente lo que les esperaba. Pobrecillos.

—Claro Severa, no hay problema agárrelos.

—Gracias maestra —agradeció, para girarse y dar las ordenes— Bueno muchachos ya saben el proceso, mujeres primero, quiero que me hagan una fila donde las pueda ver a todas. Vamos salgan chicas —hizo un movimiento con la mano para que salieran.

Todas las chicas salieron del salón e hicieron una hilera en frente del balcón, la luz del crepúsculo todavía daba la suficiente iluminación. El domo lo han abierto, por lo que los últimos rayos del sol se posaban en las chicas. La coordinadora recorría la fila examinando una a una empezaba desde la cabeza hasta terminar en los zapatos. Se detuvo en una alumna y al observarla detenidamente dijo:

—La falda es tres centímetros debajo de las rodillas y tampoco está permitido las uñas. Cuando termine la clase quiero que vengas a mi oficina para removerlas con acetona. ¡Acuérdense de las normas nada de maquillaje, uñas postizas o pintadas y mucho menos faldas que queden arriba del muslo! —hablo con voz autoritaria continuo con la fila y de nuevo se detuvo.

—Debería de ponerse aretes parece hombre. Una dama tiene que usar aretes —Maya solo se quedó callada, pero podía notarse que el consejo no le agrado para nada. La perfecta siguió con la fila checando cada detalle en el uniforme. Al final de la fila, se detuvo en una alumna en específico que conocía muy bien, para la coordinadora, la más problemática. Para mí, obstinada.

—Lourdes le recuerdo que la camisa va abotonada hasta arriba —con su dedo le toco la cara, al rozarla lo observo y al verificar que no tenía una gota de maquillaje solo hizo una expresión de acuerdo con desdén.

—Sabes que no están permitidas las perforaciones en la institución —dijo con una expresión de severidad. Esperen. Severa, Severidad. Juego de palabras, me gusta. Continuemos.

—¿Qué raro? a mi compañera justo le acaba de decir que se hiciera una perforación —lo decía con la cabeza ladeada y expresión de extrañeza.

—Lo de ella es diferente porque no tiene ni una perforación y solo se permite para un solo arete en cambio tú tienes tres o más perforaciones en cada oreja.

—No se preocupe en seguida hago el permiso para tener las perforaciones —dijo con una sonrisa y un atisbo de burla en su voz, Lourdes poseía una voz grave y excitante, cada vez que hablaba su tono con esos toques armoniosos como trombón hacia una lenta y sugestiva efusión.

—Mientras haces el permiso, quítatelos y cuando lo tengas, te las vuelves a poner— A lo que Lourdes tuvo que acatar la orden quitándoselos y luego mostrándoselos. La perfecta solo asintió y se los quedó, desviando unos momentos la mirada al brazo, justo donde tenía el tatuaje.

—Le gusta mi tatuaje, veo que se le queda viendo seguido. Sabe ¿Qué es? Es huehuecoyotl el dios de las artes, fiestas y guía de la adultez como la adolescencia. Mas conocido como el coyote viejo. Un dios bastante bromista. Sus amantes variaban entre hombres y mujeres. Gustaba de vivir la vida con mucha diversión —esta vez en su mirada denotaba provocación.

—Esta bonito. Ya veo porque te lo tatuaste tienes muchas cosas en común con él —dijo en tono indiferente caminando hacia enfrente de la fila cuando un comentario de Lourdes la hizo parar.

—No es él, ni ella, generalmente lo representan como hombre, pero tiene la habilidad de cambiar su género, coordinadora trate de no etiquetar, las damas no hacen eso —la coordinadora solo la volteo a ver e hizo un asentimiento para después ignorarla.

—Chicas, ya se pueden ir otra vez a su salón y recuerden el código de vestimenta, por favor si ya saben las reglas respétenlas. —dictamino mirando a todas para darse la vuelta e ir al salón es turno de los chicos salieron igual que las chicas haciendo fila.

—El mismo procedimiento en fila por favor —visualizo a uno por uno y se detuvo en un chico.

—El cabello lo tienes muy largo ya hace falta un corte saben que no está permitido el cabello largo te voy a dar hasta mañana para que te lo cortes y si lo sigues teniendo largo yo misma me voy a encargar de cortártelo —le dijo a Daniel y siguió con la fila.

—Los aretes están prohibidos y lo saben, quítatelos —Tonatiuh acato la orden quitándoselos, Severa continuo con su recorrido.

—Acomódese el cuello de la camisa y recórtese esa barba —al terminar la fila se giró para caminar al comienzo de esta y propino la orden —Muy bien vuelvan a su salón.

Justo sonó el timbre agarraron sus mochilas y se dirigieron a cafetería o al patio algunos solo salían para estar con sus amigos de otros grados y uno que otro prefería quedarse en el salón. Se escuchaban las conversaciones incomprensibles. Por último, Severa se fue con la alumna de las uñas para removérselas, al terminar de comprobar que no quedara rastro de ellas la dejo libre.

La coordinadora cruzaba el patio central para llegar a las oficinas, atravesó el pasadizo llegando a una zona de espera abierta, esta es angosto y en medio tenía una fuente. La zona burocrática de la escuela. Secretarias, las que se encargan de lo administrativo y están al pendiente de los chismes de los maestros. Director y subdirector el que está más enterado de todo lo que pasa es el subdirector, dentro de la escuela, tienes que tener más cuidado con él. Llegó a subdirección toco la puerta y al escuchar un adelante se adentró a la oficina. En la silla sentado revisando unos documentos estaba el subdirector al alzar la mirada vio a la coordinadora.

—Paso algo Severa —pronuncio con voz cansina mientras se acomoda los lentes en el puente de la nariz.

—No, bueno, si... sobre ese tema no cree que deberíamos decidir qué vamos a hacer.

—Sobre ¿Qué tema? —menciono volviendo a bajar la cabeza a sus documentos.

—Sobre la venta de boletos.

—Ah, eso nada. No es tema que afecta ni a la institución ni a los alumnos.

—Pero señor con el tiempo puede afectar a la institución.

Vaya, vaya, las piezas se están moviendo eso querrá decir que pronto las tonalidades que conocemos cambiaran de color o se fusionaran con otras nuevas. Perdón, no es el momento para soltarlo, una disculpa voy a tratar de manejarlo, continuemos con Severa.

—Lo que los chicos hagan fuera de la institución no es nuestro problema. Nosotros nos encargamos de ellos cuando estén adentro pero afuera de eso deben encargarse sus padres Severa —la expresión cansina de su rostro denotaba lo agotado que estaba del tema.

—Pero no cree que sea demasiado riesgoso dejar que vendan los boletos del lugar libremente en las instalaciones de la sede —dijo con persuasión.

—Severa déjalo a menos que afecta directamente a la sede no nos vamos a meter. Ahora es momento de regresar a vigilar a los chicos.

—Si señor —hablo rendida, ha estado desde hace un tiempo intentando que el subdirector preste más atención al tema y por lo tanto más rigidez, en que no se venda tal cosa en el Temoctzin.

Al momento de salir del despacho camino por los pasillos revisando los horarios. Pero también se podía notar incertidumbre en ella por cómo se mordía el labio inferior mientras revisaba los horarios. Disminuyendo el paso poco a poco, hasta parar su trayectoria se quedó en medio del pasillo pensando con la mirada perdida en las hojas.

Así como cuando tienes que elegir un camino, la decisión que vayas a tomar definirá todo tu futuro en este caso puede definir más de un futuro. Una disculpa, otra vez creo que hable de más. Sera mejor dejar a la coordinadora. Vayamos a los salones de sexto, uno en especial.

—Alguien sabe, ¿Qué es la explicación prerracional? —El salón quedo en silencio. Entramos en un buen momento al parecer. Lourdes fue quien rompió el silencio.

—No, no sabemos que es —contesto recargando la cabeza sobre su puño.

—Tal vez esto les dé una idea —empezó a escribir en el pizarrón, para luego decir en voz alta— mito y magia. Creo que todos ustedes tienen una idea de que son, pues bueno, la explicación prerracional es el intento del ser humano por saber y darle sentido a la existencia a través de los mitos y la magia. Un claro ejemplo son nuestros ancestros los mayas y aztecas, me pueden decir ¿qué religión manejaban? —pregunto.

—Eran politeístas —hablo Tlalok desde el fondo.

—Nos podrías explicar que es politeístas —se sentó encima del escritorio.

—Es la creencia de varios dioses.

—Correcto, ellos tenían el sistema de poner a varios dioses para explicar, el agua, el sol, el viento, la tierra, la creación del mundo, en fin. Todo aquello que ellos no sabían explicar y solo existía, es ahí donde aparece la explicación prerracional —explico el maestro— Vamos hacer algo, imaginemos por unos momentos, que estamos en la época prehispánica y ustedes no conocen las teorías científicas que le han sido explicadas del mundo. Entienden que el mundo fue creado por la mitología mexicana. Tanto el suelo que pisamos como el aire que respiramos y cada parte de nuestro ser, fue una creación de los dioses. Con esto en mente nosotros creemos firmemente en los mitos y las leyendas que nos fueron dadas desde niños y por supuesto también en la magia.

—En resumen, es una manera desesperada del ser humano por explicar cómo fue creado el universo —dijo Daniel.

—Mas o menos, es más el conocimiento por explicar su propia creación. Es como si yo viniera y les empezara a hablar que esta escuela fue bendecida por los dioses y en cada muro hay magia, en su vegetación y fuentes de agua como el mundo en general. Y los dioses lo hicieron pensando en nosotros, porque ellos querían que estuviéramos aquí, al crear un nuevo mundo necesitaban que alguien lo habitara, es por eso la existencia de la humanidad.

—Se parece a la religión, versión menos reprimida —dijo Lourdes.

—Ustedes sacaran sus conclusiones.

—En parte cuando lees, parece más una novela de fantasía con acción y un montón de conflictos familiares con chismes para darle mayor sazón a la cosa —concluyo Daniel.

—Recuerden que estos sistemas fueron creados para motivar a la población y controlarla, ya que era una explicación fácil, el solo decir fue obra del dios cuando tenían una duda o no sabían explicar ciertas cosas, aunque esto en general era un lavado de cabeza —manifestó el maestro.

—Maestro, suena más un sistema que fue creado por la misma humanidad para controlar sus deseos y sentirse de alguna manera especial y cuidado —Tonatiuh, tiene su libreta abierta en el pupitre dibujando algo y en una mano sostenía el lapicero. Esta sentado en posición de indio.

—El ser humano siempre le gusta sentirse especial, es un factor que todos tenemos, un complemento también en teorías de la creación del mundo es que todo está relacionado con el ser humano en esa parte siempre hemos sido muy soberbios —al final, el maestro tiene razón, ustedes les encantan sentirse escogidos algo que me cuesta entender, debo de admitir que gracias a eso he ganados muchos momentos de risas y los que seguirán. Lo bueno, es que ustedes son mi entretenimiento, sentiría mucho aburrimiento si no tuviera esos maravillosos valores humanos.



~La celebración comenzaba, las flores listas y pintadas. El color naranja abundaba, ríanse con ella, venérenla, y disfruten como ella lo hace, poco tiempo queda ofreciéndole su mano para acompañarle en el camino~