Bienvenidos al Astra resort!—1
El sonido del viento fue lo primero que escuchó.
Una brisa suave movía lentamente las hojas de las palmeras que rodeaban el patio. Cuando abrió los ojos, Fumiko Hoshi se encontró mirando directamente al cielo, un azul tan limpio que parecía casi irreal.
Parpadeó varias veces antes de sentarse lentamente.
Fumiko era una chica de cabello negro liso que le caía hasta los hombros, pero entre el cabello oscuro destacaban varios mechones rojos intensos. Sus ojos azules brillantes reflejaban la luz del sol mientras intentaba entender dónde estaba.
"¿Eh…?"
Se llevó una mano a la cabeza. Le dolía un poco, como si hubiera despertado demasiado rápido. Cuando miró a su alrededor, frunció el ceño, el lugar parecía un resort de lujo.
El suelo estaba hecho de piedra blanca pulida, había jardines perfectamente cuidados, palmeras altas y una gran fuente en el centro del patio. Más allá se alzaban edificios modernos de vidrio que brillaban bajo la luz del sol.
"¿Dónde estoy…?"
Murmuró para si misma confundida, cuando escucho otra voz se sorprendio un poco, no estaba sola.
"Oye, despertó otra."
Fumiko levantó la vista y un chico estaba de pie a unos metros de ella observándola. Era alto y delgado, con cabello negro algo despeinado y ojos grises atentos. Llevaba el uniforme perfectamente ordenado y sostenía un pequeño cuaderno.
"¿Estás bien? Parecía que tardabas en despertar."
"Creo que sí…" respondió Fumiko. "Pero… ¿sabes dónde estamos?”
"No" respondió el chico. "Yo desperté aquí también."
Se acomodó las gafas.
"Soy Ren Takeda."
Antes de que Fumiko pudiera responder, otra voz intervino.
"Porque nadie sabe nada todavia"
Fumiko giró la cabeza. Una chica caminaba hacia ellos con paso firme. Tenía cabello rubio recogido en una coleta alta y llevaba una chaqueta deportiva roja abierta sobre el uniforme.
"Yo desperté hace unos minutos" dijo "Y todos los demás también.”
Se cruzó de brazos.
"Me llamo Aiko Tanaka."
Fumiko miró alrededor con más atención… había más estudiantes repartidos por el patio, algunos estaban sentados en el suelo todavía medio dormidos y otros hablaban entre ellos con nerviosismo.
Fumiko comenzó a contarlos
(Uno… dos… tres…)
(Dieciséis.)
(Dieciséis estudiantes en total.)
Un sonido metálico resonó por todo el patio.
¡¡¡CLANG.!!!
Todos se quedaron quietos, un altavoz oculto entre las palmeras se encendió con un leve chasquido y una voz distorsionada comenzó a hablar.
"Bienvenidos, estudiantes… a su nuevo hogar.. Se encuentran en Resort Astra, unas instalaciones diseñadas especialmente para ustedes. Habitaciones privadas, restaurantes, biblioteca, piscina, cine, gimnasio… y muchas otras comodidades que descubrirán explorando.
Mientras permanezcan aquí tendrán todo lo necesario para vivir cómodamente.
Sin embargo… hay una pequeña condición… Las puertas del complejo están selladas desde el exterior. No existe forma de abandonarlo… por ahora.
Un murmullo recorrió el grupo.
"Pero no se preocupen.. Este lugar también ha sido diseñado como un juego de ingenio y observación. Si prestan suficiente atención… descubrirán que algunas personas avanzan en el juego… mientras otras simplemente desaparecen…?"
El altavoz emitió un pequeño chasquido.
"Disfruten su estancia.!!"
Y la voz se apagó, el silencio que siguió fue incómodo, Fumiko sintió una extraña sensación en el pecho.
(Desaparecen del tablero…)
No sabía qué significaba, definitivamente no sonaba bien. Decidió levantarse, si iba a estar atrapada con esas personas… debía conocerlas.