La versión correcta
Siempre creí que las historias tenían una forma correcta de contarse.
Un inicio claro, un conflicto entendible y un final que tranquilizara a quien lo lee. Eso es lo que la gente espera. Eso es lo que yo decidí darles.
Si estás aquí es porque quieres entenderme. O al menos eso crees.
Mi nombre no importa todavía. Los nombres distraen. Prefiero que me veas como alguien que sobrevivió, alguien que fue empujada a tomar decisiones difíciles. Alguien que hizo lo necesario.
Así empiezan todas las mentiras bien construidas.
Te contaré que crecí rodeada de silencios, de miradas que juzgan sin hablar, de verdades guardadas bajo llave. Te diré que aprendí pronto que decir todo nunca fue una opción. Que callar era una forma de protección.
Y será verdad.
Solo no toda.
Porque mientras lees esto, mientras confías en cada palabra que elijo, yo ya estoy decidiendo qué parte de la historia mereces conocer.
Y créeme… no todos merecen la verdad completa.