Destino roto

Summary

Merlín esta cansado del destino y luego de soportar mucho a Arthur le grita sacando todo lo que tiene dentro, una noche huye de Camelot dejando todo atrás. Arthur no sabe que hacer con toda esta situación, Merlín es un hechicero y tienen un destino juntos. ¿Que pasará ahora con ese destino luego de la huida de Merlín?

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo único

Merlín

Camine cansado hacia la habitación de Arthur, había sido un día cansado y había terminado herido luego de pelear con un horrible ogro que intentó atacarme mientras recogía hierbas para Gaius.

Los últimos meses habían sido particularmente cansados, luego de la muerte de Uther y que Arthur tomara el trono ha sido particularmente un cretino conmigo, cada día encontraba una nueva tarea que darme.

Dividirme entre Gaius, Arthur y proteger a Camelot ha hecho que mi cuerpo termine con muchos golpes y lesiones.

Con cuidado abrí la puerta de Arthur con su cena, lo vi mirando algunos papeles y otros más tirados en el suelo.

—Es hora de cenar Arthur — dije colocando su copa y la comida

—Dejala ahi, tengo que terminar esto primero

—Ya es muy tarde Arthur, debes comer — insistí — hoy te perdiste el almuerzo

—No demorare mucho — dijo sin mirarme, suspire y empecé a ordenar su habitación, agacharme me dolia e intentaba no moverme muy rápido

El tiempo pasaba y Arthur seguía sin comer, con el paso de los días lo he visto perder peso, ser rey había sido muy pesado para él y aunque no lo decía, podía ver el cansancio de sus ojos.

—Arthur, debes comer, se enfriara — dije mirándolo, había terminado de ordenar y no me podía ir sin que él comiera algo

—Ya te dije que comería luego Merlín, esto es importante — dijo molesto

—Comer también lo es Arthur, morirás si no comes — debati

—No molestes más Merlín, vete a hacer otras cosas

—Es tarde Arthur, no tengo nada más que hacer que hacer que comas la maldita comida — grite molesto, solo quería irme y descansar pero Arthur no quería cooperar conmigo

—Que mierda te pasa Merlín — gritó volteando a mirar luego de todo este tiempo

—Estoy cansado Arthur, solo tengo que hacer que te comas la maldita cena y podré ir a descansar — dije molesto

—¿Cansado? — preguntó con ironía — no haces nada Merlín — se burló

—No hago nada? — pregunte incrédulo

—Todo las tareas que te ordena las haces terrible y según Gaius te la pasas todo el tiempo en la taberna — dijo molesto

—Ni Siquiera tomo Arthur — grite, si tomaba pero solo cosas suaves ya que mi magia suele salir a flote cuando estoy borracho

—No tienes que mentir Merlín, sino donde estás todo el maldito día — expresó molesto

—Yo — me detuve a pensar en alguna excusa — yo

—Ya ves Merlín, no puedes mentirme — se burló, maldito rubio — no sabes ni mentir, eres un inutil Merlin

—Inutil? — dije incrédulo — te sorprendería de lo que puedo hacer — dije molesto

—que?, pulir mi armadura — se burló — o tal vez servir comida, no espera, incluso para eso eres un inutil Merlín — camino hacia mi — incluso eres un inutil para eso

—Estoy cansado de ti Arthur, de tu idiotez y te toda esta mierda — grite molesto, mi magia la sentía en la superficie — todo esto es una maldita mentira, una mierda que ya no quiero seguir aguantando o manteniendo a costa de mi, de mi vida, de mi felicidad — grite con lagrimas — estoy cansado de fingir estar bien, estoy cansado de fingir que no tengo el cuerpo lastimado, estoy cansado de llegar a esa horrible cama y llorar

—Merlín — intento interrumpirme Arthur pero lo corte

—No, Arthur — lo detuve — estoy cansado de esta maldita profecía — grite aun mas fuerte — estoy cansado de ser yo quien tenga que mantener esta estupidez a flote, estoy cansado de ser yo, pero todos dicen que somos nosotros, que haremos que esa maldita profecía se haga realidad — hablaba dejando salir todo el dolor — que somo las dos cara de una misma moneda, que mierda significa eso! — grite y salio una pequeña explosion de magia de mí

Todo a nuestro alrededor se quedó en silencio, Arthur me miraba sin expresión alguna en la cara y mi enojo se hacía mejor dejándome pensar de mejor manera todo lo que había pasado en los últimos minutos, retrocedí asustado cuando me di cuenta lo que había hecho.

—Merlín — murmuró Arthur mirándome, retrocedi por instinto — tienes magia — dijo avanzando rápido hacia mi, mi magia actuó por mí lanzando un hechizo a Arthur que lo hizo caer al piso, salí corriendo asustado dejando confundido a los guardias.

Corrí hacia mi habitación y coloque la mayor de cosas que podía en un bolso, no podía seguir en Camelot más tiempo, deje una simple nota para Gaius y salí corriendo de nuevo hacia los establos.

Con cuidado tome un caballo y ambos nos dirigimos hacia a las afueras de Camelot, a lo lejos pude escuchar la campana de alerta, apresure al caballo para poder tomar más distancia entre Camelot y yo.

Las horas se hacían cada vez más largas pero no podía regresar a Elador, sería el primer lugar donde me buscarían.

En algún momento de la mañana nos detuvimos en un lago para que el caballo tomara agua y yo pudiera pensar un poco sobre lo que había pasado.

No podría regresar, no había manera en la que regrese, me preocupaba que Arthur pudiera hacer algo contra Gaius o mi madre, pero algo dentro de mí me daba la esperanza que Arthur no los lastimara.

Volví a cabalgar en dirección al Sur para salir de Camelot, estaba seguro que la noticia todavía no había llegado hasta las patrullas del Sur, en un par de horas llegamos y con una sonrisa salude a la patrulla 18.

Antes de perderlos los mire por última vez, una parte de mi extrañare ese color rojo Camelot y el dorado.

7 Meses después

El tiempo había pasado demasiado rápido, luego de dejar Camelot y entrar a otros reinos pudo enviar una carta a su madre. Solía escribirle a mamá una vez cada dos meses, la primera vez me escribió como Arthur había llegado al pueblo junto a Lancelot y Gwaine buscandome, mamá no sabía nada por lo que no podía ayudarlos, desde ese momento me dice que los tres llegan una vez cada mes buscandome. Una parte de mi tiene esperanza, pero se que las leyes de Camelot son firmes, nada ni nadie ahí podría mantenerme a salvo.

Pasaba por pueblos y me quedaba ahí unos días, luego seguía mi camino, mi idea original era alejarme lo más que pudiera. Evitaba pensar en la profecía, en la consecuencia de irme dejando a Arthur solo contra enemigos mágicos, pero no podía seguir ahí, estaba cansado y huir se sentía bien.

Hace unas horas había llegado a un pueblo, me quedaré aquí unos días y luego iría rumbo al este, por lo que sé luego de unos pueblos se termina todo el territorio de Albión, pasando de eso seré libre por fin de la profecía.

Baje de mi caballo y camine por el mercado comprando un par de cosas y busque donde quedarme, deje comiendo al caballo y busque una habitación.

Mi cuerpo cayó en la cama y suspire, el camino había sido largo y necesitaba dormir unas horas, además mi magia ha estado inquieta desde que entramos al pueblo.

5 Horas después

Mis ojos parpadearon al reconocer los gritos, miré a la ventana y todo estaba oscuro, los gritos afuera se hicieron más fuertes, preocupado mire por la ventana y personas corrían asustadas.

—¿Qué pasa afuera? — pregunte preocupada a la dueña del lugar

—Son unos bandidos niño, suelen venir aquí todos los meses — dijo frustrada buscando algo en el mostrador

—¿Todos los meses? — preguntó incrédulo — ¿qué hace el rey contra ellos?

—Nada niño — se burló con amargura — somos un pueblo lejos del castillo, ese viejo no hace nada contra ellos, no le importamos

—Eso no puede ser posible, son su pueblo también — dije indignado

—Así son los reyes, no le importa su pueblo, solo les importa llenarse los bolsillos de dinero y tener todo mientras que los pueblos pequeños nos morimos de hambre

Me asuste cuando la puerta del local fue abierta con furia, un hombre muy grande entró, tenía algunas cicatrices y no había dudas que era un bandido.

—Vive por el pago del mes vieja — dijo de manera brusca ignorandome

—Su día de llegada es la próxima semana — se quejó molesta

—No es de tu asunto, paga ahora — dijo molesto

—Oye, no le hables así — dije, él me miró y se burló

—¿Que harías pequeño inutil? — pregunto burlándose — me vas a detener — se volvió a burlar de mí

—Si — dije lanzandolo con magia afuera del lugar

—Maldito fenómeno — grito parándose, otros hombres con armas intentaron acercarse a mi pero me protegía con mi magia

—Será mejor que se vayan de aquí y dejen de molestar a estas personas — les grite — no regresen jamás — grité

—Nos iremos, pero tu nos daras una gran fortuna — dijo otro hombre detrás de mi, volteo a mirarlo confundido

—Te equivocas de persona amigo, tengo menos dinero que tu — me burle, pero sonrió arrogante

—Hay una recompensa por tu linda cabeza — dijo y temble, sabia de que se trataba, mamá había escrito diciendo que me buscaban — el rey de Camelot pagará una fortuna por tu cabeza

—Mientes — me negué, sabía que era verdad pero me negaba a aceptarlo

—No lo hago — de su ropa saco un cartel, lo tome y era una carta con el sello de Camelot, decía que si algún reino me encontraba debía ser regresado a Camelot vivo

—Te necesitan vivo, pero no sin heridas — dijo y sentí un fuerte dolor en la cabeza que me dejó inconsciente

Mi cabeza dolía y mi cuerpo también, mis ojos parpadeaban intentando adaptarme a la luz del día. Intenté sentarme y vi como parecía estar en una jaula, mire a todos lados confundido, mis manos estaban con grilletes.

Asustado intenté usar mi magia para quitarlos, pero un dolor repentino me hizo gritar y derramar lágrimas, la jaula se detuvo mientras yo intentaba soportar el dolor.

—Veo que despertaste — escuche una voz que me hizo voltear, era uno de los bandidos — debe doler — dijo señalando mis muñecas

—Que me hicieron, que son estas cosas — dije adolorido, sentía que mi cuerpo ardía, era como estar siendo quemado vivo

—Nada fuera de otro mundo, solo unos grilletes especiales para tu especie — dijo con una sonrisa

—Maldito bastardo — mi ira no aplacaba el ardor de los grilletes — los matare — dije acercándome a los barrotes

—Tal vez en Camelot mueras primero — se burló y se fue

La jaula se volvió a mover y mire los grilletes en mis manos, todo alrededor estaba irritado y rojo, mis brazos parecían tener moretones y un horrible dolor en todo el cuerpo no me dejaba pensar con claridad.

El camino se hacía muy largo, mi cuerpo dolía más y mi conciencia se iba por pequeños momentos. En algún momento me dormí de nuevo, un fuerte golpe me hizo despertar asustado por el repentino movimiento.

—¿Quiénes son ustedes? — escucho una voz de alguien, pero de alguna manera le parecía conocido

—Venimos a darle un regalo a su rey — dijo el líder burlón — puede mirar — escuchó y luego pasos se acercan a mí

—Merlin? — pregunta Lancelot mirandome asustado

—Lancelot — dije feliz de verlo

—¿Qué te hicieron? — dice acercándose a la jaula

—Saben quien soy y me llevan con Arthur — dije

—Deben sacarlo — dijo acercándose a los otros

—No — dijo el líder — nosotros lo llevaremos ante el rey y cobrar la recompensa — Lancelot me mira y asiento, no habia nada mas que hacer y mi magia era demasiado baja como para pelear o defenderme

—Bien, nosotros los escoltamos hasta el castillo — dijo y todo avanzo

El movimiento y el dolor general de mi cuerpo me hicieron volver a caer dormido. En algún momento sentí como me movían, mis ojos se entreabrieron y vi a Lancelot, parecía cargarme.

°|°|°|°|°|°|°

Había sido complicado hacer entrar a Merlin al castillo sin que alguien pudieron verlos y difundir rumores.

Los forasteros entraron siendo dirigidos por Lancelot que cargaba el cuerpo inconsciente de Merlín, en la entrada habían enviado a Elyan a buscar a Arthur.

Cuando todos llegaron Arthur parecía estar ahí esperándolos, cuando ingresaron por la puerta Arthur camino rápido hacia Lancelot.

Su cara cambió al ver el estado en el que se encontraba Merlín.

—¿Qué fue lo que pasó, donde lo encontraron? — pregunto molesto por como esta el estado de Merlín, parecia agitado y con varios moretones en la cara y el cuerpo

—No es de importancia, lo tiene aquí y exigimos la recompensa — dijo el líder

—¿Lo encontraron así? — Arthur volvió a preguntar

—Su especie dan batalla — dijo uno de ellos — tuvimos que mantenerlo a raya — dijo y Arthur apretó la mandíbula molesto

—Aquí tienen — dijo lanzandoles una bolsa con la recompensa

El grupo se fue dejando a los demas ahi, Arthur tomó a Merlin y fueron a que Gaius lo atendiera

—No parece lastimado, ademas de un golpe en la cabeza — dijo Gaius despues de revisarlo

—Esta todo lastimado — replico Arthur

—Son los grilletes — dijo señalandolos — son magicos y suprimen la magia de quien las porte

—Le hacen daño a Merlin? — pregunto asustado

—Algo asi, como te explique esa vez, Merlin es magia — dijo mirandolo — todo en el es magia, suprimirla es matarlo lentamente, por eso su cuerpo se llena de moretones

—Debemos quitarla entonces — dijo sacando su espada

—Es complicado — dijo — toda la magia suprimida se liberara y será como una pequeña explotación de magia

—Debemos hacer algo, lo está lastimando — dijo alterado por como Merlin parecía tener dificultad para respirar

—Debemos encontrar un lugar cómodo y seguro

—Mi habitación es perfecta — dijo alzando a Merlin

Llegaron a la habitación donde Arthur colocó con cuidado a Merlin en la cama.

—Cuando los grilletes sean rotos una exploción de magia saldrá de su cuerpo

—¿Me matara? — pregunto

—No, sera fuerte pero no matara a nadie, posiblemente te deje con un residuo de magia pero no altera nada en ti

—Bien — dijo, sacando a Excalibur, con un certero golpe los grilletes fueron partidos produciendo una exploción que empujó a Arthur haciéndolo caer

Merlín

Mis ojos se abrieron de golpe, mire a todos lados preocupado, mi a Gaius cerca de la puerta y al cuerpo del que parecía Arthur en el suelo.

Intente levantarme para ayudarlo, pero mis piernas se doblaron haciéndome caer al piso, golpeándome en la cara.

—No te esfuerces — escuche a Gaius que estaba al lado del cuerpo de Arthur que parecía despertar

—¿Qué pasó? — pregunte intentando sentarme

—Unos mercenarios te trajeron — dijo Arthur

—Arthur — susurre mirándolo, no parecía molesto o al menos con ganas de asesinarme

—Tenemos que hablar — dijo acercandose a mi — pero primero Gaius debe revisarte — me tomo en brazos y me coloco en la cama

Gaius me miraba y examinaba, con el tiempo los moretones se iban; según Gaius era por la supresión de mi magia, por lo que me explico eso hace que mi cuerpo se vuelve débil y frágil por lo que cualquier presión lastimaria mi piel. Arthur en todo este tiempo no dijo nada, solo me miraba o a las heridas en mis brazos.

—Parece que todo está bien — dijo Gaius mirándome con una sonrisa

—Gracias — dije

—Podrías dejarnos solos Gaius — dijo Arthur sin dejar de mirarme

—Sí señor — dijo y lo vi irse

—Lo siento — dijo Arthur minutos después

—¿Qué? — lo mire confundido

—Lamento lo que dije antes que te fueras, el estrés me hizo un cretino contigo — dijo mirándome

—No tienes que disculparte, yo te mentí — dije

—Lo sabía y en realidad esperaba que me lo contaras algun dia; nunca esperé que fuera en esas circunstancias

—cuando te enteraste — pregunto sorprendido, siempre había sido muy cuidadoso para que no se supiera su secreto

—En el ataque de principios de año, durante la pelea te buscaba pero solo encontre como tus ojos se volvían dorados y uno de los bandidos salía volando

—¿Por qué no me mataste? — pregunte, pero lo vi tensarse

—Por que eres tu — dijo simple — además desde que papá murió he estado luchando por que la magia sea implementada de nuevo

—¿Por qué haces todo esto?

—Por que no toda la magia es mala, durante este tiempo lo he visto y tu me has enseñado eso, eres magia y aun asi nunca has lastimado al reino

—Bueno es complicado — dije

—Por la profecía que nos une — lo voltee a ver sorprendido

—¿Cómo lo sabes?

—Luego que me gritarás y te fueras, pase semanas saliendo a buscarte fui emboscado pero un pequeño grupo de druidas de ayudaron

Flashback - Arthur

Había pasado una semana desde que Merlin se fue, lo he ido a buscar a Elador pero su madre no ha sabido nada de él o lo ha visto.

Había me encontraba patrullando por uno de los caminos que solemos usar para cacerías cuando fui rodeado por mercenarios, pero incluso antes que alguno de ellos se acercara a él, salieron volando.

Más alerta que antes mantuve mi espada en lo alto, mirando a todos lados de manera frenética para no ser sorprendido. Pero solo encontré a dos chicas jóvenes, no parecían tener más de 20 años. Aunque me había salvado parecían asustadas de mi y no se acercaban mucho, con cuidado saque un pergamino de mi caballo y se los mostré.

—Lo conocen o lo han visto? — pregunte mostrandoles el pergamino con un dibujo de Merlín

—Emrys — dijo una de ellas, fruncí el ceño, que tenía que ver ese viejo loco con Merlín

—No, es Merlín — corregi — es como ustedes, tiene magia, lo he estado buscando

—Es Emrys — dijeron de nuevo — nuestro líder sabe donde buscar

Ambas siguieron caminando y las seguí, nos adentramos mucho al bosque, pasamos algunos barrancos, hasta que llegamos a un grupo de carpas. Podía sentir como si algo suave picara mi piel, pero no era invasivo o doloroso, sino que parecía más como un abrazo cálido.

—Rey Arthur, no esperaba verlo aquí — dijo un hombre moreno que usaba túnicas — niñas dentro, comeremos pronto

—No planeaba llegar hasta aquí, estoy buscando a alguien como ustedes — dije

—Qué podría querer el Rey Arthur con uno de nosotros — dijo mirándome fijamente, parecería analizar su era una amenaza

—Busco a Merlín — dije enseñándole el dibujo — pero ambas lo confundieron con Emrys

—No es una confusión, ese es el nombre de la persona que buscas, ese es su nombre mágico

—No, Emrys es un anciano — dije serio — una vez nos ayudó y era una persona mayor

—No lo es, la persona que buscas es Emrys

El día y medio que pasó después fue complicado y esclarecedor, la verdad sobre Emrys y la profecía que Merlín gritaba antes de irse. Aunque no supe como encontrarlo si supe lo que significaba la existencia en la vida de Merlín, porque al parecer no solo sabe usar magia, sino que él mismo es la magia. Una fuente de magia pura y etérea, proveniente de la naturaleza y la vida en general.

Regresar a Camelot después de eso fue difícil, tenía la cabeza llena de muchas cosas; pero lo único que tenía seguro era que seguiría buscando a Merlín.

Dos días después

—No creo que un anuncio así sea bueno — dijo Leon mirandome

—Es lo más rápido — insistí de nuevo

—Morgana podría descubrirlo y buscarlo

—Entonces que sugieres? — dije molesto

—Solo un anuncio a los reinos que tengamos confianza — dijo Lancelot y Gwaine asintió, ambos estaban ansiosos por encontrar a Merlín pero ninguno de los dos lo iba a poner en peligro

—Bien, que así sea entonces

Se envió un mensaje solo a los reinos aliados de Camelot, todos respondieron que en caso supieran de parte de sus buscadores nos avisaron.

El tiempo paso hasta que llegó el mensaje que encontraron a Merlín y era traído por parte de unos mercenarios.

Fin del flashback

—Así lo sabes — dije mirándolo

—Si, he cambiado — dijo sentándose junto a mi — el reino está cambiando para que tu y los que son como tu esten a salvo aquí — me tomo de las manos — quiero que esta sea tu casa, que no temas ser lastimado por ser quien eres

—Arthur, no se que decir, yo — dude, Arthur planteaba un reino perfecto para mi, donde no sería perseguido o asesinado por ser quien soy, por nacer con magia

—Solo necesito que confíes en mí, en el reino que puedo construir para tí, para nosotros — se acercaba mas a mi mientras hablaba

—Es peligroso para el reino, podrían atacar no solo amenazas externas sino el pueblo también

—Las leyes se han cambiado poco a poco, he quitado a muchas personas del consejo, el pueblo lo está tomando con calma pero cada día es un nuevo paso para tu libertad, la libertad de todos ellos — su mano derecha en mi mejilla me hizo lagrimear, un toque suave, el inicio de una promesa que puede abrir las puertas para el Albion que esperamos

—Ayudare en lo que pueda, en lo que necesite el reino — dije tomando su mano derecha — peleare para el reino, peleare para ti

—No necesito que pelees para mi Merlín, quiero que pelees junto a mi, que ambos peleemos juntos para que Camelot viva para siempre — su sonrisa me hizo sollozar, el peso de tantos años guardando todo parece que se aliviaron con esa sonrisa

—Lo haré, luchemos juntos — dije, el se acerco hasta que ambos terminamos tocando nuestras frentes, me permití llorar, me permití sentir y soltar todo el dolor

El tiempo luego de eso fue rápido, con mi integración al consejo como hechicero de Arthur y sobre todo en la leyes que permitían la magia en Camelot, fue un cambio lento pero con pasos muy firmes. Hoy casi cuatro años después la magia está implementada en muchos aspectos, sobre todo en la cosecha, ahora Camelot ya no corre el riesgo de quedarse sin alguna reserva de alimento por lo que el pueblo en general se ha fortalecido y es estable en ese ámbito.

Los ataques mágicos han sido escasos pero feroces, el odio hacia los Pendragon no cesó sino que parecía ser la razón principal para estos continuos ataques, pero hemos podido luchar contra todos.

Otra cosa que cambió fue mi relación con Arthur, luego de regresar empezó un extraño cortejo, me llenaba de flores y piedras mágicas, incluso luego de ser pareja los regalos mágicos no pararon; el día que me propuso matrimonio me explico como había encontrado un cortejo para personas dentro del mundo mágico, empezaba con objetos mágicos simples que iban incrementando su rareza hasta el día de la pedida de mi mano en una parte mágica del bosque.

—Que haces ahi Merlín? — escuchar su voz me hizo romper mi concentración haciendo que algunas prendas cayeran al suelo — pensé que con tu magia ya no serias torpe — se burló

—Si me asustas es obvio que seré torpe — lo mire molesto

—No seas gruñón — me abrazo por la espalda apoyando su cabeza en mi hombro

—Y tu no es idiota — respondi

—Deja eso, vayamos a dormir — me jalo hacia la cama

—Tengo que terminarlo Arthur — dije mirándolo

—Puedes dejar que lo haga George o alguien más mañana temprano — dijo tumbandome a la cama

—Pense que eras posesivo con tu habitación — me burlé — no has dejado que ningún sirviente entre

—Soy posesivo contigo — dijo apretando contra él — nadie puede verte dormir a menos que sea yo — dijo mordiendo mi hombro

—No eres un perro — le di un manotazo en el hombro — además estas siendo posesivo sin razón

—Todos te ven Merlín, lo hacían cuando eras mi sirviente y ahora que eres un hechicero reconocido atraes mucho la atención — se oculto en mi hombro de nuevo — y no me gusta, solo yo quiero mirarte

—No seas idiota y mejor vayamos a dormir, mañana tenemos una reunión importante

—Bien — dijo gruñón — pero que quede claro que odio a ese rey

—Lo necesitamos — insisti, el rey Baltazar podría ser un buen aliado, pero Arthur se volvió muy celoso luego de descubrir que ese rey planeaba llevarme a su reino

—Podríamos encontrar una nueva solución — sugirió

—No, él es la mejor opción y ya deja de ser así — dije abriendo la cama — nos casaremos en dos meses, nadie nos separara

—Bien — dijo con una sonrisa abrazándome