Trabajo extra

Summary

Miles Morales, estudiante sobresaliente y el mejor de la clase, no se creía que, con tan solo 18 años de su vida, fuera posible que hubiera reprobado álgebra con uno de los maestros que, en su propia opinión, lo odia. Oh Donde Miles reprueba álgebra y su maestro le pone trabajo extra para aprobar.

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Capitulo único "trabajo extra"

🌻Miles Morales🌻

Sería pura mentira si decía que no me sentía nervioso, digo ¿Quién no se pone nervioso al decirle a uno de tus maestros que cambie tu calificación?, si ese no es mi fuerte.

Soy un alumno ejemplar, nunca y repito NUNCA saque menos de un 10 pero ahora en este semestre es notable que mis calificaciones han bajado y eso únicamente se debe a una sola persona.

Mi maestro de álgebra.

No digo que sea malo, bueno eso sería mentir, pero ese bastardo es un dolor de cabeza; jamás pensé odiarlo pero bueno. Al final de todo puedo arreglarlo hablando y así evitar que mis padres vean el notable 5 de reprobado que está en la boleta.

Ahora solo debo hablar con la bestia de mi profesor.

Tome camino al salón del fondo de un pasillo que en mi opinión es algo innecesario digo quien elije un salón al final de un pasillo casi oscuro y visiblemente terrorífico.

Pero quién soy para juzgar.

Me puse frente a la puerta que podía jurar que esa era la entrada al infierno, pero no debo mostrar nerviosismo o puede que el lo noté y use eso para asustarme.

Toque tres veces, nada toque otra vez y cuando pensé que no había nadie escuché el “pase”.

«Valió verga»

Sentí que al abrir la puerta fuera como si de una manera lenta entrara a la cueva del lobo, pero ya no había marcha atrás.

«Dios si estás ahí sálvame» pensé rogando a cualquier ser divino que me ayudara en esta travesía.

—Buenas tardes maestro O'Hara ¿Cómo le va?—me acerque a su escritorio mostrando mi mejor sonrisa.

—Ve al grano Morales.

Vamos Miles tú puedes no la cagués.

—solo venía a ver sí podría hecharme la mano para...cambiar...mi calificación—mi voz trémula fue suficiente para que mirara directamente a la mesa como si fuera lo más interesante del mundo, solo esperando la respuesta.

Hubo un leve silencio hasta que un su voz ronca se escuchó haciéndome temblar.

—¿Cambiar tu calificación?, porque debería cambiar lo qué mereces—argumento con tono monótona y con una expresión que me daban ganas de ahorcarlo.

«Viejo de mierda» pensé obviamente nunca lo diría en voz alta.

—Vamos maestro no sea así estoy sacrificando mi fin de semana para hablar con usted y intentar hacer lo que sea para cambiar mi calificación—exprese mostrando mi desesperación sin querer.

—No soy como el maestro Peter b. Que les acepta sobornó para cambiar su calificación, si eso es todo lo que necesitas puedes retirarte debo empezar a informar a los padres sobre los alumnos reprobados—dijo resaltando el “reprobado” y eso solo hizo que mis nervios aumentarán.

Mis manos empezaron a temblar, si mis padres recibían la notificación del maestro sobre la materia reprobada no solo recibiría el chanclaso de mi madre.

«DEBO PENSAR EN ALGO YA!!!»

Mi cabeza era un caos en ese momento no fue hasta que sentí las manos del maestro tomarme de los hombros por la espalda y guiarme a la puerta, ni siquiera note cuando se levantó.

Pero antes de que logrará sacarme del salón, tome el marco de la puerta y me sostuve con fuerza.

—Maestro por favor, se lo ruego si mis padres se enteran que reprobé me matarán!!—balbuceó en un intentó de convencerlo.

—Eso te lo buscaste tú Morales al no estudiar para mí materia, así que mucha suerte y adiós!—dictó con una voz claramente arisca, ya lo estoy enojando.

Fue entonces que en ese momento una conversación con Hobie me llegó a la mente.

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“— Hobie crees que el maestro sea accesible conmigo y me apruebe la materia?.

—Pues claro yo lo hice con el maestro suplente de historia y puro 10 he sacado con él.

—Pero el maestro Pavitr había dicho que no sería para nada accesible sobre las calificaciones.

—Pues Miles, ¿Qué tan lejos llegarías por una calificación? Harías lo que sea para pasar?

—Obviamente!

—Pues ahí está la respuesta solo ofrece algo que no nieguen y ya tendrás el 10 asegurado hermano!!”....

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—Por favor cambie mi calificación! Haré lo que sea!! Lo que usted quiera!!!—grite en un pequeño tez de esperanza para que aceptará.

Sentí como dejo de empujarme fuera del salón, me dí vuelta para ver su rostro intentando observar algún tipo de reacción ya que parecía estar en shock, unos segundos pasaron y con una voz casi que podría jurar que era seductora me dijo.

—Lo que sea?

—Si lo que sea haré lo que sea para que me pase la materia!—suplique mientras mi preocupación era evidente.

—Bien te daré un trabajo extra, si quieres pasar realmente mi materia—se dio media vuelta regresando a su silla.

«Hare lo que sea con tal de pasar la materia» pensé en mis adentros.

Una vez enfrente de él, me relaje nunca pensé que el método de Hobbie realmente funcionaría!. Pues parece que tendré que hacerle caso más seguido a ese punk.

—Y bien que me pedirá hacer? Limpiar el aula, hacer algún problema de álgebra? Solo dígame por dónde empezamos—comente mientras miraba el salón buscando que hacer primero.

—De rodillas.

«¿Qué?»

—Como dijo?

—Lo que oíste de rodillas ahora—su voz sonó severa más de lo normal lo que me hizo dudar—.Si quieres la calificación o no?

Lentamente me empecé poner de rodillas quedando frente a él, baje la mirada estaba rojo de vergüenza por lo que estoy haciendo pero sabía que desde arriba su vista afilado no se apartó de mi en ningún segundo.

—Buen chico Morales, ahora repite lo que dijiste hace unos momentos.

Tragué saliva sabiendo bien a lo que se refirió.

—Y bien?

—“Hare lo que sea lo que usted quiera“

—Estas dispuesto a hacer lo que sea Miles—su voz salió seductora y eso me hizo temblar.

Pero ya no podía hecharme para atrás ya estoy aquí debo seguir.

—Si...

Seguía con la mirada en el suelo pero debía mentalizarme de lo que me haría hacer el maestro acontinuación y sea lo que sea no debo hecharme para atrás.

El sonido de un cierre me desconcertó al igual que el de un cinturón, no fue que subí la mirada confundido y desearía no haber mirado.

«QUE CARAJOS!!!!»

Tenía de frente a mi profesor sosteniendo con sus manos el cinturón y al aire su... pene.

En un movimiento rápido tape mis ojos, sentía la cara arder era evidente que me sonroje y solo por verle el pene a mi maestro; me siento un asqueroso por eso.

Pero después sentí sus manos sobre mis muñecas, su agarre era firme con una clara intención de no soltarme.

—Dijiste que harías lo que fuera para cambiar tu calificación, entonces tú trabajo extra es el complacerme si quedo satisfecho te cambio la calificación si no discute con tus padres del porque fuiste el reprobado—su rostro estaba casi cerca del mío, su mirada era fria casi sentía que me amenazaba con ella y lo estaba logrando.

Tragué saliva del solo pensar en el castigo de mis padres, pero después mire al hombre frente a mí intentando no observar su pene expuesto; tome un respiro profundo aceptando mi destino.

—Que...debo hacer...—susurre.

—Habla más alto Morales—solto una risa ronca era claro que se estaba burlando.

—Que quiere que haga—dije está vez en un tono más alto.

—Chupa.

«Debí aceptar que reprobé»fue lo único que pensé.

—Que quiere que haga que!?

—Eres sordo o te haces niño solo chupamela

—NO! Que asco!

—O lo haces o le mando el mensaje a tus padres—amenazo mientras tomaba su teléfono.

—No lo haga!

—Entonces haz lo que te pedí.

Sus piernas se separaron para darme espació entre ellas, resignado me acerque está quedar a una distancia accesible, era una locura lo que haría mis manos temblaban al estar casi cerca de tocarlo y yo evidentemente no quería hacer esto.

Pero antes de que pudiera comenzar sentí sus manos tomar las mías y envolviendo con ellas su pene semi erecto, en un intento de apartarlas afirmó el agarre sobre mí.

—Solo hazlo de una vez—gruño en respuesta.

Solo asiento con la cabeza, empezando a subir y bajar mis manos sobre el largo, el movimiento es lento desde la punta hasta abajo. Cierro los ojos mientras agarro más rapidez en el vaivén sintiendo el presemen salir de la punta pero antes de que pudiera seguir, sentí su mano tomar parte de mi cabello y guiar mi cabeza hacia su miembro.

Asustado puse ambas manos sobre su cintura mientras intentaba alejarme de lo que él quería que hiciera.

—De verdad quieres que les diga a tus padres cierto Morales.

Antes de que pudiera responder mi cuerpo se paralizó al escuchar a mi maestro hablar.

—Si buenas tardes hablo con la madre de Miles?

Levanté la cabeza observando el como tranquilamente hablaba con mi madre, el soltó el agarre de mi cabello y me miraba con burla.

—Si le hable para hablar sobre las calificaciones de su hijo.

Mis ojos se abrieron como platos, mi cuerpo se sentía rígido observando el teléfono.

—Si mire el rendimiento de Miles en mi materia han ahg!.

El sabor era asqueroso, demasiado salado, me sentía sucio por hacer esto pero con mi lengua acariciaba la punta mientras que a su vez succionaba y con mis manos seguía con el vaivén. Intentando desesperadamente distraer a mi maestro de la llamada.

—Mierda....

Yo seguí con mi labor con mas rapidez, pero sentí su mano sobre mi cabeza empezando a empujar con fuerza para que metiera todo su pene en mi boca. Cómo pude puse mis manos temblando sobre su cintura para evitar acercarme más, al notar la resistencia hablo en un tono firmé.

—Su hijo está reprobado.

Me quedé quieto perdiendo el agarre sobre su cintura, y fue que aprovecho mi distracción para meter su pene a la mitad de golpe en mi garganta, sentí lágrimas salir de mis ojos mientras intentaba respirar un poco.

Empecé a golpear sus piernas en un intento de que me soltara pero en vez de eso, me mostró el teléfono; mi mente quedó atónita, la pantalla solo mostraba su fondo de pantalla, nunca había hecho la llamada.

Y antes de que pudiera reaccionar tomo mi cabeza con ambas manos arremetiendo sobre mi boca con fuerza logrando meter todo su pene en mi garganta de golpe. Me retorsi por las arcadas que me empezaron a dar, sentía que el aire me faltaba y los ojos me lagrimaban puse mi manos sobre sus muslos apretando la tela del pantalón con fuerza.

Se alejo un poco lavantandose de su silla sosteníendome aún, y de sorpresa empezó a penetrar con movimientos certeros mi boca.

—Ah...si así.

(NF2007)

Su respiración era entrecortada disfrutando la sensación de la calidez que tenía la boca de su alumno, el verlo casi llorando solo ocasionaba que se excitara aún más haciendo que tomara más velocidad en las embestidas.

Sentío sus bolas contraerse dando la señal de que ya pronto terminaría, pero no pensaba dejar la fiesta así.

Con una última embestida soltó la cabeza de su alumno observando como esté, empezaba a tocer con fuerza tomándose con ambas manos el cuello; logrando después de un rato respirar adecuadamente.

— Sube al escritorio.

Al no recibir respuesta, tomo con fuerza el brazo del chico levantándolo y colocándolo así de pechon contra la mesa.

—Sueltame ya!!—grito asustado pataleando en un intento de escape.

Ante la resistencia del chico, tomo el cinturón que estaba aún lado y amarró sus manos detras de la espalda ajustando el amarre para que no escapará.

Lentamente se acercó al oído del chico y le dijo en una voz casi siniestra.

—”Hare lo que sea lo que usted quiera”, pues harás lo que yo quiera y lo que quiero ahora es cogerte.

Miles ante esas palabras empezó a luchar más por salir de ahí, no quería acostarse con su maestro y que su primera vez fuera con él, mientras luchaba por quitarse el cinturón de sus muñecas soltó un grito al sentir uno de los dedos de su maestro dentro de su ropa interior jugando con la entrada de su ano.

—Por favor ahí no!

En vez de una respuesta verbal recibió un segundo dedo estirando a la fuerza su entrada, se estremeció al sentir que entraban y urgaban como si estuvieran buscando un punto en específico. Y antes de que pudiera gritarle de nuevo, una corriente de placer lo recorrió por todo su ser, sentía esos dedos tocar de manera certera ese punto sobre estimulandolo.

Aquello ocasionó que sintiera como su pene se empezaba a despertar bajo su ropa, y eso solo lo horrorizo más.

«Que... que me pasa»

Mientras no le prestaba atención al maestro, este aprovecho para bajarle el pantalón junto con la ropa interior dejando al aire su culo y pene erecto con leves gotas de presemen, con una de sus manos sostuvo el amarre sobre las muñecas de miles mientras que con la otra alineaba su miembro en el ano del chico, y con firmeza empezó a empujar.

—ALEJESE NO SE ATREVA!!—empezo a sacudirse en un vano intento de alejarlo

—Eres molestó...

Soltó el agarre sobre las muñecas y con ambas manos sostuvo su cadera atrayendo al más joven hacia él, ejerció más fuerza logrando meter así la punta de roma.

—Duele saquelo!

El chico lo miraba sobre su hombro suplicando entre lágrimas el que esa tortura se detuviera, pero solo recibió una embestida certera logrando así meter todo su pene en el jovén.

Justo antes de que el pudiera decirle algo, grito de dolor al sentir otra embestida, sus piernas temblaban sobre el escritorio, sus ojos desorbitados y llorosos, aquello para O'Hara no era más que una escena tan dulce que no pensaba detenerse.

Sentía no solo dolor en su cuerpo si no también una corriente de placer por todo su ser al recibir las embestidas demasiado fuertes masacrando aquel punto en su interior. Se mordía los labios para callar esos gemidos pero fracasaba miserablemente.

No quería aceptarlo, no pensaba aceptar que ese dolor le este gustando, aquello no era posible el que lo estuvieran abusando no puede gustarle. Pero en sus ojos decía lo contrario.

Una y otra y otra vez apesar del dolor que le ocasionaba sentía una satisfacción el recibir aquel pene en su interior destruyendo sin considerar el detenerse, y eso lo torturaba aún más.

El chocar de sus pieles sumado a unos cuantos jadeos y gemidos volvieron aquel aula un lugar donde se podía sentir el olor a sexo. Cualquiera que entrara ahí notaría ese ambiente cargado de dominio sexual, y eso se demostraba con la fuerza que el maestro utilizaba para intentar destruir a su alumno.

Miguel estaba tan metido en su papel que no escucho el toque del otro lado de la puerta, no fue que se detuvo al escuchar aquella molesta voz familiar.

—Miguel amigo!! Estás ahí?! Soy yo Peter!!

«Maestro Peter!!!!» pensó Miles asustado de escuchar a uno de sus maestros a tan pocos metros de lo que estaban haciendo.

Este con intenciones de gritarle por ayuda fue callado por la mano Miguel mientras volvía a penetrar pero está vez con más fuerza.

—Mejor intenta estar calladito porque no he terminado contigo—le susurró al oído mientras seguía empujando su pene con más fuerza.

—hmg!!

Miguel cambio la posición ahora teniendo de frente a su alumno, sin dudas una escena gloriosa a sus ojos.

—Miguel!? Bueno creo que no está..

Miles se relajo sintiéndose más tranquilo al saber que si maestro se había ido, pero eso cambió al recibir otra embestida ocasionando que está vez se corriera sobre su pecho y parte de su maestro quedando así manchados.

—Mmmhhg!!!

—Mira como te corriste sin mi permiso pero bueno yo aún no termino.

Arremetió con fuerza contra el chico, se acercó hasta su cuello empezando a dejar marcas y moretones mientras seguía en lo suyo. Miles en cambió sintió esas mordidas estimulantes, sus jadeos eran callados por la mano de su maestro que únicamente lo penetraba sin parar.

No fue hasta que sintió otra carga de semen queriendo salir, haciendo que su interior se contrajera y apretara con fuerza el pene del maestro.

Miguel se sintió como en el cielo gruñendo por sentir esas paredes apretar su miembro, sin más opción penetró con más fuerza al joven moviendo y tirando unas cosas del escritorio.

Dos.. cuatro y cinco penetraciones fueron suficientes para que Miles de retorciera sobre el escritorio al recibir esa carga de semen en su interior, jadeando sintió que aquel miembro abandonaba sus entrañas ya mascaradas para dejar escurrir entre sus nalgas aquella esencia.

Con sumo cuidado se levantó observando como su maestro se había arreglado todo como si nada hubiera pasado, como si no lo hubiera tomado jamás sobre su escritorio en plena escuela.

Antes de que pudiera decir algo el maestro se le adelantó.

—Me encargaré de tu calificación después por ahora te recomiendo arreglarte ya es bastante tarde.

Solo vio como tomaba sus cosas y se iba dejándolo con las palabras en la boca. Lentamente tomo sus cosas intentando arreglar lo mejor posible su apariencia.

Y quizás tomarse su tiempo para pensar en lo que acaba de pasar.

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—Miles mi amor felicidades!!! Aprobaste álgebra!! Sabia que pasarías!!! Mi amor

—Muy bien campeón así se hace.

El solo se quedó callado, mientras escuchaba a su mamá platicando sobre él y ese logro que consiguió, pero él solo estaba más concentrado en ver el mensaje que le llegó a su teléfono.

“—Morales necesito que hagas un trabajo extra—”

El solo sonrió y se encamino hacia su cuarto.

“—Donde y cuándo—”