00
A veces me quedo mirando el vacío, preguntándome si el vértigo que siento es miedo o pura adrenalina.
Dicen que hay que salir de la zona de confort, que ahí empieza la magia, pero nadie te advierte que la magia suele ser un incendio: es tan jodidamente liberador romper con todo lo que te hace sentir segura como es devastador ver cómo se desmoronan los cimientos que construiste.
Es una demolición necesaria.
Quizás el secreto es dejar de luchar contra la caída, dejar de aferrarme al borde y simplemente soltarme, dejarme arrastrar por aquello que me hace sentir viva, aunque me destroce en el proceso.
Porque, al final del día, prefiero mil veces estar hecha pedazos por haber vivido, que estar intacta y vacía.