Capitulo 1 El Secreto Oculto en el Altar
El sol de la tarde filtraba sus rayos dorados a travĂ©s de las vidrieras de la antigua iglesia en Musutafu, iluminando el altar como si el destino mismo bendijera la uniĂłn. Izuku Midoriya, ahora con 25 años, ŃŃĐŸŃĐ» erguido en su traje negro impecable, su cabello verde revuelto como siempre, pero con una sonrisa nerviosa que reflejaba la pura felicidad de un hombre que habĂa encontrado su alma gemela. Frente a Ă©l, Ochaco Uraraka, radiante en su vestido blanco de novia, con un vientre abultado que proclamaba la vida que crecĂa en su interior. A los 25 años, ella parecĂa la encarnaciĂłn de la inocencia y el amor, sus mejillas sonrosadas y sus ojos marrones brillando con lĂĄgrimas de emociĂłn. La multitud de hĂ©roes, amigos y familiares âdesde All Might hasta Bakugo, quien gruñĂa en el banco delanteroâ observaba en silencio, aplaudiendo cuando el sacerdote pronunciĂł las palabras sagradas.
"Izuku Midoriya, Âżaceptas a Ochaco Uraraka como tu esposa, para amarla y protegerla en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte os separe?"
"SĂ, acepto", respondiĂł Izuku con voz temblorosa pero firme, su corazĂłn latiendo con fuerza al pensar en el futuro que les esperaba. MirĂł el vientre de Ochaco, hinchado por el embarazo de siete meses, y sintiĂł un orgullo paternal que le hinchaba el pecho. "Nuestro hijo... nuestro pequeño hĂ©roe en camino", pensĂł, recordando las noches en que habĂan hecho el amor con ternura, planeando su familia.
Ochaco sonriĂł, su mano posada protectora sobre su barriga. "SĂ, acepto", murmurĂł ella, su voz suave como una brisa. Pero en lo profundo de su mente, un secreto ardĂa como un fuego inextinguible, uno que la llenaba de culpa y tristeza infinita. El bebĂ© que crecĂa en ella no era de Izuku. Ni siquiera ella sabĂa quiĂ©n era el padre. Era el resultado de un pasado turbio, de decisiones desesperadas tomadas en la oscuridad de la necesidad. Mientras intercambiaban anillos y se besaban ante los aplausos, Ochaco sintiĂł una lĂĄgrima rodar por su mejilla, no solo de alegrĂa, sino de un dolor que nadie mĂĄs podĂa ver. Izuku la abrazĂł, susurrando: "Te amo, Ochaco. Seremos la familia perfecta". Ella asintiĂł, enterrando el secreto mĂĄs profundo en su corazĂłn, jurando que nunca lo sabrĂa.
Pero para entender la tragedia, debemos retroceder en el tiempo, a un flashback que revela el lado oscuro de la vida de Ochaco, un espiral de erotismo prohibido y traiciĂłn que la transformĂł para siempre.
Todo comenzĂł dos años antes, cuando Ochaco tenĂa 23 años y aĂșn era una heroĂna en ascenso, trabajando incansablemente para apoyar a su familia. Sus padres, humildes constructores, habĂan caĂdo en una trampa financiera devastadora. Deudores de un prestamista ilegal, un villano disfrazado de empresario llamado Kurogane, quien controlaba una red de extorsiĂłn en las sombras de la sociedad heroica. La deuda ascendĂa a millones de yenes, y las amenazas eran reales: incendios en su hogar, ataques a sus seres queridos. "Necesitamos dinero rĂĄpido, Ochaco", le habĂa suplicado su madre por telĂ©fono, con voz quebrada. "Si no pagamos, nos matarĂĄn".
Ochaco, con su quirk de gravedad cero, habĂa intentado todo: misiones extras, trabajos secundarios. Pero nada era suficiente. Fue entonces cuando Minoru Mineta, su compañero de clase de la UA ahora convertido en un hĂ©roe de bajo perfil pero astuto, se enterĂł del problema. Mineta, con su quirk de bolas pegajosas y su mente siempre enredada en fantasĂas pervertidas, vio una oportunidad. FingiĂł empatĂa, acercĂĄndose a ella en un cafĂ© discreto. "Ochaco, sĂ© lo que pasa con tus padres. Puedo ayudarte. Tengo contactos en el mundo underground que pagan bien por... servicios especiales".
Al principio, Ochaco se horrorizĂł. "ÂżQuĂ© estĂĄs sugiriendo, Mineta? ÂĄSoy una heroĂna! ÂĄTengo a Izuku!" Pero la desesperaciĂłn la corroĂa. Izuku, su novio desde hacĂa años, estaba ocupado con misiones como Deku, el sĂmbolo de la esperanza tras All Might. No querĂa cargarlo con sus problemas; Ă©l ya tenĂa suficiente con salvar el mundo. AsĂ que, una noche lluviosa, accediĂł a reunirse con Mineta en un hotel barato en las afueras de la ciudad.
La habitaciĂłn olĂa a humo rancio y desesperaciĂłn. Mineta, con su estatura baja pero su confianza inflada, la mirĂł con ojos lascivos. "Solo una vez, Ochaco. Te darĂ© suficiente para el primer pago. DespuĂ©s, veremos". Ella temblaba, su cuerpo curvilĂneo âcon senos amplios y caderas anchas que siempre habĂan atraĂdo miradasâ cubierto por un vestido simple. Mineta se acercĂł, sus manos pequeñas pero insistentes tocando su cintura. "RelĂĄjate, serĂĄ placentero".
ComenzĂł despacio, besando su cuello mientras sus dedos desabrochaban el vestido. Ochaco cerrĂł los ojos, pensando en sus padres, en Izuku. Mineta la empujĂł suavemente hacia la cama, quitĂĄndole la ropa interior con un tirĂłn experto. Su cuerpo desnudo brillaba bajo la luz tenue, sus pezones endureciĂ©ndose por el frĂo y la tensiĂłn. Mineta se desvistiĂł, revelando su miembro erecto, no impresionante en tamaño pero ansioso. "MĂrame, Ochaco", susurrĂł, posicionĂĄndose entre sus piernas.
La penetrĂł con un gemido, su quirk activĂĄndose accidentalmente para pegarla ligeramente a la cama, intensificando la sensaciĂłn de inmovilidad. Ochaco jadeĂł, su cuerpo traicionĂĄndola con oleadas de placer involuntario. Mineta embestĂa con ritmo frenĂ©tico, sus bolas pegajosas adhiriĂ©ndose a su piel, creando un sonido hĂșmedo y erĂłtico. "ÂĄAh, Ochaco, eres tan apretada! ÂĄComo una diosa!", gruñĂa Ă©l, chupando sus senos grandes, mordisqueando los pezones hasta que ella arqueaba la espalda. DurĂł minutos que parecieron horas, culminando en un clĂmax donde Mineta eyaculĂł dentro de ella sin protecciĂłn, su semen caliente llenĂĄndola. "Toma, eso es por el dinero", dijo, entregĂĄndole un sobre grueso.
Ochaco se sintiĂł sucia, pero el dinero salvĂł a sus padres por un mes. Sin embargo, Mineta no la dejĂł ir. "Ahora eres parte del servicio, Ochaco. Hay mĂĄs clientes que pagan bien". Ella protestĂł, pero las deudas seguĂan. Pronto, se convirtiĂł en una rutina: encuentros en hoteles, fiestas privadas. Mineta la introdujo a Denki Kaminari, quien se enterĂł por casualidad al ver a Mineta contando el dinero.
Kaminari, el hĂ©roe elĂ©ctrico con su cabello rubio y sonrisa juguetona, siempre habĂa fantaseado con Ochaco. "Mineta, amigo, Âżes verdad? ÂżOchaco estĂĄ... disponible? Quiero unirme". Mineta, riendo, organizĂł una orgĂa en una suite lujosa. Ochaco llegĂł nerviosa, vestida con lencerĂa roja que Mineta le habĂa proporcionado. Los dos hombres la esperaban desnudos, sus miembros ya erectos.
"Ven aquĂ, Ochaco", dijo Kaminari, atrayĂ©ndola con un beso electrificante que enviĂł pequeñas chispas por su piel, haciendo que sus pezones se erizaran. Mineta se uniĂł, lamiendo su cuello mientras Kaminari bajaba a sus senos, chupando con voracidad. La tumbaron en la cama king-size, Kaminari penetrĂĄndola primero desde atrĂĄs, su quirk activĂĄndose levemente para estimular sus nervios con corrientes suaves, haciendo que ella gritara de placer. "ÂĄOh, Dios, Kaminari! ÂĄEs demasiado!", gemĂa, su cuerpo convulsionando.
Mineta se posicionĂł frente a ella, metiendo su miembro en su boca. "Chupa, Ochaco, como una buena chica". Ella obedeciĂł, su lengua girando alrededor mientras Kaminari embestĂa con fuerza, sus manos apretando sus caderas. Cambiaron posiciones: Ochaco encima de Mineta, cabalgĂĄndolo mientras Kaminari la tomaba por detrĂĄs en una doble penetraciĂłn que la hacĂa llorar de Ă©xtasis y vergĂŒenza. Los sonidos de carne chocando, gemidos y fluidos llenaban la habitaciĂłn. Kaminari eyaculĂł primero, llenĂĄndola con su semen cargado de electricidad estĂĄtica que la hacĂa temblar. Mineta siguiĂł, explotando en su interior. Pagaron generosamente, pero el precio era su alma.
De ahĂ, el espiral se acelerĂł. Mineta la conectĂł con hĂ©roes famosos en fiestas exclusivas para la Ă©lite heroica. En una mansiĂłn opulenta, Ochaco fue el centro de atenciĂłn. Hawks, el hĂ©roe alado, la tomĂł en un balcĂłn, sus alas envolviĂ©ndola mientras la penetraba con vuelo controlado, sus embestidas rĂĄpidas como el viento. "Eres deliciosa, Uraraka", susurraba, eyaculando sin condĂłn, su semen goteando por sus muslos.
Endeavor, en una habitaciĂłn privada, la dominĂł con su fuego interno, calentando su piel mientras la follaba con fuerza brutal, sus manos grandes dejando marcas en sus senos. "Grita mi nombre, puta", ordenaba, culminando en un clĂmax ardiente. Mirko, la heroĂna coneja, se uniĂł en una sesiĂłn lĂ©sbica-erĂłtica, lamiendo su clĂtoris con lengua experta mientras un hĂ©roe anĂłnimo la penetraba.
Las fiestas se volvieron orgĂas masivas: Ochaco en el centro, rodeada de hĂ©roes y civiles ricos. En una noche, estuvo con diez hombres a la vez âmanos por todo su cuerpo, miembros en su boca, vagina y ano. Usaban condones a veces, pero muchas veces no, por "extra". Gangbangs interminables, donde era pasada de uno a otro como un trofeo. Un civil millonario la atĂł, usĂĄndola como juguete sexual durante horas, su semen cubriĂ©ndola.
A lo largo de meses, acumulĂł encuentros: 100.000 en total, un nĂșmero exagerado pero real en su mente atormentada âhĂ©roes como Best Jeanist tejiendo cuerdas con su quirk para bondage erĂłtico; Fat Gum absorbiĂ©ndola en abrazos gordos mientras la penetraba; incluso villanos disfrazados en fiestas underground. Civiles anĂłnimos en callejones, pagando por quickies rĂĄpidos. Su cuerpo se adaptĂł, volviĂ©ndose adicto al placer, pero su corazĂłn sangraba por Izuku.
Todo mientras mantenĂa su relaciĂłn con Izuku. Noches romĂĄnticas donde hacĂan el amor tiernamente, Ă©l besando su cuerpo con adoraciĂłn, sin saber que horas antes habĂa sido usada por docenas. "Te amo, Ochaco", decĂa Ă©l, eyaculando dentro de ella con gentileza. Pero ella sabĂa que su semen se mezclaba con el de otros.
Una noche, despuĂ©s de una orgĂa particularmente intensa con veinte hĂ©roes en una fiesta de Año Nuevo âdonde fue el "regalo" principal, atada y follada en todas las posiciones imaginables, semen goteando de cada orificioâ se hizo la prueba. Positiva. Embarazada. SabĂa que no era de Izuku; habĂan usado protecciĂłn en sus encuentros recientes por "precauciĂłn". Era de uno de los miles, quizĂĄs un hĂ©roe famoso o un civil desconocido. LlorĂł sola, pero decidiĂł ocultarlo. "Izuku serĂĄ un gran padre", se convenciĂł, enterrando la verdad.
El flashback termina, volviendo al altar. Izuku la besa de nuevo, su mano en su vientre. "Nuestro hijo", susurra. Ochaco asiente, sonriendo a través del dolor. Se casan, caminan por el pasillo bajo pétalos y aplausos. En la recepción, bailan, él abrazåndola con cuidado. Esa noche, en la luna de miel, hacen el amor suavemente, Izuku adorando su cuerpo embarazado, besando su barriga. "Eres perfecta", dice.
Pero en lo profundo, Ochaco sabe la verdad: el niño nacerå con quirk desconocido, quizås alas de Hawks o electricidad de Kaminari. Izuku lo criarå como suyo, ignorante del NTR que la marcó. La tristeza la consume en silencio, mientras el erotismo de su pasado la persigue en sueños. Izuku nunca sabrå, y eso es lo mås trågico: un amor construido sobre mentiras, donde el héroe salva a todos menos a sà mismo de la traición invisible.
Años después, el niño crece, y Ochaco ve ecos de otros en sus rasgos. Pero Izuku, el eterno optimista, solo ve su familia. La historia termina en amarga dulzura: un matrimonio feliz en la superficie, roto en las profundidades. Fin.