0
Yoongi es padrino de Minji, lo que lo convirtió en compadre de Jimin.
Ambos se llevan muy bien, son mejores amigos y se conocen desde niños. Crecieron en el rancho y ahora cada uno es dueño de su propia hacienda.
Sus esposas son hermosas y tienen su propia familia, pero, ¿qué pasará cuando se den cuenta que están enamorados?
—Yoongi, vivimos en México.
—Eso lo sé Jimin.
—¿No dirás más?—murmuró—Yo te amo, ¿no sientes lo mismo?
—¡Por una chingada!—Yoongi se quitó el sombrero de charro y lo aventó al piso, molesto—Te amo más que a mi vida, pero no podemos estar juntos.
—Yoongi, ¿y si escapamos?
—Suponiendo que lo hacemos, ¿qué pasará con Jihyo y Yerin?—lo miró—Dos mujeres casadas, siendo abandonadas por sus esposos, solas con sus hijos.
Jimin se sirvió más tequila, tratando de ignorar el nudo en la garganta.
—Entonces, solo debemos fingir que no sentimos nada por el otro, ¿verdad?
Yoongi recogió su sombrero.
—Creo que si, será lo mejor.