LEETEUK : EL PERDIDO VIAJERO DEL TIEMPO
Leeteuk, es un hombre de rasgos coreanos muy especial: es un viajero del tiempo que recorre diferentes épocas de la historia del mundo, usa la ropa de cada época para vivir como un habitante más y sin intervenir para no afectar el futuro ya conocido como su presente.
Pero un día sucedió algo que nunca imaginó.
En la reunión con sus compañeros también viajeros del tiempo y conocidos como "Super Junior", le habían dicho cuál era su siguiente destino por perder una apuesta que hicieron.
Por error de cálculo, de tanta risa por un tontería qu decían los demás... en vez de llegar a una época...
Leeteuk sin saberlo terminó por entrar al mundo de la famosa saga de libros "Harry Potter".
Leeteuk estaba en el cielo gritando de miedo y sorpresa porque así no eran sus llegadas al pasado como creía que lo hacía esta vez. Bajaba a toda velocidad con el viento azotando su cara lo que hizo que se proteja la cara con su brazos.
Hasta que la gravedad lo hizo entrar en un lugar cerrado y caer al suelo con un golpe seco como si lo hubiesen derribado de la escoba durante un partido de Quidditch.
Leeteuk quedó inconsciente por un breve tiempo.
Inexplicablememte había atravesado la barrera de Hogwarts, que puso en alerta a los maestros en sus respectivas clases, tras no sentir presencia de algún ser oscuro, siguieron con su rutina académica. Pero no dejaron de estar alerta.
El lugar donde se encuentra Leeteuk es uno de los dormitorios de Gryffindor, que luce vacío a esta hora del día donde todos los alumnos están en clases.
Al despertar, Leeteuk se sintió mareado y con un dolor de cabeza debido al impacto que tuvo contra el techo al entrar anteriormente de forma brusca, se levanta con el cuerpo un poco adolorido, examina visualmente el lugar desde donde está:
— Este lugar... Se me hace conocido... Lo ví en peliculas. ¿Es Hogwarts? ¿La escuela de Harry Potter?
Leeteuk se extrañó de estar ahí, en esa escuela de una saga de películas que vió hace un tiempo, sintió curiosidad y aún más al agarrar la varita que estaba sobre la cama. La sostuvo sintiendo su peso y textura, al observarla bien notó que es antigua y está algo ¿rota?, pero parece que él no le da importancia a ese detalle y luego con la varita estuvo imitando los movimientos que recuerda vagamente. Hasta que la varita se le escapó de la mano y se dió un golpe en la cabeza con aquel objeto. Leeteuk piensa que no fue grave después de tocar el área afectada de su cabeza, y no sospecha que la varita hizo algo.
Leeteuk se fijó en el uniforme de Gryffindor colocado ahí también sobre la cama, está limpio e impecable, y con emoción quiso probarselo olvidando que es un adulto. Mientras se cambia de ropa, podemos ver en el piso cómo su sombra disminuía de tamaño.
Ya con el uniforme puesto Leeteuk se sorprendió al notar que extrañamente le quedaba perfecto.
— ¿Cómo es posible? —se preguntó y notó su voz más aguda o infantil. Sintió curiosidad de ese cambio en su voz.
Pudo buscar un espejo para ver su figura, pero de pronto el miedo y un escalofrío invadió su cuerpo al recordar una escena de la película dónde alguien se convierte en estatua de piedra al verse por el reflejo del espejo y también al basilisco detrás suyo.
Así que definitivamente Leeteuk no quiere vivir esa tragedia.
Salió del dormitorio para despejarse y también con la idea de curiosear la escuela, aunque con miedo otra vez pero de que le digan algo y lo expulsen.
En el camino, vio a un grupo de estudiantes de aproximadamente 13 años de edad, curiosamente los veía como de su tamaño, esta vez tampoco le dió importancia para no pensar demasiado y siguió al grupo que comentaban que tenían una clase práctica de cuidados de criaturas mágicas en el bosque.
El día soleado era perfecto para la aventura con Hagrid y los hippogrifos según los estudiantes de tercer año se enteraron que sería la clase de hoy. Algunos emocionados, otros en desacuerdo.
Leeteuk intrigado por las diferentes opiniones, no sabía de qué lado estar. Y decía mentalmente al tratar de recordar que criatura mágica dijeron:
—Hipocampos? No, así no era! Hipopótamo? No, eso no!... Era... Hippo... Hippo.. Hip--po... Hipopo... Hipopo...—sigue cantando mentalmente hasta que de verdad se traba, y dice— Tengo hipo? —se le escapa un sonido raro y se contuvo de reir fuerte de su chiste malo e improvisado para no llamar la atención, pero sonríe, sigue su monólogo mental— Bueno, sea lo que sea, será emocionante verlo de cerca!
El grupo de estudiantes ahora se detuvo y está disperso en un lugar abierto admirando lo que encontraban. Cerca de ahí, una fuente natural de agua de manantial para el quequisiera beber.
Anteriormente en el salón de clase les comunicaron que esperen en este lugar al semi-gigante designado como su profesor.
Leeteuk buscaba un poco de sombra, los estudiantes al verlo nadie le dijo nada, como si fuera uno más de la clase. Leeteuk se sintió aliviado por ahora y ya que lo aceptaron puede disfrutar su estancia.
Mientras esperaban al profesor, un alumno del grupo, vestido con uniforme de la casa de Slytherin, vio de lejos a Leeteuk que estaba distraído en sus pensamientos sobretodo sonriendo y eso al alumno de Slytherin lo irritaba:
— Pone una cara de tonto! Que tiene de divertido esperar por ver a unos animales?
— Así son los de Gryffindor, no te enojes en vano con esos raros. —decia con burla el compañero suyo también de Slytherin a su lado.
Luego el irritado estudiante no soportó más y se acercó a Leeteuk con mirada desafiante y desafió a Leeteuk a un duelo con varitas:
— Hey, tú, tonto que sonríe a la nada! Te reto a un duelo de varitas! Si es que no tienes miedo... perdedor... —y mostró una sonrisa burlona.
Todos se quedaron en shock al escucharlo y se acercaron a ver lo que pasaba.
Leeteuk dejó de sonreír y su cara reflejaba seriedad y lo tenso que estaba. Antes que él pudiera decir algo, el alumno de Slytherin con su varita dijo un hechizo que levantó a Leeteuk del suelo por un instante para después lanzarlo con fuerza hacia una fuente de agua.
Todos de Gryffindor se preocuparon por Leeteuk , ya que por su vestimenta era su compañero, pero no pudieron intervenir por las amenazas de los alumnos de Slytherin.
Leeteuk empapado hasta las orejas , al ponerse de pie, vió su reflejo en el agua y se sorprendió al descubrir que ya no era un adulto, sino un adolescente de 13 años. Su mirada fija en su rostro que palpaba con sus manos, estiraba sus brazos hacia adelante notando ser más pequeñas, todo era tan extraño y difícil de creer, ¿Hace cuánto tiempo no veía esa cara suya tan adorable?
— ¿Es real? ¿Cómo pasó esto? Acaso fue por lo de ahora?—se preguntó mentalmente.
Ahora todo tiene sentido para él, desde el inicio la ropa a medida, ver de frente a la misma altura que los demás, continúa su diálogo mental:
—No, ya tenía este tamaño antes de que ese "niño malcriado" me enviara aquí.
Y entendió porque no dijeron nada de su presencia en el grupo.
Antes solo quería ser un extra como siempre y dejar que los demás hagan su voluntad con él.
Pero al ver que su cuerpo es de un niño de 13 años, ahora está al mismo nivel que quien lo agredió, y por eso cambió su actitud.
Salió del agua, estrujó su ropa y aceptó el desafío con una sonrisa desafiante y sin miedo a nada.
Regresó al lugar donde estaba antes y, con varita en mano, la agitaba mientras pensaba en un hechizo, de vez en cuando asustaba al de Slytherin cuando parecía que Leeteuk ya iba a lanzar su ataque, y el de Slytherin se tensaba, no bajaba la guardia.
De tanto pensar en un ataque impresionante como el que recibió de sorpresa, a Leeteuk se le ocurre hacer caer desde el cielo una lluvia de arena como ataque hacia su adversario. Pensó bien como lo diría si estuviera filmando una película, y sobretodo ganarse el respeto de todos ahí presentes y orgullosamente dejar en alto a su casa Gryffindor.
Luego dijo con firmeza el hechizo apuntando con su varita al de Slytherin.
Un suspenso en el grupo, esperando ver esto, y el de Slytherin estaba atento al ataque.
Pero a Leeteuk no le salió bien el ataque, la lluvia de arena cayó sobre él, enterrandolo por completo.
— Era un hechizo perfecto, entonces ¿por qué no funcionó?— se pregunto así mismo confundido y frustrado.
La mayoría del grupo se reía con ganas, obviamente entre ellos los de Slytherin.
— Un fracasado más !
— Como cierto pelirrojo pobre de Gryffindor!
Hasta que llegó el verdadero dueño de la varita , Ron Weasley, que estuvo buscándola por todas partes con sus dos inseparables amigos, se detuvo un momento cerca del lugar de el duelo, palideció con la escena que acaba de ver y gritó :
— ¡Oh, no! ¡Esa es mi varita!", señalando su varita al reconocerla por su peculiar uso de hacer todo al revés. Y se acercó rápidamente a ayudar a Leeteuk.