ANTES DE QUE VUELES
No te dejare ir tan fácil,
porque no eres un ave que crío para soltar.
Podemos tejer alas,
pero prométeme
que no desaparecerás de repente.
Te quiero.
No para un rato,
no como un momento que pasa,
sino como un río que siempre regresa,
como el aire que no se acaba.
Quiero que me digas cómo estás,
que no me escondas tus miedos,
que me muestres tus sueños,
y que los cuidemos juntos,
como si fueran frágiles y nuestros.
Caminaré contigo.
Guardaré silencios contigo.
Cargaré tus heridas sin pensar.
Te elegí
y te sigo eligiendo,
no por hoy,
sino por todo el tiempo
que nos queda en las manos.
Y si algún día dudas,
recuérdame en los pequeños gestos,
en el calor de las palabras,
en la calma que dejamos
cuando el mundo se apaga.