[RECLAMO]
DespuΓ©s de que aquella maldita bruja redujera todo el esfuerzo que habΓan puesto en su pueblo a escombros y cenizas, no les quedΓ³ otra opciΓ³n mΓ‘s que escapar con ayuda de los chamanes.
Con todo el pesar del mundo, dejaron de luchar para huir y evitar mΓ‘s pΓ©rdidas.
Ahora estaban en terrenos desconocidos, donde lo ΓΊnico que lograron encontrar fue una fuente con forma de sirena. Todos yacΓan alrededor de la estatua, sumidos en un silencio crudo y pesado.
No habΓa Γ‘nimos. No habΓa palabras. Solo estaban ellos, solos en la intemperie y, para rematar, expuestos a los peligros del bosque.
Devastados tras ver su hogar consumirse por las llamas, sus mentes estaban vacΓas, intentando asimilar una realidad que aΓΊn parecΓa irreal.
Auron mirΓ³ con desgano a sus compaΓ±eros. Apenas eran una tercera parte de las personas que habΓan habitado el pueblo. La preocupaciΓ³n comenzΓ³ a carcomerlo.
ΒΏDΓ³nde estarΓan los demΓ‘s? ΒΏHabrΓan logrado escapar tambiΓ©n?
SacudiΓ³ el rostro, soltando un pesado suspiro, y mirΓ³ de reojo al chamΓ‘n que permanecΓa a su lado, observando el panorama en silencio. Γl ya habΓa cumplido con su tarea: sacarlos del peligro.
Ahora estaba en manos del grupo decidir quΓ© harΓan despuΓ©s.
El omega comprendiΓ³ aquella mirada al instante. TomΓ³ aire profundamente y apoyΓ³ la mano en el suelo, sintiendo pequeΓ±as piedras incrustarse en su piel daΓ±ada. Hizo una mueca al sentir punzadas recorrer su cuerpo herido.
Se sostuvo de la estatua para reincorporarse y ponerse de pie.
βVenga, hay que buscar provisiones βdijo, rompiendo el silencio que parecΓa eterno mientras caminaba hacia donde estaba el beta.
AlzΓ³ la mano hacia Ibai y le sonriΓ³.
El hombre barbudo lo mirΓ³, algo desconcertado, pero sin dudar tomΓ³ la mano de su amigo, quien lo ayudΓ³ a levantarse.
βHay que empezar de cero. Pronto se harΓ‘ de noche y serΓ‘ mΓ‘s difΓcil βaΓ±adiΓ³, girΓ‘ndose hacia los demΓ‘sβ. Primero necesitamos construir un refugio para pasar la noche.
Algunos levantaron la vista hacia el cielo. TenΓa razΓ³n: el sol comenzaba a esconderse en el horizonte, dejando un rastro de colores naranjas y dorados. Pronto aquellas tierras quedarΓan sumidas en la oscuridad, y entonces todo serΓa aΓΊn mΓ‘s peligroso.
No les quedΓ³ mΓ‘s opciΓ³n que ponerse de pie. Algunos se ayudaron entre sΓ; habΓa quienes estaban mΓ‘s heridos que otros. Poco a poco se reunieron cerca de su lΓder, esperando indicaciones.
Pasaron pocos minutos. Auron intentaba ser preciso y rΓ‘pido: el tiempo se agotaba, y querΓa evitar que sus compaΓ±eros tuvieran que enfrentarse a los monstruos del bosque. Algunos no tenΓan experiencia en combate, y otros apenas podΓan mantenerse en pie.
Cuando el ΓΊltimo rayo de sol desapareciΓ³, quedaron envueltos por la oscuridad y el aire frΓo que golpeaba sus cuerpos. La ΓΊnica iluminaciΓ³n provenΓa de la luna y del mechΓ³n de fuego que ardΓa junto a su lΓder.
El castaΓ±o observΓ³ cΓ³mo sus compaΓ±eros se dividΓan en grupos para buscar materiales. SentΓa la presencia del chamΓ‘n a unos metros detrΓ‘s de Γ©l. Estuvo a punto de girarse para hablarle, pero por el rabillo del ojo notΓ³ una presencia ajena.
βΒΏBiyin? βpreguntΓ³ al ver a la rubia con la cabeza agachada. ExtraΓ±ado, caminΓ³ hacia ella.
Al quedar a pocos pasos, la alfa alzΓ³ la mirada, clavando en Γ©l sus intensos ojos azules.
βAuronβ¦ yoβ¦ βapretΓ³ los labiosβ. QuerΓa comentarte algoβ¦
Los ojos avellana del omega se encontraron con los suyos, observando con atenciΓ³n sus facciones, intentando descifrar aquello que ocultaba.
βΒΏQuΓ© pasa?
βSΓ© que no eres alguien que juzgue a los demΓ‘sβ¦ tΓΊ fuiste quien me aceptΓ³ como soy βmurmurΓ³, suavizando la mirada.
Aquello desconcertΓ³ a Auron. Normalmente a la rubia no le gustaba hablar de ese tema, especialmente por cΓ³mo se habΓan conocido en el Nether, cuando ella aΓΊn era un demonio rojo; sus cuernos, apenas ocultos entre su cabellera rubia, lo delataban.
El omega guardΓ³ silencio, esperando que fuera directo al punto.
La mujer bajΓ³ la mirada hacia su pierna. Auron siguiΓ³ el gesto y notΓ³ una pequeΓ±a silueta detrΓ‘s de ella, como si intentara esconderse.
βOhβ¦ βsusurrΓ³, agachΓ‘ndose hasta quedar casi a la altura del pequeΓ±oβ. Holaβ¦
IntentΓ³ verlo mejor, pero la figura se ocultΓ³ aΓΊn mΓ‘s, dejando apenas visible parte de su rostro.
βVen, no voy a hacerte daΓ±o. ΒΏCΓ³mo te llamas? βdijo con suavidad, liberando un leve aroma a vainilla mientras extendΓa la mano con paciencia.
El pequeΓ±o olfateΓ³ el aire. Al percibir el dulce aroma, saliΓ³ lentamente de su escondite, observando con curiosidad al desconocido que le sonreΓa con amabilidad. Dio pequeΓ±os pasos hasta tomar su mano con timidez.
Auron sintiΓ³ el tacto suave del menor y lo atrajo con cuidado, evitando movimientos bruscos que pudieran asustarlo.
βMe llamo Auron. ΒΏY tΓΊ? βse presentΓ³, manteniendo su tono cΓ‘lido.
Gracias al mechΓ³n de fuego pudo observar mejor al niΓ±o: cabello bicolor, negro y blanco, al igual que su vestimenta. PequeΓ±os cuernos sobresalΓan entre su cabello y su piel clara dejaba ver un leve rubor en las mejillas.
βAxozer βrespondiΓ³, mirando fijamente al omega, completamente cautivado por la forma en que lo trataba. Su aura era dulce y reconfortante.
Auron sonriΓ³ al escuchar su nombre. El cachorro aparentaba unos nueve aΓ±os, y le despertaba una profunda ternura.
βAsΓ que vienes del mismo lugar que ellaβ¦ βmurmurΓ³, refiriΓ©ndose a la bruja que habΓa atacado su antiguo hogar.
El menor no escuchΓ³ aquellas palabras. SeguΓa perdido en la calidez que emanaba Auron, sintiΓ©ndose inexplicablemente seguro.
A lo lejos, el chamΓ‘n observaba la escena, entrecerrando los ojos al fijarse en el pequeΓ±o demonio.
Cinco aΓ±os habΓan pasado desde aquel oscuro momento. Ahora parecΓa imposible creer que, tiempo atrΓ‘s, aquel lugar hubiera estado lleno de una exuberante variedad de flora.
Cada vez que recordaban lo sucedido, la nostalgia se mezclaba con un profundo orgullo.
Tal vez, en aquel instante, reconstruirse despuΓ©s de haberlo perdido todo parecΓa un desafΓo imposibleβ¦ pero mΓralos ahora.
Grandes edificios se alzaban hacia el cielo, estructuras exΓ³ticas y hermosas que reflejaban la dedicaciΓ³n de sus habitantes.
HabΓan logrado convertir ese sitio en su hogar.
Extensos campos de cultivo aseguraban que nunca faltara comidaβ¦ o al menos eso decΓan entre risas, porque la mayorΓa de las veces terminaban robΓ‘ndole al cuervo.
HabΓan sido aΓ±os de arduo trabajo, bien aprovechados. Ahora lo ΓΊnico que faltaba era continuar con la investigaciΓ³n sobre los portales y lograr reencontrarse con los compaΓ±eros que aΓΊn permanecΓan perdidos.
βMe falta material, Β‘Focus! βgritΓ³ Auron al ver al omega de mΓ‘scara de cuervo cerca.
βHombre, te di cuatro stacks. ΒΏTan rΓ‘pido se te acabaron? βsuspirΓ³ el omega de cabellos oscuros, claramente cansado.
βEs que la mitad se la di a Juanito βrespondiΓ³, alzando la mano para seΓ±alar el techo de la estructura en construcciΓ³n.
Focus siguiΓ³ la direcciΓ³n indicada y encontrΓ³ al hechicero completamente absorto en la decoraciΓ³n, colocando y quitando bloques una y otra vez hasta que todo quedara perfecto.
Se acercΓ³ a su lΓder para averiguar quΓ© material faltaba exactamente.
La conversaciΓ³n fue escuchada por varios compaΓ±eros, pero la mayorΓa siguiΓ³ de largo; sabΓan que si realmente los necesitaban, los llamarΓan directamente.
Sin embargo, el bicolor fue la excepciΓ³n.
Axozer observΓ³ a Deqiuv, a quien estaba ayudando, y luego volviΓ³ la mirada hacia los dos omegas. Se encogiΓ³ de hombros, soltΓ³ la escalera que sostenΓa y caminΓ³ hacia el castaΓ±o.
βΒ‘Hey, Axo! ΒΏA dΓ³nde vas? βgritΓ³ Deqiuv, tambaleΓ‘ndose al ver al cachorro de catorce aΓ±os alejarse.
El bicolor hizo oΓdos sordos y se acercΓ³ hasta colocarse junto a su lΓder y el cuervo.
βΒΏNecesitas algo, Auron? βpreguntΓ³, captando la atenciΓ³n de ambos.
βSolo material, pero Focus ya se va a encargar βrespondiΓ³ restΓ‘ndole importancia, mientras le sonreΓa.
βOhβ¦ pero si quieres yo puedo ir βse ofreciΓ³ rΓ‘pidamenteβ. Seguramente Focus estΓ‘ ocupado. Yo no estoy haciendo nadaβ¦
βΒΏNo estabas ayudando a Deqβ¦? βintervino el cuervo, extraΓ±ado.
βNo, me dijo que no me necesitaba βrespondiΓ³ sin perder la sonrisa, esperando una respuestaβ¦ especΓficamente la de Auron.
El omega mirΓ³ a su compaΓ±ero.
βEstΓ‘ bien, Focus. Puedes volver a lo tuyo.
El de cabellos oscuros asintiΓ³ y regresΓ³ sobre sus pasos.
Al ver que su lΓder habΓa aceptado, una pequeΓ±a felicidad iluminΓ³ el rostro de Axozer; casi de forma involuntaria, su cola comenzΓ³ a moverse con emociΓ³n.
βMira, Axo, es este material. Normalmente se encuentra en minasβ¦ βAuron se acercΓ³ para mostrarle su inventario.
El bicolor tragΓ³ saliva al sentirlo tan cerca. A esa distancia podΓa percibir su aroma, tenue pero inconfundible, y se permitiΓ³ disfrutarlo en silencio mientras intentaba concentrarse en las explicaciones. Al notar sus manos sudorosas, las escondiΓ³ rΓ‘pidamente dentro de la sudadera.
βLos encontrarΓ‘s en capas superiores, no necesitas bajar demasiado βterminΓ³ de explicar, cerrando el inventario mientras se alejaba un poco.
βΒ‘EstΓ‘ bien! VolverΓ© rΓ‘pido βrespondiΓ³, girΓ‘ndose para marcharse y cumplir la tarea lo mΓ‘s rΓ‘pido posible.
Auron siguiΓ³ con la mirada al joven demonio, cruzΓ‘ndose de brazos. HabΓa momentos en que no lograba entenderlo, pero le enternecΓa la forma en que buscaba su atenciΓ³n.
βAxozer es demasiado servicial βmurmurΓ³ Focus al observar cΓ³mo se alejaba.
Juan, al escuchar aquello, dejΓ³ de trabajar para mirar en la misma direcciΓ³n.
βPues sΓβ¦ lo malo es que solo lo es con Auron βbufΓ³, convencido de que el menor buscaba la aprobaciΓ³n de su lΓder para obtener privilegios.
βBueno, supongo que es normalβ¦ βrespondiΓ³ Focus encogiΓ©ndose de hombrosβ. Auron ha estado pendiente de Γ©l todos estos aΓ±os. SerΓa lΓ³gico que empezara a verlo como una figura familiar.
VerificΓ³ una vez mΓ‘s la lista de objetos que los dioses estaban pidiendo. La mayorΓa eran fΓ‘ciles de conseguir, pero aun asΓ decidiΓ³ levantarse temprano para recolectarlos. SabΓa que mΓ‘s tarde serΓa un coΓ±azo encontrar los materiales; los demΓ‘s tambiΓ©n estarΓan haciendo la misiΓ³n y arrasarΓan con todo.
βMira, Auron.
VolteΓ³ hacia un lado y se encontrΓ³ con el menor sonriendo ampliamente, mostrando ambas manos, en cada una de ellas cinco flores rojas.
Justo lo que necesitaba.
βGrande, Axo βle sonriΓ³, recibiendo el pequeΓ±o ramo.
Aquel simple halago hizo que la sonrisa del demonio se ampliara aΓΊn mΓ‘s, mientras un leve rubor aparecΓa en sus mejillas.
βΒΏQuΓ© nos falta? βpreguntΓ³, intentando mirar la lista que sostenΓa el omega.
βRoble y obsidiana. Nada mΓ‘s βalzando las cejas, sorprendidoβ. Esta vez los dioses dieron misiones mΓ‘s ligeras.
βYo puedo hacer un mecanismo para generar obsidiana βdijo, cerrando los puΓ±os con determinaciΓ³n.
βNo jodas βmurmurΓ³ Auron, mirΓ‘ndolo de reojoβ. En serio, Axo, deberΓas parar o vas a dejarme sin trabajo, jo'puta.
El demonio soltΓ³ una pequeΓ±a risa.
βNo, eso serΓa imposible. Nadie podrΓa reemplazar al gran Auron.
βYa, no te hagas el humilde βrodΓ³ los ojos exagerando el gesto.
Ambos caminaron por el lugar buscando Γ‘rboles adecuados para completar la siguiente tarea. La conversaciΓ³n entre ellos era tranquila, algo que alegraba profundamente a Axozer; significaba que el omega se sentΓa cΓ³modo a su lado.
βHostia, mira βseΓ±alΓ³ Axo hacia una pequeΓ±a gallina que caminaba por el campo.
Auron mirΓ³ en esa direcciΓ³n, alzando una ceja.
βΒΏSΓ? Hay muchas por aquΓ.
βLa quiero de mascota, tΓo βsonriΓ³ antes de salir corriendo hacia el animal.
βΒ‘Peroβ¦! βse detuvo a mitad de frase. Estuvo a punto de decir algo que seguramente lastimarΓa al cachorro.
"
Pero todos los animales que agarras se mueren."
No. Mejor no.
Se quedΓ³ esperando mientras el bicolor intentaba alcanzar a la gallina para continuar con la misiΓ³n.
En ese momento sintiΓ³ otra presencia. GirΓ³ al escuchar el leve sonido del cΓ©sped al moverse.
βHombre, Luzu βsaludΓ³ levantando la mano.
βHola, Auron. ΒΏTambiΓ©n estΓ‘s con la misiΓ³n? βpreguntΓ³ el alfa acercΓ‘ndose y abrazΓ‘ndolo.
βSip. Solo nos faltan dos cositas y listo βrespondiΓ³, separΓ‘ndose con una sonrisa.
βΒΏQuΓ© te falta? Puedo ayudarte; hay cosas que me sobraron βdijo mientras revisaba su inventario.
βΒΏEn serio? Puesβ¦ tablones de madera βrespondiΓ³ animado. Entre mΓ‘s rΓ‘pido terminara, mΓ‘s pronto podrΓa volver al pueblo a hacer el gilipollas.
Mientras hablaban, Axozer finalmente atrapΓ³ al pequeΓ±o animal entre sus manos, acariciando suavemente su cresta para tranquilizarlo.
βΒ‘Auron, lo atrapΓ©! βgritΓ³ levantando la gallina con una enorme sonrisaβ¦ que vacilΓ³ al ver al omega junto a Luzu.
βΒ‘Ole! ΒΏY para quΓ© la quieres? βpreguntΓ³ Auron.
βLa quiero de mascota. Tal vez un dΓa la lleve contigo para que juegue con Frederick.
Auron sonriΓ³ levemente ante la idea.
βHola, Acho' βsaludΓ³ Luzu, haciΓ©ndose notar.
El bicolor maldijo por lo bajo. Tan bien que estaban solos⦠y tan cómodo que estaba ignorando a ese alfa.
Lo mirΓ³ directamente a los ojos, con intensidad.
βΒ‘Hola, Luzu! ΒΏCΓ³mo tas'? βrespondiΓ³ con una sonrisa aparentemente genuina. Por mΓ‘s que quisiera tratarlo distinto, resultarΓa extraΓ±o; despuΓ©s de todo, Luzu siempre lo trataba como si fuera su cachorroβ¦ y eso lo molestaba.
MΓ‘s de una vez, ese alfa habΓa insinuado que le gustarΓa formar una familia con el omegaβ¦ y con Γ©l.
SintiΓ³ entonces la mano de Luzu posarse sobre su cabeza, alborotando su cabello como si fuera un perro o un niΓ±o pequeΓ±o.
Una furia repentina comenzΓ³ a recorrer su sangre.
Sus pupilas se estrecharon, adoptando una forma vertical. ApretΓ³ los labios, intentando contenerse para no hacer una estupidez frente al omega.
Lo que menos le gustaba era que los alfas βmayoresβ que Γ©l lo trataran como a un niΓ±o. Fuera de forma consciente o no, muchos aprovechaban su cercanΓa con Auron para intentar acercarse al omega.
Y eso era precisamente lo que mΓ‘s lo enfurecΓa.
Pero habΓa excepcionesβ¦ como esta.
βFeliz cumpleaΓ±os, Axo βdijo el omega, colocando frente al bicolor un pequeΓ±o pastel.
Era circular, cubierto con betΓΊn blanco y decorado con detalles de chocolate oscuro. En el centro, dos velas formaban el nΓΊmero quince.
βΒ‘Muchas gracias! βrespondiΓ³ con una enorme sonrisa.
ObservΓ³ cΓ³mo el castaΓ±o dejaba el pastel a un lado para abrazarlo. Axo aceptΓ³ el gesto sin dudar, fundiΓ©ndose en aquella calidez tan caracterΓstica del omega.
El abrazo pronto se transformΓ³ en una lluvia de mimos. Auron sonreΓa mientras acariciaba suavemente su cabello, rozaba su mejilla y pasaba con cuidado los dedos sobre sus pequeΓ±os cuernos. Sensaciones cΓ‘lidas recorrieron el cuerpo del menor, llenΓ‘ndolo de una paz reconfortante.
Ignorando βo quizΓ‘ fingiendo ignorarβ que el castaΓ±o realizaba esos gestos desde un cariΓ±o casi paternal, viendo al cachorro como a un hijo.
Axo preferΓa imaginar algo distinto.
ApoyΓ³ el rostro contra el pecho del omega y dejΓ³ escapar un pequeΓ±o ronroneo, cerrando los ojos mientras se abandonaba por completo a aquellas caricias.
Tres aΓ±os habΓan pasado, y muchas cosas habΓan ocurrido. La principal fue que los portales finalmente se abrieron, conectando lo que ahora se conocΓa como los tres pueblos.
Pero ese mismo dΓa tambiΓ©n reinΓ³ el caos. Hubo varios atentados contra el ahora denominado Pueblo 1. Sin embargo, no fue nada que Auron no pudiera solucionar; bastΓ³ con establecer una estricta seguridad de aduanas para que la situaciΓ³n se calmara.
Aun asΓ, aquellos acontecimientos no impidieron que Axozer formara nuevas amistades. Una de ellas era Karchez.
Gracias a que la situaciΓ³n entre los portales se habΓa estabilizado, ahora podΓan viajar libremente entre pueblos para visitar a los demΓ‘s.
Como en ese momento.
βΒ‘Hombre, Axo! βexclamΓ³ Karchez, abriendo los brazos para recibirlo en un pequeΓ±o abrazo.
βHola, Karchez βsaludΓ³, separΓ‘ndose despuΓ©s.
Ambos se sentaron en el cΓ©sped frente a un pequeΓ±o lago, desde donde se podΓan ver algunos edificios del Pueblo 3 reflejados en el agua.
βFelicidades, coΓ±o. Ya tienes diecisiete aΓ±osβ¦ ya estΓ‘s viejo βriΓ³ el albino entre dientesβ. EstΓ‘s a nada de presentar tu casta. ΒΏQuΓ© crees que seas?
Ante esa pregunta, Axo quedΓ³ en silencio. BajΓ³ la mirada hacia el cΓ©sped y llevΓ³ la mano hasta un diente de leΓ³n cercano, arrancΓ‘ndolo de un tirΓ³n.
βLa verdadβ¦ no lo sΓ©. Muchos dicen que probablemente sea omega βmurmurΓ³, observando la flor con detenimiento. Era casi un milagro que aΓΊn no se deshiciera con el viento.
Y sΓ. Durante la mayor parte de su estancia en el Pueblo 1, habΓa escuchado comentarios sobre su complexiΓ³n: que sus facciones eran delicadas, que era pequeΓ±o, demasiado delgadoβ¦ que seguramente serΓa omega.
Durante un tiempo llegΓ³ a creerlo.
Pero algo dentro de Γ©l le decΓa lo contrario.
Cada vez que estaba cerca de Auron, algo nacΓa en su interior. Una sensaciΓ³n intensa, primitiva. Cada vez que lo veΓa hablar con otros alfas βespecialmente con aquellos que mostraban segundas intencionesβ algo dentro de Γ©l se tensaba.
SabΓa que Auron era coqueto por naturaleza.
Y aun asΓβ¦
SentΓa rabia.
Inquietud.
Como si quisiera⦠reclamarlo. Alejarlo del resto.
βOhβ¦ La verdad es que antes habrΓa pensado lo mismo, pero mΓrate βdijo Karchez, observΓ‘ndolo con atenciΓ³nβ. EstΓ‘s hecho todo un hombre, chaval. La pubertad te golpeΓ³ fuerte, eh.
La cara tierna y redondeada de Axo habΓa madurado. Su cuerpo habΓa cambiado; habΓa crecido al menos diez centΓmetros. Aun asΓ, seguΓa siendo un poco mΓ‘s bajo que Perxitaa.
Su musculatura comenzaba a definirse, aunque todavΓa no alcanzaba el nivel de alguien como Reborn.
βYoβ¦ siento que voy a ser alfa βmurmurΓ³, tocando el diente de leΓ³n con la yema del dedo, viendo cΓ³mo parte de Γ©l se deshacΓa.
βΒΏEn serio? Pues espero que te den los resultados antes de tu celo. A mΓ me pasΓ³ al mismo tiempo y no fue nada bonito βhizo una mueca al recordarlo.
βΒΏTe pasΓ³ algo?
βSΓβ¦ bueno. Cuando me presentΓ©, me llegΓ³ el celo, y justo ahΓ estaba mi destinado. Cuando se me pasΓ³ la calenturaβ¦ fue demasiado incΓ³modo βconfesΓ³, jugando nervioso con sus pulgares.
Axo guardΓ³ silencio, meditando sus palabras.
βΒΏY eso quΓ© tiene de malo?
Karchez se quedΓ³ callado, procesando el tono serio del demonio, esperando que estuviera bromeando.
βΒΏCΓ³mo?
βΒΏY eso quΓ© tiene de malo? βrepitiΓ³β. Cuando un alfa entra en celo es porque estΓ‘ listo. Preparado para reclamar a su destinado.
βEhβ¦ lo sΓ©, pero hay mΓ‘s cosas de por medio, Axo. De hecho, mi destinado y yo ni siquiera habΓamos cruzado palabras hasta ese momento βtartamudeΓ³, desconcertado.
βQuΓ© aburrido βrespondiΓ³ sin levantar la mirada.
βB-buenoβ¦ no sΓ© cΓ³mo sean las costumbres de tu raza, pero aquΓ primero hay que ganarse la confianza de la pareja.
βLa confianza de un destinado se gana mediante actos βexplicΓ³ Axo, observando cΓ³mo el diente de leΓ³n se deshacΓa con un leve soplidoβ. DemostrΓ‘ndole que el alfa merece estar a su ladoβ¦ y que es capaz de protegerlo y complacerlo. Nosotros, los demonios, sabemos quiΓ©n es nuestro destinado mucho antes de presentarnosβ¦
βVayaβ¦ βuna gota de sudor recorriΓ³ la frente del albinoβ. Hablas como un alfa completo. Y segΓΊn tΓΊβ¦ ΒΏquiΓ©n es tu destinado?
βΒ‘Muy bien, Axo! βdijo Nia mientras dejaba unas hojas sobre el escritorioβ. Tus resultados estarΓ‘n listos en una semana.
MirΓ³ al bicolor sentado frente a ella.
βΒΏEn serio? βmurmurΓ³, sin poder creerlo. Estaba a punto de descubrir su casta.
SabΓa que, cuando lo supiera, su vida cambiarΓa por completoβ¦ tanto en lo personal como en lo emocional.
βΒΏEstΓ‘s nervioso? βpreguntΓ³ la alfa de cabello rosa al notar la falta de concentraciΓ³n del demonio.
βEhβ¦ un poco, sΓβ¦ βtragΓ³ saliva.
βDescuida. Sea lo que seas, te apoyaremos. De todos modos, no serΓas ni el primer omega ni el ΓΊltimoβ¦ o alfa βse encogiΓ³ de hombros con una leve sonrisa tranquilizadora.
βEntiendoβ¦ βmurmurΓ³ con la cabeza baja.
Se levantΓ³ del asiento.
βGracias, Nia. Me retiro.
La alfa asintiΓ³, observando cΓ³mo el bicolor salΓa de la sala. VolviΓ³ la mirada hacia su escritorio, pero algo hizo clic en su mente.
Se levantΓ³ rΓ‘pidamente y corriΓ³ hacia la puerta, apoyΓ‘ndose en el marco.
βΒ‘Axozer! βlo llamΓ³ al ver su espalda alejarse por el pasillo.
βΒΏUh? βse girΓ³, curioso.
βQuerΓa avisarte que tengas cuidado. No te acerques a la casa de Auron y Biyin. Auron y Ari estΓ‘n en celo. AΓΊn no sabemos tu casta, asΓ que es mejor prevenir; podrΓa alterar tu genΓ©tica.
El demonio la escuchΓ³ en silencio, procesando cada palabra. Finalmente asintiΓ³ despacio, mostrando una sonrisa genuina.
βΒ‘EstΓ‘ bien! Gracias por la advertencia.
Se despidiΓ³ y continuΓ³ su camino.
Pero a medida que avanzaba por el pasillo, la sonrisa desapareciΓ³ lentamente de su rostro, dejando lugar a una expresiΓ³n oscura.
ΒΏQuΓ© demonios se creΓa para darle Γ³rdenes?
ΒΏQuiΓ©n carajos pensaba que era para alejarlo de su omega?
Sus pasos eran sigilosos, la hierva daba movimientos ligeros ante su tacto, cada vez se acercaba mΓ‘s a su destino, asΓ anhelado destino.
Paso su lengua por sus labios, ante la imΓ‘gen mental de lo que le estaba esperando dentro de aquella vivienda. Ir
Coloco su mano en la perilla y la otra en la puerta para empujarla, estaba dispuesto a forzar la entrada para entrar pero algo lo detuvo.
El ligero aroma a vainilla de su Omega, estΓ© al parecer inundaba toda su casa, sus papilas gustativas babearon ante aquel delicioso olor.
Era mΓ‘s dulce de usual, que lo hacΓa desear mΓ‘s, acercΓ³ su frente recargandola en la puerta tratando de aspirar mΓ‘s de aquel olor, gruΓ±Γ³ a lo bajo.
Algo tan simple como unas feromonas hacia que su miembro estuviera completamente duro.
Pero cabe aclarar, no eran cualquier feromonas, eran las de su Omega.
Completamente ido, apretΓ³ el agarre la perilla sin medir su fuerza haciendo que estΓ‘ se torciera y se separa de la puerta.
Al notar esto solamente la dejo caer, y empujΓ³ ligeramente la puerta daΓ±ada.
El lugar estaba llena de ese delicioso aroma, se sintiΓ³ en el paraΓso, pareciera que le estaba dando la bienvenida.
Su habitaciΓ³n estaba llena de gemidos y jadeos, sintiΓ©ndose una aura caliente y explΓcita, ademΓ‘s de escucharse sonidos hΓΊmedos.
Auron soltΓ³ un pequeΓ±o quejido mientras abrazaba un almohada, tratando de ahogar los sonidos que salΓan de su boca.
ApretΓ³ los labios mientras movΓa los dos dedos que estaban en su interior, tocΓ‘ndose su paredes provocando espasmos, su cuerpo estaba demasiado sensible.
β A-ah β. Un hilo de saliva bajo por su labio, el sonrojo en su rostro se expandiΓ³ al sentir como el lubricante natural salΓa de su entrada, deslizandose por sus piernas.
RestregΓ³ su miembro en la almohada tratando de buscar liberarse, le dolΓa demasiado y exigΓa atenciΓ³n inmediata, pero es que no podΓa hacer todo.
SentΓa todo su cuerpo necesitado y caliente, necesitaba algo dentro de Γ©l.
Jadeo ante aquella idea, se entrada palpita deseosa.
Miro por el rabillo del ojo como en el borde de la cama habΓa un dildo, temblΓ³ al levantarse tomando con una mano aquel objeto sexual.
Nunca habΓa usado uno de esos, pero tampoco faltaron las plΓ‘sticas subidas de tono con su mejor amigo.
Pero no tenΓa mΓ‘s opciΓ³n.
VolviΓ³ a acostarse abriendo las piernas y alzando las rodillas, alineando el dildo en entrada, su cuerpo se tensΓ³ al sentir la frΓa cabeza del objeto rozar su entrada.
ApretΓ³ la almohada contra su pecho mordiendola, sintiendo como una sensaciΓ³n placentera lo llenaba lentamente, sintiendo como el dildo se abrΓa entre sus paredes.
β Ah-aag β. Jadeo al sentir como la cabeza del dildo golpeaba lo mΓ‘s profundo de Γ©l.
Sus piernas temblaron al tener aquel intruso dentro de Γ©l.
Con lo que sobresalΓa del objeto, lo empezΓ³ a sacar lentamente deslizandose fΓ‘cilmente debido al lubricante, una vez lo estuvo a punto casi por la mitad.
Lo volviΓ³ a introducir rΓ‘pidamente, al momento que golpeΓ³ su interior una corriente elΓ©ctrica recorriΓ³ su espalda.
β Β‘Aah, ahg! β arqueo su espalda, mientras apretaba las sΓ‘banas con los dedos de sus pies.
Se removio, y sin esperar imitΓ³ la misma acciΓ³n simulando embestidas, mientras que con su otra mano libre se dirigiΓ³ a su miembro.
Empezando a estimular su pene, haciendo movimientos lentos, estimulando la cabeza de su pene con el pulgar de su mano, haciendo movimientos circulares.
Soltaba suspiros y jadeos ante aquellas sensaciones, se empezaba a sentir mejor, pero aΓΊn asΓ, sentΓa que no era suficiente.
Pesos ya movimientos se detuvieron de golpe al oΓr un ruido en la puerta de su habitaciΓ³n, de manera vaga dirigiΓ³ sus ojos hacia esa direcciΓ³n, notando que habΓa una silueta en la entrada.
β ΒΏL-luzu?
Musito tratando de reconocer la silueta, apoyΓ‘ndose con sus codos.
β ΒΏEstabas esperando a ese? β escupiΓ³ de forma amarga, su voz era ronca haciendo estremecer al castaΓ±o.
β ΒΏAx-axozer? β suspirΓ³, avergonzado busco con la mirada algo que lo pudiera cubrir.
Pero fue detenido de forma abrupta, su tobillo fue sostenido haciendo que se desquilibrara y cayera de nuevo a la cama.
β Dime, ΒΏLo estΓ‘s esperando a Γ©l? β volviΓ³ a decir subiΓ©ndose encima del Omega.
El cuerpo de Auron se tensΓ³ al sentir en su piel las uΓ±as puntiagudas rozar su muslos.
Miro con los ojos abiertos el rostro de Axozer, este se veΓa diferente, habΓa dos colmillos sobresaliendo por sus labios, sus cuernos habΓan crecido unos centΓmetros mΓ‘s.
Al igual que un aroma mΓ‘s lo golpeΓ³, cosa que lo desconcertΓ³.
β A-alfa β. Jadeo al reconocer aquel aroma, no entendΓa nada, se suponΓa que Axozer aΓΊn no se presentaba β. ΒΏQ-que haces?
Tartamudeo al ver cΓ³mo este se agachaba tomando su pequeΓ±o miembro de omega entre sus manos rodeandolo por completΓ³, haciendo movimientos suaves tentando la sensibilidad del castaΓ±o.
β E-esto no estΓ‘ bien, detente β. Jadeo al sentir el roce de las uΓ±as del ahora alfa en el tronco de su pene.
El demonio no contesto solo miro aquella extensiΓ³n con deseo, pasando su lengua por el tronco de este hasta la punta. Para despuΓ©s fundirlo por completo en su boca, arrancando un gemido de los labios del Omega.
De la sorpresa coloco sus manos en la cabellera del menor para intentar detenerlo, pero eso solo lo hizo sonreΓr ante los tiernos intentos del castaΓ±o en separarlo.
Auron arqueo su espalda al sentir como Axozer enroscaba su lengua alrededor de su pene, chupando y lamiendo, hundiendolo en su mar de sensaciones que lo cegaban.
SubiΓ³ y bajΓ³ su rostro, sacando un poco del miembro de su Omega y volviendo a meterlo.
El castaΓ±o apretΓ³ los dientes tratando de impedir que mΓ‘s sonidos salieran, se sentΓa de puta madre pero lo que no aceptaba era la persona con la que experimentaba eso.
Estaba mal.
Trato de cerrar sus piernas pero estΓ‘s fueron separadas con fuerza por las manos del bicolor, quien al notar que en la entrada de del Omega tenΓa un dildo.
AsΓ que decidiΓ³ juguetear con la rosada entrada con la punta de su uΓ±a, contorneandolo.
Hasta que, Auron emitiΓ³ un ΓΊltimo gemido de liberaciΓ³n, sintiendo como su miembro dejaba salir todo aquel semen que habΓa estado deseando liberar.
El demonio al contrario de separarse, contuvo todo aquel fluido en su boca gustosamente, se separΓ³ una vez habΓa terminado.
LamiΓ³ su labio inferior mirando al castaΓ±o, sonriΓ³ pΓcaro al ver la imagen de Auron, estaba hecho un completo desastre.
Que empeoraba su problema ahΓ abajo.
β Es todo, ya b-basta... Alejate β. PidiΓ³ intentando que su voz sonara serΓa.
A lo que Axo sonriΓ³ burlΓ³n.
β Eres un completo desastre, dΓ©jame terminar mi trabajo β.
Tomo de las caderas a Auron, dando un ligero golpe con el bulto de su pantalΓ³n en la entrada del Omega, sintiendo el dildo seguΓa dentro haciendo que se adentrarΓ‘ mΓ‘s profundo.
β Mhg-ah β. SuspirΓ³, coloco sus manos en los hombros de Axo intentando alejarlo β. S-suficiente.
GimiΓ³ por lo bajo, si tiendo como el dildo era retirado de su interior deja si un vacΓo, con su otra mano el bicolor bajo su pantalΓ³n junto al boxer hasta la rodilla.
Dejando a la vista su miembro de gran tamaΓ±os digno de un demonio alfa como Γ©l.
SonriΓ³ con arrogancia ante esto, no habΓa nadie mejor que pudiera complacer a un Omega como lo era Auron, nadie sino era Γ©l.
Coloco las piernas del castaΓ±o a los lados de su cintura, alineando su miembro en la entrada del Omega. SoltΓ³ aire deseoso, sentΓa como las venas que se marcaban en el tronco palpitaban anhelando fundirse en el interior del Omega.
β Β‘N-no! No hagas algo imprudente Axo... TodavΓa puedes arrepentirte β. Dijo alterado, no querΓa que su niΓ±o hiciera algo por puro instinto y que despuΓ©s estuviera arrepentido.
β ΒΏArrepentirme? β Musito mirando a la nada, miro directamente a los ojos de Auron, sonriendo de manera filosa β. No sabes cuΓ‘nto he deseado esto...
Esas palabras lo dejaron en blanco, pero una presiΓ³n en su cadera lo hizo volver a la realidad, sintiΓ³ como la cabeza de aquella extensiΓ³n tocaba su entrada amenazando con entrar.
β Β‘Aah, Ahg! β arqueo la espalda al sentir una corriente elΓ©ctrica recorrer su espalda, el miembro de Axo habΓa embestido lo mΓ‘s profundo de su ser, sin piedad.
β Β‘Joder! β jadeo tomando de las manos a Auron, sonriΓ³ exitado al sentir como las paredes calidad y hΓΊmedas del Omega rodeaban su extensiΓ³n de una manera deliciosa β. Mi polla habΓa estado deseando esto por mucho tiempo.
Sin dejar que el castaΓ±o se recuperarΓ‘ empezΓ³ a dar embestidas rΓ‘pidas y concisas, sacando y metiendo a una velocidad impresionante. DeleitΓ‘ndose con los golpes entre ambas pieles, los chapoteos que se provocaban con cada embestida.
Auron estaba que no podΓa, su mente solo se centraba en aquellos movimientos que le provocaban un sin fin de sensaciones exquisitas, olvidΓ‘ndose por un momento de quiΓ©n se trataba.
Gracias al lubricante natural no sentΓa nada de dolor, todo era placer.
Una de sus piernas fue tomada y colocada en el hombro del ahora alfa, para tener una mejor vista de como su polla se perdΓa en la entrada del castaΓ±o.
Golpeaba con fuerza esa entrada que tanto le facino, tan estrecha y cΓ‘lida, perfecta para el.
β Te voy a llenar con mi semen, te voy a anudar hasta que quedes embarazado de mis cachorros β. GruΓ±Γ³ arremetiendo con fuerza, hasta que diΓ³ en un punto en el que Auron soltΓ³ un sonido gemido.
Algunas lΓ‘grimas bajaban por sus mejillas haciendo que su visiΓ³n se nublada.
Al igual que volviΓ³ a tener un climax manchando las sΓ‘banas y su estΓ³mago.
Pese a eso, el bicolor no se detuvo hasta que sintiΓ³ como su vulva empezaba expandirse dentro del Omega.
Detuvo sus movimientos al sentir como su nudo se habΓa formado dentro del castaΓ±o, no querΓa daΓ±arlo.
AcercΓ³ su cuerpo al del mechΓ³n, besando dulcemente sus mejillas quitando algunos rastros de lΓ‘grimas.
β Alfa β. MurmurΓ³ mientras una lΓ‘grima bajaba por su menton.
β AquΓ estoy β. Dijo besando sus labios en un casto beso, solo habΓa dulzura, su alfa interno estaba de lo mΓ‘s feliz por la situaciΓ³n que estaba con su destinado β. Pronto tendrΓ‘s aquΓ a nuestros cachorros.
MurmurΓ³ acariciando el vientre del castaΓ±o, dΓ³nde se podΓa sentir un ligero bulto y en donde su semen se estaba descargando.
Unos minutos pasaron, en los que el nudo se aflojΓ³, a lo que Axo saco su miembro viendo como el Omega trataba de recuperar el aliento.
Al verlo un poco mΓ‘s calmado alzo su cuerpo, sentandose en el borde de la cama sosteniendo el cuerpo cansado del castaΓ±os alineando su entrada en su reciΓ©n despertado miembro.
EmpezΓ³ a bajar al castaΓ±o haciendo que su pene se introdujera otra vez en Γ©l, gruΓ±Γ³ al sentir lo hΓΊmedo y caliente saque estaba, tan lleno de su semen.
β Β‘Aah, ah alfa! β gimiΓ³ abrazando de los hombros al bicolor.
Arqueo su espalda, sintiendo como en su cuello depositaba besos y dejaba algunas leves mordidas, preparando la zona de la marca, dΓ³nde en algΓΊn momento del acto lo reclamarΓa.
Tomo sus muslos con firmeza para empezar alzarlo y dΓ©jalo caer, arrancando gemido del Omega.
De esta manera sentΓa como su miembro se adentraba mΓ‘s profundo en Auron.
HabΓa perdido la cuenta de cuΓ‘ntas veces lo habΓan hecho, pero de algo estaba seguro la conciencia de Auron no estaba por completo en Γ©l.
El Omega solo se dedicaba a gemia ante sus embestidas, su cuerpo estaba demasiado sensible por las rondas que habΓa pasado.
Su vientre estaba levemente hinchado por el lΓquido que contenΓa, y ahora mismo se encontraban teniendo otro nudo mΓ‘s.
El castaΓ±o estaba demasiado cansado, apoyΓ‘ndose con sus manos y frente mientras su cintura era sostenida por el alfa, su cuerpo temblaba ligeramente y le dolΓa, estaba lleno de marcas y chupetones.
Marcas de mordidas adornaban sus hombros, sus pechos, su cintura y sus piernas.
El pecho de Axozer se apoyo en su espalda, se sobresaltΓ³ al sentir su respiraciΓ³n en su nuca, sus colmillos rozaron aquella zona.
Poco a poco encajo sus colmillos en la nuca del castaΓ±o, apretando su agarre en su cintura para evitar que Auron se separara.
β Β‘Mmgh! Duele β. SusurrΓ³ apretando las sΓ‘banas.
β Tranquilo β. MurmurΓ³ cerca de su oΓdo, al dejar de morder se dedicΓ³ a lamer la reciΓ©n marca de uniΓ³n con una sonrisa.
Por fin, estaban unidos, era suyo β. MΓo.
Musito sin dejar de lamer la marca, sintiendo como el castaΓ±o se desvanecΓa en una inmensa oscuridad, el demonio lo miro con ternura.
HabΓa cumplido bien su trabajo, su Omega estaba sadisfecho y cansados, ronroneo besando su rostro.
β ΒΏQue cojones?
Axozer volteo encontrΓ‘ndose a un intruso en su "territorio", gruΓ±Γ³ mostrando los dientes al ver que era un alfa.
β Β‘A mΓ no me gruΓ±es, crΓo de mierda! β grito Reborn caminando demandante hacia el menor β Β‘Dime quΓ© cojones haces aquΓ!
Tomo de la sudadera al bicolor azotandolo contra la pared.
β SuΓ©ltame β. Arisco su nariz enojado, sosteniendo la mano con la que lo sometΓa Reborn.
β ΒΏQue cojones hacΓas aquΓ? Β‘SabΓa que Auron estaba en celo y tΓΊ te presentaste como alfa, dime! β alzo el puΓ±o amenazando con golpearlo, pero el demonio ni cediΓ³.
SonriΓ³ de lado, vacilando al alfa mayor.
β Y eso a tu que coΓ±o te importa, subnormal β. Aquello sorprendiΓ³ al de voz grave.
JamΓ‘s habΓa escuchado al bicolor hablar de tal manera ni cuando estaba enojado, podΓa percibir un aire diferente en el, un aroma.
Al reconocerlo se alejo.
β ΒΏQue hiciste? β frunciΓ³ el entrecejo mirando con asco al demonio.
No lo reconocΓa para nada, no era aquel cachorro que habΓa conocido que siempre estaba detrΓ‘s de Auron, tal cuΓ‘l pollito a su madre.
Era como si sus simples acciones intentarΓ‘n desafiarlo.
β Yo solo reclamΓ© lo que era mΓo por derecho β. Siseo con arrogancia, utilizando un tono de voz serenΓ³ mirando fijamente a Reborn.








