Prólogo
—No, nunca y nunca —gruño de furia—
—¿Dónde está? —pregunto.
—Señorita, cálmese.
—¡¿Que me calme?! ¡¿Crees que me voy a calmar con esto?!
Estrello los documentos y los papeles contra el escritorio. La asistente da un brinco del susto.
—Sam, tra… —La miro con frialdad. Ella se inclina hacia delante para recoger los documentos. Al final levanta el rostro para enfrentarme y nuevamente le vuelvo a preguntar.
—¿Dónde está?
Silencio.
—¡¿Dónde está mi madre?! —grito.
Salgo de la oficina y me dirijo a la sala de juntas. ´ De seguro debe de estar ahí´. Al llegar, azoto la puerta con tanta fuerza que la manilla choca contra la pared. El momento se vuelve tenso con todos los presentes en la junta.
—Sam… ¿qué pasa? —pregunta mamá, confundida.
—¡¿Estás loca?! —grito— Los empresarios y secretarios nos miran desconcertados.
—¡Planeas tus cosas sin hablar conmigo!
Por la expresión relajada de mamá, sé que ella entiende a qué me refiero.
—Sam, cálmate y hablemos —dice, haciendo un gesto para que baje la voz.
—Salgan —susurro con un tono más calmado—.
—¿Cómo? —pregunta uno de los empresarios.
—¡Que salgan, carajo! —grito.
Los presentes, nerviosos, recogen sus pertenencias y salen al pasillo.
—¡¿Qué diablos crees que haces?! —mi madre grita mientras camina hacia mí.
—¡¿Qué crees que haces tú?! —respondo.
—Aunque no te guste, vas a ir —responde con calma, mientras camina hacia el lado izquierdo para recoger los documentos de la mesa.
—Pero no quiero ir.
—Y eso a mí qué me importa, Sam. Dice, colocándose los documentos a un lado de la costilla mientras se dirige hacia mí.
—Esas personas no tienen corazón, y lo sabes, madre. Las lágrimas quieren invadir mis ojos, pero las contengo.
—¿Corazón dices? —una risita escapa de sus labios—. Tu padre se buscó la muerte, no los culpes a ellos.
Me río sarcásticamente después de escucharla.
—¿Los vas a defender? Eres tú…
Volteo la cara drásticamente tras la cachetada recibida. Un ardor en el lado izquierdo de mi mejilla palpita de dolor. Alzo la mirada para enfrentarla.
—El hombre al que le decías papá fue un abusador…
Un silencio invade la sala de juntas por unos segundos.
—Sam, sabes todo lo que tuve que pasar para que pudieras crecer con el amor de un padre.
—¿Acaso te pedí que lo hicieras? —se irrita—.
Y sigo.
—No, ¿verdad?
Una lágrima escapa de mis ojos.
—Tienes que ir.
—¿Ir? —bufo—. ¿Por qué no vas tú?
—No me importa si no quieres ir, pero esas empresas están en tus manos. Depende de ti el futuro de ellas.
—¡Mamá! —reclamo—.
—Partes el lunes a Corea, y fin de la conversación.
Después de decir esas palabras, sus ojos me lanzan un vistazo antes de dirigir la mirada hacia la salida. Mi madre sale de la sala de juntas y el enojo me invade.
—¡Diablos! —gruño—.
KIM TAE-HUNG / BYEOK
JEON JUNG-KOOK / DOYUN
KIM NAM-JOON / MINJOON
KIM SEOK-JIN/ SEOJOON
JUNG HO-SEOK / JUN
MIN YOON-GI / JEONG
PACK JI-MIN / HA JUUN