Epílogo
Desde que comencé a almacenar recuerdos en mi cabeza, aunque no tuviera las cosas muy claras o comprendidas, siempre que tomo una decisión no miro para atrás, no doy un paso a atrás ni para reconsiderar las cosas.
Claro que como uno crece con el paso de los años los gustos crecen con nosotros y para algunos cambian para siempre dando una presentación nueva de una versión de ti mismo que no conocías pero en mi caso o en el de algunos, en vez de cambiar, evoluciona de acorde a tu personalidad. A excepción de una pequeña cosa, que pueda que no parezca gran cosa pero mientras más escarbas se vuelve más importante y son tus gustos carnales que harán que Alegría de intensa mente se moje de la emoción cada vez que pienses en ellos.
Esto que lees acá tal vez intente ser una versión latinoamericana de SEX AND THE CITY escrita por una generación que tiene el coco más rayado qué un CD de película pirateada, pensaras que solo hablo mierda sin sentido y que tal vez me no tengo nada mejor que hacer con mi tiempo libre, y en parte es verdad, pero qué mejor para un Colombiano que hablar hasta por los codos hasta que le sepa a rico y no arrepentirse de ello.
Pero acá no verás a un grupo de 4 amigas tomándose un Cosmopolitan Después de un día duro, no mor... Acá no le copiamos a eso. Acá vas a leer mis recuerdos protagonizada por gente cancelable, solo veneno de la mejor calidad, lleno de referencias para que no se pierda el interés por el chisme, porque esto es chisme disfrazado de libro con mucha lectura escrito por una pasiva que no se puede dar el derecho al coito por su misma y golosa culpa.
Antes de partir con lo que realmente importa pondré un solo filtro en este texto...
Uno que solo cambia el nombre de nuestros fundados seres solo con el motivo de darles dignidad y respeto a su privacidad... Una privacidad que será más desvelada y abierta qué las puertas del cielo abriéndose solo para que veas lo que no tendrás por indigna y pecaminosa, no nos culpes por no haber buscado de Dios antes de comenzar a leer, y si lo disfrutas, aguantate porque así querías que fuera.