Chapter 1 Trono de Arena
Al final del infinito, en un lugar donde el sol parece lejano, pero aún así brilla como una estrella, una antigua civilización vivía en armonía con el resto del universo, unas criaturas comúnmente llamadas “Gemas Sagradas” aquellos con forma humana capaces de controlar el sentir y pensar humano tanto como poder influir e intervenir en sus entorno y decisiones, cada uno con un don específico, poderoso pero ligeramente moldeable
Las gemas Naturales, aquellos que poseían un género natural definido al cien con todo lo que los definía como hombres o mujeres, ambos separados por 2 zonas en las que ninguno se entendía del todo, prefiriendo estar lejos para evitar la guerra
Entre las murallas de la “Zona Masculina” ZM, el rey Santiago, gobernaba con mano de hierro mientras educaba a su hijo, el príncipe Ruy para tomar el trono en el futuro, cad gema crecía como humano hasta que obtenía su don a los 12 o 13 años que era la edad normal, después de eso, crecían un año cada cien, con el promedio de vida de un millón de años
Ruy era un príncipe el que se desconocía la edad de su don, se sabía que su piedra era el Cuarzo Rosa pero no se sabía de forma exacta cuáles eran sus habilidades debido a lo hermético del palacio y su familia, la reina lo había dejado al cuidado de su padre al nacer varón pero fuera de eso nadie sabía nada
Santiago gobernaba las gemas Naturales, hombres en esa zona cuyas piedras de eran consideradas inofensivas o hasta valiosas para los seres humanos, todos tenían papeles que cumplir, cuidando las decisiones de los humanos, protegiendo a los animales y guiando por el camino de la luz y la bondad
Eran como los ángeles, pero más cercanos a los humanos, sin decir que eran realmente, que hacían y sin recibir reconocimiento alguno por sus actos, se acercaban a dar consejos, dejavus señales o coincidencias que salvan vidas o prevenian catástrofes
Santiago, era un hombre con la mirada gélida, las manos firmes, paso decidido y las voz cortante como una espada bien afilada apuntada directamente al cuello de quien quiera que hablara con él, tras el abandono de su padre el rey, fué criado por su abuelo quien era un hombre que despedía severidad de nombre Molok
Había muerto 5 días atrás, no hubo paro de labores, no hubo funeral, tampoco un entierro largo, Santiago estaba trabajando esa misma noche previa a la muerte de su abuelo con Ruy detrás revisando papeles, tomando nota y hablando con un tono calculado, firme y lleno de calma calculada, iban de camino a una junta con las gemas naturales
Obsidi: encargado de los niños abandonados o en peligro, con la piedra Rodonita y el don del amor incondicional, sanación del alma y el corazón
Mad: encargado de la soledad adulta con la piedra Topacio azul y el don del gozo, la expansión y el brillo personal
Oro: cuidador de los sueños y los deseos, con la piedra Onix negro y el don de la fortaleza frente al duelo
Selian: encargado de las enfermedades y la salud, con la piedra Amatista y el don de la serenidad y equilibrio mental
Diamante: cuidador de los recuerdos perdidos, con la piedra Hematita y el don del autocontrol y la calma
Jade: encargado de registrar los fenómenos naturales, con la piedra Celestita y el don de la calma espiritual y con conexión a lo divino
Cuarzo: cuidador de los sentimientos positivos, con la piedra Onix y el don de la resistencia silenciosa frente a la soledad
Cristal: líder de las gemas y encargado de la vida, el nacimiento y renacimiento en todas sus formas, con la piedra principal Cuarzo transparente, aunque poseía la tierra en su totalidad como piedra y el don de la verdad y claridad interior
Santiago llegó a la mesa de las gemas naturales con Ruy siguiéndolo, con calma calculada dijo
–he recibido otra de sus “propuestas” de unir la mesa tóxica con la natural… ¿Alguien puede explicarme por que aún siguen insistiendo?
Cristal se levantó de su asiento aislado, siendo una gema de la vida, era muy valiosa no solo por su poder, si no por su baja existencia, naciendo una gema de la vida por cada 20 gemas, con la voz calmada pero cansada dijo
–su majestad… aislar a las gemas tóxicas del resto es cuando menos cruel, su trabajo…
Bastó que Santiago levantara la mano para hacerlo callar enseguida, su postura imponente y su aire de frialdad era suficiente para hacer estremecer a cualquiera, con la voz grave condenó
–las gemas tóxicas son peligrosas… sabes perfectamente el por que están alejadas
Ofendido Cristal respondió con voz suavemente alta–soy una gema tóxica… por favor, has visto que…
Santiago interrumpió con esa voz fría– es por eso que estás aislado…las gemas tóxicas poseen ambos géneros, lo que hace que sea complicado tratar con ellas, además de que dañan el mundo humano con sentimientos negativos y pensamientos destructivos que no se pueden controlar
Cristal intentó defenderse, pero Santiago siguió cediendo
–aisladas están mejor y más seguras… si eso no te parece, puedes ir con ellas a la zona oscura del abismo
Cristal miró a sus compañeros donde solo encontró miedo, miró al príncipe Ruy quien no miraba con compasión si no con frialdad calculada y profunda indiferencia que helaba los huesos, sabía que el abismo era un lugar plagado de monstruos de los que no se conocía nada, solo que podían ser peligrosos
Se sentó resignado, era el líder y parte de las gemas, pero no era libre, estaba ahí solo para obedecer y sin valor alguno más que su propia utilidad, suspiró y con la voz pesada dijo
–gracias por su atención
Santiago asintió, se encargó de los asuntos triviales de esa noche antes de salir con Ruy detrás para seguir con su rutina real en el palacio, la hora de la comida estaba cerca y Ruy esperaba comer tranquilo,
Sutil, un hombre fuerte y musculado le acercó un vaso con agua, era su deber como sirviente pero Ruy lo miró con una ceja arqueada antes de preguntar
–¿tiene azúcar como la última vez?
Sutil sonrió tratando de aparentar calma antes de responder–... no
Ruy recibió el vaso y lo acercó a su naríz, el olor dulce era evidente y lo devolvió, Sutil estaba preocupado, ambos reyes no comían nada de sal o azúcar, solo la comida sin sabor por lo que siempre estaban pálidos y más delgados de lo que deberían, fríos como muertos
Ruy– eso podría contar como intento de envenenamiento… no lo hagas… sigo una dieta estricta y no la puedo romper
Santiago desde su trono miraba con una expresión impasible, como si nada de eso le llamara especialmente la atención hasta que comentó
–Ruy come la cantidad necesaria de azúcar en la comida… no necesita un suero Sutil
Él no tuvo el valor de replicar, ambos seguían una dieta familiar muy estricta, sin azúcares o sales, solo las proteínas de la carne, vitaminas de las verduras y frutas verdes sin madurar con hierbas y raíces hervidas en tés orgánicos que solo daban unas cuantas vitaminas desde muy pequeños, el el caso de Ruy, desde los 2 años
Sin más que hacer regresó a la cocina a hacer la comida correcta, un trozo de carne de pollo a la plancha, verduras con arroz, té de tila con hierbabuena para beber y un trozo pequeño de aguacate, nunca tuvo la oportunidad de preparar panqueques, cereal, sopas deliciosas ni nada por el estilo al príncipe aún siendo un niño muy pequeño, la leche era ultra desnatada, cambiada pronto por leche de almendra rebajada con agua
Llevo la comida al cuarto de Ruy donde él terminaba de revisar papeles del reino, cuando lo vio entrar se acercó a la mesa para comer, pero logró ver que Sutil estaba escondiendo un chocolate debajo de su servilleta como siempre, rogando en silencio que comiera algo dulce
Su piel pálida, fría y su cuerpo delgado le causaba terror, quería que su príncipe engordara un poco, su peso le preocupaba sobre todo por su horario de todos los días que tenía la precisión de una escuela militar estricta
Regresó a la cocina donde tenía la copia del horario pegada en la puerta de la alacena
06:00 AM: despertar, baño y aseo personal
06:30 AM: desayuno ligero, leche de almendras sin azúcar añadida, plátano verde al vapor y una galleta de arroz simple
07:00 AM correr por una hora
08:00 AM trabajo en el reino y labores pequeñas
11:30 AM almuerzo, carne, verduras con arroz y té
12:00 PM estudios básicos
05:00 PM cena, un tazón de avena o quinoa hervido con agua, media manzana verde y té
05:30 PM repaso de anotaciones de las materias del día
06:30 PM ejercicio riguroso
09:00 PM último aseo personal
09:30 a 10:00 PM horario límite para dormir
Sutil repasaba la hoja de nuevo, más por inercia que por querer memorizarlo, desde los 2 años de Ruy se había seguido al pie de la letra sin oponer resistencia de ningún tipo, el sirviente del rey Santiago, un chico de 5 mil años, llamado Desastre se acercó con los platos sucios de la comida del rey, casi no había comido nada, solo un bocado pequeño de cada cosa
Sutil– es mucho menos de lo que le serví a Ruy…
Desastre suspiró antes de responder– sí… aún así sólo probó una cucharada de avena y un sorbo de leche de almendras… no tocó el plátano
Sutil miraba como la comida era guardada en el refrigerador, Santiago tenía días en los que casi no comía nada, las veces que comía de más era cuando debía pelear con Ruy, lo que era una vez al año en su cumpleaños
–¿piensas que puedes darle un pastel de cumpleaños a escondidas a Ruy?
Preguntó desastre con ese aire de quien conoce demasiado bien el territorio como para sorprenderse, Sutil respondió con un suspiro de resignación
–no… ya sé que no puedo colar un pastel de cumpleaños… cada año Santiago obliga al príncipe a pelear contra él, le hace mucho daño y claramente Ruy no gana…la regla es clara y estricta… no habrá pastel de cumpleaños, ni fiestas hasta que Ruy gane
Asentía, desde siempre fué así, era claro que las reglas eran estrictas para todo el reino, pero había quien se rehusaba a cumplirlas, el príncipe Dakota, hermano menor de Ruy, de 1500 años con la piedra Peridoto y el don de la purificación y liberación del alma, él siempre contra decía, cuestionaba, dudaba de las reglas
Se rehusaba a seguir una dieta tan estricta como la de su hermano o su padre, el horario mucho menos, despertando a las 9 de la mañana, defendiendo hacer lo que le gustaba y buscando atención de su familia sin realmente conseguirlo
Durante la noche Dakota se metía al cuarto de su hermano que siempre estaba estudiando y le decía con voz suave
–hermano… ¿terminaste de estudiar?... pensé que podíamos jugar un rato en el jardín…
Ruy con la voz serena y fría de siempre respondía
–estoy ocupado… tengo trabajo que hacer y cosas que repasar, deberías estudiar también, eres un príncipe
Dakota se balanceaba en su lugar como si estuviera frustrado de esa situación, mirando sus pies respondió
–sí… pero casi no pasas tiempo con…
La voz de su hermano salió fría, seca y casi cortante al responder
–no tengo tiempo… hago lo que tú evitas… no puedo perder el tiempo cuando sé que soy la única opción para ser el rey, en lugar de juzgarme deberás dejarme terminar en paz
Dakota siempre recibía ese tipo de respuestas, suspiró antes de responder con tono resignado
–sí… buenas noches
Esa noche, Dakota intentó probar la comida que normalmente cenaba su hermano, su sirviente Serville le sirvió exactamente lo que Ruy había cenado, no lo sacio, tenía hambre y el sabor había quedado corto, insípido y seco, como comer cartón, intentó aguantar el hambre toda la noche, pero al final no pudo evitar salir a la cocina a buscar algo para comer
Estaba hurgando en el refrigerador cuando vio por el rabillo del ojo una sombra pasar por el pasillo, pensó que era Ruy o algún sirviente buscando comida igual que él por lo que no le prestó mucha atención y siguió buscando comida