Arrepentimiento, risa y frialdad

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Summary

Título: Arrepentimiento, Risa y Frialdad Género: Thriller Psicológico / Tragedia Criminal Sinopsis: Tres rostros idénticos, tres almas rotas y una herencia de sangre que nadie puede evadir. Tras 27 años de separación, un choque accidental en un hospital une los destinos de trillizos separados al nacer: Bram, un cirujano atormentado por la culpa; Bastian, un sicario que oculta su dolor tras una risa maníaca; y Beltrán, un psicópata calculador que ve el mundo como un tablero de ajedrez. Lo que comienza como una búsqueda de identidad se convierte en un juego mortal orquestado por Selene, la madre que los abandonó no por falta de amor, sino como parte de un experimento social y místico. A través de pistas macabras y encuentros sangrientos, los hermanos deberán descubrir si son dueños de sus vidas o simples marionetas de un destino trazado en una canasta abandonada. En un mundo donde las manos que curan también pueden matar, la verdad resultará ser más letal que el silencio. ¿Puede el amor de una madre ser la peor de las condenas?

Genre
Mystery
Author
Nath
Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
16+

La triada de sangre

ESCENA 1: EL PASILLO DE CIRUGÍA - INTERIOR/DÍA

El pasillo es un túnel de luces blancas y olor a cloro. BRAM sale del quirófano, bajándose el tapabocas, con la mirada perdida en sus propios demonios. BASTIAN camina rápido, con una mano en el bolsillo ocultando el anillo de Arwen y el cuchillo lleno de sangre con su cara un poco manchado y una sonrisa eufórica cerrando los ojos y recordando la escena del asesinato. BELTRÁN camina en dirección opuesta, revisando unos papeles con frialdad absoluta.

Los tres convergen en la esquina. El choque es violento. Hombro contra hombro. Bram casi pierde el equilibrio.

BRAM

(Por puro instinto de cortesía)

Perdón. No los vi, iba distraído con la cirugía. ¿Se encuentran bien?

BELTRÁN

(Se sacude el traje con asco, sin mirarlos)

Fíjense por dónde caminan, animales. Este lugar ya es lo suficientemente mediocre como para tener que aguantar estorbos en el pasillo.

BASTIAN

(Suelta una carcajada seca y se le planta enfrente a Beltrán)

¿A quién carajos llamas animal, tú, pedazo de imbécil? Te aseguro que tu sangre salpica igual que la de cualquier otro muerto de hambre.

Se quedan en silencio. Los tres se miran. Es como ver un espejo roto: la misma nariz, la misma mandíbula, los mismos ojos. El aire se vuelve pesado. Bram nota el anillo de Arwen en la mano de Bastian y palidece.

BRAM mira a BELTRÁN.

BELTRÁN mira a BASTIAN.

BASTIAN mira a BRAM.

ESCENA 2: LA PERSECUCIÓN - INTERIOR/PASILLOS

De repente, el sonido de sirenas y gritos de la policía resuena desde la entrada del hospital. Las alarmas de emergencia se encienden, bañando el pasillo de una luz roja intermitente.

POLICÍA (V.O.)

¡Cierren las salidas! ¡El sospechoso del asesinato del señor Müller está en la planta baja!

Bastian y Beltrán reaccionan al mismo tiempo: giran para correr hacia las escaleras del segundo piso empujandose entre sí. Bram, movido por un impulso eléctrico y el recuerdo de lo que le contaron los señores Morrison sobre sus hermanos abandonados, se lanza tras ellos.

BRAM

(Gritando)

¡Esperen! ¡Por aquí no!

BELTRÁN

(Gritandolo empujandolo)

Sueltame maldito doctor no te metas en mis asuntos

BASTIAN

(Quitando de su camino a Bastian)

Si lo que dijo el idiota no te metas (dice acelerando el paso)

Bram alcanza a Bastian y lo jala con fuerza de la camisa haciendolo caer, mientras que con la otra mano agarra la chaqueta de cuero de Beltrán. Los dos se giran hacia él, listos para atacar.

BASTIAN

¡Suéltame, doctor de mierda, si no quieres que te abra el cuello!

BRAM

(Con las manos temblando de ansiedad, pero firme)

¡Se los explicaré después ahora vengan conmigo si no quieren terminar en una celda!

Bram corre hacia una puerta metálica discreta. La policía dobla la esquina del pasillo, las botas resonando contra el suelo.

ESCENA 3: EL CUARTO DE LIMPIEZA - INTERIOR

Bram saca un manojo de llaves de su bata. Sus dedos fallan, el metal choca contra la cerradura mientras los policías gritan que se detengan. Al último segundo, la llave gira. Bram empuja a Bastian y a Beltrán hacia adentro y cierra de un portazo callendo y golpeando se la cabeza bastian, Bram poniendo el seguro justo cuando los oficiales pasan de largo por el pasillo.

El cuarto es pequeño, huele a detergente y está lleno de fregonas y cubetas. La única luz es la que entra por la rendija inferior de la puerta.

Bastian se apoya contra la pared y empieza a reírse nerviosamente, una risa que suena a locura pura. Bram lo mira como si estuviera frente a un paciente psiquiátrico.

BRAM

(Agotado, sudando)

Se dice “Gracias”, idiota. Les acabo de salvar la vida.

BASTIAN

(Entre risas)

¿Gracias? Me jalaste la ropa como si fueras mi dueño. Pero bueno, admito que tienes pelotas para ser un tipo que usa bata blanca.

BELTRÁN

(En la esquina, impecable, analizando a los otros dos como si fueran ratas de laboratorio)

Cállate, Loco. No lo hizo por valor. Lo hizo por curiosidad biológica. (Mira a Bram fijamente) ¿Hermanos? Esa es una conclusión muy emocional para alguien que se supone que estudia ciencia. Pero... reconozco que somos copias exactas.

Beltrán guarda silencio, sus ojos recorren el anillo de Bastian y las manos de cirujano de Bram. En su mente, ya está trazando un plan.

BELTRÁN

(Para sí mismo)

Tres rostros, una sola herencia. Esto podría ser extremadamente útil.