unique
─matty─ susurra louis ─despierta, despierta─ susurra de nuevo y empieza a moverlo.
─¿papá? ¿qué pasó?─ pregunta matteo adormilado para después mirar la hora en su mesita de noche ─son las cuatro de la mañana... ¿le pasó algo a mamá?─ pregunta un poco más despierto y asustado.
─no, no. tú madre está bien─ dice calmandolo y haciendole cariño en la cabeza ─levantate, tenemos que comprarle un regalo a mamá por su día.
matteo lo mira confundido ─pero papá... no encontraremos nada abierto a esta hora.
─pero tenemos que estar de los primeros, porque después todo se llena. creeme.
matteo se queja y se vuelve a acostar ─vayamos más tarde, a las ocho o nueve. ahora hace frío y quiero dormir.
louis le quita las tapas y matteo se queja.
─estoy preparado, hijo ¿qué clase de padre crees que soy?─ dice y saca una bolsa con dos abrigos gigantes de polar ─mira estas bellezas, también le compré una a tú madre de color rosa.
─papá... ¿cómo hiciste que mamá te pasara el dinero a tí? siempre lo gastas en cosas innecesarias.
louis lo mira ofendido ─¡oye! no seas cruel con tú padre. pero respondiendo tu pregunta, tengo mis encantos, ya sabes...
matteo se tapa los oidos ─¡aaaah! no te escucho soy de palo tengo orejas de pescado lalalalala.
louis suelta una carcajada ─ya, levantate, iremos a uno de estos lugares que están abiertos veinticuatro horas a comprar algo de comer y un té para el frío. apurate.
louis sale de la pieza y matteo se tira en la cama tapandose la cara y quejandose en voz baja, pero aún así, se levanta.
se coloca el polar gigante que compró su padre y, dios, podría quedarse dormido de nuevo, es muy cómodo y calentito.
sale de su pieza para bajar y encontrarse con su padre.
camina en puntitas pero escucha la puerta de la habitación de sus padres y se quita rapidamente el poleron gigante para tirarlo hacia abajo, esperando que no rompa nada.
─¿hijo?─ habla harry despacio.
─¿mami? ¿qué haces despierta?─ pregunta con un tono inocente.
─oh, tengo ganas de ir al baño, últimamente he estado con muchas ganas de vomitar y no sé porqué─ dice haciendo un puchero ─no le digas a tú padre, se preocupará de más y odio los hospitales.
─pero mamá... debes decirle.
harry hace un puchero y suspira ─le diré en la mañana, ahora está durmiendo.
matteo la miró extrañado pero asintió ─iré a buscar un vaso de agua, mami. buenas noches.
─buenas noches, cielo.
matteo suelta el aire que no sabía que tenía retenido y se dirige hacia abajo para tomar el polar y ponerselo de nuevo.
─¡despertaste a tú madre!─ habla louis detrás de él, haciendo que matteo se asustara.
─¡dios mío, papá! casi me matas del susto─ dice con una mano en el pecho ─yo no la desperté, se despertó al baño.
─oh, lo siento.
─papá... ¿como hiciste para que mamá pensara que aún duermes?
─coloqué almohadas, no se demorará mucho en darse cuenta que no estoy asi que vamos al tiro.
ambos salen de la casa en silencio y se dirigen a una copec que tiene servicio de veinticuatro horas, se piden un té y un muffin ambos.
vuelven al auto y louis prende el aire para que no se entumieran.
─no traje mi telefono ¿tú lo tienes? necesitamos buscar lugares para saber a qué hora están abiertos.
─no lo traje, lo dejé en la mesita de noche.
louis suspira ─bien, no nos queda de otra más que manejar hasta encontrar un lugar abierto.
─si mamá se da cuenta ahora, estamos fritos.
─no me pongas más nervioso, por favor.
matteo suelta una carcajada ─fue tú idea que sea a esta hora, pudo haber sido más tarde y hacerle algo para la cena.
─¿qué mejor que despertar con un desayuno y regalos en la cama?
─despertar y que esté su hijo en casa.
─estás castigado después de esto─ dice louis, serio.
─¿¡qué!? ¿por qué?
─por molestar a tú padre, te acusaré con tú mamá.
matteo rueda los ojos y se cruza de brazos mientras ve por la ventana.
─mira, hay una florería abierta.
louis inmediatamente se dirige hacia la florería y se estacione en frente.
─bien, iré a comprar y tú te quedas aquí, no salgas del auto.
louis baja del auto y corre hacia el lugar.
matteo suspira y mira hacia afuera, es cuando ve una pequeña cosa entrar a una caja, al principio pensó que era una rata pero la curiosidad le ganó y se bajó del auto para revisar.
se acercó sigilosamente y escuchó unos pequeños maullidos. inmediatamente se agachó y el gatito le gruñó.
─tranquilo, bebé, no te haré daño─ dice despacio y acerca su mano lentamente, el gatito sigue gruñendo. matteo revisa si hay algún otro gatito y al no ver nada se relaja ─ven conmigo, te daré comidita, agua, mimos y un lugar calentito para dormir.
el gato aún con desconfiado huele la mano de matteo y los gruñidos se vuelven ronroneos.
─aww, eres tan tierno ¿sabes? a mamá le encantan los gatos ¿puedes ser su regalo?─ el gatito maulla y él lo toma como un sí, cuidadosamente lo toma y lo acurruca para dirigirse al auto a esperar a su padre.
unos minutos después, lo ve salir con una maceta y una bolsita.
─¿y las flores?─ pregunta matteo cuando louis llega al auto.
─a harry no le gusta que corten las flores, asi que le compré una maceta y unas semillas─ dice orgulloso para después dejar las cosas en la parte de atrás.
─yo también le tengo un regalo a mamá─ dice y le enseña al gatito.
─¿¡de dónde sacaste esa cosa!?─ grita louis ─debe estar sucio y lleno de pulgas y quizás que otras cosas, devuelvelo de donde lo sacaste. ahora. además, sabes que odio a los gatos.
─pero papá, es un bebé, tiene frío y ya me tiene cariño, por favooooor. además, mamá ama a los gatos y es su día ¿qué mejor regalo? mamá no tiene gatos solo porque a tí no te gustan.
louis lo mira mal ─bien, nos llevaremos al pulgoso ese, pero lo llevaremos a un veterinario ahora mismo.
matteo sonrie feliz.
una vez en el veterinario, le explican que lo acaban de encontrar y que quieren que lo revisen para que esté lo más sano y limpio posible, las señoritas asienten y louis paga enseguida con su tarjeta negra.
─estará listo como en cuarenta y cinco minutos porque tenemos más animales con urgencias antes, anote su número y lo llamaremos cuando esté listo.
louis anota el número y salen del veterinario para dirigirse a un lugar que tenga desayunos.
─bien, compraremos algunas cositas para comer y al llegar a casa haremos café para comer─ matteo asiente de acuerdo.
─podriamos comprarle ropa a mamá, sabes cuanto ama vestirse y verse más bonita de lo que ya es.
─tienes razón, matty.
─como siempre─ dice rodando los ojos y haciendo un movimiento con la mano.
louis suelta una carcajada ─eres igual a tú madre.
─gracias.
louis sonrie orgulloso.
se estacionan frente a una pasteleria y piden rollitos de canela, muffins, medias lunas, galletas y pedazos de tortas.
de nuevo, louis paga con su tarjeta negra antes de que siquiera le digan cuanto es.
─bien, ahora vamos a un mall a comprarle mini regalitos y después a casa.
eran las ocho de la mañana y estaba todo lleno.
─te lo dije ¿crees que esta es la primera vez que salgo a comprarle algo a tú madre por su día? la única diferencia es que ahora te llevo a tí.
matteo rueda los ojos, su padre amaba decir “te lo dije”.
─vayamos a comprarle un vestido a mamá ¡oh! ¡deberíamos comprar maquillaje también! ah, y, peluchitos de sanrio, a mamá le encantan.
─bien, vayamos por ese vestido y las demás cosas ¿qué hora es exactamente?
─ocho diez.
─bien. tenemos tiempo antes de que tú madre se despierte totalmente.
ambos se dirigen a una tienda, encuentran un vestido azul cielo que parecía estar hecho para harry, sin pensarlo dos veces, lo tomaron y lo pagaron en la caja.
luego, matteo fue a comprarle mientras louis iba a victoria secret a comprarle algo también.
finalmente se dirigieron a un miniso a comprar todos los peluches de sanrio que habian, unos lapices, una libreta, pinches y entre otras cosas.
mientras pagaban louis recibe una llamada del veterinario haciendoles sabes que el gatito estaba listo para ir a casa, louis pagó rápido y ambos corrieron al auto llenos de bolsas y chocando con gente, pero era lo que menos les preocupaba, ya en el auto, se pusieron los cinturones y louis manejó rápidamente hacia el veterinario.
le entregaron al gatito y matteo quiso comprarle cositas al gato. louis aceptó y le compraron collares, ropa, comida de calidad, un plato para la comida y una fuente de agua. louis pagó y se dirigeron a casa, por fin.
una vez llegaron a casa, eran las nueve justas, matteo fue a prepararle un té a su madre mientras louis sacaba la mesita para la cama de arriba del refrigerador.
acomodaron la maceta con las semillas para que eligiera, la comida y la taza de té.
se dirigieron hacia arriba, matteo llevando la mesa y louis los regalos, entraron a la pieza y vieron a harry dormir, lo que les dio tiempo para ordenar todos los regalos.
─mami─ susurra matteo moviendo a su madre suavemente ─mami, despierta. es tú día.
harry se quejó y se tapó hasta arriba sacandole risas a ambos.
─amor, despierta ya. te trajimos el desayuno y unas cositas más.
harry se destapó con una sonrisa somnolienta y se sentó en la cama mientras se sobaba el ojo.
─¡feliz día, mamá!─ grita matteo para tirarse encima de su madre y abrazarla mientras la llena de besos.
─gracias, mi cielo─ dice harry contento con el amor que su hijo le está dando.
─feliz día, mi amor, te trajimos unos presentitos.
finalmente harry mira la pieza y ve el vestido, los peluches y algunas bolsas en una esquina de la pieza, sus ojos se llenas de lágrimas y abraza fuerte a ambos mientras les dice lo mucho que los ama.
matteo y louis se miran extrañados por la repentina sensibilidad de harry, a pesar de que harry es sensible, nunca ha llegado a llorar tan de repente.
─nosotros también te amamos mucho, cielo─ responde louis dandole un sonoro beso en la mejilla.
─¡ahora vamos a comer, mamá!
los tres pasan toda la mañana hablando y riendose de algunos inventos de matteo, que a pesar de tener dieciseis, tenía una gran imaginación, logrando que los dos adultos rieran a carcajadas.
luego, pasaron a los regalos, harry agradeciendo con cada uno de ellos y siendo todos muy felices.
louis y matteo admiraron a harry cuando se colocó el vestido, era simplementr la persona más bella del mundo.
¿quién diría que otro miembro de la familia estaba creciendo dentro del vientre de harry?
the fin?








