Post-it [TAEGI]

Summary

Cuando un misterioso rastro de notas con aroma a moras comienza a aparecer en el estudio de Yoongi, el ordenado mundo del productor se ve invadido por las palabras de un admirador secreto. Detrás de cada mensaje tierno y cada provocación escrita se encuentra Taehyung, quien ha decidido utilizar el anonimato para confesar un deseo que ya no cabe en su amistad.

Genre
Romance
Author
Miki801
Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El estudio de grabación estaba en esa penumbra densa que a Yoongi tanto le gustaba para trabajar. El único brillo provenía de los monitores y de los pequeños LED de la consola, que parpadeaban en verde y rojo como una ciudad minúscula en medio de la noche. Se dejó caer en su silla, soltando un suspiro que pareció rebotar en las paredes. Al estirar la mano hacia la mezcladora para ajustar el volumen de los audífonos, sus dedos rozaron algo que no pertenecía al equipo. Era un cuadrado de papel lila, adherido justo encima del canal 4. Yoongi lo despegó con cuidado. La caligrafía era redonda, un poco apresurada.

“Tu nueva base es increíble. Me quedé atrapado en el loop del segundo minuto durante horas. No dejes de crear magia.

Tu admirador”.

Yoongi se quedó mirando el papel un par de segundos, con un leve arqueo de cejas mientras sus ojos repasaban la forma de las letras. Sus dedos jugaron con la esquina del post-it, sintiendo la textura del papel antes de dejarlo a un lado, justo debajo de la luz de la lámpara de escritorio. Pulsó el play. El ritmo que había estado puliendo todo el día empezó a llenar la sala, no se fijó en los errores técnicos, sino en ese segundo minuto que alguien más ya conocía de memoria.

Buscó entre el desorden de cables y libretas hasta encontrar un bolígrafo de tinta negra. Le dio un par de clics al mecanismo, el sonido rompiendo el silencio del estudio, y le dio la vuelta al pequeño papel lila. Apoyó el post-it sobre la superficie lisa de la mesa. No se detuvo a pensar demasiado en las palabras; dejó que la respuesta fluyera con la misma facilidad con la que el desconocido se había colado en su espacio de trabajo.

“Gracias. Me gustaría saber quién se toma el tiempo de escuchar mis borradores con tanta atención. No mucha gente se queda en el segundo minuto sin saltar a lo siguiente.”

Pegó el papel exactamente en el mismo lugar donde lo había encontrado, con el borde perfectamente alineado al fader del canal 4. Se quedó observándolo un instante, la tinta fresca brillando bajo la luz LED, antes de apagar los monitores y recoger sus cosas. Al salir, cerró la puerta del estudio sin echar la llave, dejando la habitación en un silencio expectante.

A las ocho de la mañana, el pasillo del edificio estaba desierto. Taehyung se deslizó por la puerta del estudio. No encendió las luces; se movió por instinto, guiado por el resplandor que se filtraba por las rendijas de las persianas. Se detuvo frente a la mezcladora. Su corazón dio un vuelco al ver que el post-it lila seguía allí, pero estaba ligeramente ladeado. Al despegarlo, notó el peso de la tinta nueva en el reverso.

Se mordió el labio inferior, conteniendo un chillido que amenazaba con escapar de su garganta. Sus ojos recorrieron la caligrafía de Yoongi, recta, sobria y decidida.

“No mucha gente se queda en el segundo minuto...”

Taehyung apretó el papel contra su pecho, cerrando los ojos. Había funcionado. Yoongi no sospechaba nada; le hablaba como a un extraño. Guardó la nota en el bolsillo trasero de su pantalón y salió del estudio.