Relatos eroticos +21

All Rights Reserved ©

Summary

Una colección de relatos que se adentran en lo más crudo y perturbador de la experiencia humana. Sin moralejas ni concesiones, cada historia expone realidades incómodas, emociones intensas y situaciones límite que desafían al lector. A través de temas fuertes y a veces inquietantes, pero siempre calientes. ( todos mis protagonistas tienen más de 19 años de edad)

Genre
Erotica
Author
Olivia
Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

July (zoo)

Considero que yo siempre he sido una chica muy penosa y tímida, y eso mismo me causa una gran dificultad para socializar y para conseguir amigos, por lo cual siempre fui una chica de casa. Y al no tener amigos con quien salir, en la escuela obtenía muy buenas calificaciones, y me hicieron tener permisos por parte de mis padres y me dieron cierta libertad.


Justamente en esa edad (19 años) tenía las hormonas muy alborotadas y recuerdo que volteaba a mirar a los chicos e incluso desviaba la miraba disimuladamente, buscando el bulto de sus pantalones. Aunque casi nunca logre ver nada. Al salir de la escuela, me apresuraba a llegar a casa y me cambiaba el uniforme; Momento que aprovechaba para desnudarme completa y también aprendí a autosatisfacerme, y así bajar o aliviar con esa temperatura que me recorría el cuerpo completo. También fue que usé el internet donde encontré múltiples sitios que me ayudaran en el momento. Para mi buena suerte, a esa hora del día no hay nadie en casa, y la tenía libre hasta alrededor de las 19:00 hrs.


Para hacer algo así como lo que les voy a contar, ocurrieron una serie de eventos que me hicieron decidirme:


Lo primero es haber encontrado esos perritos en el parque que está a un costado de mi escuela. Ese día salí más temprano de casa para ir a la escuela, y al llegar aún faltaba bastante para que abrieran, por lo cual me fui directamente hacia ese parque. El parque estaba bastante descuidado, con basura, la hierba crecida y ya no había juegos infantiles o máquinas de ejercicio porque las habían robado. Entonces por ese mismo motivo ya nadie entraba a ese lugar, y como solamente tiene un solo acceso, pues ni por error lo transitaban. Pero a mi si me gustaba estar ahí, el silencio era tan relajante, y el sonido del viento sobre los árboles, o el cantar de algunas aves, lo hacía perfecto, al menos para mí. De pronto esa paz fue interrumpida por el sonido de la hierba que se abría paso en dirección a mi ubicación; Entonces fue que los vi, un grupo de 3 perros de tamaño grande, que perseguían y acosaban a una perrita quien posiblemente estaba en celo. Los 4 perros me vieron, pero yo no les importe, ellos seguían enfocados en lo suyo, y fue cuando uno de los machos se le monto a la perrita. Sus patas delanteras se aferraron a la cadera de la perrita y el macho comenzó a moverse, yo estaba atónita, vi como en cada movimiento que el macho hacía, una punta bastante roja se asomaba y picoteaba la parte trasera de la perrita. Me encontraba perdida ante aquella escena, viendo como esa puntita roja está buscando su entrada, y en una de esas que le atina, el macho se empujó más tratando de meter toda esa puntita roja y sus movimientos se aceleraron tomando una gran velocidad, por la cara del macho se podía ver que lo estaba gozando bastante. El macho de pronto se bajó de la perrita sacando todo su pene. Una sensación recorrió por mi cuerpo al ver la enorme cosa que a ese macho le colgaba bajo su vientre. No podía creerlo, era bastante grande que casi llegaba hasta el suelo, tenía un grosor intimidante y la forma de esa cosa me llenaba de inquietud y curiosidad. 8


El perro comenzó a lamerlo por sí solo, pasaba su lengua desde una enorme bola que estaba en la parte más pegada a su vientre y recorría todo el tronco para terminar por la punta que se encontraba soltando pequeños chorros de algo, y siguió lamiendo hasta que todo volvió a cubrirse con su funda. Al poco tiempo la perrita se levantó y enseguida los otros 3 hicieron lo mismo, y ella se puso en movimiento y así se perdieron de mi vista.


Aun me encontraba asombrada ante aquel espectáculo que me regalaron esos perros, mi cabeza se hacían mil preguntas a la vez y no tenía respuesta de ninguna, reaccioné un poco y recordé la escuela, vi la hora y salí corriendo de ese lugar pues ya pronto cerrarían el acceso.


Recuerdo que ese día no logre concentrarme para nada en clases, pues la imagen de aquella cosa, daba de vueltas en mi cabeza, y al recordarla me daba un cosquilleo en el vientre que me recorría hasta la entrepierna que me tenía ya con mi ropa interior muy húmeda. Y no lograba entender por qué.


Llegada la tarde, salí de la escuela directo a ese mismo parque, me adentre entre la hierba recorriendo el mismo trayecto que tome en la mañana, volteaba para todos lados cerciorándome que no hubiera gente y al mismo tiempo buscaba aquella jauría. Por más que busqué en todos lados no encontré ni rastro de ellos, algo decepcionada volví a casa.


Lo siguiente fue el ir contestando mis preguntas e informarme de algunas dudas. Al llegar a casa fui directo a mi recamara y prendí el ordenador como siempre, mientras enciende yo ya me estoy quitando la ropa, pero ese día no podía sacarme de la cabeza la imagen de ese perro y al quitar mi ropa interior descubrí que en realidad me moje toda y aún sigue bastante mojada mi pequeña entrepierna. Usando el ordenador, comenzó mi búsqueda, entrando a múltiples sitios de información y así fue que encontré y vi por primera vez la palabra "Zoofilia".


Por un momento creí que yo era la única loca que se éxito con la cosa de un perro, y me dio un gran alivio el saber que no es así. Comencé a ver videos de ese tipo, mi vagina comenzó a escurrir de nuevo y mis dedos ya están frotando de un lado para otro mi clítoris. Me puse tan cachonda que, si hubiera tenido un perro en ese momento, lo hubiera dejado cogerme en ese mismo momento. pero en casa no tenemos mascotas y nunca las tendremos, al menos no mientras vivamos con mi madre; Ella tiene una alergia hacia el pelo animal, y por eso nunca tuvimos alguna mascota. Todo termino hasta que tuve el mejor orgasmo que me haya provocado nunca, salpicando todo lo que tenía frente a mí.


Por último, fue cuando lo planee y ejecute en un lugar abandonado con un perro igual de grande. Pasaron dos días después de ver a esos perros y tener tan fabuloso orgasmo. Sali de casa en dirección a la escuela muy temprano como siempre y de igual manera entre a ese parque esperando volver a ver a ese perro como los días anteriores, pero ya no apareció. Recordando todo sentada en la banca del parque me comencé a calentar, ese día ya era viernes y por uniforme traía puesta una falda, separé un poco las piernas y subí ligeramente la tela de esa falda y un mano se adentró por mi entrepierna tocando mi vagina por encima de la ropa, pero no se sentía de la misma manera.


¿Entonces fue que un pensamiento cruzo mi mente y me hizo detenerme casi de inmediato, quedando inmóvil mientras en mi mente repasaba una y otra vez “Y si me consigo un macho canino solo para mí?" y con esa pregunta me llegaban más "Pero adonde, no he visto alguno", "En la casa no puedo meterlo, ¿cuál será el lugar?", "¿Me dolerá?", "¿Me meterá su bola para quedar pegados?"


Mire el reloj, aún tenía tiempo de observar un posible lugar antes de meterme a la escuela. Este lugar se encontraba a un costado del parque, así que decidí mirar por dentro del mismo ya que solo dividía ese lugar una maya vieja, y encontré un espacio lo suficientemente grande para que yo pudiera entrar, pero antes de ingresar, observe si había algún movimiento o ruido en su interior, pero afortunadamente no se escucha ni se ve nada extraño.


Por el lado que da a la calle, la maya se encontraba en mejores condiciones y tiene un plástico verde que te dificulta mirar hacia adentro, además de que no se apreciaban espacios como indicios de que puedan meterse, el lugar es una vieja construcción que nunca terminaron, y se puede ver que tiene bastantes habitaciones. Mis ganas no pudieron aguantar más tiempo y atravesé la maya, voy caminando con sigilo por el patio en dirección a la entrada principal, al llegar hecho un vistazo y si, es evidente que aquí no ha entrado nadie en un largo tiempo. Sali por el mismo lugar en el que ingresé y salí hacia la escuela.


Dentro de la escuela tuvimos un par de horas libres, mismas que aproveche para seguir con mi locura, el lugar parece ser que ya lo tengo, y en la salida regresare a ver. Pero me faltaba algo más importante, me hacía falta el macho canino, y pensar cómo hacer que me siga adentro de la construcción.


Llego la hora de salida, tome mis cosas y salí, repetí el proceso y esta vez en la entrada grité

-Buenas tardes. - Pero no hubo respuesta y me adentre más al fondo y pase por todos los cuartos, pero ninguno mostraba evidencia de ser usado recientemente. Ya tenía el lugar confirmado.


Al salir y regresar al parque vi que terminé llena de polvo sobre mi ropa y manos. Caminando regreso a casa, fue que lo vi, un perro, es el perro de una vecina que ya es de la tercera edad, a quien lo había sacado a caminar y a que hiciera sus necesidades. En cuanto estuvimos frente a frente, fui directamente hacia el perro, me hinque en la banqueta y le estire mis manos diciéndole:

- Hola mi amor, ya estas muy grandote, y estas precioso-, el perro de inmediato se emocionó y me dejo abrazarlo, besarlo y acariciarlo por todos lados, cosa que jamás había interactuado con el antes. Me levante, y salude a la vecina. La verdad es que me estaba muriendo de pena.


Ella me comento el motivo de su salida pero que la verdad ya se había cansado. Sin pensarlo me ofrecí a llevarlo yo, y ella me dijo que ya iban de regreso pero que yo lo podría llevar mañana y me pregunto por mis horarios en los que yo podría y por el consentimiento de mis padres, le respondí que yo estaba libre mañana a partir de las 11:00 am que es cuando mi madre sale y aproveche esta estupenda oportunidad mencionándole que entre semana podría al salir de la escuela. Estaba que mi corazón latía muy rápido y sentía mariposas en el estómago nada más al mirar a mi macho que había encontrado y por supuesto, mi entrepierna la sentía muy caliente y ya la sentía como se estaba escurriendo sobre mi ropa interior. De camino a nuestras casas me comento que su hijo era quien lo sacaba y que sus salidas eran de 2 horas, pero su hijo tuvo que salir fueras por trabajo hace una semana y aún le falta otra semana para que regrese, y ahora el perro se tenía que conformar con los 20 min que ella podía sacarlo, pero el perro se quedaba con bastante energía. Obviamente le dije que yo podría ejercitarlo por esas 2 horas, y la vecina acepta.


Nos despedimos y quede por pasar a recogerlo a la hora pactada, para después entrar a casa, estaba tan ansiosa y muy cachonda que apenas entre a mi habitación y mi uniforme y ropa interior ya hacía en el suelo. Termine por tener otro orgasmo tan intenso, pero ya no era suficiente, solo esperaba el momento de poder estar a solas él y yo.


Para el día sábado, desperté muy sonriente y tan llena de energía, desde temprano me comencé a arreglar. Nunca me ha gustado que a mi entrepierna le salgan bellos púbicos, y esa mañana los quité, por primera vez para alguien más. Y en cada minuto que pasaba, un cosquilleo en mi estomago se volvía más inquietante.


Faltando 5 min de la hora pactada, preparo un bote grande de agua y un tazón y lo guardo en el bolso que me llevaría. Sabía que tenía que ser discreta, no quería levantar sospecha alguna, así que salí vestida con ropa de ejercicio y tenis; Pero también preparé otra muda de ropa por si las dudas. Ante de cruzar la puerta le di otra pensadita ¿Segura que voy a hacer esto? ¿Enserio le voy a entregar mi primera vez a un animal?. Miles de preguntas iguales cruzaron por mi mente y sin responder alguna ya estaba tocando el timbre de mi vecina. En ese momento tenía mis hormonas muy activas que me dominaban por completo, y lo único en lo que podía pensar era en ese grande y lindo perro. Mi vecina abre:


-Buenos días vecina-


-Hola mi niña, buenos días. Dejame traer a "Titan" (El nombre del perro.) permíteme un poco-


-Si por supuesto-


No tardo nada en volver a salir y al abrir la puerta el primero en asomarse es Titan, quien al verme comenzó a mover su cola muy rápidamente y se notaba emocionado como si ya supiera lo que vamos a hacer. Mientras que yo al verlo nuevamente y recordar lo grande y fuerte que se ve, me hizo sentir más fuerte ese cosquilleo en mi estomago mojando más mi entrepierna.


-Portate bien Titan-


-Nos vamos entonces vecina, en un rato se lo traigo de vuelta-


-Gracias mi niña, vallase con cuidado. Adiós-


-Adiós-


Al ir caminando con Titan a mi lado, los nervios me recorren por todo el cuerpo, también siento un poco de miedo; ya que al mirarlo bien en realidad es un perro enorme en comparación a mi pequeño cuerpecito. Para ser sincera, debo decirles que yo no sé de perros, al no poder tener alguno en casa pues ni siquiera me daba por buscar algo de ellos, pero siempre me han gustado. Solo puedo decirles que es un enorme perro color café, es tan grande que su lomo fácilmente me ha de llegar a la altura de mi cadera. Pero todo eso no me importaba en absoluto, mis hormonas me mantenían cachonda que podía sentir como mi entrepierna estaba caliente y se mojaba cada vez más con cada paso que daba, era tanta lujuria que ya me sentía ansiosa por tener a Titan encima de mí.


Hemos cruzado mi colegio y estamos por entrar al parque, volteo en todas direcciones para evitar ser vistos al entrar y afortunadamente no hay nadie. Entramos al parque y lo llevo directo al acceso de aquella construcción. Al no ver nada extraño o distinto al día que vine, conduzco a Titan al interior:

-Buenos días... Hay alguien aquí... Hola...-

Al terminar de asegurarme que no hay nadie, nos adentramos por las habitaciones y nos metimos a la última.

Suelto la correa de Titan y voltea a mirarme:

-Bueno Titan, ya estamos aquí. ¿Estas listo? - El solamente siguió mirándome

Le serví un tazón con agua y se lo di, y el comenzó a beberla. Mientras él se hidrataba yo extendí una tela grande que traje de casa con la intención de ponerla al suelo donde se consumaría el acto. Estaba muy nerviosa, pero en realidad estaba decidida, me quité los tenis y seguí quitando el pants ya que debajo del mismo decidí colocarme una falda que me queda algo corta y es holgada por lo que se puede subir o bajar fácilmente por mi cuerpo. También me quite el bra dejándome puesta únicamente la blusita.


Titan ya había terminado de tomar agua y comenzó a olfatear en el aire, en lo que me estaba poniendo cómoda quitándome la ropa, no me di cuenta que lo que estaba siguiendo en aquel aroma lo encontró en mi pants. Al voltear a verlo veo como está sentado oliendo mi ropa que acabo de quitarme sin saber qué es lo que buscaba en ella.


Me aliento a comenzar hablándome en voz alta:

-Vamos July ya están aquí, tienes que hacerlo... No es momento de arrepentirse, tu querías esto.... Llego la hora, vamos.... Dile a tu macho que te deje ver lo que está escondiendo entre sus patas, dile que lo deseas, hazle saber que hoy tú serás su perrita... Solo hazlo July, ya no lo pienses más-


Hablar así me éxito bastante que mis pezones se pusieron duritos y resaltaban por mi blusa, mi entrepierna se empapo nuevamente y ya era bastante humedad la que guardaban mis pantis que ese liquido comenzó a escurrir por mis piernas. Estando más decidida, me quite de igual manera esas pantis y Titan percibió su olor y fue en busca de ellas, ya que las había colocado a un lado mío. Yo me senté sobre aquella tela con mis piernas ligeramente abiertas y también tenía mi clítoris muy duro y paradito sobresaliente de mis labios vaginales.

Titan encontró mi prenda y quedar a un lado mío mientras yo sentada quedo mi cabeza a la altura de su lomo, por lo cual podía ver ese lugar de donde sale ese gran trozo rojo que tanta curiosidad me daba. El comenzó a olfatear mi prenda con gran desesperación y le pasaba la lengua por momentos.


Sin pensarlo más le dije:

-Que pasa mi amor, que tienes? - Mientras pasaba mi mano por su cabeza y todo su lomo

-Me dejas acarearte más? - Tenia un poco de miedo que pudiera morderme al tocarlo

-Sabes porque te he traído a este lugar? - Le pregunte mientras mi mano comenzó a bajar por un costado hasta su pecho, luego su estomago

-Quiero que juegues conmigo, y para este juego vamos a necesitar de esta cosa- Mis manos alcanzaron a rozar esa funda, y al ver que no hizo alguna reacción negativa lo toque más hasta que mi mano lo tomo por completo.


Recordaba el tamaño del pene del otro perro que era grande, pero Titan es más grande y eso me daba más curiosidad. Al sentir mi mano el dejo de olfatear mi ropa y se quedó quieto dejando que lo acariciara más en esa zona. Me agache un poco para mirarlo y una pequeña puntita roja ya se podía mirar saliendo de su funda.

Esa fue la gota que derramo mi vaso. Recuerdo que sentí tanta excitación y lujuria, que todo cambio en mí; Mi respiración se hizo más agitada, tenía la mirada perdida en esa puntita roja, mi mano ya no lo acaricio más y el su lugar se moldeo al contorno de él y lo comenzó a masturbar, lo cual yo nunca había hecho tal cosa antes solamente me nacido hacerle de esa forma y dio resultados de inmediato. Sentí en mi mano como se empezó a poner duro aun dentro de la funda y también le comenzó a crecer. Titan se encogió y se curveo, lo solté inmediatamente pensando que lo había lastimado o que me atacaría, y el movió sus caderas cogiendo el aire. Paró como a la 5 embestida, pero esos movimientos bastaron para desenfundar su enorme cosa. Se miraba de un tamaño y grosor muy parecido al perro del otro día, pero esta vez sí lo podía apreciar de tan cerca.


-Woooow Titan, tienes una muy buena verga, y luce tan antojable-

Titan se giró y comenzó a lamerse provocando que se volviera guardar

-Titan, que malo eres, dejame verlo más yo te ayudo a ponerlo duro, ya entendí que no te había lastimado hace poco y ahora te prometo que no lo volveré a soltar. -

Me acomode con mi cabeza abajo de el para ver mejor todo, una mano tocaba al perro y la otra me estaba frotando la entrepierna.

Mi mano nuevamente lo masturbo y Titan casi de inmediato reaccionó y en esta ocasión se movió para cogerse mi mano. Tenía tanto morbo por la escena que mi rostro lo tenía al frente del ya que no quería perder ningún detalle, para cuando se comenzó a mover, en su primer embestida hacia mi mano, Titan desenfundo por completo su verga y esta lanzo un líquido que me tomo desprevenida y salpico mi rostro. En sus siguientes embestidas su verga creció y se hizo gorda y se detuvo cuando supuestamente el logro meter su gigantesca bola en mi mano.

No puedo creerlo, en verdad es muy grande, y en el lado más grueso mi mano no lo alcanza a rodear, y la bola, se ha hinchado tanto que logra esconder mi puño que lo sostiene justamente detrás de ella. Mi rostro no ha dejado de recibir chorros que siguen saliendo al mismo tiempo de su palpitación, pero en ese momento estoy pasmada, tengo dudas por dejarme hacer algo con esa cosa enorme y tengo miedo, pero, por otro lado, algo en mi interior lo desea, lo quiere tener adentro y me está poniendo más caliente. Al tenerlo de frente y seguir sintiendo como me sigue lanzando sus chorros, inconscientemente los guie a mis labios, mismos que se separaron un poco y ahora me está llenando la boca con sus residuos.

Cuando me tocaba viendo algunos videos xxx, le tome cierto gusto por mirar videos de sexo oral, faciales o cualquier otro nombre desencadenado a lo mismo.


-Quiero chuparla, dejame chuparte esa rica vergota que tienes-. Estaba muy excitada, mi posición ayuda bastante a estarlo pues con una mano lo tengo sujeto por detrás de su bola, también esa cosa enorme esta justo al frente de mi cara, la cual está rebotando por cada chorro lanzado entre mis labios. Para ser sincera, no recuerdo si esas palabras las he dicho con mi propia voz, o simplemente las pensé.


Bastó únicamente con inclinar mi cuerpo un poco más hacia el frente para que la punta tocara mis labios. Al sentirla tocar mis labios, estos se separaron más instintivamente y comenzaron a rodearlo, comencé por tener dentro de mi boca solo esa punta roja, me comencé a mover, cabeceando de adelante para atrás, desde que mis labios lo atraparon ya no lo saqué de ahí, y con mi cabeceo lo fui tragando más y más.

El sabor que tiene no es para nada desagradable, incluso puedo decir que me gustó mucho ese sabor, que desde que lo atraparon mis labios ya no lo quise soltar sin importar que ese líquido que su verga lanzaba cambio; Desde que el sintió que mis labios tocaron su punta, lanzo otro chorro inmediatamente y creo que influyo bastante el sentirse adentro de mi boca, que ahora sentía que ese liquido se volvió espeso y Titan hizo los mismos movimientos de copulación pero muy mínimos y casi imperceptible, lanzando en mayor cantidad y más calientes esos espesos chorros. Ahora se que en ese momento Titan logro venirse.


Aunque en ese preciso momento no sabía porque habían cambiado y la verdad no me importo en lo más mínimo, yo seguía chupándole su enorme vergota a Titan aplicando lo que recordaba de aquellos videos que llegue a ver. Puedo decir que esos videos me sirvieron de guia o de ejemplo en muchas cosas que hice de mi vida sexual, pero eso lo iré contando poco a poco.

Cada chorro golpeaba en lo más profundo de mi boca y por lo mismo este caía en mi garganta y al juntarse un poco lo tragaba para poder seguir trabajando con mi boca ese enorme pedazo de carne roja de Titan.

Después de que Titan termino en mi boca, no tardó mucho en dar un pequeño tirón hacia atrás, el quería liberarse. Por lo que mi mano libero su aun enorme bola y abrace a Titan por su costilla por debajo de su vientre. La verga de Titan ya la había logrado pasar dentro de mi garganta, aunque sea la punta, pero su lado más grueso estaba maso menos al centro de ella y tenia que abrir al máximo mi boca para lograr que la pura punta pasara. Y eso es lo que seguía intentando.

Al liberarlo y también al haber terminado, su verga perdió dureza y empezó a hacerse flácida y pequeña. Me sentí un poco decepcionada, creí que no le gustaba el oral que le estaba dando, como nunca lo volví a sacar de mi boca, pensé: “Creo que no le gusto como se la estoy chupando, ya se, como ultimo esfuerzo voy a intentar nuevamente en meterla toda. Tal vez eso es lo que espera”.

Sin pensar que su tamaño había disminuido, lo quise tragar como antes y con cierta fuerza abriendo al máximo mi boca, mi cabeza avanzo hacia el frente y su verga que aún tiene casi su forma completa, paso por mi garganta chocando mis labios y parte de mi nariz con esa gran bola. Sorprendida y sin saber porque había pasado eso, lo había tragado casi por completo por la fuerza que aplique en mi cabeceo. Lógicamente me atragante y lo saque enseguida haciendo varias arcadas y tosiendo al tenerlo fuera de mi boca. Una hilo de saliva nos unía, al fin había soltado su vergota que mientras recupero el aire la miro y aún está muy grande.


Titan al sentirse libre, se fue cerca del tazón de agua y se puso a lamer su vergota haciéndola guardar en su capuchón muy rápido. Yo apenas recuperé el aire y pude dejar de toser tras tremenda atragantada que me había dado.