Prólogo
Era el primero de octubre de 1989, 43 mujeres alrededor del mundo dieron a luz ¿lo extraño? Ninguna estaba embarazada. Cada una de estas mujeres dió a luz a un bebé con poderes, 15 de estos afortunados bebés fueron adoptados por el genio millonario Sir Reginald Hargreeves y los dividió en dos Academias donde los vigilaría y entrenaría para ser los mejores super Héroes.
A la primera Academia la nombró Umbrella y siete de esos 15 bebés fueron enviados allí, los ocho restantes fueron enviados a la segunda Academia, nombrada Runaway, estos niños crecieron sin saber que la otra Academia existía y Reginald se encargaba de entrenarlos personalmente a cada uno.
Aunque de la Academia Runaway todos eran poderosos habían tres que se destacaban más: la número uno, a la cual Nancy Katseye -una robot creada por Reginald para cuidar de los ocho niños- nombró Abigail; el número tres, nombrado Luis Gabriel; y la número siete, llamada Milagros; eran especiales Reginald solía llamarlos "niños prodigios" ya que estos tres Hargreeves tenían más poderes que el resto de los Hargreeves.
Durante años fue así hasta que una noche cuando tenían cinco años los reunió fuera de la Academia a estos tres niños
Nancy llevaba a un Luis Gabriel y a una Milagros todavía adormilados a cada lado de ella mientras los tenía agarrados de la mano
—Mami Nancy, ¿para donde vamos?— pregunta la voz infantil de la morena agitando el peluche gigante de Chimuelo que venía arrastrando por el piso
—¿y Abigail donde está? Yo vi que también estaba despierta— pregunta Luis frotándose los ojos con su puñito
—su padre ya viene con ella— dijo la robot mientras caminaban hasta el límite del terreno, se detuvo y le acomodó la chaqueta a Milagros
El aire era frío, las nubes cubrían el cielo por lo que no había ninguna estrella brillando.
A sus espaldas se podían escuchar los pasos firmes de Reginald cargando a una Abigail de cinco años en sus brazos, la pequeña estaba prácticamente adormilada con la cabeza apoyada en su hombro mientras se aferraba a su peluche de lobo y bostezaba
—no perdamos tiempo— dijo el mayor bajando a la niña
Los pusieron en círculo y los tres bajo órdenes de su padre se tomaron de las manos y repitieron las siguientes palabras:
—Alto es el poder que te han dado desde el cielo— dijo Milagros y el pequeño espacio alrededor de ella comenzó a brillar en azul.
—Porque fuimos elegidos para salvar al mundo— recitó Luis Gabriel y bajo sus pies una luz dorada apareció
—Y la magia se nos ha sido dada para Proteger a los nuestros— habló Abigail y el piso brilló en morado oscuro.
Estas tres luces se extendieron como una onda y rodearon ambas Academias creando una burbuja impenetrable desde el exterior que los protegería.
En el centro del círculo se crearon tres flores: una Aura de Luna, azul como el brillo de Milagros; un Auroreo de Sol, dorado como la luz de Luis; y finalmente una pequeña flor entre estas dos que tenía alumbraba con destellos morados como el de Abigail y la forma de su centro recordaba a un eclipse, una Aurora de eclipse. Estas flores fueron protegidas por una pequeña burbuja y cada que la luna alumbraba al Aura la burbuja brillaba en azul, cada que el sol brillaba sobre el Auroreo la burbuja cambiaba a un dorado y cada que había un eclipse la Aurora crecía y hacia resplandecer la burbuja con un morado intenso, todas en un brillo cristalino
Estas flores hacían que la burbuja se mantuviera en pie y más tarde para protegerlas, sobre la mini burbuja que las cubría se construyó una gran mansión para que nadie supiera que estuvieran allí y pudiera destruirla dejándolas en una cápsula subterránea donde nadie las encontraría...
En cuanto a los tres niños, se les borraron los recuerdos de esa noche por lo que jamás recordaron que ellos hicieron algo tan poderoso a tan corta edad.
La vida continuaba para ellos sin saber que el peligro empezaba a arremolinarse fuera de su protección.