el comienzo de algo desconocido
Capítulo 1
La presentación
La primera vez que escuche que mi destino ya estaba escrito, tenía nueve años y en ese entonces aun creía que las mujeres podían elegir...
Ahora no estoy segura si eso pueda cambiar, no quiero que ese destino sea el que defina mi vida, no quiero cumplir aquello que se supone que debo hacer,
Pero en esta casa, las mujeres nunca han deseado cambiar su destino…
Hasta mi llegada
Desde que recuerdo, me han repetido una y mil veces que ser mujer en esta aldea era una maldición,
A los nueve años sin excepción nuestros padres nos llevan a una ceremonia en la capilla cerrada a las afueras de la aldea, donde un sacerdote abre un libro mágico,
el cual dicta nuestro destino en un diario propio,
Mi madre al igual que el resto de mujeres en mi familia tienen uno, pero este diario no pueden leerlo ellas, solo los hombres de la familia tienen el privilegio de leerlo ya sea tu padre, hermano o tu esposo.
Recuerdo muy bien ese día, estuvo nublado hasta el atardecer, y la noche se sentía demasiado fría para una noche de verano
Esa noche el sacerdote sostuvo el libro muy temblorosamente, y al decir mi nombre su voz salió entrecortada, creí que era mi imaginación, pero después me di cuenta de que no era así
Tenía muchas dudas: ¿Qué paso? ¿algo salió mal? ¿será que se equivocó en algo?
-¿Que? ¿Esto es siquiera posible?
-¿Qué pasa sacerdote? - pregunto mi padre impaciente
-Hay algo que no es común con ella
-¿Que, a que se refiere con eso?
-No lo sé, su diario tiene dos destinos
-¿Que? ¿Eso es algo posible?
-Al parecer si lo es, solo que nunca había pasado, solo le han registrado dos eventos como estos, una hace cientos de años y la segunda ahora
Al parecer bajo mi nombre había dos destinos donde solo debía existir uno, ahora la verdadera pregunta no era que decía el diario, si no cuál de los dos estaba destinada a cumplir.
Oh cierto olvide presentarme. Soy Ophelia Valmond tengo 19 años, y este es solo es el comienzo de una historia que puede hacer que pierda todo o que lo conserve, aunque deba pagar mi vida completa y convertirme en lo que tanto detesto.