DOGMA SOBRE EL DESASTRE
Quiero hacerte sexo oral el tiempo que sea necesario, que sientas mi presencia dentro en todo tu ser, de todos tus sentidos, y de tus sentimientos, que veas como mi lengua se desvanece en tu interior, que mi penetración sea tan fuerte como el placer que sientes, mientras tus ojos se llenan de lágrimas producto del placer, y el último suspiro sea cada vez más al ritmo intenso de la satisfacción que sientes.
Te miro a los ojos, ver que tu rostro es perfecto por lo excitante que es tu angelical, pongo mi mano en tu culo, y se me erecta en el momento en que lo acaricio lentamente, metiendo mi lengua dentro de tu boca, usando tu boca para conectar con tus deseos y con tus ganas de ser saciada, te escupo la boca, te pongo de espalda, te quito la ropa, y te follo hasta que te desmayes, dejando la cama empapada, tu cuerpo lleno y cubierto de mi semen, tus flujos siendo mi mejor medicina mientras los dos follamos y hacemos una escena magistral y perfecta.
Descansamos y luego a los 10 minutos, sientes todo mi pene en tu boca mientras te doy duro, tu saliva en mi pene mientras mis testículos chocan contra tu mandíbula, y a la vez siento tu lengua densamente en mi glande, intento no correrme para disfrutar tu boca y tu cuerpo, mi semen en tu garganta, sintiendo cada uno de tus suspiros en mi abdomen, haciéndome pensar que quieres más de mí, y de mi alma
El impacto y la sensación entre mi pene entrando en tu vagina, mis gruesos labios en cada parte de tu clítoris, junto a mi lengua, y luego besarte lentamente para luego penetrarte fuerte, que sepa que sientes dolor y a la vez saber que te gusta... tu piel blanca luce elegante y muy bien con mi semen, y eso me encanta.
Dándote la compresión atraves de mis palabras y de mis manos, para tocarte y hacer tu vestido un desastre, tu ropa interior negra luciendo con tu piel blanca, notando y viendo que estás nerviosa una perfecta combinación ante mis ojos, empiezo y me acerco con ganas de besarte lentamente, uso mis dedos para sentir el tacto de tu vagina y sus laterales, hundiendo dos de mis dedos en tu interior y los otros dos poniéndolos en tu clítoris redondeándolos, sintiendo la suavidad de tu vagina, mirándote a los ojos y ver que lloras de placer, haciendo que termines eyaculando, y viendo el reflejo de tus fluidos en todo mi cuerpo
abrazándote luego de terminar, por el frío y por seguir disfrutando tu presencia mientras escucho tu respiración.