The soldier and his yellow star

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Summary

Antes de la guerra, Stella Goldstein era solo la chica de al lado con quien había compartido toda su vida, recuerdos, risas, una historia. Pero el mundo y la ley cambio. La sociedad la convirtió en aquello que él debía de odiar. Ahora, Lukas Reinhardt es un soldado que escribe cartas a un amor anhelado. Cartas llenas de recuerdos, culpa y esperanza hacia alguien que quizás nunca volverá. Hasta que un día descubre que no desapareció, sino que solo lo estaba esperando en el lugar más oscuro de la guerra. Una historia donde el amor, el miedo y el deber se chocan en medio de la guerra.

Genre
Drama
Author
y_BM56
Status
Complete
Chapters
20
Rating
n/a
Age Rating
13+

1. Carta sin destinario

Berlín, 3 de septiembre de 1939

Querida Stella,

El cielo está nublado, tal vez anunciando la tragedia que traerá consigo los siguientes días. ¡Oh, Stella! ¿Qué deparará a mi patria los próximos días, meses o tal vez años? ¿Estarás bien? ¿Has cruzado la frontera? Deseo desde lo más profundo de mi corazón que hubieras logrado cruzar el océano, por más que mi corazón duela desde que no he vuelto a ver esos hermosos ojos avellana o el olor a lirios proveniente de ti que tanto me embriaga.

Me apena informarte que ha comenzado la guerra, bueno, al menos de manera oficial. Stella, en este momento no sé dónde estás, no sé qué paisaje están observando tus maravillosos ojos; espero que sea mejor que el que tengo enfrente. No sé por qué te escribo, ni siquiera sé dónde estás. Quizás estas palabras nunca lleguen a tus manos. Pero cuando intento recordar un mundo antes de todo esto, siempre apareces tú. Por eso he decidido escribirte, porque hay algo en el fondo de mi corazón que me dice que estás viva; espero que así sea y, aunque sea lejos de mí, espero que te encuentres bien, tal vez abrigada junto a una chimenea o comiendo las galletas que tanto te encanta hornear.

A veces pienso que si hubieras seguido viviendo en la casa de al lado, el mundo no habría cambiado tanto, pero observo la situación a mi alrededor y me arrepiento de todo corazón por mi pensamiento egoísta; espero me perdones. Puede que estas palabras queden abandonadas en un rincón de un cajón cuando la muerte llegue a mí. Perdona por nombrarte la muerte en mi primera carta, mi querida, pero es una realidad a la que, como soldado, me he de acostumbrar; no significa que no le tenga miedo. Absolutamente, estoy temeroso de morir sin antes oírte hablar de nuevo, sin tenerte en mis brazos, sin olisquear tu dulce aroma.

Escribir tu nombre me transporta al pasado, a los días buenos, a tu mirada cálida, tu risueña risa. Sacar de esta realidad en la que porto un uniforme y debo despreciar a los tuyos es lo más horroroso que alguna vez podría hacer. Quiero regresar a ese tiempo antes que alguien decidiera que ciertas personas son despreciables y deben desaparecer.

Recuerdo cuando me sentaba en mi jardín y desde ahí podía oír tu risa; mi madre decía que eras ruidosa, pero puedo asegurarte que nunca había oído un sonido más encantador.No sé cuándo comenzó todo esto, Stella, si fue cuando te seguía a todos lados o cuando te presentaste por primera vez en mi casa presumiéndome que tu nombre significaba estrella y que serías tan radiante como aquellas. Espero que sea así, te deseo todas las bendiciones del mundo, hasta aquellas que me dio mi madre para protegerme de la muerte.

Hoy, mientras escribo esto, la guerra continúa, justo frente a mis ojos, lo está devorando todo. Los trenes pasan, las detonaciones, los hombres vitorean la destrucción de otros y el invierno se acerca de nuevo.

En ocasiones me pregunto si me recordarás, si piensas en aquel muchacho tímido que siempre estaba detrás de ti y vivía al lado de tu casa y que siempre fingía tropezar para hacerte reír.O tal vez escribo porque temo olvidar y fundirme por completo en esta guerra. El mundo se ha vuelto irreconocible; a pesar de eso, tu recuerdo es lo único que me mantiene intacto y lo único que aún me parece transparente y verdadero.

Si estas palabras algún día llegan a ti, quiero que comprendas de todo corazón que, incluso en estos momentos, a pesar de que todo ha cambiado, hay algo que sigue y siempre seguirá igual. Tu recuerdo y tu nombre siempre iluminarán mis pensamientos como la primera estrella en la noche.

Siempre tuyo.Lukas Reinhardt