Chapter 1
Los gritos de Dazai resonaban por todo el pasillo; probablemente estaba peleando con Chuuya otra vez.
Ryu se encontraba en su habitaciĂłn tomando una taza de tĂ©. Su vista estaba fija en el alto ventanal, casi completamente descubierto, donde las pesadas cortinas rojas se mecĂan suavemente bajo la brisa. El pelinegro planeaba un atraco por encargo de Mori; no era una misiĂłn complicada, pero debĂa ser meticuloso para no atraer la atenciĂłn de la Agencia Armada de Detectives.
Unos golpes en la puerta interrumpieron sus pensamientos, seguidos de inmediato por la entrada de Dazai, quien parecĂa algo agitado.
—¿Cómo está mi subordinado favorito? —preguntó con una falsa jovialidad. Ryu rodó los ojos ante el tono.
—¿Necesitas algo? Estoy ocupado —respondió mientras lo miraba.
Dios, se veĂa malditamente atractivo con las mangas de la camisa remangadas. Sus vendas cubrĂan sus brazos fuertes, una visiĂłn que obligĂł a Ryu a apartar la mirada para no delatarse.
—Ahora que lo mencionas, sà —respondió Dazai antes de dejarse caer con desparpajo sobre la cama del pálido joven.
—El jefe me encargó una tarea muy tediosa en el puerto. Ya sabes que lidiar con los del mercado negro es un fastidio; es gente que no entiende razones.
—Dazai, tengo algo importante que hacer. El jefe también me envió a mà a una misio...
—Por algo te lo estoy pidiendo a ti —interrumpiĂł el castaño. Se levantĂł de la cama y se acercĂł a Ryu por la espalda para susurrarle directamente al oĂdo.
—¿Sabes por quĂ© confĂo en ti? Porque sĂ© que siempre puedo contar contigo... ÂżO no es asĂ?
A Ryu se le erizĂł el vello de la nuca. Dazai permaneciĂł allĂ, rozando con su nariz la curva de su cuello, invadiendo su espacio personal con una confianza asfixiante.
—S-sĂ... claro —logrĂł suspirar el pelinegro.
Sintió un beso húmedo en la piel del cuello antes de que el castaño se apartara finalmente, rompiendo el hechizo.
—Por eso eres mi favorito —le guiñó un ojo antes de salir de la habitación con paso ligero.
Dazai siempre conseguĂa lo que querĂa de Ă©l. A Ryu le molestaba profundamente esa debilidad, pero no podĂa evitarlo; sabĂa perfectamente que lo estaba manipulando, pero en el fondo no le importaba con tal de mantenerlo cerca.








