⋆。˚𖤐˚。⋆Prólogo
Había pasado un tiempo desde que ese accidente paso. Ese en el que solo quedo el y su compañera, desde ese momento solo se han llevado a ella para sus juegos raros, era aburrido. Esos adultos lo habían dejado de lado.
Hoy por la noche se la volvieron a llevar, dejándolo solo una noche mas. Era aburrido, solo le quedaba dormir pero ¿Quién podría dormir bien en este sitio? se quedo un rato sentado en el piso, hasta que lo escucho, el grito de su compañera, seguido de luces que parpadeaban en la habitación. Se levanto rápidamente del suelo, no podía salir, pero por la luz que se filtraba debajo de la puerta parecía que todo el lugar parpadeaba, escuchaba gente moverse angustiada en los pasillos y sonidos de algo quebrándose. Retrocedió un poco de la puerta, asustado. Estuvo mirando la puerta por alrededor de unas horas.
Cuando escucho que la puerta se abría trato de acercarse de una a ella pero un adulto lo hizo retroceder, veía a su compañera con una mirada asustada y con sus ojos de ese color que se pone cuando sale agua de sus ojos. Vio como simplemente la llevaron a la cama para que descasara, con la nariz sangrando como pasaba siempre que los llevaban a esos juegos. Quería preguntarle que paso, pero con una mirada de advertencia de ese adulto solo se resigno y fue a acostarse también.
No pasaba nada, tal vez pronto conocería lo que paso.
La habitación estaba fresca, pero no de esas que disfrutas, sino de esas clínicas, incomodas en las que te gustaría no estar. En las dos camas blancas, con los dos niños jugando, o si a eso se le puede llamar la historia que sea que estaban haciendo con las manos. Era medianamente tranquilo, lo que se podría llamar así en ese lugar. Claro, hasta que se escucho la puerta abrirse con dos hombres y él entrando.
-Nos llevaremos a 004-La voz corto rápidamente la poca tranquilidad que tenían los pequeños. Sin esperar mucho se llevaron al niño agarrándolo del brazo firmemente, mientras la niña veía como se llevaban su única compañía.
Estaba asustada, tenia una vaga idea de lo que harían con él, y no le gustaba para nada después de lo que ella había visto ¿seria su culpa lo que le pasaría a él al enfrentar de frente esa cosa? poco conocía si quiera de ese sentimiento, pero la idea de que algo le pasara por lo que abrió le daba una mala opresión en el pecho.
Llevaron al niño a una sala, le dieron ropa relativamente decente, aunque también con demasiados usos técnicos que realmente no entendía, mejor que esas batas era al menos. Seria mas tranquilizante si no supiera a que venia todo eso. Le dieron apenas una bolsa con poco de comida y bebida, muy mínima pero para sobrevivir unas cuantas semanas al menos y lo llevaron allí, mientras los adultos se iban a ese sito de vigilancia.
Estaba oscuro, sentía la respiración agitada, acercándose a aquel cosa brillante que lo obligaban a ver ¿por qué tenia que se él el que tenia que explorar? mientras se acercaba mas y mas, lo escucho, un grito o gruñido, demasiado agudo para ser humano, y muy fuerte que podría decirse que era mas grande que los adultos que jamás había conocido, estaba apunto de retroceder, salir huyendo. Antes de que eso pasara escucho esa voz, antes tranquilizadora ahora le incomodaba escucharla.
-Sigue adelante 004, nada te hará daño.-Su voz sonaba de esas que quieren darte una falsa tranquilidad, una voz que podría hacerte creer lo incorrecto y defenderlo por tu vida.
Dio un paso hacia adelante, todavía temeroso. Voltea hacia atrás, a la cámara de vigilancia de donde venia esa voz que lo angustiaba, iba a dar una mirada de suplica, de que no le hiciera hacer esto, pero antes de que si quiera pueda formar una expresión. Lo sintió, una respiración demasiado pesada, demasiado arriba de tras de el, no tuvo tiempo de voltear. Esa cosa lo agarro de los hombros bruscamente, sintió unas garras clavadas, llevándolo a dentro de la cosa brillante. Sentía el aire ahogarlo, literalmente. Luchaba por zafarse, por volver a esos pisos limpios de clínico. Soltó un grito ahogado que se entrecorto al desaparecer dentro de esa cosa. Lo ultimo que vieron los que estaban en la cámara de vigilancia.
Y la pequeña niña que estaba en una habitación, no muy cercana, pero con sentidos mas agudos de lo normal que le permitieron sentir algunas cosas que pasaron en esa sala se estremeció a lo lejos, abrazando su peluche que con una parte de la cabeza manchada de sangre. Tenia que irse de allí, lo sabia.