πΌππ‘ππππ’ππππΜπ
Todo empezó de una forma tan simple⦠casi insignificante.
Ella se llamaba Mercedes, y yo, Karol.
No sΓ© en quΓ© momento dejΓ³ de ser algo normal. Tal vez fue en esos pequeΓ±os detalles: los regalos que me daba sin razΓ³n, los besos en la mejilla que duraban un segundo mΓ‘s de lo normal, o la forma en que siempre encontraba una excusa para quedarse conmigo.
Mercedes era ese tipo de persona que ilumina sin darse cuenta. Y yo⦠yo solo me acostumbré a su luz.
Nuestros chats se llenaron de palabras que nunca nos atrevimos a decir en voz alta. Risas, indirectas, silencios que lo decΓan todo. Era nuestro pequeΓ±o mundo, uno donde no importaba nada mΓ‘s.
Hasta que alguien mΓ‘s lo vio.
El dΓa que su mamΓ‘ descubriΓ³ todo, ese mundo se rompiΓ³. Sin advertencia. Sin oportunidad de defendernos. Soloβ¦ terminΓ³.
Nos alejamos como si nunca hubiΓ©ramos sido nada.
Pero yo no pude quedarme con la duda.
AsΓ que lo hiceβ¦ le confesΓ© lo que sentΓa, con el corazΓ³n en la mano y la esperanza temblando en cada palabra.
Y ella⦠me rechazó.
No porque no sintiera nada.
Sino porque eligiΓ³ su futuro antes que a nosotras.
AhΓ entendΓ algo que nunca quise aprender:
que hay amores que sΓ son realesβ¦
pero aun asΓ, nunca estΓ‘n destinados a ser.