Moeru Yuki

All Rights Reserved ©

Summary

Frente a la amenaza de una plaga en el pueblo que convierte a las personas en polvo Mei y Oswald se adentran en un viaje mortal hacia la montaña del destino en busca de una cura que salve a su padre.

Genre
Fantasy
Author
criz_vc
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Blanco Nieve

Capitulo uno.

Asomándose por el horizonte, el sol anuncia su llegada y consigo trae el amanecer de un nuevo día. En un pequeño pueblo que nadie conoce, la luz del sol se refleja en la fría nieve que en pocos minutos ilumina por completo el poblado. El canto de los gallos avisa que es tiempo de levantarse y todos los aldeanos se preparan para cumplir su labor, unos ordeñan las pocas vacas que quedan, mientras que otros abren sus puestos de venta con la esperanza de que este día que llega sea mas lucrativo que los anteriores; últimamente no son muchos los viajeros que pasan en busca de reabastecer sus provisiones, hace tan solo unos años atrás el pueblo era muy popular entre los aventureros puesto que está ubicado cerca del reino y los precios eran mucho más bajo que en la gran ciudad. Aún recuerdo el relucir de aquellas armaduras que les encantaba a los niños y los deliciosos pasteles que mi papá les compraba para celebrar mi cumpleaños. Ahora solo son recuerdos que nunca volverán.

Todo empezó cuando cumplí los 16 años de edad, el pueblo estaba más animado de lo usual para ese entonces, la razón; Una caravana del reino aledaño se acercaba y todos se preparaban para recibirlos, Los comerciantes veían una gran oportunidad de hacer negocio con la nobleza, los más jóvenes veían maravillados la gran carroza resplandeciente debido al oro utilizado en sus grabados.

De dicha carroza salen el señor feudal, dueño de todas las tierras alrededor al pueblo y a su lado el un famoso y despreciado hechicero llamado Ulfric, de los dos es quien más resalta, quizás sea por la gran presión que se crea al estar en su presencia, o por su escalofriante apariencia; un hombre alto de cabello largo y oscuro, una piel pálida junto con uno ojos negros de los que no queda ni un solo rastro de brillo. Un aldeano dio un paso al frente y saludo al señor feudal mientras le ofrecía una cesta llena de frutas y otros aperitivos.

“Su señoría que gusto verlo por estos lares, por favor, acepte esta cesta como obsequio de bienvenida.” – Dijo aquel campesino.

Aquellos hombres sin mediar palabra alguna, se dirigieron directamente a la casa del jefe de la villa.

“¡Que grosero, el señor Bram pasó toda la mañana armando ese regalo y ni lo miró!” – Afirme con enojo, no podía creer lo que acababa de presenciar, el dueño de la taberna en la que trabajaba replico al instante

“Shhh, Tranquila niña, no hables tan fuerte. Si te escuchan podrían tomarlo como una ofensa hacia la nobleza y te ejecutarían al instante. En momentos así solo podemos observar.”

Sin más opción tuve que contener mis palabras y continuar con mi trabajo.

No sé cuánto tiempo paso, me encontraba limpiando una mesa cuando llego mi hermano para darme el almuerzo que olvide en casa.

“Hermana te traje la comida!”

“¡Os!, muchas gracias. Salí tan deprisa que olvidé traerlo conmigo.”

El Dueño de la taberna salió para ver a que se debe tanto escándalo.

“¡Oh! Pero si es el pequeño Oswald, ¿qué te trae por acá muchachito?” – Dijo mientras acariciaba el cabello de Os.

“Vengo a traerle la comida a mi hermana, se le había olvidado”

“Cielos Mei, debes estar más atenta, el muchachito pudo haberse perdido entre la multitud”

“Os no se perdería y no tendría que venir hasta acá si le dieras comida a tus trabajadores!”

“Sip, ya soy un niño grande. ¡No me perdería ¡”

“Vamos niña, ¡si te diera comida Os no vendría a visitar al tío Zo!, además me ahorro unas monedas…”

“¡Viejo tacaño!” – Dije

“Jajajja ¡Viejo tacaño!”

Zoticus. También conocido como Zo. Es un Hombre grande, debe medir al menos dos metros. Es dueño de una taberna de mala muerte en el centro del pueblo. Me dio trabajo como camarera en su negocio gracias a su buena relación con mi padre. El tío Zo era un ladrón que recorrió casi todo el continente, parece que conoció a mi padre luego de robarle, de ahí empezaron a viajar juntos, hasta que papá conoció a mamá.

“¡Conoce tu lugar, pueblerino ignorante!”

Un grito a la lejanía interrumpió nuestra conversación. Se trata del señor feudal, parece que la reunión no va nada bien.

“obedecerán las órdenes del rey o se atendrán a las consecuencias.”

Seguido a esta declaración aquel brujo dio un paso adelante con imponencia.

De un momento a otro la presión en el ambiente se incrementa tanto que siento que voy a vomitar.

La hechicería de los brujos del reino es aterradora, todas las personas estaban atentas a lo que sucederá.

“¡Caballeros! No les recomiendo iniciar un conflicto.” – Esa voz!

Esto es malo. Mi padre también está ahí. Tengo hacer algo…

“¡Pap-!” – cuando estaba a punto de gritar una voz me interrumpe.

“Mei! Cuida de Os por un momento, eres la hermana mayor.”

El tio Zo dijo eso mientras salía de la taberna. En eso la voz de papá continuó.

“El reino no está en una buena posición en este momento. ¿Creen que su guerra se solucionará acabando con otro pueblo? ¿Qué pensaran las personas de eso?”

Ante estas palabras el señor feudal con una expresión de desconcierto y frustración solo chasquea la lengua.

“Mas les vale reconsiderar la oferta, No habrá tolerancia para quienes desafían a la nación. Ulfric, Nos vamos.”

Mientras alejaba su mano de la espada las intenciones asesinas de hace un momento se disipan en con el viento.

“…”

El señor feudal y el hechicero despreciable subieron a su carroza y se fueron dejando atrás un mal sabor de boca entre los presentes. Papá, el tío zo y el alcalde charlaron en privado. Parecían muy preocupados.

Os y yo estábamos sentados en una banca fuera de la taberna. El aún es un niño, no es justo que vea estas cosas.

“Hermana, ¿crees que esté enojado?... el señor noble”

“No te preocupes Os. Solo están un poco estresados por la guerra con el reino vecino, todo estará bien.”

“… por un momento creí velo sonreír por la ventana.”

Parece asustado, lo entiendo. Es normal después de aquella presión, me da escalofríos de solo recordarlo.

“Qué tal si alimentamos a los gatitos de las ruinas de regreso a casa ¿sí?”

“Si.”

….

Luego de aquella discusión el señor feudal no volvió nunca más. Los tratados con el reino se realizaron a través de los guardias que regularmente enviaban al pueblo, no solían ayudar a las personas, su trabajo solo era custodiar los alrededores del Reino. Fuera de eso el pueblo continuo con normalidad los siguientes meses.

Os y yo nos encontramos en casa de la señora lia, es una persona de una edad avanzada que lleva enferma desde hace seis semanas y su hijo nos contrató para que la atendamos. No hay mucho que hacer realmente, suelo cocinar para ella y atiendo su fiebre que no parece mejorar.

Me encuentro sentada al lado de la cama mientras veo a Os cortar pequeños trozos de leña por la ventana.

"¡Cof, cof” – La señora Lia empezó a toser

“¿se encuentra bien?”

“S-sí, solo necesito aire fresco”

“No se mueva traeré la silla”

Me apresure a traer la silla con ruedas, y la ayude a sentarse en ella. Luego de semanas de fiebre constante hoy su piel se siente muy fría y también extrañamente arenosa, Hay demasiado polvo en esta vieja casa.

“Gracias Mei, eres una niña muy buena”

“No es nada, abuela lia. Vamos, la llevare afuera”

….

Bajo un gran árbol de manzano dentro de la propiedad, nos encontramos descansando a los pies del gigante de madera. Hoy es un día soleado y la nieve se ha derretido en su mayoría, papa dice que el sol sale para calentarnos, pero cuando nos calienta demasiado en invierno es el preludio de una tormenta.

“Mire abuela Lia, ¿qué tal me quedó?”

“Oh, que bonita corona de flores Jovencito, eres muy talentoso”

Con satisfacción miro hacia mí y una expresión de engreído se dibujo en su pequeño rostro.

“Hemana eres muy mala en esto jajjaja”

“Cállate, Es solo que estas cosas no son para mi…”

“jojojo no pasa nada, Mei. Estoy segura que serás una gran esposa cuando crezcas”

“aghh!” – No pude ocultar mi expresión de vergüenza

“que asco Jajjajajja”

“c-cállate Os!”

“Sabes Mei, cuando mi hijo conoció a su esposa, fue a la gran nación tras ella, y lo primero que le dijo fue:

Por favor, Cásate conmigo!

Eh?!

Ella no era muy buena con el romance y detestaba ver a las parejas darse cualquier muestra de afecto. Constantemente rechazaba a mi obstinado hijo, pero después de conocerse mejor poco a poco se fue ganando su corazón. Al punto de que me dieron dos hermosos nieto”

“P-pero yo no tengo pensado casarme con nadie!”

Con su débil voz la abuela lia dijo:

“El amor y la felicidad llegan tarde o temprano. Mi vista ya no es lo que era antes, pero me recuerdan mucho a mis nietos. Quiero lo mejor tanto para ellos como para ustedes…”

Con una ligera pausa para recuperar el aire continuo…

“Mei, Oswald. quiero que sean una gran persona cuando sean adultos!”

– No es justo. Diciendo eso con una gran sonrisa en el rostro, no puedo evitar asentir…

Los pájaros cantaron durante un rato y en silencio escuchamos su linda melodía con atención. Os se quedo dormido acostado en el pasto verde y en voz baja susurre:

“Abuela Lia… creé que si voy a la gran nación también encontrare el significado del amor?” – ¿Que estoy diciendo? Que vergonzoso.

En el Cielo se pueden ver las nubes grises acercándose indicando que esta por nevar.

“Vamos Os, es hora de entrar”

“Mm esta bien…” – Respondió mientras se levantaba medio dormido

Os no pudo evitar tropezar con la corona de flores que había hecho, y cayó torpemente sobre la silla de la abuela.

“Cuidado!” – Grité.

“Ay, disculpe abuela li...” – Las palabras se le quedaron atrapadas en la garganta.

Su expresión cambió en un instante. El horror se dibujó lentamente en su rostro. Su mano no encontró resistencia; atravesó el torso de la abuela como si fuera papel viejo. El cuerpo, ahora una crisálida momificada, comenzó a desmoronarse en fragmentos grisáceos, revelando un interior consumido por el tiempo. No era carne lo que caía, sino un polvo denso y antiguo, como el contenido de un costal podrido.

El cielo se oscurece en un abrir y cerrar de ojos, el sol que había hace unos momentos se ve opacado por las espesas nubes que bloquean su paso.

A las 4:50 a las puertas de nueva tormenta la Abuela lia Murió.

….

Gracias por leernos