LOS CANTOS DEL DIABLO
LOS CANTOS DEL ORIGEN
Los cantos de los arcángeles nacidos de una rosa eran el eco sagrado que habitaba cada rincón del universo finito e incompleto.
Un lugar desconocido, pero amado por los querubines, que rezaban a los tallos de cada pequeño espacio de aquel jardín floral creado para el diablo.
Fue allí donde la mano del creador dio origen a una nueva vida y la llamó Humana.
Sus dedos rozaron el pasto, y de él brotó una flor de piel viva que se abrió con un suspiro, revelando carne y huesos. La vistió con pétalos, le otorgó fragmentos de sol y luna, y depositó en su interior sus ojos y su corazón, para que aquella criatura significara para el nuevo mundo una sola cosa:
La Vida.
Los humanos nacidos de esa flor compartieron su carne, y en sus bocas crecieron nuevas flores, dando origen a más humanidad, llenando la tierra apagada de risas y respiros.
Pero uno nació de una flor distinta.
Una que no lo adornó con piel suave, sino que lo dejó en carne viva y sin corazón.
Solo llamas.
Con su aliento incendió el jardín.
Se alzó frente al creador.
Y se rebeló.
El fuego en sus venas devoró la mitad del mundo con solo sostenerla en sus manos.
Así nació el esperado y magnífico demonio.
El gran dios negro:
Kazimir.
Y junto a los ángeles que lo siguieron, creó el reino oscuro.
Mafisthor.