Customize readability
Aa

Nos faltó tiempo, No amor

All Rights Reserved ©

Summary

Nina y Demian no se soportan desde el momento en el que se conocieron. Pero están obligados a verse más de lo usual ya que sus padres son socios y muy amigos. Demian sabe. Nina no. ¿Un casamiento forzado? ¿Un trabajo peligroso? ¿Un odio injustificado? Pronto todo saldrá a la luz.

Status
Complete
Chapters
37
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Narradora

La secundaria terminó y Nina había vuelto a su casa para estar con sus padres, un año sabático, apartada de adolescentes hormonales y noviazgos fallidos. Por fin había vuelto. Después de varios años de solo ver a su familia los fines de semana, volvía a estar en su hogar.

La ciudad era bastante habitada. No lo suficiente para tener nombre en películas y libros, pero era conocida. Perfecto para los negocios.

Estaba entusiasmada de no tener que asistir a clases por un período extendido de tiempo. Se estaba quedando sin ideas sobre lo que haría en este año; quería disfrutarlo al máximo. Pero su felicidad, no duraría mucho.

Solo hasta que les dijera a sus padres lo que estudiaría en la universidad…

A Demian, por el otro lado, no había cosa que le diera más pereza que un año entero con Nina cerca. Soportar el frío, y soportarla a ella deberían ser pecados capitales, según él.

Ella había crecido en una familia que velaba más por la seguridad económica que por mantenerse unida. Ellos tenían una empresa con almacenes por todo el país y locales de venta en varias ciudades. Sus padres, asociados con los de Demian, solían participar en los negocios juntos. Aunque Nina nunca supiera cómo sus trabajos se complementaban.

La familia De Luca vivía en una casa muy parecida a una mansión moderna. Tenía adornos en piedra lisa y baldosas de marfil en la mesada de la cocina. Varios baños con azulejos caros y un espejo enorme en la sala principal. Una casa de ensueño para cualquiera, una realidad para su familia.

Los padres de Demian eran productores editoriales; poseían una enorme cantidad de locales en los que trabajaban casi que a tiempo completo. No solo vendían libros en la ciudad, también los vendían al extranjero y por todo el país; tenían envíos a todas partes del mundo y con ellos se habían ganado la vida. Al menos eso era lo que Nina creía.

Nina y Demian jamás se llevaron muy bien, pero juraron que dejarían su mal humor y su odio para cuando estuvieran solos. Cuando sus padres estaban con ellos, decidían actuar como si no tuvieran a la persona que más odian enfrente. Aunque hay que decir que nunca fueron buenos disimulando su disconformidad.

Nina solía pensar en Demian como el típico chico adinerado al que solo le importa su imagen y nada más. Demian, pensaba que ella era una malcriada y que no servía para nada más que para pedir cosas caras.

Esta noche habría una cena con ambas familias, una bastante más elegante de lo normal, entonces Nina, se encontraba pensando en qué usar.

—Es increíble que no encuentre nada para ponerme, tengo un armario lleno de ropa, pero no veo nada que sea acorde para esta noche — pensó en voz alta, llamando la atención de nadie más que de su gata. En el fondo se escuchó un maullido, y Nina giró su cuerpo para verla — ¿qué piensas, Princesa? — se acercó a la gata, al entender que esta le llamaba la atención. Volvió a maullar y se acercó al armario. A este punto, ¿qué tan loca puede estar Nina si le hace caso a una gata? No le importó, y lo hizo. Allí mismo, donde la gata había decidido mirar, se encontraba, un vestido.

Nina tomó el vestido y miró en dirección a su mascota — gata astuta — terminó por decir, espantando a su gata sin querer.

Era un vestido plateado, no muy escotado, tenía una gran abertura en la parte de la espalda que llegaba hasta la parte baja de esta. Era uno de sus nuevos vestidos, de la nueva colección de vaya Dios a saber qué marca, pero que le había enviado de regalo alguno de los socios de sus padres. En medio de su intento de buscar unos buenos zapatos, escuchó un ruido que llamó su atención.

—Nina, ¿Has pensado qué te vas a usar esta noche? — preguntó su madre, entrando al cuarto y acercándose a Nina. Depositó un beso protector en su frente, a modo de saludo, y Nina le sonrió.

—Estaba pensando justo eso, llevaré este vestido — declaró, tomándolo en una mano, para mostrárselo a su madre —. Aun así, necesito ayuda con los tacones.

Su madre se acercó al armario, decidiendo entre las opciones. Dejando el vestido en la cama, Nina esperó por la decisión de su madre, quien elegía entre unos tacones negros o nude.

—Están más lindos los nude, me gusta. Recuerda que esta cena es muy importante para tu padre, ya que tiene que hacer un arreglo con el padre de Demian, ¿sí?— le recordó. Nina nunca sabía qué hacían, solo sabía que era significativo para sus padres, lo suficiente significativo como para cerrar el trato en uno de los restaurantes más caros y exclusivos de la ciudad.

— Sí, lo entiendo. Te veo luego. —Nina entró al baño y comenzó con los preparativos para esta noche.

Mientras tanto, Demian también buscaba qué ponerse, pero al contrario de Nina, le costó mucho menos decidirse, ya que tenía muchos trajes. Prenda que odiaba utilizar, por lo que se pondría solo la camisa blanca y unos pantalones negros.

Cuando Nina estaba lista, Demian recién empezaba, llevándole diez minutos porque nunca le importó demasiado cómo se veía. Aunque los rumores solían decir, por el contrario, que con el aspecto de Demian, lo normal sería que estuviera horas arreglándose…

Dos toques en la puerta hicieron que mirara hacia esa dirección.

—¿Estás pronto, campeón? — pronunció su padre sin abrir mucho la puerta.

—Sí — contestó sin un ápice de emoción en su tono de voz. Parecía que supiera lo que vendría después. No era nada bueno.

—Pues vámonos — dijo, cerrando la puerta y permitiendo a Demian suspirar.

Ambas familias subieron a sus correspondientes autos y manejaron hasta el restaurante en el que habían hecho una reservación. Llegaron casi al mismo tiempo y se saludaron en la puerta para entrar juntos y solicitar la mesa reservada. Un mozo los guió hasta su mesa.

Mientras caminaban hacia las mesas, ella pudo ver en sus ojos, que algo no andaba bien, pero intentó quitarle importancia, hasta que Demian se acercó un tanto más de lo que Nina hubiera deseado. —¿Viniste combinada a propósito o fue solo una casualidad? — dijo Demian, golpeando el codo de Nina con el suyo.

—¿Cómo iba a saber qué ropa usarías? —rueda los ojos y trata de alejarse, sin tener ningún éxito —. Deja de molestarme, Demian — el tono ya le había cambiado de una palabra a otra.

—¿O qué? ¿Le vas a decir a tu papi que me diga algo? — El tono irónico de Demian la ponía de los nervios más rápido que otra cosa. Él lo sabía, lo utilizaba en su contra cada vez que podía y se le daba la gana. La hacía sentir como una niña pequeña.

— Te golpearé yo misma cuando no me vean, Demian — respondió, apretando los dientes en una sonrisa, para que no pareciera que estaban insultándose.

—No sabes el miedo que te tengo— dijo Demian, sonando claramente sarcástico —Eres realmente insoportable, enana —la naturalidad de sus palabras hacían que ni siquiera sonaran como algo malo, pero Nina estaba lo suficientemente identificada como para responderle con un peor tono más sarcástico que el que él llegara a usar.

— ¡Wow! Tenemos algo en común — el tono irónico de Demian no estaba ayudando al enojo de tener que verlo.

— ¿Ya sabes por qué esta cena es importante para nuestros padres? No seas caprichosa — Nina prefería cualquier apodo a tener que ser llamada caprichosa por un tipo como Demian. Él era la definición de caprichoso. Él era la definición de cualquier adjetivo negativo existente.

—¿Yo, caprichosa? — Nina rueda los ojos antes de notar que Demian buscaba con la mirada para encontrar a algo o alguien. Pero, para la mala suerte de Nina, se trataba de una más de sus bromas.

— Creo que no hay nadie más aquí con esa descripción, así que sí, tú — Nina no mostraba ninguna expresión específica en su rostro, pero Demian sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

—En realidad, creo conocer a la persona más caprichosa, malcriada, imbécil y desubicada, pero por casualidades del universo está justo enfrente de mí — Demian la miraba sonriente y Nina se enojaba cada vez más con él.

—¿Terminaste? — preguntó Demian muy altanero. —, ¿Puedes estar tranquila o tengo que traer un bozal? — la idea del bozal se le vino a la cabeza y sonrió.

— Sé cómo comportarme, gracias — una pequeña sonrisa de lado asomó por el rostro de Demian, pero no fue más allá. Nina odiaba tener que dar el brazo a torcer con él, pero era la única manera de mantenerlo callado.

Malos pensamientos, aléjense de estas pobres almas.

La cena recién había empezado, no habían ordenado aún, pero sus padres llevaban hablando sobre temas de negocios entre ellos hace un buen rato. Demian parecía no querer prestarles atención, pero no faltaba el momento en el que decía algo y sus padres lo metían en la conversación. A Nina no le interesaba en absoluto, por ende no hablaba. Tampoco es como si le preguntaran. Muchas veces había sentido como si hablasen en código, pero solía restarle importancia.

El restaurante era un paraíso para la cabeza soñadora de Nina. Era bastante lujoso, tenía candelabros de cristal colgando del techo, luces de un tono cálido por toda la edificación, brindándole un ambiente hogareño y acogedor. Nina se encontraba observando las decoraciones y no parecía importarle que Demian la estuviera mirando como si fuese una niña.

Siempre le habían llamado la atención las decoraciones antiguas de los lugares a los que iba. Parecía que sus padres lo sabían, o era solo coincidencia que siempre la llevaran a ese tipo de lugares, con tan llamativos candelabros colgantes, o también, columnas con estilos antiguos que a ella le llamaban tanto la atención.

—¿Qué quieres pedir? — le preguntó Demian, intentando involucrarla en la conversación. A Nina le pareció bastante nueva esta actitud de él. Demian y ella no hablaban a menos de que les fuera estrictamente necesario, o tuvieran ganas de pelear.

Nina, que para este momento ya se había planteado en preguntarle por mensaje qué carajos estaba haciendo, no podía decir nada en voz alta, ya que sus padres estaban igual de sorprendidos. Además, tenían sus números de teléfono, pero jamás los habían utilizado, no solo porque no lo creían necesario, sino porque ambos recordaban haberse dicho que no eran amigos, y jamás lo serían.

—¿Nina? — cuestionó esta vez, intentando sacarla del limbo en el que había quedado por la pregunta tan repentina. Tampoco tenía tiempo de mandarle un mensaje, tenía que responderle ya antes de que sus padres la retaran.

—Lo siento, estaba pensando. Spaguetti… comeré spaguetti — contestó ella, aunque aún noqueada por sus pensamientos.

Demian atendió a lo que decía y, cuando el camarero apareció, él pidió por ella, dejando a Nina aún más confundida.

—¿Quisieran algo para beber? — interrogó el camarero.

— Un vino tinto, el mejor que tenga — dijo él antes de que Nina pudiera decir algo. Para este momento, Nina no sabía ni dónde meterse. La actitud de Demian no podía parecerle más extraña de lo que ya le parecía.

—¿Podemos hablar un minuto? — todos en la mesa miraron atentos. El ceño de Nina parecía no poder fruncirse mucho más. — ¿a solas? — pidió, ocasionando que Demian riera.

—Al menos invítame un café antes, Nina —ironizó, aumentando la irritación de Nina.

—No seas payaso, Demian. Ven — ambos se disculparon con sus padres, y salieron juntos al espacio al aire libre que había en el lugar.

Demian seguía a Nina, y ella no iba a ninguna parte en especial, pues no conocía el sitio en el que estaban. Atravesaron la puerta hacia el jardín exterior del restaurante y así ella logró ver unos bancos a lo lejos y le pidió que le siguiera hasta allí.

—¿Qué tramas? — preguntó ella, cruzada de brazos.

—¿Por qué piensas que tramo algo? — Nina sabía perfectamente que algo no era normal en todo esto. Entornó los ojos en dirección a Demian, puesto que sospechaba de lo que él diría.

—Porque estás actuando extraño — aclaró. Era bastante obvio, al parecer.

—No estoy actuando extraño — refutó, sonando ofendido. —Estoy disimulando que no te odio de sobremanera — parecía no tomarse en serio la pregunta de Nina, y su paciencia estaba por acabar.

—Actúas extraño. Dijimos que no hablaríamos a menos que fuese estrictamente necesario, Demian — ella frunció el ceño mirándolo extrañada —¿Qué estás haciendo? ¿Me extrañaste mucho mientras no estuve? — Demian hizo un silencio corto antes de emitir alguna palabra.

—¿Prometes no sobresaltarte si te lo cuento? — soltó después de su extendido silencio. Ignorando las demás preguntas de Nina.

— Dilo — le animó Nina, cada vez más curiosa por saber la verdad.

— Hace unos días, estuve escuchando a mis padres discutir sobre algo que tenía relación con tus padres. No sé si lo has visto, después de darme cuenta de que lo único que hiciste al llegar al lugar ha sido mirar el techo — la juzgó con sus palabras —, pero nuestros padres están bastante tensos el día de hoy — mientras pasaba una mano por su cabello.

¿En serio Demian pensaba que Nina no prestaba atención solo por mirar el techo?

— Que mire al techo no significa que no preste atención a las cosas que suceden— soltó de manera brusca —. Es obvio que me doy cuenta de que no han hablado como normalmente, más sabiendo que a este punto mi madre ya estaría algo pasada de copas, pero no es el caso. Sé perfectamente que algo malo sucede, pero no quiero saber qué es. No es mi problema, y mucho menos el tuyo — las palabras de Demian le habían molestado mucho más de lo que quería, manifestando su enojo a través de sus palabras.

—Es que te estoy diciendo eso porque lo que escuché no te va a gustar, y nos conviene saber — advirtió —. Lo odiarás tanto como me odias a mí.

Nina rio de manera sardónica.

— No creo que eso sea posible...— Demian la interrumpió, dando la noticia sin más.

—Van a casarnos — soltó de manera abrupta. La cara de Nina se congeló por lo dicho. Pero se juró que no dejaría que nadie la pisoteara de esa manera.

Let guilleonthebooks know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

A Blessing in Disguise

Miriam0011: Hi there! I really enjoyed reading your story, it was both interesting and well written. Your style feels very natural and easy to connect with. Do you usually write in this genre, or do you explore others as well?

Read Now
Buried Alive

Irene: Its the story revolves in the same kind of situation I was hoping abit more like the story of Jane's family, life of mx and Jane, like how is the relationship between Lynn and Caleb more. Probably first readers who are starting to have reading hobby, I feel it could be higher rating but honestly I w...

Read Now
Milky Treasures on a Healing Love

Booklover_rdx: A different but good story. Basically a love story with a twist- i enjoyed every word of it

Read Now
Death's Shadow MC Book 1

Walker of the Dark: Short but definitely intense and amazing. Rage and Aspen were amazing together and I am glad to see a woman who is strong, determined on what she wants and well connected as a bonus. Also enjoyed seeing how even the Mafias is not all "stable" and how a bad bean can spread like wildfire if not contro...

Read Now
Marked By His Touch

Bettina: I didn't click on the love icon much because I was more wrapped up in the suspense side of the story. I do love Ava's writing and hope I get to read more of it! 😄

Read Now
THE WOMAN HE BOUGHT

Elisa_sims: Your story has such a unique atmosphere. I'd really enjoy discussing it with you

Read Now
Crowned in Blood: Fated to the enemy

Elisa_sims: Your writing style is so engaging. I'd genuinely enjoy talking with you about your story

Read Now
The Orc's Pet

Raya Vale: This was a lovely story that I really enjoyed reading. The writing was good and made it easy to become drawn into the story. From the very beginning, I found myself wanting to know what would happen next, and it was one of those books that I just couldn’t put down once I started reading! A sweet, he...

Read Now
[Moving to Galatea] What We Never Healed

Nermein Elkurdi : I truly enjoyed this story from beginning to end!I loved your writing style and the way the events unfolded without losing the heart of the story.What I especially loved was the ending. Sometimes, giving someone a second chance after they have disappointed us is not a sign of weakness, but a choice ...

Read Now