La potencia de vida ¿para quien?

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Summary

En este breve libro expreso mi inconformidad con este país. Hablo de la otra cara de esta nación que pintan como potencia de vida, como el país de la biodiversidad, y sí lo es, cabe recalcar; pero ¿por qué no nos hablan de lo malo? ¿Por qué no se menciona también la violencia, la corrupción y la indiferencia que viven muchas personas todos los días? Este libro busca mostrar esa realidad que muchas veces se prefiere ignorar.

Genre
Other
Author
Ximena
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

La otra cara de Colombia

En este libro quiero expresar mi inconformidad con el mundo. Quiero quejarme de la guerra interna en este país y de algo llamado corrupción e hipocresía social. ¿Cómo es posible que nadie haga nada ante tanta injusticia y tanto descaro? Y cuando una persona valiente intenta salvar a esta nación, la asesinan y todos nos quedamos callados.

Es esa indiferencia social la que no nos deja progresar. Solo podemos pensar en nosotros, y eso está mal. No podemos hacernos los de la vista gorda con lo que pasa acá. Por ejemplo, la guerra interna en este país es un tema del que nadie habla porque no le importa; porque, como no me afecta, es como si no existiera.

Muchas familias sufren por parte de la violencia armada: se desplazan y empiezan de cero sin ayuda del Estado, porque los que gobiernan pintan a esta nación como una que respeta la biodiversidad, una donde no hay conflicto, una donde no se cultiva la droga. La pintan como la potencia de vida. O incluso, en gobiernos pasados, asesinaron a civiles y los hicieron pasar por guerrilleros para fingir que estaban controlando la violencia.

Me cansé de que todos los días en las noticias digan: “Noticia de última hora, al parecer el grupo armado realizó un atentado en… y hubo… muertos”. ¿Acaso eso está bien? ¿Acaso está bien que al día siguiente a las personas se les olvide lo que pasó? La pregunta es: ¿qué sociedad es esta? ¿Acaso nací en un mundo equivocado? Simplemente no lo sé.

Y, como si fuera poco, tenemos un presidente que piensa que acabaremos con las drogas si tomamos un borrador y borramos la letra i de la palabra ilícito. Y no es que haya sido el único presidente con una forma de pensar tan “diferente”, porque hasta tuvimos a otro presidente que, por creerse fuerte, terminó permitiendo tragedias contra civiles.

Desde que tengo seis o siete años empecé a ver al mundo indiferente ante la violencia, y lo único que podía hacer era quedarme callada, porque no es normal que alguien de esa edad diga lo que piensa. Puede que aún no tenga la edad para decirlo, pero pienso que nací en un país equivocado, que sí, que es muy bonito y todo, pero ¿a cambio de qué? De que todos los días se realicen atentados, mueran civiles, soldados y personas que buscan la paz.

Aunque, pensémoslo bien: ¿y si hacemos algo por esta nación? ¿Y si tú cambias a este país para bien?

Esta guerra interna no es que lleve meses; lleva décadas. Personas que posiblemente buscaban cosas buenas para el país, pero se desviaron. ¿No se preguntan acaso si ese guerrillero nació para ser eso? ¿O simplemente fue un niño con sueños que quería salir adelante, pero pensó que el narcotráfico lo haría millonario? O peor aún, no le fue posible porque lo reclutaron. Y ahora la pregunta es: ¿qué hubiera sido de ese niño si hubiese tenido educación y un buen entorno?


Seguire publicando no me callare