Soy Charlotte

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Summary

Una vida miserable fue suficiente. Esta vez, Charlotte Herbert no nació para ser una víctima, sino la cazadora. Armada con conocimientos de una vida pasada y un intelecto que la aristocracia considera peligroso, Charlotte está decidida a desafiar las reglas de una sociedad hipócrita y cerrada. Su objetivo es claro: construir un imperio que demuestre su verdadera valía y salvar a Arthur, el único hermano que refleja la lealtad que ella siempre juró proteger. Pero el camino a la libertad está lleno de espinas. Mientras lucha contra el desprecio de sus propios padres y las garras de un prometido ambicioso, una sombra la acecha desde la oscuridad. Alguien que sabotea su realidad y reclama su piel en los rincones prohibidos de la corte. Entre el deber familiar y un deseo que no puede controlar, Charlotte descubrirá que reclamar su propia vida es el negocio más peligroso de todos.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Todos tenemos un deseo, algo que anhelamos con toda el alma, pero que a la vez parece inalcanzable.

Todo es tan borroso, los detalles se me escapan como arena entre los dedos. Solo sé que mi vida no fue la mejor. Las cicatrices en mi alma aún recuerdan los golpes de mi adolescencia, el miedo en los ojos de mi madre mientras prometía cuidarme. Pero pronto, fui yo quien la protegía de la violencia que vivíamos día a día, interponiéndome entre ella y el abusador. A pesar de ser apenas una adolescente con poca fuerza, siempre estuve para ella, en todo momento.

Pero todo tiene un límite y no aguanté más.

Con un dolor que me partía el pecho, con el pensamiento constante de: “¿Y si la mata? ¿Y si no estoy para defenderla?“, fue el peor sentimiento que tuve cuando me fui.

Empecé a trabajar, me mudé a un pequeño departamento donde la soledad era mi única compañera.

Una tarde, al salir del trabajo, mientras regresaba a mi edificio, un coche se detuvo de golpe cerca de mí. Mi corazón se aceleró y una punzada de mal presentimiento me heló la sangre. Recé para que no pasara nada malo...

Pero desde ese instante, todo se volvió un caos. Unas manos fuertes me sujetaron, sentí cómo me arrastraban. Grité, pataleé, intenté golpear en vano. La impotencia me quemó, las lágrimas salían solas. Luego, una descarga eléctrica me recorrió el cuerpo, aguda y dolorosa, y lo siguiente que supe fue la oscuridad.