Emily (Lemon)🔞
Emily (Lemon)
Evan Ashcroft se encontraba estresado. El miedo, y ansiedad de sobrevivir este lugar infestado carcomía su cabeza.
La única forma de calmar todas las emociones que invadía por estar en este ambiente sombrío.
Era aprovecharse de Emily. La niña ciega encerrada en una pequeña habitación de vidrio templado junto a una cama que se encontraba sentada y leyendo un libro escrito en braille.
Él se acercó. Sosteniendo su cabello rubio ceniza y corto, al nivel de su cuello. Su cuerpo delgado de piel pálida era cubierto por un vestido blanco, y arrugado.
—Lo siento… Emily. Necesito algo de ayuda…
Susurro débilmente, y entrecortado por la falta de aire.
Su corazón bombeaba intensamente por el miedo de seguir sobreviviendo y explorar este lugar para encontrar una salida y escapar.
—¿Ayuda de qué? —respondió Emily, con una pregunta. No estaba segura de que tipo de ayuda pedía el policía.
—Quiero calmarme… pero… quiero usar tu cuerpo.
Emily creía entender a qué tipo de ayuda. Su amiga fue llevada y nunca regreso. Tal vez el mismo destino de su amiga seria el mismo para ella.
—Vale…
Acepto su destino. No tenía idea de qué forma él policía iba a utilizar su cuerpo. Pero sabía que nunca iba a regresar. Bajando lentamente de la cama con dificultad por su problema de visión.
Fue agarrada de la cintura para detener sus movimientos.
—… gracias… no debes preocuparte…
Extendió su mano, Evan, y con sus dedos acaricio algunos mechones de su cabello rubio ceniza. Y moviéndolo para dejarlo detrás de su oreja.
Emily no entendía la acción del policía. Pero una sensación de hormigueo recorría su piel.
Sintiendo la mano callosa del hombre frotando su mejilla.
—¡!
Se sorprendió. Era comprensible su reacción de abrir los ojos y la boca.
Sus labios, delgados y pequeños, fueron unidos a los labios carnoso de Evan.
Fue besada por el policía.
—… lo siento…
Emily podía percibir en la voz del hombre miedo, culpa, y ansiedad.
“Él… se encuentra en un estado mental frágil.” Pensó Emily.
La mano de Evan empezó a recorrer su pierna delgada. Subiendo lentamente hasta llegar el borde de su vestido. La mano del hombre se abrió camino para acariciar su muslo. Podía sentir a la perfección la mano de Evan acariciando su muslo delgado. Aunque era una niña ciega de diez años, sus otros sentidos mejoraron para compensar su falta de visión.
—¡Ngh!
Fue devuelta sorprendida. Siendo levantada repentinamente por la otra mano del hombre en su cadera. Rompiendo por el momento el beso que estaban teniendo.
—¿?
“¿Qué piensa hacer ahora?” Se preguntaba mentalmente, Emily.
Aunque no podía ver, intentaba sentir cada movimiento del hombre. Ahora sintiendo su mano dentro de su vestido. Los dedos del hombre llegando a frotar su ropa interior.
—¿Qué harás…?
Evan podía ver las cataratas de los ojos de Emily como si intentara ver la profundidad de su alma.
—… un juego previo… —respondió Evan con titubeo.
—¿Juego previo?
No entendía que tipo de juego previo se podía hacer con ella levantada por los brazos del hombre.
—¡Ngh!
Un jadeo sonoro escapo de su boca. Había sentido su ropa interior ser movida a un lado para luego sentir el dedo acariciando su intimidad.
—¿Qué… piensa… hacer?
Hablo entrecortada por lo que estaba sintiendo. Su cuerpo, especialmente en su intimidad estaba siendo acariciada constantemente.
—… lo siento… Emily… estoy usando tu cuerpo para mi beneficio.
—Ah… ah… cuando pediste ayuda… te referías a esto…
Su jadeo empezó a cambiar. Ella no entendía porque había cambiado el tono de su voz. Le resultaba algo inusual, y más provocador de una manera que le resultaba diferente.
—… así es, Emily… quería usar tu cuerpo… para liberar una gran carga… ugh…
Emily mordió el cuello de Evan. No entendía por qué su cuerpo estaba comenzando a cambiar. La temperatura corporal de su cuerpo había subido, la transpiración lo mismo, sudor caía de su frente. Y su voz no se calmaba por cada acaricia en su intimidad provocado por los dedos de Evan.
—Aahh… Aahh… —los gemidos de Emily cosquilleaban en el cuello de Evan.
En la pequeña vagina rosada forzó otro dedo en penetrarla.
—¡Ngh!
Los ojos y boca de Emily se abrieron por la sorpresa de sentir otro dedo más penetrando su cavidad. Agarrando fuertemente el cuello de Eva con sus brazos que se ponía cada vez más débil por los estímulos placentero recorrer su pequeño cuerpo.
—¡Ngh♥!
—Lo estás sintiendo… Emily.
No quería responder. Sentía que hablar le drenaría más energía.
Sus brazos se volvían débiles. Su pecho crecía constantemente por el aumento de oxígeno que respiraba para calmar ese malestar que le resultaba placentero.
—Algo viene… ugh —mordió sus labios—, siento que algo viene…
Emily apretó con más fuerzas el cuello de Evan. Una sensación intensa crecía en su vientre, sintiendo algo conteniéndose en ese lugar para salir expulsado.
—¡Agh…♥!
Un orgasmo había sido expulsado por la constante penetración de los dedos de Evan en su cavidad.
Evan miraba con atención sus dedos mojados por el fluido vaginal de Emily. Ella había llegado al orgasmo luego de haber jugado con su vagina.
Teniendo a Emily aún levantada en su brazo. Comenzó a desbotonar su pantalón y luego bajar su bóxer.
Emily sintiendo algo caliente y húmedo tocando su vagina, miro de reojo con agotamiento de haber liberado un orgasmo. Una gran vara de carne y gorda estaba tocando su pequeña raja, la punta gorda y dura estaba untada con un líquido que podía sentir con sus labios inferiores.
—Uh… eso no podrá entrar en mi vagina… —dijo Emily con temor. Apenas con los dedos de Evan ya le había ocasionado algo de dolor, incluso sintiendo algo romperse dentro de su coño.
—… debes relajarte… no te concentres en el dolor.
Fue la excusa del hombre. Comenzando a entrar la punta dura y gorda de su polla en la pequeña cavidad de Emily.
—¡Agh! ¡Duele! ¡Evan, duele!
El cuerpo de Emily se dobló hacia atrás, el dolor era intenso. Como si una barra ardiente hubiera tocado su piel para dejarle una marca como ganado.
Gritos de dolor se llenó en la habitación que tenía encerrada a Emily. Evan, agarrando el trasero apretado y pequeño de Emily lo siguió bajando. Hasta tener toda su polla dentro del coño de Emily como si fuera un cuchillo guardado en su funda.
Fue paciente hasta que Emily dejara de gritar de dolor. Incluso usando su otra mano para masajear el pecho plano de ella. Pellizcando y estirando lentamente para producirle otra sensación en su cuerpo. Que le ayudara a reemplazar el dolor, a sentirse bien.
Besándola de forma apasionada. Emily correspondiendo el beso de forma incomoda, no le gustaba el dolor. Sus gritos se ahogaban en el beso francés. Su piel hormigueaba, sus vellos se erizaban por el dolor y los dedos de Evan recorriendo su cuello, brazos y piernas.
Llegando a sentir su pulgar jugando con su diminuto clítoris que estaba duro.
Cada provocación ocasionada por las habilidades de dedos de Evan eliminaba el dolor y lo reemplazaba por sensaciones placenteras.
Continuaron de esta forma por un par de minuto hasta que el dolor ya había abandonado su cuerpo, sintiendo hormigueos placenteros.
—¡Ah…♥! ¡Ngh…♥!
Los gemidos de Emily cambiaron de tono, a uno sensual, atractivo y meloso para los oídos de Evan.
Comenzando a embestir lentamente el coño de Emily. Agarrando el suave trasero apretado de Emily para levantarla. Sacando lentamente centímetro a centímetro su polla gruesa.
Emily mordió su labio, mientras gemidos bajos escapaban de igual manera.
La estrecha cavidad de Emily apenas se había estirado para moldearse a la polla gorda y larga de Evan. Ella podía verlo mirando hacia abajo, en su vientre siendo exacto. Ese lugar se encontraba abultado por tener la polla de Evan dentro de su coño.
—¡Ah…♥! —otro gemido escapo de ella. Evan descendió el cuerpo de Emily, lento y preciso. La punta de su polla había golpeado el límite del coño de Emily. Dejando unos doce centímetros sin entrar más allá de lo que podía permitirse ingresar en su estrecha vagina. Apenas recibiendo trece centímetros de su larga polla de veinticinco centímetros.
¡Plap! ¡Plap!
La vagina mojada de Emily y su polla embistiéndola, provocaban sonidos morbosos. Ese sonido se combinaba con los gemidos y jadeos de Emily y Evan.
¡Plap! ¡Plap!
Las pupilas de Emily se dilataban. Los hormigueos placenteros eran intenso que estremecía todo su cuerpo. Había pasado del dolor, a sentirse bien, y ahora a sentirse demasiado bien que corriente como descarga eléctrica fría su cabeza y nublaba su juicio.
Los brazos débiles ya habían dejado de sentirlo. Era como si no sintiera nada… era erróneo esa conclusión. Su cuerpo había decidido solo sentir placer. Y era lo único que sentía Emily.
—¡Ah♥! ¡Ngh♥! ¡Ah♥!
Lindos y sensuales gemidos de Emily llenaban la habitación. La polla gruesa de Evan era aplastado por los pliegues vaginales de Emily por el placer intenso provocado al ser golpeado constantemente su punto g, provocando la reacción de que su vagina se volviera más estrecho y aplastara el miembro grande de Evan como consecuencia.
—Ugh… está muy apretada…
—¡Ah♥! ¡Ah♥!
Evan que aplastó las nalgas suaves de Emily comenzó a mover su cuerpo más rápido. Subiendo y bajando con intensidad, donde la punta de su polla golpearía más rudo su punto g.
—¡Ah♥! ¡Ah♥! ¡Ah♥!
Gemidos altos en cadena fue liberado de la boca de Emily. Los estremecimientos placenteros fueron tan intenso que su cabeza fue hacia atrás, mirando al techo con la lengua colgando afuera y llena de saliva que caía a su barbilla.
Era muy confuso para ella. Al no sentir algo más que no sea ese placer… la hacía sentir como si ella volara.
Estaba volando en los brazos de Evan que seguía embistiendo su pequeña vagina con su polla.
—¡Ah♥! ¡Ah♥!
Las piernas de Emily que abrazaban la cintura de Evan reaccionaron en hacer más presión. Tal reacción fue provocado por el orgasmo que había liberado. En la pequeña raja de Emily más fluidos vaginales llenaban ese lugar, había expulsado un chorro por llegar al orgasmo y liberarse hasta sentirse vacía… no duro mucho tiempo ese sentimiento al ser llenada y embestida por la polla de Evan.
—¡Ngh♥! ¡Ah♥!
Su cuerpo se arqueo por la repentina intromisión de la polla de Evan dándole duro su coño y golpeando en su punto g.
La saliva que caía de su boca llegaba a la espalda de Evan cuando el hombre con su mano volvió a colocarla en su cuello, sus brazos pequeños y delgados hicieron presión para sujetarse con fuerza el cuello de Evan y no caer, aunque Evan no iba a permitirle caer al piso.
—¡Nhg♥!
Un suave gemido expulso Emily al sentir las manos de Evan masajear su apretado y suave nalgas mientras la embestía.
“Esa sensación♥… la estoy sintiendo devuelta♥…”
Emily volvió a sentir esa sensación que crecía y apretaba en su vagina. Era el orgasmo que había liberado anteriormente y sentirse vacía.
El cuerpo pequeño de Emily se estremecía. Por el placer y por ser embestida constantemente que hacía que su cuerpo temblara.
Evan sentía los pequeños y delgados brazos y piernas de Emily amarrarlo con más fuerza. Mientras el coño de Emily hacía lo mismo con su polla, aplastándolo intensamente.
—… estoy cerca de correrme… Emily…
Emily no podía responder. Su razonamiento se había perdido, solo soltaba gemidos de su boca.
Evan embestía con más fuerza su coño. Ya estaba cerca de correrse y quería disfrutar la estrecha vagina de Emily que hacía presión como un torniquete.
Apretando su apretada y suave nalgas para levantarla y bajarla mientras con su polla penetraba su coño que se había estirado para moldear a la forma de su polla. Era como si el coño de Emily hubiera decidido.
El único que podía hacerla sentir bien, y el único que la llevaría al orgasmo… y el único que podía llenarla con su semen.
Las embestidas de Evan fueron más rápido. Y los gemidos alto de Emily fueron más fuertes.
El coño de Emily se había estirado más por la excitación. Eso podía notarse por como la polla de Evan ingresaba todo su tamaño. Ahora Emily por la excitación estaba recibiendo los veinticinco centímetros de la polla de Evan. Pero castigando sus tripas. Al ser tan pequeña su útero era golpeado y levantado, teniendo una agitadas de tripas. Y el bulto que había crecido se movía hasta llegar el borde donde se formarían la línea de un abdomen marcado, es decir, había pasado por varios centímetros el ombligo de Emily, que ya se encontraba hinchado.
Evan seguía embistiendo rápido. Emily no sentía ningún dolor, ya se había desmayado cuando su útero fue golpeada y levantada por la polla de Evan. Su cuerpo igual respondía por la excitación y placer, gemidos y estremecimientos inundaba su pequeño cuerpo, con la saliva cayendo constantemente en la espalda de Evan.
—… no aguanto más…
La polla de Evan embistió más duro el coño de Emily, golpeando y levantando su útero para comenzar a llenarla de semen. Al ser todavía pequeña, el semen empezaba a desbordar de su coño, cayendo al piso con los fluidos vaginales de Emily y el semen de Evan. Creando un pequeño charco con ambas esencias.
—¡Agh! ¡Agh!
Los testículos de Evan se tensaron demasiado. Había liberado una increíble cantidad de semen que no era normal. Como consecuencia la trajo un dolor severo en sus testículos.
Llevando a Emily devuelta a su cama para dejarla acostada y que descansara. Mientras él intentaba soportar el dolor de sus testículos.
Pasando un rato el dolor se había marchado. Pero Emily seguía durmiendo.
No podía perder más tiempo. Así que tuvo que levantarla de la cama y cargarla como princesa hasta el siguiente punto donde Emily podía ayudarla con el puzle en braille.
Comenzando así otra aventura para escapar y matar los monstruos que habitaban este lugar.
—Tengo miedo… ¿Por qué hay tanto ruido?
Emily estaba aterrada. Había sido raptada por un monstruo cuando había resuelto el puzle. Evan era el único que podía hacerla sentir segura y protegida. No la había abandonado y fue por ella para salvarla de ese monstruo.
Estaba en los brazos de Evan, sus brazos se aferraban a él con la esperanza de que todo iba a estar bien.
—Um… no va a pasar nada. No… no te sueltes.
Evan había abierto las celdas. Pero gracias a eso saco a Emily de donde fue privada de su libertad. Pero abrir las celdas trajo como consecuencia que varios muertos vivientes encerrado comenzaran a perseguirlos. Así que tenía que correr mientras cargaba a Emily en sus brazos.
Pero eso no importaba. Tenía un problema más grande que solo muertos vivientes.
Llegando al final del pasillo había un ascensor.
—Te voy a dejar aquí.
Evan dejo a una esquina a Emily bajándola con cuidado. Mientras comenzaba a empujar la madera con bolsas de cemento que impedía cerrar la puerta del ascensor.
¡Thump! ¡Thump!
Había logrado sacar lo que estorbaba la puerta del ascensor. Pero el monstruo gigante había salido del techo y caminando lentamente hacia el ascensor.
Evan solo respiro hondo. Mientras apuntaba con la pistola a ese bicho.
No quería asustar más a la pequeña niña que estaba temblando de miedo en la esquina.
El ascensor comenzó a subir lentamente.
—¿Evan?
Emily pregunto con esperanza de que él estuviera con ella.
—¿Estás herida?
—No… —respiro tranquilo de escucharlo—. Estoy bien.
—Me alegro. Bien, Emily.
Ahora ambos tranquilo. Evan observaba la subida lenta del ascensor.
Hasta…
¡Thump!
Tenían otro visitante subiendo encima de las rejas del ascensor. Había regresado el monstruo que había raptado a Emily.
—¿Eh...? ¿Qué pasa? —pregunto Emily con miedo. Sus ojos no funcionaban, y tenía que confiar en Evan de lo que pasaba en su alrededor. Pero el sonido que escuchaba subiendo no podría confundirla.
Emily sabía que el monstruo que la había raptado estaba encima de ellos.
¡Crash!
Emily y Evan por reflejo o por la repentina sacudida del ascensor no fueron alcanzado por las garras de ese monstruo.
¡Bang! ¡Bang!
Evan disparo dos veces a la cara del monstruo. No vio resultado en esa acción.
Miro a la puerta de reja del ascensor y dándose cuenta de lo que tenía que hacer.
Comenzó a forzar la puerta en abrirse. Teniendo un resultado rápido para escapar del monstruo.
—¡Rápido! ¡Corre!
Agarro de la cintura a Emily para sacarla más rápido del ascensor. Con Emily usando sus piernas y brazos de apoyo para moverse. Y luego comenzando a subir y escapar del ascensor.
¡Crash!
O eso hubiera esperado. Su suerte fue en su contra. El monstruo cayendo del hueco que había perforado arriba del ascensor. Evan con el cuerpo entero afuera, fue agarrado del pie por la mano grande del monstruo.
Ahora teniendo que luchar para escapar de su agarre. También viendo los cables que sostenía el ascensor comenzaban a romperse.
—¡Ju… guemos! —dijo el monstruo.
Los cables se rompieron, con ello llevando la caída del ascensor. Evan contuvo el llanto.
La caída del ascensor termino cortando la mano del monstruo. Había expulsado su cuerpo hacia atrás en el último segundo y salvando de perder su pie.
—¿Evan?
Emily se movía lentamente en busca de Evan. El sonido de su respiración era su forma de guiarse hacia el hombre.
Su pequeña mano llego a tocar la mano de Evan.
—Evan, ¿estás bien?
Mientras preguntaba por su estado, su mano acariciaba la mano de Evan para sentir su calor.
—Si —Evan comenzó a levantarse del piso—. ¿Y tú? ¿Estás bien?
Esperando por la respuesta de Emily. La niña levantaba el cubo de cuarzo que se conseguía resolviendo el puzle.
—Toma, he… He guardado esto para ti.
Agarrando el cubo con cariño y aprecio, Evan dijo: —Gracias —estaba cerca de llorar.
Emily lo abrazo con fuerza. Quedo perplejo por la repentina acción de Emily. Pero correspondió el abrazo.
—Vale.
Dijo Evan para llenarse de determinación. Tenía que escapar de este lugar por el futuro de él como también de Emily.
Con cansancio levantó su cuerpo.
—Vamos.
La alzó tomándola por debajo de los brazos. Emily se aferró con fuerza a él, refugiándose en su abrazo mientras apoyaba la cabeza en el hueco tibio entre su cuello y la clavícula.
—Oye, Emily… ¿Quieres, quizá… venir conmigo? Aquí no estás a salvo.
Emily respiro y reflexiono rápido, aceptando ir con él.
—Um… vale.
—Bien. Buena decisión.
Evan ingreso a una habitación. Viendo un mueble amplio donde dejo a Emily.
—Aquí vas a estar segura, Emily. Yo iré a resolver para que podamos escapar de este lugar.
—Um… está bien. Creo en ti. Se que no me a vas a dejar abandonada.
Evan se enterneció por sus dulces palabras.
—No te abandonare lo prometo.
Evan inclino su cuerpo para abrazarla. Emily correspondiendo el abrazo sumo a la ecuación un beso en los labios de Evan. Fue sorprendido, no hubiera esperado que ella lo hubiera besado.
Correspondiendo y compartiendo un beso que fue más íntimo de lo que imaginaba. No se sentía igual al beso que tenían cuando el decidió aprovecharse y abusar de ella.
El beso duro varios segundos. Siendo destruido por la falta de aire de Emily. Pero un hilo de saliva los conectaba hasta que se desvaneció.
—Um… e-esperare pacientemente…
Emily sentía el rostro caliente. No hubiera esperado tal cambio por un beso que llego a su cabeza al momento de ser abrazada por Evan. Incluso se sentía incomoda en su zona intima.
Como si aclamara por algo.
Evan se dio cuenta de lo que pedía el cuerpo de Emily.
—¿Quieres… tener una vez más sexo?
El cuerpo de Emily hormigueaba. Parecía que era eso lo que buscaba su cuerpo. La temperatura corporal había subido, el sudor comenzaba a crecer en su piel.
Estaba cohibida. Pero no pedía engañar que su cuerpo ansiaba de ser embestida por la polla gruesa de Evan.
—Um… una vez más…
Emily escuchaba atentamente las prendas de Evan bajando.
—¿Puedes… chupar mi polla con tu boca?
Evan agarro una mano de Emily para llevarla a su polla que se encontraba duro. Al ser ciega. Ella solo podía confiar en las guías de Evan. Sintiendo algo caliente y duro en su mano. Usando ambas manos para asimilar la figura de su polla y recordarla para siempre en su memoria. Había comenzado con ambas manos frotando el glande, luego bajando lentamente por el eje que era grueso, no podía rodear el eje con una mano, bajando por el eje hasta llegar la base de su polla al tocar la pelvis de Evan.
Habiendo llegado, comenzaron a rodear los testículos. Masajeándolo lentamente para asimilar su tamaño, sintiendo que los testículos eran grandes y pesados.
La estructura de la polla de Evan se construyó en su memoria. Ya teniendo una imagen de cómo se vería.
Inclino su cabeza, sintiendo la punta del miembro de Evan caliente. Abriendo la boca para meter el glande en su caliente y húmeda boca. Con su lengua rodeando el glande en movimientos circulares. El sabor le resultaba pervertido. Era la combinación de su fluido vaginal y el semen de Evan. Chupaba la punta con intensidad. Mientras sus manos cumplían su función de masajear y masturbar el eje.
Emily siendo apenas una principiante. Solo podía darle placer la polla de Evan con la masturbación en su eje y chupar apenas la punta gorda. Que si daba resultado. Pero era más por la emoción de tener a una niña de diez años a su disposición sexual.
Era una imagen morbosa a la vista de Evan. Su polla grande siendo chupado y masturbado por Emily.
Ella dejo de masajear sus bolas. Para tener ambas manos masturbando su eje. Viendo a Emily esforzarse con sus manos de subir-bajar para darle placer, y con su pequeña boca lamiendo y chupando con intensidad la punta de su polla.
Las emociones que sentía explotaron. Provocando que su polla liberara un gran chorro de semen en la boca de Emily. Extendió su mano en la cabeza de ella para que no escapara de la carga que estaba liberando.
Las manos que se encontraba frotando el eje terminaron colocándose en las piernas de Evan. Al momento de sentir una carga cremosa siendo liberado con intensidad en su boca, pensaba alejarse. Pero la mano fuerte de Evan había entorpecido su escape. Recibiendo el chorro de semen que tuvo que tragar para no ahogarse, la cantidad era tanta que el semen se filtraba por la nariz.
Luego de uno segundos, Evan había dejado de eyacular. El semen llenaba toda la boca de Emily, y estaba manchada desde la nariz hasta el vestido del fluido cremoso de Evan.
—¡Cof! ¡Cof! —Emily empezó a toser y escupir el semen.
Evan fue paciente, golpeando suavemente su espalda para que siga expulsando el semen que seguía atragantado en su garganta.
Un rato después.
Emily ya había escupido todo el semen, respirando tranquilamente. Golpeando con sus pequeños puños y con las mejillas infladas, mostrando su descontento por la acción de Evan de impedir sacar su cabeza.
—Lo siento… mucho.
Se disculpo Evan, recibiendo los golpes de Emily. Ella tenía la razón de golpearlo.
Emily se tomó su tiempo de golpearlo.
—Um… te perdono por el momento —Emily cruzaba los brazos con la mirada en otra dirección. Y con sus mejillas infladas como una ardilla—. Bien, continuemos.
Emily estiraba sus brazos torpemente, buscando el cuerpo de Evan. Llegando a sentir el calor de sus manos. Las manos de Emily subían lentamente, pasando por los brazos, cuello y mejillas de Evan. Inclinando su cuerpo hacia adelante para luego besar los labios de Evan.
Compartieron un beso lento y profundo.
—¡!
Emily fue sorprendida. Las manos fuertes de Evan agarraron su cintura delgada. Subiéndola a su regazo mientras continuaban con otro beso. Sintiendo una mano de Evan agarrando su cabeza y su otra mano bajaba lentamente como una serpiente su espalda hasta llegar debajo de su vestido.
Sus bragas fueron bajadas lentamente de forma provocadora, sintiendo sus bragas bajando por sus piernas, pasando por sus tobillos y rozando sus pies hasta que no volvió a sentir sus bragas.
Quedando desnuda de su intimidad. La pequeña raja de Emily sintió un aire fresco rozándola.
—No podemos perder más tiempo —dijo Evan.
Desbotonando su pantalón y bajando su cierre para facilitar en quitárselo.
—Ngh… Ah…
Un jadeo escapo de Emily. Sintiendo la vara caliente y dura de Evan rozando su vagina y nalgas. Ella levanto su cuerpo para acomodar la punta en su entrada vaginal. Teniendo una conexión momentánea para luego sentir como la polla de Evan se introducía en su cavidad estrecha.
—Ah… Nghh…
Ella lo estaba sintiendo. Ya no sentía dolor, su estimulo era placentero. Sintiendo a la perfección como el miembro de Evan ingresaba por su coño. Su vagina estirándose para tomar la forma de su polla. Subiendo despacio hasta detenerse en la entrada de su útero.
¡Twich! ¡Twich!
—¡Ngh♥!
Una descarga eléctrica estremecía su cuerpo de forma placentera. Abriendo su boca y estirando su lengua para liberar un gemido sensual. Evan tomo su boca para morder ligeramente su lengua. Para luego ambos cerrarlo con un beso con lengua.
Siendo pequeña y ligera. Evan levantaba fácilmente su cuerpo para comenzar en embestirla usando su gruesa polla.
—¡Ah♥! ¡Nghh♥! ¡Hmmm♥!
¡Slap! ¡Slap!
Los gemidos de Emily se ahogaban en el beso que estaba teniendo con Evan. Cada descarga eléctrica era provocado por la polla de Evan agitando sus tripas. El vientre hinchado era notorio, moviéndose de arriba y abajo. La mano de Emily se desvió del cuello de Evan para tocar ese movimiento abultado en su vientre.
—¡Ah…♥!
Libero un gemido al momento de tocar el vientre abultado. Sintiendo a través de su vientre la polla gorda y dura de Evan agitando sus tripas. Había pensado que seria doloroso eso… pero se sentía demasiado bien como la polla de Evan levantaba su útero.
Ella comenzó a mover su cuerpo. Levantando su cadera para impactar con la pelvis de Evan.
—¡Hah♥! ¡Ah♥! ¡Nngh!
La descarga eléctrica fue más intenso y placentero. Llegando a correrse en ese momento y aplastando la polla de Evan como un torniquete.
—¡Ugh!
Evan trago saliva. La presión de la vagina de Emily era más fuerte. Sentía que su polla estaba por asfixiarse.
Pero eso trajo como consecuencia llegar más rápido al orgasmo. Teniendo su polla aplastada por el coño de Emily y seguir embistiéndola constantemente, subiendo la velocidad de la penetración. Hicieron que sus testículos se tensaran, y su polla se hinchara.
¡Spurt! ¡Spurt!
Chorro, tras chorro de semen fue expulsado de la polla de Evan. Llenando el útero pequeño de Emily, haciendo que su vientre se hinchara.
—¡Haahh♥! ¡Aaahhh♥! ¡Nngh♥! —Emily gemía fuertemente, llenando la habitación de su hermosa y sensual voz.
Mientras Evan contenía su voz.
El placer fue tanto devuelta que había liberado una gran cantidad de semen en el coño de Emily.
Ambos estaban jadeando, con el cuerpo completamente sudado por la acción física de tener sexo.
Los brazos pequeños de Emily abrazaron fuertemente el cuello de Evan.
—Um…♥… un rato más… —entre jadeo, Emily expresaba su deseo en el oído de Evan—, quiero♥… compartir un rato más este momento.
Una pequeña sonrisa crecía en los labios de Emily mientras seguía en los brazos de Evan. Él correspondió lo que quería Emily, llevando sus manos para acariciar la nuca y espalda de Emily, mientras seguía teniendo su miembro dentro del coño de Emily.
—Bueno… hasta el tiempo que sea necesario para que te sientas feliz.
Emily y Evan quedaron por unos minutos en esa posición. Abrazados hasta que ambos se tranquilizaran.
Ambos tenían miedo. Y era obvio la razón.
Aún seguían atrapado en el Sanatorio Rhodes Hill por manos de Victor Gideon.
Evan todavía debía explorar para encontrar pista de la salida y escapar con Emily de ese lugar.
Emily ya se encontraba tranquila y segura. Evan era lo mismo. Escuchando la voz suave de Emily de que iba a esperar por él. Evan correspondería con un beso suave y duradero en los labios de Emily.
—Te lo prometo, te lo juro por mi vida. De que vamos a escapar sano y salvo de este lugar, Emily.
Evan coloco su frente con la frente de Emily. Cerrando al instante sus ojos, Emily hizo lo mismo como si sintiera una conexión especial con él.
—Confió en ti, Evan. Confió tanto en ti que no me moveré de este lugar hasta ser cargada por tus brazos. Vamos a salir de este lugar.
Emily extendió su mano pequeña en la mejilla derecha de Evan, acariciándolo de forma tierna.
Evan agarro la mano que acariciaba su mejilla, apretándola gentilmente mientras su mirada se llenaba de determinación.
—Espera por mí, Emily.
Despidiéndose ambos por última vez con un hasta luego. Confiando y creyendo que todo saldrían bien.
Después de todo, era una pequeña tormenta que los encubría. Tenían una confianza absoluta que el sol más brillante brillaría cuando salieran de este lugar.